Re: EVIDENCIAS DE DISEÑO INTELIGENTE EN LA BIOQUÍMICA :-)
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On 12 mayo, 12:42, libera <adonay1...***gmail.com> wrote:
> El Dr. Michael Behe, escritor del "best-seller" La caja negra de
> Darwin, explica el concepto de la complejidad irreducible y su
> implicación para el Diseño Inteligente. Con lenguaje sencillo y
> explicaciones contundentes del mundo de la bioquímica, demuestra cómo
> el darvinismo falla en explicar la evolución en los aspectos
> microscópicos. Son estos los que, como sabemos hoy, y Darwin ignoraba,
> están detrás de todos los procesos de los organismos vivos.
>
> [NOTA: Algunos de los conceptos aquí mencionados están explicados e
> ilustrados en otro artículo: “Máquinas Moleculares”.]
>
> Una serie de ojos
> ¿Cómo vemos? En el siglo XIX, la anatomía del ojo se conocía en gran
> detalle, y sus características sofisticadas asombraban a todos los que
> estaban familiarizados con ellas. Los científicos de la época
> observaron correctamente que si a alguien por desgracia le faltaba
> sólo una de las características integradas del ojo, como por ejemplo,
> el cristalino, el iris, o los músculos oculares, el resultado
> inevitable sería un severo perjuicio de la visión, o la ceguera total.
> Así que, concluyeron que el ojo sólo podía funcionar si se encontraba
> básicamente intacto.
>
> Charles Darwin también conocía el ojo. En El Origen de las especies,
> Darwin contestaba a muchas objeciones de su teoría de la evolución a
> través de la selección natural. Habló sobre el problema del ojo en una
> parte del libro apropiadamente titulada: “Órganos de extrema
> perfección y complicación”. Para que la evolución fuera creíble,
> Darwin tuvo que convencer a todos de que los órganos complejos podrían
> ser formados por un proceso gradual, paso a paso.
>
> Triunfó de una forma brillante. Con astucia, Darwin no intentó
> descrubrir un verdadero sendero que la evolución pueda haber seguido
> al desarrollar el ojo. En cambio, señaló a los animales modernos con
> diferentes tipos de ojos, yendo desde lo sencillo hasta lo complejo, y
> sugirió que el proceso de la evolución del ojo pudo haber comprendido
> órganos intermedios de distintos niveles de complejidad, semejantes a
> los que se ven ahora en la naturaleza.
>
> El argumento de Darwin
> Podemos resumir el argumento de Darwin así: Aunque los seres humanos
> tienen ojos complejos, tipo cámara fotográfica, muchos animales
> sobreviven con menos. Algunos animales pequeños tienen un grupo
> sencillo de células pigmentadas, o poco más que una mancha sensible a
> la luz. Con un arreglo tan sencillo, no se puede decir que exista la
> vista, pero sí que existe una percepción de luz y de oscuridad, y así
> el funcionamiento del ojo cumple con las necesidades del organismo. El
> órgano fotosensible de algunas estrellas de mar es algo más
> sofisticado. Su ojo está ubicado en una región hundida. Esto permite
> que el animal distinga la dirección desde dónde procede la luz, ya que
> la curvatura de la hendidura bloquea la luz que viene de ciertas
> direcciones. Si la curvatura se pone más pronunciada, el sentido
> direccional del ojo mejora. Pero un aumento en la curvatura disminuye
> la cantidad de luz que entra en el ojo, reduciendo así su
> sensibilidad. La sensibilidad puede aumentar a través de la colocación
> de un material gelatinoso en la cavidad, el cual funcionaría como
> cristalino. Algunos animales modernos tienen ojos con cristalinos así
> de primitivos. Mejoramientos paulatinos en el cristalino podrían con
> el tiempo proveer una imagen con una nitidez creciente, según exigían
> las necesidades del entorno del animal.
>
> Utilizando este tipo de razonamientos, Darwin convenció a muchos de
> sus lectores de que un sendero evolucionista conduce desde la mancha
> fotosensible más sencilla hasta el sofisticado ojo de cámara
> fotográfica del hombre. Pero queda la pregunta, ¿cómo empezó la vista?
