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Antiguo 02-08-2008, 01:57:14
Suzudo
 
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Predeterminado Embriología y Evolución

Resumen


Algunos profesores y libros de texto persisten en exponer la simplista
hipótesis darwinista del siglo diecinueve de que un embrión en
desarrollo resume la historia evolutiva de dicho organismo. Este punto
de vista, que se designa como recapitulación, está rechazado desde hace
más de medio siglo por los embriólogos académicos.

El principal promotor de la recapitulación fue el antiteísta Ernst
Haeckel, que elaboró unas ilustraciones falseadas para dar apoyo a su
punto de vista. Incluso en nuestros días algunos autores siguen usando
irreflexivamente algunas de estas falsas ilustraciones en secciones de
los libros de texto donde promulgan el evolucionismo.

Gracias a modernos estudios sobre procesos de desarrollo incluyendo los
genes homeóticos, nuestra comprensión del origen de las formas de vida
está sufriendo grandes cambios. El designio con una creación divina de
tipos no relacionados se está convirtiendo en una opción crecientemente
más viable.



Un tema actual

Recientemente, un estudiante universitario escribió a la Sociedad de
Investigación de la Creación preguntando acerca de la situación en que
estaba la embriología en relación con la evolución, porque su profesor
de zoología había presentado la llamada «ley biogenética» ante su clase.
Esta «ley» enuncia que en su desarrollo, los embriones pasan por las
diversas etapas que alcanzaron sus antecesores al ascender por «la
escala evolutiva».



Reminiscencias de años pasados



Me sentí identificado con este estudiante, porque en la primavera de
1947, cuando yo era estudiante de primer año y estudiando mi primer
semestre de zoología en la Universidad de Massachusetts en Amherst, viví
una experiencia similar. Mi profesor, Gilbert L. Woodside, un doctor en
embriología educado en Harvard, y que entonces era pionero en esta
disciplina, presentó en nuestra clase el argumento de la embriología
para la evolución. En general, este concepto se designa como
recapitulación, porque se supone que el embrión en desarrollo «resume» o
«recapitula» toda la historia de su raza. Cuando se presentan ciertas
observaciones acerca del desarrollo embrionario de una forma
convincente, este argumento induce a aceptar una secuencia
macroevolutiva de las especies animales o vegetales. Recuerdo que
después de esta clase pensé: «¿Cómo podría nadie dudar de la realidad de
la evolución cuando ha comprendido esta evidencia?»

Me surgió el deseo profundizar en el conocimiento de la biología, de
modo que cambié mi especialidad de psicología a zoología, y estudié
fisiología y entomología en mi segundo año. Me había convertido al
cristianismo mientras estaba en la marina, antes de mi educación
universitaria, pero después de dos años en la universidad, mis creencias
cristianas hacían frente a unos retos ante los que resultaba difícil de
resistir. Me habían propuesto el puesto de asistente de laboratorio para
la clase de fisiología para el siguiente otoño, y me hubiera gustado
mucho aceptar, pero cambié a un instituto cristiano de enseñanza
superior (Houghton en Nueva York), donde me especialicé en zoología, con
grados en Biblia y en química. Recibí una diplomatura en letras en 1950,
y en el verano de 1951 una diplomatura en ciencias, también en zoología,
en otro instituto superior cristiano (Wheaton, en Illinois). En este
último extendí mis conocimientos en ciencia y en teología. Luego enseñé
ciencias a estudiantes de secundaria durante un año en la Escuela Ben
Lippen, que estaba entonces en Carolina del Norte. En 1952 volví como
estudiante graduado a la Universidad de Massachusetts, donde conseguí un
puesto como profesor auxiliar y auxiliar de investigación.





Cambio de perspectiva



Sin yo preverlo, me encontré en un curso de embriología experimental con
el doctor Woodside, que era ahora el Catedrático Numerario del
Departamento de Zoología y decano de la Escuela de Graduados. Me sentí
cautivado por el doctor Woodside y por su campo de embriología. Emprendí
una investigación e hice una tesis sobre la embriología del pollo y el
primer fármaco inhibidor del cáncer, la 8-azaguanina (véase Frair y
Woodside, 1956).

Durante mi estudio e investigación, me decidí a sondear las
profundidades de la recapitulación embrionaria, ¡pero, para mi total
sorpresa aprendí por el doctor Woodside que la «ley biogenética» estaba
muerta! De modo que el hombre que me había convencido de la importancia
de la recapitulación en mi primer año de carrera, cinco años después me
estaba convenciendo de todo lo contrario. El doctor Woodside no solo no
la creía, sino que realmente la desdeñaba. La recapitulación ya no podía
ser nada más que una hipótesis en el mejor de los casos, y no quería que
yo tuviera nada que hacer con ella.

El profesor Woodside creía que la embriología como disciplina había
sufrido un retraso debido a la recapitulación. Me contó que para
mediados del siglo 20 ningún embriólogo bien informado podía aceptar el
concepto de la recapitulación. Muchos investigadores habían abandonado
sus proyectos, frustrados al quedar atrapados en callejones sin salida
en el intento de hacer concordar sus datos embriológicos dentro de un
contexto evolutivo. El profesor Woodside creía también que solo había un
único Premio Nóbel en embriología (Hans Spemann) debido a que muchos
otros excelentes investigadores en embriología habían estado centrándose
en la evolución y fracasando. Un ejemplo de las muchas excepciones a la
hipótesis de la recapitulación es que en un esquema evolutivo la médula
espinal está presente antes que el cerebro, pero en embriología el
cerebro se desarrolla antes. ¿Pero acaso no es la evolución el concepto
que unifica a toda la biología? Al menos, hace 50 años ya sabíamos, y
seguimos sabiéndolo en la actualidad, que la recapitulación darwinista
no forma parte de tal unificación (véase Bergman, 1999; Wells, 1999a).



Ernst Haeckel



Con frecuencia se han atribuido a Charles Darwin ideas que él promovió,
incluso en el caso de que dichas ideas se hubieran originado en las
mentes de otras personas. Así sucede con la recapitulación, que parece
hundir sus más antiguas raíces entre los griegos de más de medio milenio
antes de Cristo (véase Osborn, 1929). Durante el siglo dieciocho se
expusieron algunos pensamientos tocantes a la recapitulación, pero el
propularizador más famoso de la recapitulación fue el zoólogo y filósofo
Ernst Haeckel (1834-1919). Él fue el partidario más destacado, dogmático
y activo del evolucionismo darwinista en Alemania, pero su influencia se
extendió por todo el mundo. Después de conocer a Darwin en 1866, Haeckel
trató de poner no solo la ciencia, sino también la filosofía y la
religión bajo un paraguas evolucionista ateo (Jenkins-Jones, 1997).

Es interesante observar que desde la década de los 1860+ se ha sabido
que Haeckel había falseado sus ilustraciones empleadas para «demostrar»
la recapitulación. El tratamiento más extenso de esta cuestión en inglés
es el libro de Assmuth y Hull, publicado en 1915. Estos autores hacen
referencia a una enorme cantidad de material que revela que los miembros
de la comunidad científica habían reconocido que en su defensa de sus
puntos de vista, Haeckel perpetró fraudes y falsedades de manera
constante y con todo descaro. Hay denuncias claras que se remontan a
1908, a 1875, y al menos a fecha tan temprana como 1868. Muchos
científicos se unieron en condenar «los métodos de Haeckel, en los
ejemplos que habían quedado denunciados ... por ochenta y tres personas
[un grupo de 46 y otro de 37] de buena posición en diversas ramas de la
ciencia y del mundo académico, además de otros que publicaron sus
condenas a título individual» (Assmuth y Hull, p. 23). Véase también
Rusch, 1969. Las muchas docenas de los fraudes y falsificaciones de
Haeckel tenían que ver con la embriología y con otros campos científicos.

Tanto en los tiempos de Haeckel como en la actualidad los científicos
han admitido que los investigadores han de tener libertad para erigir
sus hipótesis y teorías sobre la base de la evidencia empírica. Pero han
reconocido de manera uniforme la impropiedad de apoyar estos conceptos
mediante datos imaginarios no identificados o mediante falseamientos de
los datos obtenidos o presentados ante otros. Como ejemplo de las
fechorías de Haeckel, véanse las Láminas I y II (Figuras 1 y 2)
procedentes de Assmuth y Hull [con los textos traducidos al castellano
—N. del T.].

Las actividades de Haeckel (aparte de posiblemente su investigación
científica efectiva en zoología sistemática) parecen haber estado tan
estrechamente unidas a su filosofía que parece imposible separar sus
acciones de sus actitudes. Por ejemplo, cuando alguien presentaba
objeciones a las pretensiones embriológicas de Haeckel y de sus
seguidores, estos decían:

«Esta cuestión pertenece a la embriología, y por ello vosotros, que no
sois embriólogos, sois incompetentes para formaros un juicio en este
tema.» Incluso si su oponente resultaba ser un embriólogo, le
desacreditaban si encontraban que mantenía el más mínimo vestigio de
creencia en Dios, en el libre albedrío o en el alma humana.
Inmediatamente lo tildaban de teólogo, de oscurantista clerical, cuyas
supersticiones dualistas le privaban del libre uso de su razón. Las
páginas de Haeckel están salpicadas de esta táctica de «sentencias
ex-cátedra» ... (Assmuth y Hull, p. 54).

Un crítico explícito de Haeckel era J. Reinke, Profesor de Botánica en
la Universidad de Kiel.

En un opúsculo titulado «Lo último sobre el Haeckelismo» (Heilbronn
1908) Reinke llena siete páginas con columnas paralelas, con una que
contiene «lo que dice Haeckel», y la otra, «la verdad». Da veinticuatro
ejemplos de falsamientos perpetrados por Haeckel, y añade: «Estos son
ejemplos tomados al azar. Sería posible multiplicarlos por muchas veces»
(Assmuth y Hull, p. 31).


