Profecías de la Biblia contemporáneas cumplidas en el pueblo de Israel. Los cumplimientos de sus anuncios proféticos han sido precisos y
extraordinarios.
Leamos Is.44:6-7. Este es el gran desafío del Dios de la Biblia.
Desde las promesas a Abrahám hace 4000 años, pasando por el nacimiento
de la nación en Exodo, y basado en la monumental profecía de Dt.28-30,
Israel ha sido y es el mayor tópico de la profecía bíblica y el mayor
testimonio de la fidelidad de Dios al mundo entero. Luego de 70 años
de cautiverio, después de 1900 años de dispersión mundial, pasando por
matanzas, persecuciones, guerras, resucitaron como nación en 1948 como
Ez.37 lo anunciaba y se preparan para ser protagonistas centrales de
asombrosos eventos abundantemente profetizados en las Escrituras.
Libros enteros se pueden escribir, y de hecho se han escrito, acerca
de las profecías ya cumplidas sobre Jerusalén, su presente de 3000
años de dominio judío desde que la tomó David, y su futuro terrible
por un lado y extraordinario por otro.
Del mismo modo la Biblia profetizó eventos que se cumplieron en forma
exacta, sobre ciudades, personas y pueblos específicos.
Pero sobre todas, se destacan las profecías acerca del Mesías de
Israel, el Salvador del mundo. Su nacimiento, su despliegue en
Galilea, su muerte como Cordero en Jerusalén, las 33 profecías que se
cumplieron el día de su muerte, son solo rasgos superficiales del
asombroso caudal y el preciso cumplimiento de las profecías bíblicas.
Los cumplimientos exactos de las Escrituras son pruebas indubitables
(Lc.24:44, Hch.1:3) de que el plan y la Palabra de Dios eran y son
absolutamente precisos.
Sobre la base del desafío de Dios en Is.44:6-7, el abundante registro
de las profecías bíblicas ya cumplidas no sólo es testimonio innegable
de la existencia del Dios de Israel, sino que también es comprobación
contundente de que la Biblia es la Palabra profética más segura (2 P.
1:19-21), la Palabra del Dios de Israel. No cabe otro razonamiento,
no existe otra conclusión. |