> Darwin persuadió a la mayoría del mundo de que el ojo moderno
> evolucionó gradualmente desde una estructura más sencilla, pero ni
> siquiera intentó explicar desde qué punto se originó la mancha
> fotosensible. Al contrario, Darwin ignoró el asunto del origen
> fundamental del ojo:
>
> La forma en que un nervio llega a ser sensible a la luz no nos va a
> preocupar más de lo que nos preocupa el origen de la vida misma.
>
> Tenía una razón excelente para rechazar la pregunta: La ciencia del
> siglo XIX no podía con ella. No se podía explicar en aquella época el
> funcionamiento del ojo, o sea, lo que ocurre cuando un fotón de luz
> hace contacto con la retina. En realidad, no se podía contestar
> ninguna pregunta sobre los mecanismos fundamentales de la vida. ¿Cómo
> causan los músculos el movimiento de los animales? ¿Cómo funciona la
> fotosíntesis? ¿Cómo se extrae la energía de la comida? ¿Cómo lucha el
> cuerpo contra la infección? Nadie lo sabía.
>
> Para Darwin, la vista fue una caja negra, pero hoy, después del
> trabajo duro y acumulativo de muchos bioquímicos, estamos acercándonos
> a respuestas sobre el asunto de la vista. Aquí tenemos un repaso breve
> de la bioquímica de la vista.
>
> ¿Cómo funciona la vista?
> Cuando la luz toca la retina, un fotón reacciona con una molécula
> llamada 11-cis-retinal, la cual se transforma en picosegundos a trans-
> retinal. El cambio en la forma del retinal, fuerza un cambio en la
> forma de la proteína, rodopsina, a la cual el retinal está fuertemente
> unido. La metamorfosis de la proteína altera su comportamiento,
> haciéndole unirse a otra proteína, llamada transducina. Antes de
> chocar con la rodopsina activada, la transducina se había unido a una
> pequeña molécula llamada GDP. Pero cuando la transducina reacciona con
> la rodopsina activada, se cae la GPD, y una molécula llamada GTP se
> une a la transducina. (La GTP está estrechamente relacionada con la
> GDP, pero es muy distinta.)
>
> La rodopsina, activada por la GTP-transducina, se une ahora a una
> proteína llamada fosfodiesterasa, ubicada en la membrana interior de
> la célula. Al unirse a la rodopsina activada y a su acompañante, la
> fosfodiesterasa adquiere la capacidad de cortar químicamente una
> molécula llamada cPMG (un pariente químico tanto de la GDP como de la
> GTP). Inicialmente, hay muchas moléculas cPMG en la célula, pero la
> fosfodiesterasa baja su concentración como cuando se saca el tapón de
> la bañera, y se baja el nivel del agua.
>
> Otra proteína de membrana que enlaza al cPMG es un canal de ion. Actúa
> como una puerta que regula el número de iones de sodio que hay en la
> célula. Normalmente, el canal de iones permite que los iones fluyan
> hacia adentro de la célula, mientras que otra proteína los bombea
> activamente otra vez hacia afuera. La acción dual del canal de iones y
> de la bomba mantienen el nivel de los iones de sodio en la célula
> dentro de unos parámetros pequeños. Cuando la cantidad de cPMG se
> reduce, dividida por la acción de la fosfodiesterasa, el canal de
> iones se cierra, causando una reducción en la concentración de iones
> de sodio positivos. Esto a su vez causa un desequilibrio de carga a
> través de la membrana celular, el cual, por fin, precipita la
> transmisión de una corriente por el nervio óptico hasta el cerebro. El
> resultado, interpretado por el cerebro, es la vista.
>
> ¿Complicado?
> Mi explicación es un repaso bosquejado de la bioquímica de la vista.
> Pero al fin y al cabo, esto es lo que significa “explicar” la vista.
> Es el nivel de explicación hacia el cual la ciencia biológica tiene
> que apuntar. Para entender verdaderamente una función, hay que
> entender también cada paso relevante del proceso. Al final, los pasos
> importantes de un proceso ocurren a nivel molecular, así que, una
> explicación satisfactoria de un fenómeno biológico como la vista, o la
> digestión, o la inmunidad ha de incluir la explicación molecular.