Pero parece que Haeckel, el divulgador, no se refrenó debido a estas
denuncias, y mantuvo sus maniobras engañosas en sus años posteriores,
intentando justificarse a veces afirmando que estaba siguiendo
procedimientos normales en biología. Como resultado, incontables
científicos y estudiantes de ciencia, incluyendo muchos autores, han
sido llevados a engaño, bajo una influencia que ha ido manifestándose
hasta el final del siglo veinte. Incluso a pesar de que en la actualidad
muchos científicos tienden a creer que la eliminación de la «ley
biogenética» fue un fenómeno que tuvo lugar entre mediados y finales del
siglo veinte, incluso en 1915 ya se podía mantener la siguiente
declaración, totalmente explícita:

Difícilmente se puede encontrar en la actualidad a ningún científico
destacado que acepte esta ley tal como se expone. La razón de ello,
totalmente convincente, es que la investigación reciente ha demostrado
con claridad que las excepciones a esta ley son mucho más frecuentes que
sus materializaciones. La mayor parte de las etapas por las que pasan
los embriones individuales de diferentes animales no se corresponden en
su mayor parte con las gradaciones que, según la teoría de la evolución,
constituyen la historia del desarrollo de la vida (Assmuth y Hull, p. 98).

Probablemente, Haeckel era conocedor de estas dificultades, porque
distinguió los cambios embrionarios que conducían al progreso evolutivo
(«palingénesis») de otras desviaciones («cenogénesis»). Pero los
llamados cambios cenogenéticos son tan numerosos que no sustentan la
«ley», sino que la refutan.

Como se indica al comienzo de este artículo, algunos profesores siguen
presentando la «ley biogenética» en apoyo de la macroevolución, aunque
ha estado moribunda durante décadas a la luz de las enseñanzas de muchos
científicos pioneros incluyendo el difunto biólogo canadiense, W. R.
Thompson, que en 1956 escribió una «Introducción» para una reedición de
El origen de las especies de Darwin, en la que observaba:

Cuando la «convergencia» de los embriones no resultó totalmente
satisfactoria, Haeckel alteró las ilustraciones de las mismas para que
concordasen con su teoría. Las alteraciones eran ligeras pero
significativas. La «ley biogenética» como prueba de evolución carece de
todo valor (pp. xv–xvi).

Durante los últimos años, las ilustraciones de Haeckel han vuelto a
estar en las noticias debido a que algunos libros de texto en favor de
la evolución han estado todavía publicando el material fraudulento de
Haeckel (véase Richardson, et al., 1998).

imágenes fraudulentas de embriones de Haeckel

Figura 1. Copias fraudulentas de embriones realizadas por Haeckel (1 y
2) comparadas con los originales de Selenka (2) y His (4) (Assmuth y
Hull, 1915).



Sir Gavin de Beer



Sir Gavin de Beer (1899–1972) fue un célebre zoólogo y evolucionista
británico, influyente en el campo de la embriología. Fue director de la
división de Historia Natural del Museo Británico en 1950–1960. En 1930
publicó un libro, Embryology and Evolution, en el que rechazó el
concepto de la recapitulación embriológica. Publicó versiones ampliadas
de sus puntos de vista anti-haeckelianos en Embryos and Ancestors, con
copyright en 1940, 1951 y 1958. Sir Gavin de Beer, 1958, se refirió a la
teoría de Haeckel como caduca y como «una camisa de fuerza mental que ha
tenido lamentables efectos sobre el progreso de la biología» (p. 172), y
concluía en que «la evolución no explica la embriología» (p. 173). Por
ejemplo, durante la filogenia los dientes llegaron antes que las
lenguas, pero en los embriones de los mamíferos las lenguas se
desarrollan antes que los dientes (p. 7). En el caso de los embriones de
los pollos, el corazón funciona ya en una etapa muy temprana del
desarrollo, pero en la rana (que se supone que está más cerca de la
línea ancestral) el corazón aparece en una etapa mucho más posterior del
desarrollo. De forma específica, la desemejanza se relaciona con la
necesidad que tiene el pollo en su desarrollo de recibir yema; mientras
que el huevo de la rana tiene mucho menos cantidad de yema. Por ello,
las diferencias se deben a condiciones estructurales y funcionales de
ambos animales, no a su presunta relación evolutiva.

A menudo se precisa de un considerable período de tiempo antes que se
modifiquen posturas establecidas en la ciencia debido a nuevas
evidencias. Esto queda ilustrado por Perry, 1952, que parece haber
comprendido que la ley biogenética había quedado refutada, pero que
cuando escribió su texto de zoología general parece haber sido bastante
remiso en sus menciones acerca de la recapitulación.

Se han descubierto diversos hechos que contradicen la teoría de la
recapitulación, o que al menos son difíciles de interpretar bajo la
misma. En la actualidad, muchos biólogos respetados cuestionan la
significancia del aparente acuerdo de algunos de los hechos con la
teoría (p. 519).


Sir Gavin de Beer empleó muchos ejemplos para exponer cómo los órganos
llamados homólogos (estructuralmente semejantes) podían proceder de
estructuras embrionarias muy diferentes entre diversos embriones.
Asimismo, desveló que comúnmente las estructuras homólogas no van
determinadas por genes idénticos (véase de Beer, 1971). Una reciente
evaluación de esta cuestión por Wells y Nelson, 1997, resalta esto:


Investigaciones posteriores han confirmado de forma abrumadora la
corrección de la observación de de Beer. La homología, tanto si se
define morfológicamente como filogenéticamente, no puede atribuirse a
vías de desarrollo semejantes, como tampoco puede atribuirse a genes
semejantes (p. 17).

En otras palabras, órganos similares en los cuerpos de diferenes
organismos no resultan de secuencias similares de nucleótidos en el ADN
de los genes. Recientes investigaciones parecen estar llevando a alguna
mejor comprensión de una solución de este rompecabezas.


Ilustración falsificada de Haeckel de los esqueletos simios y humano

Figura 2. Los dibujos fraudulentos de Haeckel's (II) representan
falsamente la placa original de Huxley (I). Haeckel dibujó los
esqueletos para que se pareciesen más, con lo que se sugería una
secuencia evolutiva en lugar de un grupo heterogéneo, tal como Huxley
los había dibujado de forma más realista (Assmuth y Hull, 1915).



Genes homeóticos



Durante unas dos décadas ha ido creciendo el conocimiento acerca de los
genes homeóticos, pequeñas secuencias de nucleótidos que se comportan de
manera parecida a activadores maestros para el control del desarrollo de
diversas partes del organismo. Los genes homeóticos tienen unos papeles
críticos en la producción de brazos, patas, ojos y otras partes del
cuerpo en animales en desarrollo de muchas clases. Característicamente,
en cada gene homeótico hay una secuencia determinada de alrededor de 180
pares de bases de ADN muy semejantes en secuencia en los
correspondientes genes homeóticos de otros animales, tanto si se trata
del ratón como del hombre, de la mosca de la fruta o del Anfioxus. Por
ejemplo, en una mosca un tipo determinado de gene afectará a la antena,
y en un ratón un gene muy similar afecta a la parte posterior del
cerebro. Otro gene homeótico parece ser un controlador maestro del
desarrollo de los ojos, incluyendo los ojos compuestos de los insectos y
de los órganos visuales muy diferentes de los pulpos e incluso de los
humanos (véase Wells, 1998).

Cada gene homeótico produce pequeñas moléculas de proteínas que sirven
para activar la transcripción de otros genes al unirse a sus loci
promotores. Como resultado se da una cascada de acontecimientos químicos
que lleva en su momento a la formación de una estructura del cuerpo como
un ojo o una pata.

En los últimos años se ha llegado a saber, para gran desconcierto de los
investigadores, que los genes y sus mutaciones no van vinculados a
componentes estructurales del cuerpo. Por ejemplo, una espectacular
ilustración de esta discrepancia ha resultado de experimentos de
hibridación del ADN que indica una similitud estimada en el ADN del 98
al 99 por ciento en los chimpancés y en los humanos, mientras que las
personas, en lo morfológico y fisiológico, darían más bien un valor de
un 70 al 80 por ciento respecto a los simios. EL ADN está situado en los
48 cromosomas de los chimpancés y en los 46 cromosomas de los humanos.
Por ello, además de las secuencias básicas de los nucleótidos en el ADN
debe haber otros factores que tienen una significativa influencia sobre
el desarrollo. Estos factores podrían incluir efectos relacionados con
las diferentes disposiciones del ADN en los cromosomas de los chimpancés
y de los humanos (véase Hopkin, 1999).





Consideraciones



Uno de los primeros investigadores de la Drosophila que exploró los
mutantes homeóticos fue W. J. Ouweneel, que analizó las perspectivas
evolucionistas y creacionistas respecto a ello. Llegó a la conclusión de
que los puntos de vista de evolucionistas pioneros como Goldschmidt,
Schindewolf y Nilsson eran preferibles al neodarwinismo. Consideró
ingenuos a los neodarwinistas clásicos que estiman que «la impresionante
complejidad de los sistemas biológicos ... se había originado por
procesos al azar» (1975, p. 153).

