Ver Mensaje Individual
  #1 (permalink)  
Antiguo 01-04-2008, 13:58:35
 
Mensajes: n/a
Predeterminado TEORIA DE LA EVOLUCION

La evolución es el proceso por el que una especie cambia con el de las
generaciones. Dado que se lleva a cabo de manera muy lenta han de
sucederse muchas generaciones antes de que empiece a hacerse evidente
alguna variación

Antes del siglo XIX existieron diversas hipótesis que intentaban
explicar el origen de la vida sobre la Tierra. Las teorías creacionistas
hacían referencia a un hecho puntual de la creación divina; por otra
parte, las teorías de la generación espontánea defendía que la aparición
de los vivos se producía de manera natural, a partir de la materia inerte.

Una primera aproximación científica sobre tema es el trabajo de (1924),
El origen de la sobre la Tierra, donde el químico ruso propone una
explicación, vigente aún hoy de la manera natural en que de la materia
surgieron las primeras formas prebiológicas y, posteriormente el resto
de los seres vivos. En segundo aspecto de la generación espontánea de la
vida tiene una respuesta convincente desde mediados del siglo XIX. En
primer lugar; los experimentos realizados por Pasteur, y, de manera
fundamental, con los bajos del naturalista británico Charles Darwin
(1859), que en su obra El origen de las especies aporta una explicación
científica sobre la evolución o «descendencia con modificación», término
utilizado por el científico para definir este fenómenos.

A pesar de que Charles Darwin ostenta el honor de haber elaborado esta
teoría de manera científica y rigurosa, existieron importantes
antecedentes —puede mencionarse en este sentido la aportación del propio
abuelo de Darwin, Erasmo Darwin— que establecieron las primeras pautas
del interés científico por estos temas. Sin duda, hay que destacar los
estudios de Jean Baptiste de Monet, caballero de Lamarck (1744-1829),
que inauguraron una corriente de pensamiento precursora en el estudio de
la evolución de los seres vivos.

La tesis fundamental del lamarquismo es la transmisión de los caracteres
adquiridos como origen de la evolución; la causa de las modificaciones
de dichos caracteres se encuentra en el uso o no de los diversos
órganos, tesis que se resume en la siguiente frase: «La función crea el
órgano». Lamarck resume sus ideas en Filosofía zoológica (1809), el
primer trabajo científico donde se expone de manera clara y razonada una
teoría sobre la evolución.

A lo largo de cinco años —entre 1831 y 1836—, Charles Darwin, viajando a
bordo del Beagle, recogió datos botánicos, zoológicos y geológicos que
le Permitieron establecer un conjunto de hipótesis que cuestionaban las
ideas precedentes sobre la generación espontánea de la vida.

Durante los veinte años siguientes intentó aplicar estos datos a la
formulación de una explicación coherente sobre la diversidad observada.
En 1858, Darwin se vio obligado a Presentar sus trabajos, cuando recibió
el manuscrito de un joven naturalista, A. R. Wallace, que había llegado
de manera independiente a ¡as mismas conclusiones que él, es decir, a la
idea de ¡a evolución por medio de ¡a selección natural.

Tanto Darwin como Wallace habían tomado como base la obra de Malthus
sobre el crecimiento de la población, en la que se establece que, dicho
factor tiende a ser muy elevado, se mantiene constante dado que la
disponibilidad de alimento y espacio son limitados; a partir de esta
premisa la idea de la competencia. Con esta base argumental se pueden
establece dos aspectos fundamentales que sustentan la teoría de Darwin y
Wallace. Ambos científicos dan por sentado que los seres vivos pueden
presentar clones.

Esta idea, junto con la noción de competencia establecida anterior por
Malthus, les lleva a establecer que estas variaciones pueden ser
ventajas o no en el marco de dicha competencia. Por otro lado, como
resultado de la lucha tiene lugar una selección natural que favorece a
los individuos con variaciones ventajosas y tiende a eliminar a los
menos eficaces en la consecución de los recursos necesarios para la
vida. Sin embargo, existe un punto de discrepancia entre ambos. Wallace
nunca compartió la idea de la selección expresada por Darwin en su obra
El origen del hombre (1871). Según Darwin algunos caracteres son
preservados sólo porque permiten a los macho mayor eficacia en esta
relación con las hembras.

Desarrollo de la teoría de la evolución

A finales del siglo XIX, el llamado neodarvinismo primitivo, que se basa
en el principio de la selección natural como base de la evolución,
encuentra en el biólogo alemán A. Weismann uno de sus principales
exponentes. Esta hipótesis admite que las variaciones sobre las que
actúa la selección se transmiten según las teorías de la herencia
enunciadas por Mendel, elemento que no pudo ser resuelto Darwin, pues en
su época aún no se conocían las ideas del religioso austriaco.