>
> Ahora que se ha abierto la caja negra de la vista, ya no vale la pena
> considerar la estructura anatómica de la totalidad de los ojos para
> conseguir una “explicación evolucionista” de este fenómeno al estilo
> darviniano del siglo XIX, y como lo continúan haciendo hoy en día los
> que pretenden popularizar la evolución. Cada uno de los procesos y de
> las estructuras que Darwin creía tan sencillos, en realidad comprenden
> procesos bioquímicos de una complejidad asombrosa que no se pueden
> tapar con retórica. Ahora se ha revelado que los pasos sencillos de
> Darwin son en realidad saltos inmensos entre máquinas perfectamente
> afinadas. De esa manera, la bioquímica presenta un desafío
> liliputiense para Darwin. Ahora se ha abierto la caja negra y está a
> la vista un mundo liliputiense de una complejidad maravillosa. Este
> tiene que ser explicado.
>
> La complejidad irreducible
> ¿Cómo decidimos si la teoría de Darwin puede tomar en cuenta la
> complejidad de la vida molecular? Resulta que el mismo Darwin
> estableció la norma. Reconoció que:
>
> Si pudiera ser demostrada la existencia de algún órgano complejo que
> no se hubiera formado a través de pequeñas modificaciones sucesivas y
> numerosas, mi teoría se desintegraría totalmente.
>
> Pero, ¿qué clase de sistema biológico no podría haberse formado a
> través de “pequeñas modificaciones sucesivas y numerosas”? Pues, para
> empezar, un sistema que sea irreduciblemente complejo. “Complejidad
> irreducible” es una frase altisonante que utilizo para hablar de un
> sólo sistema que está compuesto de varias partes interrelacionadas, en
> donde la extracción de cualquier parte precipitaría el cese del
> funcionamiento del sistema.
>
> Consideremos un ejemplo cotidiano de complejidad irreducible: la
> humilde ratonera. Las ratoneras que mi familia utiliza tienen varias
> piezas. Son: 1) una plataforma de madera que sirve de base; 2) un
> martillo de metal que aplasta al ratoncito; 3) un muelle con
> extensiones que empujan contra la plataforma y el martillo cuando la
> trampa está cargada; 4) un enganche sensitivo que se suelta bajo una
> presión mínima, y 5) una barra de metal que se conecta al enganche, y
> aguanta el martillo cuando la trampa está cargada. Ahora, no se puede
> atrapar a unos pocos ratones con una plataforma, y luego a unos
> cuantos más si añades un muelle, y a otros más si añades una barra..
> Tienen que estar en su sitio todas las piezas de la ratonera antes de
> que puedas atrapar algún ratón. Así que, la ratonera es
> irreduciblemente compleja.
>
> Un sistema irreduciblemente complejo no puede producirse directamente
> por medio de pequeñas modificaciones sucesivas y numerosas de un
> sistema precursor, porque si le falta una pieza a cualquier precursor
> del sistema irreduciblemente complejo, ese precursor es por definición
> inoperante (no funciona). Un sistema biológico irreduciblemente
> complejo, si existe tal cosa, sería un desafío poderoso a la evolución
> darviniana. Como la selección natural sólo puede escoger sistemas que
> ya funcionan, entonces, un sistema biológico que no se pueda producir
> gradualmente, tendría que surgir como una unidad íntegra, de repente,
> para que la selección natural pudiera escogerlo.
>
> Demostrar que un sistema es irreduciblemente complejo, sin embargo, no
> es una prueba de que no exista ningún proceso paulatino hacia su
> producción. Aunque no se puede producir directamente un sistema
> irreduciblemente complejo, tampoco se puede descartar la posibilidad
> de una ruta indirecta a su producción. Sin embargo, al aumentar la
> complejidad de tal sistema, la posibilidad de la ruta indirecta
> disminuye drásticamente. Y al aumentar el número de sistemas
> biológicos inexplicables e irreduciblemente complejos, sube también
> como un cohete la seguridad de que el criterio de fracaso que el mismo
> Darwin propuso, se ha cumplido.