En un reciente artículo creacionista, el biólogo epigenetista J. Wells,
1998, trata acerca los graves problemas existentes para los conceptos
macroevolucionistas de los orígenes de los genes homeóticos y de las
adaptaciones que los mismos controlan. Los evolucionistas consideran que
la mayor parte de los genes homeóticos surgieron en época temprana de la
evolución antes que se hubieran seleccionado las adaptaciones sobre las
que los mismos ejercen su influencia. Esto es un problema para los
darwinistas. Wells se opone al «neodarwinismo reduccionista basado en el
ADN». Además del ADN, él considera otros factores que proporcionan
información para el desarrollo. Dentro del citoplasma existen al menos
tres influencias importantes: el citoesqueleto, las membranas y la
zonación de otros componentes. El ADN se describe como indicando qué
materiales de construcción se necesitan; y otras características
determinan cómo se ensamblarán los materiales. Aunque estos procesos
solo se comprenden vagamente en la actualidad, Wells cree que los
recientes avances en embriología se comprenden mejor usando un
planteamiento de designio (Wells, 1999b).

De modo que la cuestión de centra en si los datos se ajustan mejor en un
patrón evolucionista en el que los genes homeóticos serían «conservados»
(de filum en filum) a lo largo de grandes períodos de tiempo, o si
concuerdan mejor con procesos «dirigidos a un fin». Quizá es ya hora de
un giro a un paradigma teleológico que nos posibilite una nueva forma de
conceptualizar el desarrollo. Puede que estemos en el umbral de abrir
una nueva perspectiva de pensamiento que desvele leyes que hayan
escapado hasta ahora a nuestro conocimiento.

Se debería considerar una alternativa creacionista que enuncia que Dios
creó tipos distintos de plantas y animales sin relación física (véase
Frair y Davis, 1983). La investigación genética (incluyendo
investigación de los genes homeóticos) ha revelado lo que la mayoría de
los creacionistas reconocería como la obra de Dios que empleó genes
similares para diferentes órganos en una diversa gama de organismos.

En mi respuesta al estudiante universitario que en 1999 tenía este mismo
problema que yo había encontrado hacía 52 años, le di mucha de la
anterior información. De modo que, ¿qué consejo adicional podríamos dar
a nuestros actuales estudiantes de ciencia? Deberíamos tratar de sacar a
luz todos los hechos relevantes posibles, ponderarlos cuidadosamente, y
estar dispuestos a dejarnos dirigir por la evidencia. Como sucede con la
ciencia en general, tenemos que mantener un grado de provisionalidad
respecto a nuestras conclusiones.





Agradecimientos



El doctor Jerry Bergman ha cedido amablemente material importante y
útiles sugerencias que han mejorado este manuscrito. Además de
sugerencias para este artículo, el doctor George Howe ha proporcionado
material impreso así como sus propios y útiles escritos inéditos acerca
de genes homeóticos.



Referencias



CRSQ: Creation Research Society Quarterly

Assmuth, J. y Ernest R. Hull. 1915. Haeckel’s frauds and forgeries.
Examiner Press, Bombay, India.

Bergman, Jerry. 1999. «The rise and fall of Haeckel’s biogenetic law».
Manuscrito en proceso de publicación [Publicado posteriormente en CRSQ,
37(2), sept. 2000, pp. XXX].

de Beer, Sir Gavin. 1958. Embryos and ancestors, tercera ed. Oxford
University Press, Londres, Inglaterra.

——— 1971. Homology, an unsolved problem. In J. J. Head y O. E.
Lowenstein (editores), Oxford biology readers. Oxford University Press,
Londres, Inglaterra. pp. 1–16.

Frair, Wayne y Percival Davis. 1983. A case for creation, tercera
edición. School of Tomorrow (Accelerated Christian Education),
Lewisville, Texas.

Frair, Wayne F. and Gilbert L. Woodside. 1956. «Effects of 8-azaguanine
on early chick embryos grown in vitro». Growth 20:9–18.

Hopkin, Karen. 1999. «The greatest apes». New Scientist 162(2186):26, 28–30.

Jenkins-Jones, Sara. 1997. Random House Webster’s dictionary of
scientists. Random House, New York.

Osborn, Henry Fairfield. 1929. From the Greeks to Darwin, the
development of the evolution idea through twenty-four centuries, segunda
ed. Charles Scribner’s Sons, Nueva York.

Ouweneel, Willem J. 1975. «Homeotic mutants and evolution». CRSQ
12(3):141–154.

Perry, James C. 1952. The science of zoology. The Bruce Publishing
Company, Milwaukee, Wisconsin.

Richardson, Michael K., James Hanken, Lynne Selwood, Glenda M. Wright,
Robert J. Richards, Claude Pieau, and Albert Raynaud. 1998. «Haeckel,
embryos, and evolution», Science 280(5366):983, 985–986.

Rusch, Wilbert H. 1969. «Ontogeny recapitulates phylogeny», CRSQ 6(1):27–34.

Thompson, W. R. 1956. «Introduction to Charles Darwin’s Origin of
Species», sexta edición (1872). Dutton and Company, Nueva York.

Wells, Jonathan. 1998. «Recent insights from developmental biology». En
William A. Dembski (editor), Mere creation: science, faith & intelligent
design. Intervarsity Press, Downers Grove, Illinois. pp. 51–70.

——— 1999a. «Haeckel’s embryos & evolution». The American Biology Teacher
61(5):345–349.

——— 1999b. «Development by design». Touchstone. En prensa a la fecha de
la publicación de este artículo.
Wells, Jonathan y Paul Nelson. 1997. «Homology: a concept in crisis».
Origins and Design 18(2):12–19.

Título: Embriología y Evolución
Título original: Embriology and Evolution

Autor: Wayne Frair, Ph.D.

Fuente: Creation Research Society Quarterly, Vol. 36(2)62-67, septiembre
de 1999
© Copyright 2005, Creation Research Society
6801 N. Highway 89
Chino Valley, AZ 86323 - EE. UU.

Traducción del inglés: Santiago Escuain
© Copyright 2005, SEDIN - todos los derechos reservados.

SEDIN-Servicio Evangélico
Apartado 126
17244 Cassà de la Selva
(Girona) ESPAÑA
Se puede reproducir en todo o en parte para usos no comerciales, a
condición de que se cite la procedencia reproduciendo íntegramente lo
anterior y esta nota.


http://www.sedin.org/ID/embriologiafrair.html


Shiliam khemen



Siento vergüenza decirlo, pero confirmo y reconozco, que durante mucho
tiempo yo también creí en la grán mentira del evolucionismo, he aquí la
muestra:


- --

De: Suzudo
Fecha: 03/09/2006 23:25 GTM+2
Hilo: Re: Hoy aula de religión: Evolucionismo
En: es.charla.religion

http://groups.google.es/group/es.cha...f?dmode=source



De: Suzudo
Fecha: 30/08/2006 23:09 GTM+2
Hilo: Re: evolución (o la mentira más grande jamás contada)
En: es.charla.religion

http://groups.google.es/group/es.cha...c?dmode=source



De: Suzudo
Fecha: 07/09/2006 22:52 GTM+2
Hilo: Re: Preguntas a los evolucionistas
En: es.charla.religion

http://groups.google.es/group/es.cha...f?dmode=source



De: Suzudo
Fecha: 02/09/2006 16:43 GTM+2
Hilo: Re: Hay Muchos Problemas Con la Teoría De La Evolución
En: es.charla.religion

http://groups.google.es/group/es.cha...f?dmode=source



De: Suzudo
Fecha: 31/08/2006 18:56 GTM+2
Hilo: Re: Hay Muchos Problemas Con la Teoría De La Evolución
En: es.charla.religion

http://groups.google.es/group/es.cha...e?dmode=source

**
http://groups.google.es/group/es.cha...7?dmode=source
**



De: Suzudo
Fecha: 30/08/2006 23:12 GTM+2
Hilo: Re: La Cronologia Del Eslabon Perdido
En: es.charla.religion

http://groups.google.es/group/es.cha...7?dmode=source



De: Suzudo
Fecha: 07/09/2006 22:17 GTM+2
Hilo: Re: Si tuviera una visión
En: es.charla.religion

http://groups.google.es/group/es.cha...b?dmode=source



De: Suzudo
Fecha: Lun 14 ago 2006 - 18:34 GTM+2
Hilo: Evolución Diseño Inteligente
En: es.charla.religion

http://groups.google.es/group/es.cha...f?dmode=source



***************


De: Suzudo
Fecha: 04 Nov 2006 20:30:34 +0100
Hilo: ¿Eres un ser espiritual?
En: es.charla.religion

http://groups.google.es/group/es.cha...9?dmode=source



De: Suzudo
Fecha: 02 May 2006 07:24:34 +0200
Hilo: El más patético intento de responder al reto de la Complejidad
Irreducible
En: es.charla.religion

http://groups.google.es/group/es.cha...e?dmode=source



De: Suzudo
Fecha: 04 Nov 2006 01:11:53 +0100
Hilo: Mutaciones "benéficas" en el cuerpo humano?
En: es.charla.religion

http://groups.google.es/group/es.cha...a?dmode=source



De: Suzudo
Fecha: 30 Aug 2006 23:08:44 +0200
Hilo: Algunos Sapos Refutan La Evolución
En: es.charla.religion

http://groups.google.es/group/es.cha...c?dmode=source
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Antiguo 02-08-2008, 09:04:12
Lupus
 
Mensajes: n/a
Predeterminado ¡¡¡¡¡ FALSIFICADO !!!!!!


¡¡¡¡¡ FALSIFICADO !!!!!!
--
Algunos datos de este desgraciado personaje


http://esuntroll.blogspot.com/2005/08/nennito.html
Clasificación: TROLL Especialista en insultos de todo tipos.

