Tema: Lamentable
Ver Mensaje Individual
  #41 (permalink)  
Antiguo 22-04-2008, 19:28:05
fernando
 
Mensajes: n/a
Predeterminado Re: Lamentable

On 21 abr, 17:04, Anonimo <ebe...***gmail.com> wrote:
> Cual es la diferencia entre abortarlo a los 8 meses
> y esperar a que nazca y matarlo en ese momento?
>
> > Uno de los primeros temas que debe acometer este gobierno es la reforma de
> > la ley del aborto. Máxima prioridad, máxima urgencia.

>
> > --
> > Mosqui

>
> > Marcos y Laura están en la cafetería del hospital Robert Debré, deParís.
> > Una gran maternidad blanca por la que cruzan sin cesar embarazadas y niños
> > camino del pediatra. En esa cafetería tienen que decidir, en una hora más o
> > menos, si van a pedir que a Laura se le practique un aborto. Está en el
> > octavo mes de embarazo. Los resultados de las últimas pruebas indican que es
> > más que probable que el niño nazca con gravísimos problemas físicos y
> > psíquicos. Quizá sea un vegetal toda su vida. O quizá no pueda hablar ni
> > caminar, tenga un importante retraso mental, terribles y constantes
> > convulsiones y sea, además, ciego. Nadie les dice con seguridad lo quele
> > espera a su hijo, pero las perspectivas son devastadoras.

>
> > La decisión no es fácil. Es un hijo muy deseado, ya casi un bebé. Un aborto
> > será algo extremadamente traumático. Pero tampoco quieren traer a este mundo
> > a un niño para que viva con terribles sufrimientos.

>
> > Nunca se debió llegar hasta este punto. Las primeras noticias de que algo
> > podría ir mal en el feto las recibieron poco antes de cumplirse las 22
> > semanas, plazo legal para interrumpir el embarazo en España. Pero distintos
> > diagnósticos y la rigidez de la ley española les han llevado al octavo mes
> > de embarazo y a París, a 1.000 kilómetros de su lugar de residencia,Madrid.
> > Desde esa semana 22 su vida ha sido un infierno de viajes, consultas a
> > médicos, llantos, incertidumbre y desesperación. Y, dos meses y medio
> > después de esa sospecha, están en una cafetería de hospital de unaciudad
> > desconocida, con un idioma desconocido, para tomar una de las decisionesmás
> > difíciles de su vida.

>
> > La pesadilla había comenzado tres días antes de Nochebuena, el 21 de
> > diciembre del año pasado, con estas palabras: "Me temo que algo no va bien,
> > nada bien". La doctora de un centro privado madrileño dio a Laura la mala
> > noticia. Era la segunda ecografía que le hacían, la del segundo trimestre
> > del embarazo. Laura rompió a llorar y llamó a Marcos, que estaba aparcando.
> > La doctora les explicó que el tiempo corría en su contra, les contó lo de
> > las 22 semanas y les recomendó ir rápidamente a un hospital.

>
> > La pareja salió corriendo hacia La Paz, hospital público con una prestigiosa
> > maternidad. Un doctor mayor y experimentado les atendió: "Lo que ha dicho
> > esa doctora es una barbaridad. Este feto está perfectamente. No veo
> > absolutamente nada raro".
> > Fue un gran alivio. Un diagnóstico contundente, claro y positivo. Justo lo
> > que querían escuchar en ese momento. Salieron de la consulta contentos,
> > tranquilos, y odiando a la primera doctora. ¿Cómo había podido equivocarse?
> > Se fueron a pasar las navidades a Sevilla, con la familia de Marcos.
> > De vuelta en Madrid, acudieron al hospital Ramón y Cajal para otro examen.
> > Mal asunto. Al parecer, la primera doctora no se había equivocado. Les
> > recomendaron ir a una clínica privada para que le hicieran a Laura más
> > pruebas rápidamente, porque en el hospital iban a tardar demasiado. El
> > tiempo seguía pasando. La resonancia magnética no dejó lugar a dudas: el
> > feto tenía lesiones irreversibles. Pero las 22 semanas ya habían pasado.

>
> > -El feto no está bien, pero yo no puedo firmar nada ni recomendar un aborto
> > porque estamos fuera de plazo, les dijo el médico del Ramón y Cajal

>
> > -Pero entonces, ¿qué hacemos?

>
> > -No sé, eso es muy personal.

>
> > A partir de ese momento comenzó un periplo imposible por clínicas privadas y
> > hospitales en distintas ciudades. Acudieron a seis centros y les vieron al
> > menos 15 médicos. Nada. Todos coincidían en el diagnóstico de la
> > malformación pero, después de los últimos escándalos y procedimientos
> > judiciales, las clínicas no se atrevían a practicar abortos de másde 22
> > semanas a pesar de que la ley lo permite si hay grave riesgo para la salud
> > psíquica de la madre. Empezaron a escuchar toda suerte de barbaridades:

>
> > -Vayan ustedes a Colorado. Allí hay una clínica que está muy bien:
> > viajecito, hotel de lujo y os solucionan el problema.

>
> > -El feto es inviable, pero es demasiado tarde para abortar.

>
> > -Tenéis toda la razón, pero no podemos hacer nada. Eso aquí suponecárcel.

>
> > En Sevilla casi lograron convencer a un hospital público para que practicara
> > el aborto a Laura. Pero apareció un problema burocrático inesperado:"Ah,
> > no, con la tarjeta sanitaria de Madrid no puede ser", escucharon
> > desesperados. El Estado de las autonomías y la campaña antiabortistales
> > dejaban sin salida. Mientras tanto, el feto seguía creciendo.