>
> El cilio
> Ahora, ¿existen sistemas bioquímicos que sean irreduciblemente
> complejos? Pues, sí, resulta que hay muchos. Un buen ejemplo es el
> cilio. Los cilios son filamentos vibrátiles de superficie, propios de
> muchos animales y de células de plantas sencillas, que sirven para la
> locomoción y el trasiego de sustancias del ambiente. En los seres
> humanos, por ejemplo, cada una de las células que forran el aparato
> respiratorio tiene alrededor de 200 cilios que se mueven sincronizados
> para barrer la mucosidad hacia la garganta para su posterior
> eliminación. ¿Cómo es la estructura del cilio? Un cilio está
> constituído por un bulto de fibras que se llama el axonema. Un axonema
> contiene un anillo de 9 microtúbulos dobles que rodean a dos
> microtúbulos centrales independientes. Cada pareja de túbulos
> exteriores consiste en un anillo de trece filamentos (subfibra A)
> fusionados a un conjunto de 10 filamentos (subfibra B). Los filamentos
> de los microtúbulos están compuestos de dos proteínas que se llaman
> tubulina alfa y tubulina beta. Los 11 microtúbulos que constituyen el
> axonema se mantienen unidos a través de tres tipos de conexiones: las
> subfibras A se juntan a los microtúbulos centrales por medio de
> radios; las parejas exteriores adyacentes se unen por medio de enlaces
> hechos de una proteína altamente elástica llamada anexina; y los
> microtúbulos centrales se juntan por un puente conector. Por último,
> cada subfibra A lleva dos brazos, uno interior y otro exterior; los
> dos contienen una proteína llamada dineína.
>
> Pero ¿cómo funciona un cilio? Los experimentos han demostrado que la
> locomoción ciliar es el resultado del “andar” por fuerza química de
> los brazos hechos de dineína en un microtúbulo, sobre otro
> microtúbulo, haciendo que los dos túbulos se deslicen, el uno
> adelantando al otro. Los enlaces de proteína entre los microtúbulos en
> un cilio no dejan que los microtúbulos vecinos resbalen, adelantándose
> mutuamente no mucho más de una distancia corta. Estos enlaces,
> entonces, convierten la moción del desliz causada por la dineína, en
> un movimiento curvo de todo el axonema.
>
> Ahora, vamos a considerar las implicaciones de todo esto. ¿Cuáles son
> los componentes necesarios para el funcionamiento correcto de un
> cilio? La locomoción ciliar requiere, desde luego, los microtúbulos;
> de no haberlos, tampoco existirían las fibras deslizables. Además hace
> falta un motor, de lo contrario, los microtúbulos de los cilios se
> quedarían tiesos e inmóviles. También necesitamos los enlaces que
> tiran de las fibras vecinas, convirtiendo el movimiento de desliz en
> un movimiento curvo, y a la vez impidiendo la desintegración de la
> estructura total. Todas estas partes son necesarias para realizar una
> sola función: la locomoción ciliar. Al igual que una ratonera no
> funciona si le falta una de sus piezas constitutivas, la locomoción
> ciliar simplemente no ocurre sin microtúbulos, sin conectores, o sin
> motores. Por lo tanto, podemos concluir que el cilio es
> irreduciblemente complejo; un obstáculo enorme para su supuesta
> evolución darviniana gradual.
>
> La coagulación de la sangre
> Vamos a dirigirnos ahora a otro sistema bioquímico: la coagulación de
> la sangre. El funcionamiento del sistema de la coagulación de la
> sangre, nos recuerda a las divertidas máquinas imaginarias de Rube
> Goldberg.
>
> Rube Goldberg fue un gran caricaturista que nos hizo reír a todos con
> sus ridículas máquinas. Su nombre sigue vivo en nuestra cultura aunque
> el hombre mismo ha caído en el olvido. Aquí tenemos un ejemplo típico
> de su sentido del humor. En esta caricatura, Goldberg se imaginaba un
> sistema en donde el agua de un tubo llena una botella, haciendo subir
> un corcho con una aguja, la cual perfora un vaso de papel, lleno de
> cerveza. La cerveza salpica a un pájaro, y éste, borracho, se cae
> sobre un muelle, rebota a una plataforma, y tira de una cuerda,
> creyendo que es un gusano. La cuerda tira del gatillo de un cañón, el
> cual asusta a un perro. El perro da la vuelta, y empieza a jadear,
> haciendo subir y bajar un rascador sobre una picadura de mosquito. Así
> el señor de la caricatura no siente vergüenza al ser rascado mientras
> habla con una señora.