Pagina personal
http://www.amigar.com/gente/nennito/

Otros datos:
> Latitud: 50G 48Min 49.26Seg Norte
> longitud: 2G 28Min 28.95Seg Oeste


De sus firmas:
Nennito. (nennito***666.es

Nenn...***UNTARANTANTANya.com

Alguna Perla
http://esuntroll.blogspot.com/2005/1...mara-iigo.html

--
!!! RELIGION = MANIPULACION !!!
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"Suzudo" <suzudousenet***hotmail.com> escribió en el mensaje news:g70bje$lie$5***news.tornevall.net...
> Resumen
>
>
> Algunos profesores y libros de texto persisten en exponer la simplista hipótesis darwinista del
> siglo diecinueve de que un embrión en desarrollo resume la historia evolutiva de dicho organismo.
> Este punto de vista, que se designa como recapitulación, está rechazado desde hace más de medio
> siglo por los embriólogos académicos.
>
> El principal promotor de la recapitulación fue el antiteísta Ernst Haeckel, que elaboró unas
> ilustraciones falseadas para dar apoyo a su punto de vista. Incluso en nuestros días algunos
> autores siguen usando irreflexivamente algunas de estas falsas ilustraciones en secciones de los
> libros de texto donde promulgan el evolucionismo.
>
> Gracias a modernos estudios sobre procesos de desarrollo incluyendo los genes homeóticos, nuestra
> comprensión del origen de las formas de vida está sufriendo grandes cambios. El designio con una
> creación divina de tipos no relacionados se está convirtiendo en una opción crecientemente más
> viable.
>
>
>
> Un tema actual
>
> Recientemente, un estudiante universitario escribió a la Sociedad de Investigación de la Creación
> preguntando acerca de la situación en que estaba la embriología en relación con la evolución,
> porque su profesor de zoología había presentado la llamada «ley biogenética» ante su clase. Esta
> «ley» enuncia que en su desarrollo, los embriones pasan por las diversas etapas que alcanzaron sus
> antecesores al ascender por «la escala evolutiva».
>
>
>
> Reminiscencias de años pasados
>
>
>
> Me sentí identificado con este estudiante, porque en la primavera de 1947, cuando yo era
> estudiante de primer año y estudiando mi primer semestre de zoología en la Universidad de
> Massachusetts en Amherst, viví una experiencia similar. Mi profesor, Gilbert L. Woodside, un
> doctor en embriología educado en Harvard, y que entonces era pionero en esta disciplina, presentó
> en nuestra clase el argumento de la embriología para la evolución. En general, este concepto se
> designa como recapitulación, porque se supone que el embrión en desarrollo «resume» o «recapitula»
> toda la historia de su raza. Cuando se presentan ciertas observaciones acerca del desarrollo
> embrionario de una forma convincente, este argumento induce a aceptar una secuencia macroevolutiva
> de las especies animales o vegetales. Recuerdo que después de esta clase pensé: «¿Cómo podría
> nadie dudar de la realidad de la evolución cuando ha comprendido esta evidencia?»
>
> Me surgió el deseo profundizar en el conocimiento de la biología, de modo que cambié mi
> especialidad de psicología a zoología, y estudié fisiología y entomología en mi segundo año. Me
> había convertido al cristianismo mientras estaba en la marina, antes de mi educación
> universitaria, pero después de dos años en la universidad, mis creencias cristianas hacían frente
> a unos retos ante los que resultaba difícil de resistir. Me habían propuesto el puesto de
> asistente de laboratorio para la clase de fisiología para el siguiente otoño, y me hubiera gustado
> mucho aceptar, pero cambié a un instituto cristiano de enseñanza superior (Houghton en Nueva
> York), donde me especialicé en zoología, con grados en Biblia y en química. Recibí una diplomatura
> en letras en 1950, y en el verano de 1951 una diplomatura en ciencias, también en zoología, en
> otro instituto superior cristiano (Wheaton, en Illinois). En este último extendí mis conocimientos
> en ciencia y en teología. Luego enseñé ciencias a estudiantes de secundaria durante un año en la
> Escuela Ben Lippen, que estaba entonces en Carolina del Norte. En 1952 volví como estudiante
> graduado a la Universidad de Massachusetts, donde conseguí un puesto como profesor auxiliar y
> auxiliar de investigación.
>
>
>
>
>
> Cambio de perspectiva
>
>
>
> Sin yo preverlo, me encontré en un curso de embriología experimental con el doctor Woodside, que
> era ahora el Catedrático Numerario del Departamento de Zoología y decano de la Escuela de
> Graduados. Me sentí cautivado por el doctor Woodside y por su campo de embriología. Emprendí una
> investigación e hice una tesis sobre la embriología del pollo y el primer fármaco inhibidor del
> cáncer, la 8-azaguanina (véase Frair y Woodside, 1956).
>
> Durante mi estudio e investigación, me decidí a sondear las profundidades de la recapitulación
> embrionaria, ¡pero, para mi total sorpresa aprendí por el doctor Woodside que la «ley biogenética»
> estaba muerta! De modo que el hombre que me había convencido de la importancia de la
> recapitulación en mi primer año de carrera, cinco años después me estaba convenciendo de todo lo
> contrario. El doctor Woodside no solo no la creía, sino que realmente la desdeñaba. La
> recapitulación ya no podía ser nada más que una hipótesis en el mejor de los casos, y no quería
> que yo tuviera nada que hacer con ella.
>
> El profesor Woodside creía que la embriología como disciplina había sufrido un retraso debido a la
> recapitulación. Me contó que para mediados del siglo 20 ningún embriólogo bien informado podía
> aceptar el concepto de la recapitulación. Muchos investigadores habían abandonado sus proyectos,
> frustrados al quedar atrapados en callejones sin salida en el intento de hacer concordar sus datos
> embriológicos dentro de un contexto evolutivo. El profesor Woodside creía también que solo había
> un único Premio Nóbel en embriología (Hans Spemann) debido a que muchos otros excelentes
> investigadores en embriología habían estado centrándose en la evolución y fracasando. Un ejemplo
> de las muchas excepciones a la hipótesis de la recapitulación es que en un esquema evolutivo la
> médula espinal está presente antes que el cerebro, pero en embriología el cerebro se desarrolla
> antes. ¿Pero acaso no es la evolución el concepto que unifica a toda la biología? Al menos, hace
> 50 años ya sabíamos, y seguimos sabiéndolo en la actualidad, que la recapitulación darwinista no
> forma parte de tal unificación (véase Bergman, 1999; Wells, 1999a).
>
>
>
> Ernst Haeckel
>
>
>
> Con frecuencia se han atribuido a Charles Darwin ideas que él promovió, incluso en el caso de que
> dichas ideas se hubieran originado en las mentes de otras personas. Así sucede con la
> recapitulación, que parece hundir sus más antiguas raíces entre los griegos de más de medio
> milenio antes de Cristo (véase Osborn, 1929). Durante el siglo dieciocho se expusieron algunos
> pensamientos tocantes a la recapitulación, pero el propularizador más famoso de la recapitulación
> fue el zoólogo y filósofo Ernst Haeckel (1834-1919). Él fue el partidario más destacado, dogmático
> y activo del evolucionismo darwinista en Alemania, pero su influencia se extendió por todo el
> mundo. Después de conocer a Darwin en 1866, Haeckel trató de poner no solo la ciencia, sino
> también la filosofía y la religión bajo un paraguas evolucionista ateo (Jenkins-Jones, 1997).
>
> Es interesante observar que desde la década de los 1860+ se ha sabido que Haeckel había falseado
> sus ilustraciones empleadas para «demostrar» la recapitulación. El tratamiento más extenso de esta
> cuestión en inglés es el libro de Assmuth y Hull, publicado en 1915. Estos autores hacen
> referencia a una enorme cantidad de material que revela que los miembros de la comunidad
> científica habían reconocido que en su defensa de sus puntos de vista, Haeckel perpetró fraudes y
> falsedades de manera constante y con todo descaro. Hay denuncias claras que se remontan a 1908, a
> 1875, y al menos a fecha tan temprana como 1868. Muchos científicos se unieron en condenar «los
> métodos de Haeckel, en los ejemplos que habían quedado denunciados ... por ochenta y tres
> personas [un grupo de 46 y otro de 37] de buena posición en diversas ramas de la ciencia y del
> mundo académico, además de otros que publicaron sus condenas a título individual» (Assmuth y Hull,
> p. 23). Véase también Rusch, 1969. Las muchas docenas de los fraudes y falsificaciones de Haeckel
> tenían que ver con la embriología y con otros campos científicos.
>
> Tanto en los tiempos de Haeckel como en la actualidad los científicos han admitido que los
> investigadores han de tener libertad para erigir sus hipótesis y teorías sobre la base de la
> evidencia empírica. Pero han reconocido de manera uniforme la impropiedad de apoyar estos
> conceptos mediante datos imaginarios no identificados o mediante falseamientos de los datos
> obtenidos o presentados ante otros. Como ejemplo de las fechorías de Haeckel, véanse las Láminas I
> y II (Figuras 1 y 2) procedentes de Assmuth y Hull [con los textos traducidos al castellano —N.
> del T.].
>
> Las actividades de Haeckel (aparte de posiblemente su investigación científica efectiva en
> zoología sistemática) parecen haber estado tan estrechamente unidas a su filosofía que parece
> imposible separar sus acciones de sus actitudes. Por ejemplo, cuando alguien presentaba objeciones
> a las pretensiones embriológicas de Haeckel y de sus seguidores, estos decían:
>
> «Esta cuestión pertenece a la embriología, y por ello vosotros, que no sois embriólogos, sois
> incompetentes para formaros un juicio en este tema.» Incluso si su oponente resultaba ser un