>
> > Un domingo leyeron en la prensa un artículo sobre parejas en su misma
> > situación que se habían ido a abortar a París. Atisbaron una solución más
> > cercana que Colorado y empezaron con los trámites.

>
> > El martes 5 de febrero, a las ocho de la mañana y con Laura casi en su
> > séptimo mes de embarazo, volaron a París. Un amigo danés que vivía en la
> > capital francesa les había pedido cita en el hospital. Debían estar allí a
> > las 12.30. Laura había pasado los dos días anteriores en la cama, llorando.

>
> > En París comienza la segunda odisea de la pareja. En el hospital Robert
> > Debré, público, les reciben con toda la amabilidad del mundo. Incluso buscan
> > una persona que hable español. Una doctora ve todas las pruebas e informes
> > de los médicos españoles. Aparentemente, coincide con el diagnóstico. Pero
> > les dice que es una junta médica la que debe valorarlo. La ley francesa
> > dispone que las mujeres pueden abortar libremente durante las primeras 12
> > semanas de embarazo. Después, sólo puede hacerse por malformaciones del feto
> > o grave riesgo para la salud de la madre. En estos casos, el aborto debeser
> > consensuado por varios médicos. A Marcos y Laura les dicen que vuelvanel
> > viernes para conocer la decisión del centro.

>
> > Deben buscar alojamiento para esos días. Ninguno de los dos habla francés,
> > no conocen París y no tienen mucho dinero. Nada es tan fácil como habían
> > pensado. Buscar un hotel barato y cercano al hospital resulta una misión
> > casi imposible. De sitio en sitio, y con la ayuda del amigo danés, su única
> > vía para comunicarse, acaban en un hotel cerca del périférique, laM-30
> > parisiense. No tiene muy buen aspecto, pero al menos cuesta sólo 50 euros la
> > noche.

>
> > El hotel es un edificio viejo con empleados altivos y displicentes, moqueta
> > sucia y raída, paredes y puertas desconchadas de color rosa chicle y verde
> > calippo. Del ascensor entran y salen parejas formadas por franceses
> > cincuentones y senegalesas con aspecto de no llegar a los 18. Parece una
> > casa de citas. Las habitaciones tienen vistas al humo y los coches que
> > atraviesan sin cesar el périférique. Las ventanas no se pueden abrir, lo que
> > hace imposible ventilar el cuarto. El inodoro y la ducha están en dos
> > cabinas independientes de un material enclenque que parece plástico. Hay una
> > litera de forma extraña. Después de dos días, todo huele mal.

>
> > El lugar está, además, muy lejos del hospital. Necesitan hacer al menos tres
> > transbordos en el metro para llegar allí. Así que deciden salir del
> > hotel-prostíbulo infecto después de dos noches y buscar otra cosa. El que
> > encuentran vale 100 euros al día, el doble. Es un Ibis sin ningún lujo,
> > cerca de la céntrica Place de la République. Al menos pueden abrir las
> > ventanas y están a seis estaciones en metro directo del hospital, así que
> > deciden pagar más.

>
> > El miércoles y el jueves ocupan los días haciendo cualquier cosa. Algún
> > paseo por el Sena, por la catedral de Notre Dame, por la Torre Eiffel. Un
> > chocolate caliente con su amigo danés. A ratos se olvidan de la pesadilla,
> > del motivo por el que están en París. Pero son ratos cortos. "¿Cómo es
> > posible que nos esté pasando esto?", se pregunta Marcos "¿Qué ocurre en
> > España? ¿Es que los políticos no tienen hijas, y hermanas? ¿Es que nadie se
> > da cuenta de que esto es una barbaridad y que les pasa a muchas familias?
> > ¿No saben que hay muchos diagnósticos tardíos de malformaciones fetales?".

>
> > Marcos es católico, pero abomina de algunas imposiciones de su Iglesia..
> > "Creo en Dios y en Jesús, pero a mí nadie me va a convencer de que una mujer
> > tiene que traer al mundo a un niño que va a nacer vegetal, o que va a morir
> > nada más nacer o que va a tener unos sufrimientos terribles. ¿Qué clase de
> > piedad es ésa? ¿Me van a obligar a que lo vea morir en mis brazos, recién
> > nacido?".

>
> > Laura apenas habla. Es ecuatoriana, pero lleva años trabajando en España.
> > Está muy nerviosa. Cada vez siente más a su bebé y no sabe qué debe hacer.
> > "Los médicos españoles nos recomendaban el aborto, pero decían queno podían
> > ayudarnos. Es para volverse loco", se queja. "Y lo que es más de locoses
> > que tengamos que salir de España como delincuentes, buscarnos la vida y
> > gastarnos aquí el dinero que no tenemos", añade Marcos.

>
> > Llega el viernes, el día de volver al hospital. Allí no les esperan buenas
> > noticias. Uno de los médicos de la junta no está seguro del diagnóstico, así
> > que les dicen que deben esperar. Deben volver en un mes para hacerles las
> > pruebas con una mayor precisión. Pero les indican que, aunque no es seguro,
> > lo más probable es que la malformación fetal revista una extrema gravedad.
> > Les dan cita para marzo, y a esperar.

>
> > El mes que pasan en España es aún peor que todo lo que han pasado. No saben
> > si tener esperanzas en que el niño esté bien o si prepararse para elmazazo
> > de que les digan que es mejor el aborto. Hablan mucho, piensan y lloran.

>
> ...
>
> leer más »


la misma diferiencia que despues de 18 años mandarlos a la guerra,
porque los que mueren que casualidad son siempre los pobres
Responder Con Cita