>
> Si se para usted a pensar, se da cuenta de que esta máquina de Rube
> Goldberg es irreduciblemente compleja. Es un sistema independiente,
> compuesto de varias piezas interrelacionadas, siendo cada una de las
> cuales imprescindible para el funcionamiento del sistema. Si falta el
> perro, la máquina no funciona; si al corcho le falta una aguja, el
> sistema total se vuelve inútil.
>
> Resulta que todos tenemos a Rube Goldberg en la sangre. Aquí tenemos
> una representación de una célula atrapada en un coágulo. La malla se
> forma por medio de una proteína que se llama fibrina. Pero ¿qué es lo
> que controla la coagulación? ¿Por qué se coagula la sangre cuando uno
> se corta, pero no en otros momentos cuando un coágulo causaría un
> derrame cerebral o un infarto? Vamos a repasar sólo algunas de la
> reacciones químicas que están comprendidas en la coagulación.
>
> Cuando un animal se corta, una proteína llamada factor Hageman se pega
> a la superficie de las células que están cerca de la lesión. El factor
> Hageman unido, se parte en dos por medio de una proteína llamada HMK
> para producir el factor Hageman activo. En seguida, el factor activo
> convierte a otra proteína, precalicreína, en su forma activa,
> calicreína. La calicreína ayuda al HMK a aumentar la velocidad de la
> conversión de aún más factor Hageman en su forma activa. Entonces el
> factor Hageman activo junto con el HMK transforman otra proteína,
> llamada ATP, a su forma activa. A su vez, la ATP activa, junto con la
> forma activa de otra proteína llamada convertina (explicada a
> continuación) cambian otra proteína, llamada factor Christmas, a su
> forma activa. Este factor, junto con el factor antihemofílico
> (activado por medio de la trombina, a su vez activada de una forma
> similar a la de la proacelerina) convierte el factor Stuart en su
> forma activa. Éste, obrando con acelerina, transforma la protrombina
> en trombina. Finalmente, la trombina corta el fibrinógeno, resultando
> en fibrina, la cual se une con otras moléculas de fibrina para formar
> la malla del coágulo.
>
> La coagulación requiere una precisión elevadísima. Cuando se perfora
> un sistema de circulación sanguínea bajo presión, el coágulo tieneque
> formarse rápidamente o el animal muere desangrado. Por otro lado, si
> la sangre se coagula equivocadamente, el coágulo puede bloquear la
> circulación tal como en los derrames cerebrales o en los infartos.
> Además, el coágulo tiene que formarse a lo largo del corte, sellándolo
> completamente. Pero tiene que limitarse al corte, o el sistema entero
> del animal podría solidificarse, matándo al animal. Por lo tanto, la
> coagulación requiere un sistema altamente complejo para que el coágulo
> se forme sólo, cuándo y dónde haga falta. La coágulación es el mejor
> ejemplo de las máquinas tipo Rube Goldberg.
>
> La literatura profesional
> Otros ejemplos de la complejidad irreducible abundan en la célula,
> incluyendo aspectos del transporte de proteínas, el flagelo bacterial,
> el transporte de electrones, los telómeros, la fotosíntesis, la
> regulación de la transcripción y mucho más. Ejemplos de la complejidad
> irreducible se pueden encontrar en virtualmente cada página de un
> libro de texto de bioquímica. Pero si estas cosas no se explican a
> través de la evolución darviniana, ¿cómo ha mirado estos fenómenos la
> comunidad científica durante los últimos cuarenta años?
>
> Un buen sitio en donde buscar la respuesta a esa pregunta es el
> Journal of Molecular Evolution (Boletín de la evolución molecular).
> JME es un boletín que fue fundado para tratar específicamente el tema
> de cómo ocurre la evolución a nivel molecular. Tiene normas
> científicas muy altas, y su redacción la llevan los profesionales más
> prominentes. En un número reciente de JME, había once artículos; todos
> se dedicaban solamente a la comparación de secuencias de proteínas o
> de ADN. Una comparación de secuencias compara uno por uno los
> aminoácidos de dos proteínas distintas, o compara uno por uno los
> nucleótidos de dos secciones distintas de ADN, anotando la posiciones
> en donde son o idénticos o semejantes, y las posiciones en donde no lo
> son.