> embriólogo, le desacreditaban si encontraban que mantenía el más mínimo vestigio de creencia en
> Dios, en el libre albedrío o en el alma humana. Inmediatamente lo tildaban de teólogo, de
> oscurantista clerical, cuyas supersticiones dualistas le privaban del libre uso de su razón. Las
> páginas de Haeckel están salpicadas de esta táctica de «sentencias ex-cátedra» ... (Assmuth y
> Hull, p. 54).
>
> Un crítico explícito de Haeckel era J. Reinke, Profesor de Botánica en la Universidad de Kiel.
>
> En un opúsculo titulado «Lo último sobre el Haeckelismo» (Heilbronn 1908) Reinke llena siete
> páginas con columnas paralelas, con una que contiene «lo que dice Haeckel», y la otra, «la
> verdad». Da veinticuatro ejemplos de falsamientos perpetrados por Haeckel, y añade: «Estos son
> ejemplos tomados al azar. Sería posible multiplicarlos por muchas veces» (Assmuth y Hull, p. 31).
>
>
> Pero parece que Haeckel, el divulgador, no se refrenó debido a estas denuncias, y mantuvo sus
> maniobras engañosas en sus años posteriores, intentando justificarse a veces afirmando que estaba
> siguiendo procedimientos normales en biología. Como resultado, incontables científicos y
> estudiantes de ciencia, incluyendo muchos autores, han sido llevados a engaño, bajo una influencia
> que ha ido manifestándose hasta el final del siglo veinte. Incluso a pesar de que en la actualidad
> muchos científicos tienden a creer que la eliminación de la «ley biogenética» fue un fenómeno que
> tuvo lugar entre mediados y finales del siglo veinte, incluso en 1915 ya se podía mantener la
> siguiente declaración, totalmente explícita:
>
> Difícilmente se puede encontrar en la actualidad a ningún científico destacado que acepte esta ley
> tal como se expone. La razón de ello, totalmente convincente, es que la investigación reciente ha
> demostrado con claridad que las excepciones a esta ley son mucho más frecuentes que sus
> materializaciones. La mayor parte de las etapas por las que pasan los embriones individuales de
> diferentes animales no se corresponden en su mayor parte con las gradaciones que, según la teoría
> de la evolución, constituyen la historia del desarrollo de la vida (Assmuth y Hull, p. 98).
>
> Probablemente, Haeckel era conocedor de estas dificultades, porque distinguió los cambios
> embrionarios que conducían al progreso evolutivo («palingénesis») de otras desviaciones
> («cenogénesis»). Pero los llamados cambios cenogenéticos son tan numerosos que no sustentan la
> «ley», sino que la refutan.
>
> Como se indica al comienzo de este artículo, algunos profesores siguen presentando la «ley
> biogenética» en apoyo de la macroevolución, aunque ha estado moribunda durante décadas a la luz de
> las enseñanzas de muchos científicos pioneros incluyendo el difunto biólogo canadiense, W. R.
> Thompson, que en 1956 escribió una «Introducción» para una reedición de El origen de las especies
> de Darwin, en la que observaba:
>
> Cuando la «convergencia» de los embriones no resultó totalmente satisfactoria, Haeckel alteró las
> ilustraciones de las mismas para que concordasen con su teoría. Las alteraciones eran ligeras pero
> significativas. La «ley biogenética» como prueba de evolución carece de todo valor (pp. xv–xvi).
>
> Durante los últimos años, las ilustraciones de Haeckel han vuelto a estar en las noticias debido a
> que algunos libros de texto en favor de la evolución han estado todavía publicando el material
> fraudulento de Haeckel (véase Richardson, et al., 1998).
>
> imágenes fraudulentas de embriones de Haeckel
>
> Figura 1. Copias fraudulentas de embriones realizadas por Haeckel (1 y 2) comparadas con los
> originales de Selenka (2) y His (4) (Assmuth y Hull, 1915).
>
>
>
> Sir Gavin de Beer
>
>
>
> Sir Gavin de Beer (1899–1972) fue un célebre zoólogo y evolucionista británico, influyente en el
> campo de la embriología. Fue director de la división de Historia Natural del Museo Británico en
> 1950–1960. En 1930 publicó un libro, Embryology and Evolution, en el que rechazó el concepto de la
> recapitulación embriológica. Publicó versiones ampliadas de sus puntos de vista anti-haeckelianos
> en Embryos and Ancestors, con copyright en 1940, 1951 y 1958. Sir Gavin de Beer, 1958, se refirió
> a la teoría de Haeckel como caduca y como «una camisa de fuerza mental que ha tenido lamentables
> efectos sobre el progreso de la biología» (p. 172), y concluía en que «la evolución no explica la
> embriología» (p. 173). Por ejemplo, durante la filogenia los dientes llegaron antes que las
> lenguas, pero en los embriones de los mamíferos las lenguas se desarrollan antes que los dientes
> (p. 7). En el caso de los embriones de los pollos, el corazón funciona ya en una etapa muy
> temprana del desarrollo, pero en la rana (que se supone que está más cerca de la línea ancestral)
> el corazón aparece en una etapa mucho más posterior del desarrollo. De forma específica, la
> desemejanza se relaciona con la necesidad que tiene el pollo en su desarrollo de recibir yema;
> mientras que el huevo de la rana tiene mucho menos cantidad de yema. Por ello, las diferencias se
> deben a condiciones estructurales y funcionales de ambos animales, no a su presunta relación
> evolutiva.
>
> A menudo se precisa de un considerable período de tiempo antes que se modifiquen posturas
> establecidas en la ciencia debido a nuevas evidencias. Esto queda ilustrado por Perry, 1952, que
> parece haber comprendido que la ley biogenética había quedado refutada, pero que cuando escribió
> su texto de zoología general parece haber sido bastante remiso en sus menciones acerca de la
> recapitulación.
>
> Se han descubierto diversos hechos que contradicen la teoría de la recapitulación, o que al menos
> son difíciles de interpretar bajo la misma. En la actualidad, muchos biólogos respetados
> cuestionan la significancia del aparente acuerdo de algunos de los hechos con la teoría (p. 519).
>
>
> Sir Gavin de Beer empleó muchos ejemplos para exponer cómo los órganos llamados homólogos
> (estructuralmente semejantes) podían proceder de estructuras embrionarias muy diferentes entre
> diversos embriones. Asimismo, desveló que comúnmente las estructuras homólogas no van determinadas
> por genes idénticos (véase de Beer, 1971). Una reciente evaluación de esta cuestión por Wells y
> Nelson, 1997, resalta esto:
>
>
> Investigaciones posteriores han confirmado de forma abrumadora la corrección de la observación de
> de Beer. La homología, tanto si se define morfológicamente como filogenéticamente, no puede
> atribuirse a vías de desarrollo semejantes, como tampoco puede atribuirse a genes semejantes (p.
> 17).
>
> En otras palabras, órganos similares en los cuerpos de diferenes organismos no resultan de
> secuencias similares de nucleótidos en el ADN de los genes. Recientes investigaciones parecen
> estar llevando a alguna mejor comprensión de una solución de este rompecabezas.
>
>
> Ilustración falsificada de Haeckel de los esqueletos simios y humano
>
> Figura 2. Los dibujos fraudulentos de Haeckel's (II) representan falsamente la placa original de
> Huxley (I). Haeckel dibujó los esqueletos para que se pareciesen más, con lo que se sugería una
> secuencia evolutiva en lugar de un grupo heterogéneo, tal como Huxley los había dibujado de forma
> más realista (Assmuth y Hull, 1915).
>
>
>
> Genes homeóticos
>
>
>
> Durante unas dos décadas ha ido creciendo el conocimiento acerca de los genes homeóticos, pequeñas
> secuencias de nucleótidos que se comportan de manera parecida a activadores maestros para el
> control del desarrollo de diversas partes del organismo. Los genes homeóticos tienen unos papeles
> críticos en la producción de brazos, patas, ojos y otras partes del cuerpo en animales en
> desarrollo de muchas clases. Característicamente, en cada gene homeótico hay una secuencia
> determinada de alrededor de 180 pares de bases de ADN muy semejantes en secuencia en los
> correspondientes genes homeóticos de otros animales, tanto si se trata del ratón como del hombre,
> de la mosca de la fruta o del Anfioxus. Por ejemplo, en una mosca un tipo determinado de gene
> afectará a la antena, y en un ratón un gene muy similar afecta a la parte posterior del cerebro.
> Otro gene homeótico parece ser un controlador maestro del desarrollo de los ojos, incluyendo los
> ojos compuestos de los insectos y de los órganos visuales muy diferentes de los pulpos e incluso
> de los humanos (véase Wells, 1998).
>
> Cada gene homeótico produce pequeñas moléculas de proteínas que sirven para activar la
> transcripción de otros genes al unirse a sus loci promotores. Como resultado se da una cascada de
> acontecimientos químicos que lleva en su momento a la formación de una estructura del cuerpo como
> un ojo o una pata.
>
> En los últimos años se ha llegado a saber, para gran desconcierto de los investigadores, que los
> genes y sus mutaciones no van vinculados a componentes estructurales del cuerpo. Por ejemplo, una
> espectacular ilustración de esta discrepancia ha resultado de experimentos de hibridación del ADN
> que indica una similitud estimada en el ADN del 98 al 99 por ciento en los chimpancés y en los
> humanos, mientras que las personas, en lo morfológico y fisiológico, darían más bien un valor de
> un 70 al 80 por ciento respecto a los simios. EL ADN está situado en los 48 cromosomas de los
> chimpancés y en los 46 cromosomas de los humanos. Por ello, además de las secuencias básicas de
> los nucleótidos en el ADN debe haber otros factores que tienen una significativa influencia sobre
> el desarrollo. Estos factores podrían incluir efectos relacionados con las diferentes
