Re: Uniose Minerva a Marte Decir "nación" en sentido político, no étnico, racial, genético, tribal,
etc., no es lo mismo que decir unidad de las gentes que la componen. En
absoluto. En una entidad política es inevitable que existan grupos con
intereses diferentes e incluso contrarios. Por eso precisamente existe la
entidad política, no la étnica, la racial, etc. La misión del hombre de
Estado es impedir por medio de la violencia legal que unos grupos hagan la
vida imposible a otros, para lo que es normalmente necesario que no extraiga
de ninguno de ellos sus normas de acción. La misión del dirigente de una
nación étnica, por el contrario, es igualar a todos. Por eso es rechazable.
No puede confundirse la nación española -política- con la catalana, la vasca
o la gallega -étnicas-. DENAES defiende la primera. Los demás son muy libres
de equivocarse.
Luego el hecho de que hubiera división de clases en el Antiguo Régimen no
significa que la entidad política entonces existente, que no era una nación
política, sino una monarquía -¿es necesario decirlo?- no lleva consigo
ningún tipo de fragmentación política. Dicho con un ejemplo: que los
proletarios y los burgueses capitalistas libren una lucha de clases no
conduce a que unos puedan fundar una nación y otros otra. Se necesitan
mutuamente. Luego no pueden ser secesionistas unos con respecto a otros. La
fragmentación tiene varias clases y es necesario no confundirlas.
Saludos.
Samuel.
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De las cosas que he leído de lo que has escrito esta es de las que más
me han gustado, desde el punto de vista literario. Como reflexión
histórico-política se queda corto.
De acuerdo que la referencia a "la patria" en la inscripción de la
universidad es oportunista, tergiversadora y lo que quieras añadir.
Pero el traer a cuento este episodio como exaltación de la "nación
española" actual es algo similar. En 1808 la patria por la que luchaba
el batallón literario era muy distinta a la patria, o a la nación que
es plausible hoy en día. Para empezar, entonces mucha gente estaba
privada de la posibilidad de participar en ese batallón literario, muy
a pesar de que hubieran nacido en España, de padres españoles, nietos
de españoles, nacidos y criados en España. Por la simple razón de que
la España de entonces estaba tan fragmentada o más que la de ahora.
Entonces no a través de fronteras regionales, sino por divisiones
sociales. Para empezar, muy pocos eran los que tenían acceso a la
universidad, y por tanto, pocos eran los que podrían tener la
posibilidad de formar parte en ese batallón. La razón última de la
formación de ese batallón literario seguro que no fue el patriotismo
tal como me parece que tu intentas predicar, sino era el amor a los
privilegios que a las familias de los milicianos, entre ellos el de
perpetuar esa situación de privilegio ocupando plazas de estudiantes
universitarios a las que no tenían acceso otras clases sociales.
Privilegios que estaban garantizados por la continuidad del antiguo
régimen representado por el rey Fernando. La patria, o por ponerlo en
términos más concretos, el progreso de la nación, o les tenía sin
cuidado, o lo veían como una amenaza a su estatus. De ahí la oposición
a la invasión napoleónica, que a fin de cuentas, además de ofrecer esa
oportuniad para el heroísmo y todo eso, taía la modernidad y el
desarrollo, lo cual se rechazón con ese mismo ardor. Un dato que hay
que recordar y tener presente, en que la Santa Inquisición aun
mantenía presos por razones de religión, tales como blasfemar, etc.,
cuando etraron los franceses y fueron liberados por estos. Los
herederos del batallón literario que combatieron del lado de los
carlistas en las guerras del mismo nombre, reinstituyeron la
inquisiciones en zonas de su control en el País Vasco y Navarra. |