>
> Aunque estas comparaciones son útiles para determinar posibles líneas
> de descenso, una cuestión interesante en sí, esto de comparar
> secuencias no puede demostrar cómo un sistema complejo bioquímico
> consiguió su función. Y es ésta la pregunta que nos preocupa aquí.
> Usando una analogía, podríamos decir, por ejemplo, que los manuales de
> instrucción para dos modelos distintos de ordenador, los dos de la
> misma marca, tendrían muchas palabras, oraciones y hasta párrafos
> idénticos, todo esto sugiriendo una fuente común (quizás los manuales
> son del mismo autor), pero si comparamos las secuencias de las letras
> de los manuales, nunca nos dirán si es posible producir paso a paso un
> ordenador, empezando con una máquina de escribir.
>
> Ninguno de los estudios que hemos mencionado habla de modelos
> detallados para formas intermedias en el desarrollo de estructuras
> bioquímicas complejas. En los últimos diez años, JME ha editado más de
> mil estudios. De éstos, cerca de cien hablaron de la síntesis química
> de moléculas consideradas necesarias para el origen de la vida, unos
> cincuenta proponían modelos matemáticos para mejorar el análisis de
> secuencias, y cerca de 800 eran análisis de secuencias. NINGUNO habló
> de modelos detallados para formas intermedias en el desarrollo de
> estructuras bioquímicas complejas. Y esto no ocurre sólo en JME. No se
> encuentran estudios que hablen de modelos detallados para formas
> intermedias en el desarrollo de estructuras bioquímicas complejas ni
> en Proceedings of the National Academy of Science, ni en Nature, ni en
> Science, ni en el Journal of Molecular Biology ni, que yo sepa, en
> ningún boletín científico.
>
> "Publicar o perecer" es un proverbio que los académicos toman muy en
> serio. Si uno no publica sus estudios para que los demás los evalúen,
> no tiene ningún futuro en el mundo académico, y si uno no tiene la
> permanencia, será desterrado. Pero el proverbio podría referirse
> también a las teorías. Si una teoría promete poder explicar algún
> fenómeno, pero no produce ni un intento, pues tendría que ser
> desterrada. A pesar de la comparación de las secuencias, la evolución
> molecular nunca se ha puesto a explicar cómo las estructuras complejas
> han llegado a existir. La teoría de la evolución molecular darviniana
> nunca ha publicado nada, así que debería de perecer.
>
> El descubrimiento del diseño
> ¿Qué pasa aquí? Imagínese un salón en el que yace un cuerpo aplastado
> como una tortilla. Una docena de detectives gatean por el suelo,
> examinándolo con lupas buscando cualquier pista para identificar al
> malhechor. En medio del salón al lado del cuerpo hay un elefante
> grande. Los detectives tienen mucho cuidado para evitar las piernas
> del paquidermo al gatear, y no lo miran ni de reojo. Al cabo de un
> rato, se frustran con la falta de progreso, pero siguen con firmeza,
> investigando el suelo aun más de cerca. Verá, como los libros de texto
> les instan a los detectives para capturar al “hombre culpable,” no se
> les ocurre nunca pensar en los elefantes.
>
> Hay un elefante en el salón lleno de los científicos que intentan
> explicar el desarrollo de la vida. El elefante lleva un letrero que
> pone “Diseño inteligente”. Para la persona que no se siente obligadaa
> limitar sus investigaciones a posibles causas no inteligentes, la
> conclusión obvia es que muchos sistemas bioquímicos fueron diseñados..
> Ni las leyes de la naturaleza, ni el azar, ni la necesidad, los han
> diseñado, sino que formaron parte de un plan. El diseñador sabía de
> antemano cómo serían los sistemas al final; el diseñador tomó los
> pasos necesarios para que los sistemas llegaran a existir. La vida en
> la Tierra, a su nivel más fundamental, y en sus componentes más
> críticos, es el producto de una actividad inteligente.