> disposiciones del ADN en los cromosomas de los chimpancés y de los humanos (véase Hopkin, 1999).
>
>
>
>
>
> Consideraciones
>
>
>
> Uno de los primeros investigadores de la Drosophila que exploró los mutantes homeóticos fue W. J.
> Ouweneel, que analizó las perspectivas evolucionistas y creacionistas respecto a ello. Llegó a la
> conclusión de que los puntos de vista de evolucionistas pioneros como Goldschmidt, Schindewolf y
> Nilsson eran preferibles al neodarwinismo. Consideró ingenuos a los neodarwinistas clásicos que
> estiman que «la impresionante complejidad de los sistemas biológicos ... se había originado por
> procesos al azar» (1975, p. 153).
>
> En un reciente artículo creacionista, el biólogo epigenetista J. Wells, 1998, trata acerca los
> graves problemas existentes para los conceptos macroevolucionistas de los orígenes de los genes
> homeóticos y de las adaptaciones que los mismos controlan. Los evolucionistas consideran que la
> mayor parte de los genes homeóticos surgieron en época temprana de la evolución antes que se
> hubieran seleccionado las adaptaciones sobre las que los mismos ejercen su influencia. Esto es un
> problema para los darwinistas. Wells se opone al «neodarwinismo reduccionista basado en el ADN».
> Además del ADN, él considera otros factores que proporcionan información para el desarrollo.
> Dentro del citoplasma existen al menos tres influencias importantes: el citoesqueleto, las
> membranas y la zonación de otros componentes. El ADN se describe como indicando qué materiales de
> construcción se necesitan; y otras características determinan cómo se ensamblarán los materiales.
> Aunque estos procesos solo se comprenden vagamente en la actualidad, Wells cree que los recientes
> avances en embriología se comprenden mejor usando un planteamiento de designio (Wells, 1999b).
>
> De modo que la cuestión de centra en si los datos se ajustan mejor en un patrón evolucionista en
> el que los genes homeóticos serían «conservados» (de filum en filum) a lo largo de grandes
> períodos de tiempo, o si concuerdan mejor con procesos «dirigidos a un fin». Quizá es ya hora de
> un giro a un paradigma teleológico que nos posibilite una nueva forma de conceptualizar el
> desarrollo. Puede que estemos en el umbral de abrir una nueva perspectiva de pensamiento que
> desvele leyes que hayan escapado hasta ahora a nuestro conocimiento.
>
> Se debería considerar una alternativa creacionista que enuncia que Dios creó tipos distintos de
> plantas y animales sin relación física (véase Frair y Davis, 1983). La investigación genética
> (incluyendo investigación de los genes homeóticos) ha revelado lo que la mayoría de los
> creacionistas reconocería como la obra de Dios que empleó genes similares para diferentes órganos
> en una diversa gama de organismos.
>
> En mi respuesta al estudiante universitario que en 1999 tenía este mismo problema que yo había
> encontrado hacía 52 años, le di mucha de la anterior información. De modo que, ¿qué consejo
> adicional podríamos dar a nuestros actuales estudiantes de ciencia? Deberíamos tratar de sacar a
> luz todos los hechos relevantes posibles, ponderarlos cuidadosamente, y estar dispuestos a
> dejarnos dirigir por la evidencia. Como sucede con la ciencia en general, tenemos que mantener un
> grado de provisionalidad respecto a nuestras conclusiones.
>
>
>
>
>
> Agradecimientos
>
>
>
> El doctor Jerry Bergman ha cedido amablemente material importante y útiles sugerencias que han
> mejorado este manuscrito. Además de sugerencias para este artículo, el doctor George Howe ha
> proporcionado material impreso así como sus propios y útiles escritos inéditos acerca de genes
> homeóticos.
>
>
>
> Referencias
>
>
>
> CRSQ: Creation Research Society Quarterly
>
> Assmuth, J. y Ernest R. Hull. 1915. Haeckel’s frauds and forgeries. Examiner Press, Bombay, India.
>
> Bergman, Jerry. 1999. «The rise and fall of Haeckel’s biogenetic law». Manuscrito en proceso de
> publicación [Publicado posteriormente en CRSQ, 37(2), sept. 2000, pp. XXX].
>
> de Beer, Sir Gavin. 1958. Embryos and ancestors, tercera ed. Oxford University Press, Londres,
> Inglaterra.
>
> ——— 1971. Homology, an unsolved problem. In J. J. Head y O. E. Lowenstein (editores), Oxford
> biology readers. Oxford University Press, Londres, Inglaterra. pp. 1–16.
>
> Frair, Wayne y Percival Davis. 1983. A case for creation, tercera edición. School of Tomorrow
> (Accelerated Christian Education), Lewisville, Texas.
>
> Frair, Wayne F. and Gilbert L. Woodside. 1956. «Effects of 8-azaguanine on early chick embryos
> grown in vitro». Growth 20:9–18.
>
> Hopkin, Karen. 1999. «The greatest apes». New Scientist 162(2186):26, 28–30.
>
> Jenkins-Jones, Sara. 1997. Random House Webster’s dictionary of scientists. Random House, New
> York.
>
> Osborn, Henry Fairfield. 1929. From the Greeks to Darwin, the development of the evolution idea
> through twenty-four centuries, segunda ed. Charles Scribner’s Sons, Nueva York.
>
> Ouweneel, Willem J. 1975. «Homeotic mutants and evolution». CRSQ 12(3):141–154.
>
> Perry, James C. 1952. The science of zoology. The Bruce Publishing Company, Milwaukee, Wisconsin.
>
> Richardson, Michael K., James Hanken, Lynne Selwood, Glenda M. Wright, Robert J. Richards, Claude
> Pieau, and Albert Raynaud. 1998. «Haeckel, embryos, and evolution», Science 280(5366):983,
> 985–986.
>
> Rusch, Wilbert H. 1969. «Ontogeny recapitulates phylogeny», CRSQ 6(1):27–34.
>
> Thompson, W. R. 1956. «Introduction to Charles Darwin’s Origin of Species», sexta edición (1872).
> Dutton and Company, Nueva York.
>
> Wells, Jonathan. 1998. «Recent insights from developmental biology». En William A. Dembski
> (editor), Mere creation: science, faith & intelligent design. Intervarsity Press, Downers Grove,
> Illinois. pp. 51–70.
>
> ——— 1999a. «Haeckel’s embryos & evolution». The American Biology Teacher 61(5):345–349.
>
> ——— 1999b. «Development by design». Touchstone. En prensa a la fecha de la publicación de este
> artículo.
> Wells, Jonathan y Paul Nelson. 1997. «Homology: a concept in crisis». Origins and Design
> 18(2):12–19.
>
> Título: Embriología y Evolución
> Título original: Embriology and Evolution
>
> Autor: Wayne Frair, Ph.D.
>
> Fuente: Creation Research Society Quarterly, Vol. 36(2)62-67, septiembre de 1999
> © Copyright 2005, Creation Research Society
> 6801 N. Highway 89
> Chino Valley, AZ 86323 - EE. UU.
>
> Traducción del inglés: Santiago Escuain
> © Copyright 2005, SEDIN - todos los derechos reservados.
>
> SEDIN-Servicio Evangélico
> Apartado 126
> 17244 Cassà de la Selva
> (Girona) ESPAÑA
> Se puede reproducir en todo o en parte para usos no comerciales, a condición de que se cite la
> procedencia reproduciendo íntegramente lo anterior y esta nota.
>
>
> http://www.sedin.org/ID/embriologiafrair.html
>
>
> Shiliam khemen
>
>
>
> Siento vergüenza decirlo, pero confirmo y reconozco, que durante mucho
> tiempo yo también creí en la grán mentira del evolucionismo, he aquí la
> muestra:
>
>
> - --
>
> De: Suzudo
> Fecha: 03/09/2006 23:25 GTM+2
> Hilo: Re: Hoy aula de religión: Evolucionismo
> En: es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.cha...f?dmode=source
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 30/08/2006 23:09 GTM+2
> Hilo: Re: evolución (o la mentira más grande jamás contada)
> En: es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.cha...c?dmode=source
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 07/09/2006 22:52 GTM+2
> Hilo: Re: Preguntas a los evolucionistas
> En: es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.cha...f?dmode=source
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 02/09/2006 16:43 GTM+2
> Hilo: Re: Hay Muchos Problemas Con la Teoría De La Evolución
> En: es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.cha...f?dmode=source
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 31/08/2006 18:56 GTM+2
> Hilo: Re: Hay Muchos Problemas Con la Teoría De La Evolución
> En: es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.cha...e?dmode=source
>
> **
> http://groups.google.es/group/es.cha...7?dmode=source
> **
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 30/08/2006 23:12 GTM+2
> Hilo: Re: La Cronologia Del Eslabon Perdido
> En: es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.cha...7?dmode=source
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 07/09/2006 22:17 GTM+2
> Hilo: Re: Si tuviera una visión
> En: es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.cha...b?dmode=source
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: Lun 14 ago 2006 - 18:34 GTM+2
> Hilo: Evolución Diseño Inteligente
> En: es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.cha...f?dmode=source
>
>
>
> ***************
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 04 Nov 2006 20:30:34 +0100
> Hilo: ¿Eres un ser espiritual?
> En: es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.cha...9?dmode=source
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 02 May 2006 07:24:34 +0200
> Hilo: El más patético intento de responder al reto de la Complejidad
> Irreducible
> En: es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.cha...e?dmode=source
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 04 Nov 2006 01:11:53 +0100
> Hilo: Mutaciones "benéficas" en el cuerpo humano?
> En: es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.cha...a?dmode=source
>
>
>
> De: Suzudo
> Fecha: 30 Aug 2006 23:08:44 +0200
> Hilo: Algunos Sapos Refutan La Evolución
> En: es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.cha...c?dmode=source
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Antiguo 02-08-2008, 12:27:31
libera
 