Durante el siglo XX, desde 1930 a 1950, se desarrolla la teoría
neodarwinista moderna o teoría sintética,: denominada así porque surge a
partir de la fusión de tres disciplinas diferentes: la genética, la
sistemática y la paleontología. La creación de esta corriente viene
marcada por la aparición de tres obra. La primera, relativa a los
aspectos genéticos de la herencia, es Genetics and the origin of species
(1937). Su autor, T. H. Dobzhansky, plantea que las variaciones
genéticas implicadas en la evolución son esencialmente mínimas y
heredables, de acuerdo con las teorías de Mendel.

El cambio que se introduce, y que coincide posteriormente con las
aportaciones de otras disciplinas científicas, es a consideración de los
seres vivos no como formas aisladas, sino como partícipes de una
población. Esto implica entender los cambios como frecuencia génica de
los alelos que determinan un carácter concreto. Si esta frecuencia es
muy alta en lo que se refiere a la población, esto puede suponer la
creación de una nueva especie.

Más adelante, E. Mayr desarrollará en sus obras Systematics and the
origin of the species (1942) y Animal species evolution (1963) dos
conceptos muy importantes: por un lado, el concepto biológico de
especie; por otra parte, Mayr plantea que la variación geográfica y las
condiciones ambientales pueden llevar a la formación de nuevas especies.
De este modo, se pueden originar dos especies distintas como
consecuencia del aislamiento geográfico, o lo que es lo mismo, dando
lugar, cuando intentamos el cruzamiento de dos individuos de cada una de
estas poblaciones, a un descendiente no fértil. Atendiendo a las
condiciones ambientales, en consonancia con las ideas de Dobzhansky., la
selección actuaría conservando los alelos mejor adaptados a estas
condiciones y eliminando los menos adaptados. En 1944 el paleontólogo G.
G. Simpson publica la tercera obra clave para poder comprender esta
corriente de pensamiento: en Tempo and mode in evolution establece la
unión entre la paleontología y la genética de poblaciones.

Durante la segunda mitad del siglo XX se han planteado dos tendencias
fundamentales, la denominada innovadora y el darvinismo conservador. La
primera de ellas, cuyo máximo exponente es M. Kimura, propone una teoría
llamada neutralista, que resta importancia al papel de la selección
natural en la evolución, dejando paso al azar. Por su parte, el
neodarvinismo conservador, representado por E. O. Wilson, R. Dawkins y
R. L Trivers, queda sustentada en el concepto de «gen egoísta»; según
esta hipótesis, todo ocurre en la evolución como si cada gen tuviera por
finalidad propagarse en la población. Por tanto, la competición no se
produce entre individuos, sino entre los aletos rivales. Así, los
animales y las plantas serían simplemente estrategias de supervivencia
para los genes.

Pruebas de la evolución

Son pruebas basadas en criterios de morfología y anatomía comparada. Los
conceptos de homología y analogía adquieren especial relevancia para la
comprensión de las pruebas anatómicas. Se entiende por estructuras
homólogas aquellas que tienen un origen común pero no cumplen
necesariamente una misma función; por el contrario, las estructuras que
pueden cumplir una misión similar pero poseen origen diferente, serían
análogas. De esta manera, las alas de los insectos y las aves serían
estructuras análogas, mientras que las extremidades anteriores de los
mamíferos, que presentan un mismo origen pero que llevan a cabo
funciones diversas —locomotora, natatoria, etc.—, constituirían
estructuras homólogas.

En relación a las pruebas embriológicas, hay que distinguir entre
ontogenia —las distintas fases del desarrollo embrionario— y filogenia,
concepto que hace referencia a las distintas formas evolutivas por las
que han pasado los antecesores de un individuo, es decir, su desarrollo
evolutivo. En los vertebrados, cuanto más cerca de la fase inicial se
sitúan los embriones, más parecidos son; posteriormente, se van
diferenciando progresivamente cuanto más cerca de la fase de adulto
terminal se encuentran.

Otra de las pruebas clásicas es el estudio de los fósiles. El análisis
de los distintos estratos geológicos demuestra la presencia de fósiles
de invertebrados en los más antiguos; gradualmente, van apareciendo en
los más recientes peces primitivos, y, finalmente, los fósiles
correspondientes a los mamíferos y las aves.

tex.
Responder Con Cita