>
> La conclusión del diseño inteligente sale naturalmente de los mismos
> datos, no de los libros sagrados, ni de las creencias sectarias. Y
> llegar a la conclusión de que los sistemas bioquímicos han sido
> diseñados por un agente inteligente es un proceso rutinario que no
> requiere ninguna innovación en los principios ni de la lógica ni en
> los del método científico. Es el resultado del trabajo duro que se ha
> llevado a cabo en la bioquímica durante los últimos cuarenta años, y
> del mismo proceso con el que cada día sacamos conclusiones de que algo
> ha sido diseñado.
>
> ¿Qué es el “diseño”? El diseño es simplemente la coordinación
> intencional de piezas. La pregunta científica es ¿cómo descubrimos la
> presencia del diseño? Pues, se hace de varias formas, pero la
> presencia del diseño se nota más claramente en los objetos mecánicos..
> Si usted pasea por un desguace, puede observar tornillos, tuercas, y
> trocitos de plástico o cristal, la mayoría de ellos esparcidos,
> algunos amontonados, otros encajonados. Imagínese que viera un montón
> de chatarra que parecía particularmente compacto, y cuando cogió una
> barra que sobresalía del montón, el montón completo venía con la
> barra. Cuando usted empujó la barra, ésta se deslizó ligeramente hacía
> un lado del montón y tiró de una cadena unida a la barra. La cadena
> tiró de un engranaje, el cual hizo rodar tres engranajes adicionales,
> éstos haciendo girar un eje con rayas blancas y rojas. Con rapidez,
> usted se da cuenta de que esto no es un montón de chatarra que se
> formara al azar, sino que fue diseñado; fue construído en ordén, a
> través de la actuación de un agente inteligente, pues, se ve que los
> elementos del sistema funcionan en coordinación para realizar un
> trabajo específico.
>
> No se llega a esta conclusión tan sólo al observar los sistemas
> mecánicos artificiales. Los sistemas formados enteramente de
> componentes naturales también manifiestan evidencia de diseño. Por
> ejemplo, supongamos que usted está paseando por el bosque con un
> amigo. De repente a su amigo algo le tira violentamente por el tobillo
> hacia arriba, y queda colgando de una planta trepadora unida a una
> rama de árbol. Después de librar a su amigo, usted examina la trampa.
> Ve que la planta trepadora fue enrollada sobre la rama, y el cabo fue
> tirado hacia el suelo. Fue anclado firmemente en el suelo con una rama
> en forma de horquilla. Esta rama, unida a otra planta trepadora, quedó
> escondida en las hojas sueltas y al ser movida la planta trepadora que
> funcionaba de gatillo, tiraba de la horquilla, soltando otra planta
> trepadora que servía de muelle. El final de la trepadora-muelle estaba
> en forma de lazo con un nudo corredizo que cogería el pie de la
> víctima, levantándola violentamente en el aire. A pesar de que la
> trampa está hecha de materiales totalmente naturales, usted
> determinaría rapidamente que fue el producto de un diseño inteligente.
>
> Un mundo complicado
> Una advertencia: hay que darse cuenta de que la teoría del diseño
> inteligente tiene su contexto: esta teoría no intenta explicarlo todo.
> Vivimos en un mundo complejo en donde muchas cosas pueden ocurrir. Al
> decidir cómo se han formado varias piedras, por ejemplo, un geólogo
> considerará una variedad de factores: la lluvia, el viento, el
> movimiento de los glaciares, los efectos del musgo y de los líquenes;
> la acción volcánica, las explosiones nucleares, el impacto de
> asteroides, o la mano del escultor. La forma de una piedra puede haber
> sido determinada primordialmente por un mecanismo, y la forma de otra,
> por otro mecanismo. La posibilidad del impacto de un meteorito no
> elimina la acción de un volcán; la existencia de escultores no implica
> que los fenómenos meteorológicos no tengan ningún papel en la
> formación de muchas de las piedras.