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Predeterminado Re: Embriología y Evolución

Ya puedo ver a Haeckel diciendo:

"!! y como se os ocurra estudiar mis dibujos de embriones falseados,
iréis al infierno¡¡"


jajajajaa

On Aug 2, 2:57***am, Suzudo <suzudouse...***hotmail.com> wrote:
> Resumen
>
> Algunos profesores y libros de texto persisten en exponer la simplista
> hipótesis darwinista del siglo diecinueve de que un embrión en
> desarrollo resume la historia evolutiva de dicho organismo. Este punto
> de vista, que se designa como recapitulación, está rechazado desde hace
> más de medio siglo por los embriólogos académicos.
>
> El principal promotor de la recapitulación fue el antiteísta Ernst
> Haeckel, que elaboró unas ilustraciones falseadas para dar apoyo a su
> punto de vista. Incluso en nuestros días algunos autores siguen usando
> irreflexivamente algunas de estas falsas ilustraciones en secciones de
> los libros de texto donde promulgan el evolucionismo.
>
> Gracias a modernos estudios sobre procesos de desarrollo incluyendo los
> genes homeóticos, nuestra comprensión del origen de las formas de vida
> está sufriendo grandes cambios. El designio con una creación divina de
> tipos no relacionados se está convirtiendo en una opción crecientemente
> más viable.
>
> Un tema actual
>
> Recientemente, un estudiante universitario escribió a la Sociedad de
> Investigación de la Creación preguntando acerca de la situación en que
> estaba la embriología en relación con la evolución, porque su profesor
> de zoología había presentado la llamada «ley biogenética» ante su clase.
> Esta «ley» enuncia que en su desarrollo, los embriones pasan por las
> diversas etapas que alcanzaron sus antecesores al ascender por «la
> escala evolutiva».
>
> Reminiscencias de años pasados
>
> Me sentí identificado con este estudiante, porque en la primavera de
> 1947, cuando yo era estudiante de primer año y estudiando mi primer
> semestre de zoología en la Universidad de Massachusetts en Amherst, viví
> una experiencia similar. Mi profesor, Gilbert L. Woodside, un doctor en
> embriología educado en Harvard, y que entonces era pionero en esta
> disciplina, presentó en nuestra clase el argumento de la embriología
> para la evolución. En general, este concepto se designa como
> recapitulación, porque se supone que el embrión en desarrollo «resume» o
> «recapitula» toda la historia de su raza. Cuando se presentan ciertas
> observaciones acerca del desarrollo embrionario de una forma
> convincente, este argumento induce a aceptar una secuencia
> macroevolutiva de las especies animales o vegetales. Recuerdo que
> después de esta clase pensé: «¿Cómo podría nadie dudar de la realidad de
> la evolución cuando ha comprendido esta evidencia?»
>
> Me surgió el deseo profundizar en el conocimiento de la biología, de
> modo que cambié mi especialidad de psicología a zoología, y estudié
> fisiología y entomología en mi segundo año. Me había convertido al
> cristianismo mientras estaba en la marina, antes de mi educación
> universitaria, pero después de dos años en la universidad, mis creencias
> cristianas hacían frente a unos retos ante los que resultaba difícil de
> resistir. Me habían propuesto el puesto de asistente de laboratorio para
> la clase de fisiología para el siguiente otoño, y me hubiera gustado
> mucho aceptar, pero cambié a un instituto cristiano de enseñanza
> superior (Houghton en Nueva York), donde me especialicé en zoología, con
> grados en Biblia y en química. Recibí una diplomatura en letras en 1950,
> y en el verano de 1951 una diplomatura en ciencias, también en zoología,
> en otro instituto superior cristiano (Wheaton, en Illinois). En este
> último extendí mis conocimientos en ciencia y en teología. Luego enseñé
> ciencias a estudiantes de secundaria durante un año en la Escuela Ben
> Lippen, que estaba entonces en Carolina del Norte. En 1952 volví como
> estudiante graduado a la Universidad de Massachusetts, donde conseguí un
> puesto como profesor auxiliar y auxiliar de investigación.
>
> Cambio de perspectiva
>
> Sin yo preverlo, me encontré en un curso de embriología experimental con
> el doctor Woodside, que era ahora el Catedrático Numerario del
> Departamento de Zoología y decano de la Escuela de Graduados. Me sentí
> cautivado por el doctor Woodside y por su campo de embriología. Emprendí
> una investigación e hice una tesis sobre la embriología del pollo y el
> primer fármaco inhibidor del cáncer, la 8-azaguanina (véase Frair y
> Woodside, 1956).
>
> Durante mi estudio e investigación, me decidí a sondear las
> profundidades de la recapitulación embrionaria, ¡pero, para mi total
> sorpresa aprendí por el doctor Woodside que la «ley biogenética» estaba
> muerta! De modo que el hombre que me había convencido de la importancia
> de la recapitulación en mi primer año de carrera, cinco años después me
> estaba convenciendo de todo lo contrario. El doctor Woodside no solo no
> la creía, sino que realmente la desdeñaba. La recapitulación ya no podía
> ser nada más que una hipótesis en el mejor de los casos, y no quería que
> yo tuviera nada que hacer con ella.
>
> El profesor Woodside creía que la embriología como disciplina había
> sufrido un retraso debido a la recapitulación. Me contó que para
> mediados del siglo 20 ningún embriólogo bien informado podía aceptar el
> concepto de la recapitulación. Muchos investigadores habían abandonado
> sus proyectos, frustrados al quedar atrapados en callejones sin salida
> en el intento de hacer concordar sus datos embriológicos dentro de un
> contexto evolutivo. El profesor Woodside creía también que solo había un
> único Premio Nóbel en embriología (Hans Spemann) debido a que muchos
> otros excelentes investigadores en embriología habían estado centrándose
> en la evolución y fracasando. Un ejemplo de las muchas excepciones a la
> hipótesis de la recapitulación es que en un esquema evolutivo la médula
> espinal está presente antes que el cerebro, pero en embriología el
> cerebro se desarrolla antes. ¿Pero acaso no es la evolución el concepto
> que unifica a toda la biología? Al menos, hace 50 años ya sabíamos,y
> seguimos sabiéndolo en la actualidad, que la recapitulación darwinista
> no forma parte de tal unificación (véase Bergman, 1999; Wells, 1999a)..
>
> Ernst Haeckel
>
> Con frecuencia se han atribuido a Charles Darwin ideas que él promovió,
> incluso en el caso de que dichas ideas se hubieran originado en las
> mentes de otras personas. Así sucede con la recapitulación, que parece
> hundir sus más antiguas raíces entre los griegos de más de medio milenio
> antes de Cristo (véase Osborn, 1929). Durante el siglo dieciocho se
> expusieron algunos pensamientos tocantes a la recapitulación, pero el
> propularizador más famoso de la recapitulación fue el zoólogo y filósofo
> Ernst Haeckel (1834-1919). Él fue el partidario más destacado, dogmático
> y activo del evolucionismo darwinista en Alemania, pero su influencia se
> extendió por todo el mundo. Después de conocer a Darwin en 1866, Haeckel
> trató de poner no solo la ciencia, sino también la filosofía y la
> religión bajo un paraguas evolucionista ateo (Jenkins-Jones, 1997).
>
> Es interesante observar que desde la década de los 1860+ se ha sabido
> que Haeckel había falseado sus ilustraciones empleadas para «demostrar»
> la recapitulación. El tratamiento más extenso de esta cuestión en inglés
> es el libro de Assmuth y Hull, publicado en 1915. Estos autores hacen
> referencia a una enorme cantidad de material que revela que los miembros
> de la comunidad científica habían reconocido que en su defensa de sus
> puntos de vista, Haeckel perpetró fraudes y falsedades de manera
> constante y con todo descaro. Hay denuncias claras que se remontan a
> 1908, a 1875, y al menos a fecha tan temprana como 1868. Muchos
> científicos se unieron en condenar «los métodos de Haeckel, en los
> ejemplos que habían quedado denunciados ***... por ochenta y tres personas
> [un grupo de 46 y otro de 37] de buena posición en diversas ramas de la
> ciencia y del mundo académico, además de otros que publicaron sus
> condenas a título individual» (Assmuth y Hull, p. 23). Véase también
> Rusch, 1969. Las muchas docenas de los fraudes y falsificaciones de
> Haeckel tenían que ver con la embriología y con otros campos científicos.
>
> Tanto en los tiempos de Haeckel como en la actualidad los científicos
> han admitido que los investigadores han de tener libertad para erigir
> sus hipótesis y teorías sobre la base de la evidencia empírica. Pero han
> reconocido de manera uniforme la impropiedad de apoyar estos conceptos
> mediante datos imaginarios no identificados o mediante falseamientos de
> los datos obtenidos o presentados ante otros. Como ejemplo de las
> fechorías de Haeckel, véanse las Láminas I y II (Figuras 1 y 2)
> procedentes de Assmuth y Hull [con los textos traducidos al castellano
> —N. del T.].
>
> Las actividades de Haeckel (aparte de posiblemente su investigación
> científica efectiva en zoología sistemática) parecen haber estado tan
> estrechamente unidas a su filosofía que parece imposible separar sus
> acciones de sus actitudes. Por ejemplo, cuando alguien presentaba
> objeciones a las pretensiones embriológicas de Haeckel y de sus
> seguidores, estos decían:
>
> «Esta cuestión pertenece a la embriología, y por ello vosotros, queno
> sois embriólogos, sois incompetentes para formaros un juicio en este
> tema.» Incluso si su oponente resultaba ser un embriólogo, le
> desacreditaban si encontraban que mantenía el más mínimo vestigio de
> creencia en Dios, en el libre albedrío o en el alma humana.
> Inmediatamente lo tildaban de teólogo, de oscurantista clerical, cuyas
