znôrt <x***x.com> wrote:
> tengo otra, lo que son las coincidencias. de la mano de un guionista de
> anatomía de grey.
yo también presencié y, qué decirte, me sonó a una simpática -toda la
serie pretende ser simpática de arribabajo, delanteatrás- ocurrensia. Me
entra en el cabezobolo y junta dos contradicciones que en balasera
amañada queda en pie la idea diosera. Lo dicho, simpático: me aparto
pero no podrás con el primo de zumosol de seis metros.
> la creencia religiosa, íntima por definición, no es de ninguna utilidad si uno
> no se encierra completamente en ella y luego lanza la llave fuera del
> cubículo, lejos del alcance de su propia debilidad y sin posibilidad
> (aparente) de retorno.
mola el escenario. Boinazos. El asunto es que la reli es también un
asunto social y hay grupos de apoyo para perder las llaves arrojadas,
cursillos de lanzamiento de llave con cañón, normas para cerrar una
cerradura con varias llaves. Esto en lo básico. Luego hay otros juegos
más sofisticados con dinero y apuestas, donde la llave se esconde en un
paraíso, que como debe ser es imaginario, lejano, más allá de la punta
del dedo que señala a cualquier lado, -con preferencia al cielo- y
entonces la peña comienza a pagar no ya por dónde está la llave, sino
por cómo formular las preguntas q establezcan una petición en toda norma
(dogma) por el destino de la llave (entiéndase conciencia, claro).
Burocracia. Teología for the masses. Lenguaje + pasta = big flying
circus de entretenimiento. Los intermediarios procuran tratar de ubicar
al cliente en la butaca que corresponde, puede ser la del mártir puede
ser la de cruzado. Importantes diferencias. Cuidado con el escal(af)ón,
que su cabeza está en juego.
Es implementado como solución individual pero en realidad es un way of
thinking (admítase zinkin como actividad cerebral indeterminada) basado
en grupos. Por lo general en una familia de tradición católica nunca
florece sin contacto alguno -sólo por revelación divina- un sintoísta o
un animista del amazonas. Dios parece materializarse siempre en los
envolotorios locales, predefinidos, atado a la tecnosociología local.
La reli es una herramienta. Ahuyenta el miedo y lo llena todo de
respuestas. Evolutivamente hablando ha solido ser una ventaja. Creced y
multiplicaos. Cosas así. Lo que ha ocurrido es que las culturas han
evolucionado y las herramientas con ellas. La carga que la religión
judeocristiana (guste o no la gran prota de la edad moderna) conlleva
hace ya tiempo que es considerada muy excesiva.
Escohotado sobre Szasz: "la religión judeocristiana "fomenta la
incapacidad y la enfermedad". Su Dios ama a los sumisos, a los pobres de
espíritu, a los débiles, a los necesitados, a los cobardes, a los
impotentes." Dios, al final no es sólo una diana para ser disparada,
toda la civilización acoge sus dogmas en escala.
Dios -y también el rey, el padre, el médico, el director espiritual, el
comisario, etc.- se mostrará tanto más exigente y punitivo cuanto menos
pasivo e incompetente sea el individuo, pues "complácese Jehová en los
que le temen, y esperan de su misericordia" (Salmos, 147, 10-11).
La pregunta a hacerse es qué consecuencias tienen semejantes reglas
cuando son asumidas por adultos no minusválidos. Según Szasz, apenas es
conjeturable la medida en que:
1) reducen la confianza de hombres y mujeres en sí mismos
2) fomentan su dependencia e imprevisión
3) estimulan la hipocresía
4) sugieren servirse de la propia incompetencia para coaccionar a otros,
prolongando indefinidamente situaciones artificiales de parasitismo.
El ejemplo más luminoso y universal de este cuadro de consecuencias es
el propio clero encargado de administrar los cultos -tanto el cristiano
como el de otras religiones-, que resulta por definición "inútil" para
aquello donde en principio deben ser útiles las demás personas, y que
será por eso mismo sostenido, además de quedar exento en materia
tributaria, militar, etc. (...)
La pregunta es si somos capaces de dejar atrás, superar "un estado de
cosas que necesita ilusiones". Y ante todo sentar las bases de una ética
y una medicina igualitarias, y ni el amo ni el esclavo aceptan ser
puestos en un plano de igualdad. Una "igualdad humana universal (de los
derechos y las obligaciones, es decir, para participar en todos los
juegos de acuerdo con la capacidad de cada uno)". (...)
Este igualitarismo no sólo no está reñido con un respeto por la
singularidad de cada persona o grupo, sino que parece ser el único punto
de apoyo firme para una soberanía social e individual de la libre
diferencia. Es en realidad una meritocracia, que continuamente dirime
quién debe ayudar y quién ser ayudado, hora a hora y época a época. De
ahí que su principal adversario esté en "los mitos religiosos,
nacionales y profesionales", cuyo rasgo genérico es fomentar la
perpetuación de juegos infantiles "exclusivistas", basados en "pautas de
conducta mutuamente destructivas".
www.escohotado.com
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jorfasan
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