>
> Utilizando esta misma lógica, muchos biológos evolucionistas han
> reconocido que un gran número de factores pueden haber afectado el
> desarrollo de la vida: la descendencia común, la selección natural, la
> migración, el tamaño de la población, los efectos del fundador
> (efectos que pueden ser debidos al número limitado de organismos que
> comienzan una nueva especie), el desplazamiento genético (la
> distribución por mutaciones neutrales, no selectivas), el curso del
> gen (la incorporación de genes en una población que proceden de otra),
> el enlace (la aparición de dos genes en el mismo cromosoma), la
> propulsión meiótica (la selección preferente durante la producción
> sexual de una de las dos copias de un gen heredado de un organismo
> original), la transposición (la transmisión de un gen entre especies
> bien diferenciadas por medios no sexuales), y muchos más. El hecho de
> que algunos sistemas bioquímicos fueron diseñados por un agente
> inteligente, no implica que los demás factores no sean operativos,
> corrientes o importantes.
>
> Curiosidades
> Al finalizar esta charla, nos quedamos con lo que mucha gente
> considera una extraña conclusión: que la vida fue diseñada por un
> agente inteligente. Por así decirlo, la gran parte del progreso
> científico de los últimos siglos se ha dirigido hacia lo extraño.
> Hasta la Edad Media, la gente vivía en un mundo natural. La Tierra
> firme era el centro de todo. El sol, la luna y las estrellas giraban
> alrededor de ella interminablemente, dando luz de día y de noche; las
> plantas y los animales eran los mismos que se habían conocido desde la
> antigüedad. Había pocas sorpresas.
>
> Entonces, se propuso algo irracional: la Tierra se movía sobre sí
> misma, a la vez que giraba alrededor del sol. Nadie podía sentir el
> movimiento; nadie lo veía. Pero giraba igual. Desde nuestro punto de
> vista moderno, es difícil imaginar la fuerza de la proposición lanzada
> por Copernico y por Galileo, y lo que implicaba referente a nuestros
> cinco sentidos. En efecto, lo que decían era que uno ya no se podía
> fiar de la evidencia visual.
>
> Y las cosas iban de mal en peor con el paso de los años. Con el
> descrubimiento de los fósiles, se puso de manifiesto que los animales
> tan conocidos, tanto domésticos como salvajes, no habían habitado
> siempre en la Tierra; en cambio, habían existido anteriormente unas
> inmensas criaturas extrañas que luego desaparecieron. Más tarde,
> Darwin sacudió el mundo, diciendo que todas las cosas vivientes
> conocidas procedían de seres vivos muy raros ya extinguidos, y que
> este proceso había ocurrido durante períodos de tiempo tan largos que
> la mente humana era incapaz de comprenderlo. Einstein nos habló del
> espacio curvo, y del tiempo relativo. La física moderna mantiene que
> los objetos sólidos son mayoritariamente espacio vacío, y que las
> partículas subatómicas no tienen ninguna posición definitiva, y que el
> universo tuvo un principio.
>
> Ahora la bioquímica, la ciencia fundamental de la vida, va a sacudir
> las cosas. La sencillez que antes formaba la base de la vida no es más
> que un fantasma. En vez de cosas sencillas, hay sistemas de una
> complejidad irreducible increíble que habitan en la célula. La
> conclusión resultante de que un agente diseñó la vida es chocante. Los
> del siglo XX nos hemos acostumbrado a la idea de que la vida es el
> resultado de reglas naturales sencillas. Pero los siglos anteriores
> han tenido que vivir varios choques, y nosotros no tendríamos por qué
> pensar que nos vamos a librar de ellos. La humanidad ha aceptado la
> idea de que ni la tierra, ni el sol son el centro del universo, y que
> la historia de la vida incluye reptiles inmensos que ya no existen, y
> que el universo es mortal. También vamos a sobrellevar la abertura de
> la caja negra de Darwin.
>
> [NOTA: Algunos de los conceptos aquí mencionados están explicados e
> ilustrados en otro artículo: “Máquinas Moleculares”.]
>
> Michael J. Behe es catedrático asistente de química en Lehigh
> University en Pensylvania, y es miembro del Center for Renewal of
> Science & Culture, del Discovery Institute.
>
> Copyright 2000 Michael Behe. All rights reserved. International
> copyright secured.
> Discovery Institute
> 10 de agosto, 1996
> De una conferencia celebrada en el Congreso “Dios y Cultura” en el
> Discovery Institute
>
> Access research Network
>
> Traducido por Darío Fox
>
> © Mente Abierta, 2003.
>
> Saludos. |