> supersticiones dualistas le privaban del libre uso de su razón. Las
> páginas de Haeckel están salpicadas de esta táctica de «sentencias
> ex-cátedra» ... (Assmuth y Hull, p. 54).
>
> Un crítico explícito de Haeckel era J. Reinke, Profesor de Botánicaen
> la Universidad de Kiel.
>
> En un opúsculo titulado «Lo último sobre el Haeckelismo» (Heilbronn
> 1908) Reinke llena siete páginas con columnas paralelas, con una que
> contiene «lo que dice Haeckel», y la otra, «la verdad». Da veinticuatro
> ejemplos de falsamientos perpetrados por Haeckel, y añade: «Estos son
> ejemplos tomados al azar. Sería posible multiplicarlos por muchas veces»
> (Assmuth y Hull, p. 31).
>
> Pero parece que Haeckel, el divulgador, no se refrenó debido a estas
> denuncias, y mantuvo sus maniobras engañosas en sus años posteriores,
> intentando justificarse a veces afirmando que estaba siguiendo
> procedimientos normales en biología. Como resultado, incontables
> científicos y estudiantes de ciencia, incluyendo muchos autores, han
> sido llevados a engaño, bajo una influencia que ha ido manifestándose
> hasta el final del siglo veinte. Incluso a pesar de que en la actualidad
> muchos científicos tienden a creer que la eliminación de la «ley
> biogenética» fue un fenómeno que tuvo lugar entre mediados y finales del
> siglo veinte, incluso en 1915 ya se podía mantener la siguiente
> declaración, totalmente explícita:
>
> Difícilmente se puede encontrar en la actualidad a ningún científico
> destacado que acepte esta ley tal como se expone. La razón de ello,
> totalmente convincente, es que la investigación reciente ha demostrado
> con claridad que las excepciones a esta ley son mucho más frecuentes que
> sus materializaciones. La mayor parte de las etapas por las que pasan
> los embriones individuales de diferentes animales no se corresponden en
> su mayor parte con las gradaciones que, según la teoría de la evolución,
> constituyen la historia del desarrollo de la vida (Assmuth y Hull, p. 98)..
>
> Probablemente, Haeckel era conocedor de estas dificultades, porque
> distinguió los cambios embrionarios que conducían al progreso evolutivo
> («palingénesis») de otras desviaciones («cenogénesis»). Pero los
> llamados cambios cenogenéticos son tan numerosos que no sustentan la
> «ley», sino que la refutan.
>
> Como se indica al comienzo de este artículo, algunos profesores siguen
> presentando la «ley biogenética» en apoyo de la macroevolución, aunque
> ha estado moribunda durante décadas a la luz de las enseñanzas de muchos
> científicos pioneros incluyendo el difunto biólogo canadiense, W. R.
> Thompson, que en 1956 escribió una «Introducción» para una reedición de
> El origen de las especies de Darwin, en la que observaba:
>
> Cuando la «convergencia» de los embriones no resultó totalmente
> satisfactoria, Haeckel alteró las ilustraciones de las mismas para que
> concordasen con su teoría. Las alteraciones eran ligeras pero
> significativas. La «ley biogenética» como prueba de evolución carece de
> todo valor (pp. xv–xvi).
>
> Durante los últimos años, las ilustraciones de Haeckel han vuelto a
> estar en las noticias debido a que algunos libros de texto en favor de
> la evolución han estado todavía publicando el material fraudulento de
> Haeckel (véase Richardson, et al., 1998).
>
> imágenes fraudulentas de embriones de Haeckel
>
> Figura 1. Copias fraudulentas de embriones realizadas por Haeckel (1 y
> 2) comparadas con los originales de Selenka (2) y His (4) (Assmuth y
> Hull, 1915).
>
> Sir Gavin de Beer
>
> Sir Gavin de Beer (1899–1972) fue un célebre zoólogo y evolucionista
> británico, influyente en el campo de la embriología. Fue director de la
> división de Historia Natural del Museo Británico en 1950–1960. En 1930
> publicó un libro, Embryology and Evolution, en el que rechazó el
> concepto de la recapitulación embriológica. Publicó versiones ampliadas
> de sus puntos de vista anti-haeckelianos en Embryos and Ancestors, con
> copyright en 1940, 1951 y 1958. Sir Gavin de Beer, 1958, se refirió a la
> teoría de Haeckel como caduca y como «una camisa de fuerza mental queha
> tenido lamentables efectos sobre el progreso de la biología» (p. 172), y
> concluía en que «la evolución no explica la embriología» (p. 173). Por
> ejemplo, durante la filogenia los dientes llegaron antes que las
> lenguas, pero en los embriones de los mamíferos las lenguas se
> desarrollan antes que los dientes (p. 7). En el caso de los embriones de
> los pollos, el corazón funciona ya en una etapa muy temprana del
> desarrollo, pero en la rana (que se supone que está más cerca de la
> línea ancestral) el corazón aparece en una etapa mucho más posterior del
> desarrollo. De forma específica, la desemejanza se relaciona con la
> necesidad que tiene el pollo en su desarrollo de recibir yema; mientras
> que el huevo de la rana tiene mucho menos cantidad de yema. Por ello,
> las diferencias se deben a condiciones estructurales y funcionales de
> ambos animales, no a su presunta relación evolutiva.
>
> A menudo se precisa de un considerable período de tiempo antes que se
> modifiquen posturas establecidas en la ciencia debido a nuevas
> evidencias. Esto queda ilustrado por Perry, 1952, que parece haber
> comprendido que la ley biogenética había quedado refutada, pero que
> cuando escribió su texto de zoología general parece haber sido bastante
> remiso en sus menciones acerca de la recapitulación.
>
> Se han descubierto diversos hechos que contradicen la teoría de la
> recapitulación, o que al menos son difíciles de interpretar bajo la
> misma. En la actualidad, muchos biólogos respetados cuestionan la
> significancia del aparente acuerdo de algunos de los hechos con la
> teoría (p. 519).
>
> Sir Gavin de Beer empleó muchos ejemplos para exponer cómo los órganos
> llamados homólogos (estructuralmente semejantes) podían proceder de
> estructuras embrionarias muy diferentes entre diversos embriones.
> Asimismo, desveló que comúnmente las estructuras homólogas no van
> determinadas por genes idénticos (véase de Beer, 1971). Una reciente
> evaluación de esta cuestión por Wells y Nelson, 1997, resalta esto:
>
> Investigaciones posteriores han confirmado de forma abrumadora la
> corrección de la observación de de Beer. La homología, tanto si se
> define morfológicamente como filogenéticamente, no puede atribuirse a
> vías de desarrollo semejantes, como tampoco puede atribuirse a genes
> semejantes (p. 17).
>
> En otras palabras, órganos similares en los cuerpos de diferenes
> organismos no resultan de secuencias similares de nucleótidos en el ADN
> de los genes. Recientes investigaciones parecen estar llevando a alguna
> mejor comprensión de una solución de este rompecabezas.
>
> Ilustración falsificada de Haeckel de los esqueletos simios y humano
>
> Figura 2. Los dibujos fraudulentos de Haeckel's (II) representan
> falsamente la placa original de Huxley (I). Haeckel dibujó los
> esqueletos para que se pareciesen más, con lo que se sugería una
> secuencia evolutiva en lugar de un grupo heterogéneo, tal como Huxley
> los había dibujado de forma más realista (Assmuth y Hull, 1915).
>
> Genes homeóticos
>
> Durante unas dos décadas ha ido creciendo el conocimiento acerca de los
> genes homeóticos, pequeñas secuencias de nucleótidos que se comportan de
> manera parecida a activadores maestros para el control del desarrollo de
> diversas partes del organismo. Los genes homeóticos tienen unos papeles
> críticos en la producción de brazos, patas, ojos y otras partes del
> cuerpo en animales en desarrollo de muchas clases. Característicamente,
> en cada gene homeótico hay una secuencia determinada de alrededor de 180
> pares de bases de ADN muy semejantes en secuencia en los
> correspondientes genes homeóticos de otros animales, tanto si se trata
> del ratón como del hombre, de la mosca de la fruta o del Anfioxus. Por
> ejemplo, en una mosca un tipo determinado de gene afectará a la antena,
> y en un ratón un gene muy similar afecta a la parte posterior del
> cerebro. Otro gene homeótico parece ser un controlador maestro del
> desarrollo de los ojos, incluyendo los ojos compuestos de los insectos y
> de los órganos visuales muy diferentes de los pulpos e incluso de los
> humanos (véase Wells, 1998).
>
> Cada gene homeótico produce pequeñas moléculas de proteínas que sirven
> para activar la transcripción de otros genes al unirse a sus loci
> promotores. Como resultado se da una cascada de acontecimientos químicos
> que lleva en su momento a la formación de una estructura del cuerpo como
> un ojo o una pata.
>
> En los últimos años se ha llegado a saber, para gran desconcierto de los
> investigadores, que los genes y sus mutaciones no van vinculados a
> componentes estructurales del cuerpo. Por ejemplo, una espectacular
> ilustración de esta discrepancia ha resultado de experimentos de
> hibridación del ADN que indica una similitud estimada en el ADN del 98
> al 99 por ciento en los chimpancés y en los humanos, mientras que las
> personas, en lo morfológico y fisiológico, darían más bien un valor de
> un 70 al 80 por ciento respecto a los simios. EL ADN está situado en los
> 48 cromosomas de los chimpancés y en los 46 cromosomas de los humanos.
> Por ello, además de las secuencias básicas de los nucleótidos en elADN
> debe haber otros factores que tienen una significativa influencia sobre
> el desarrollo. Estos factores podrían incluir efectos relacionados con
> las diferentes disposiciones del ADN en los cromosomas de los chimpancés
> y de los humanos (véase Hopkin, 1999).
>
> Consideraciones
>
> Uno de los primeros investigadores de la Drosophila que exploró los
> mutantes homeóticos fue W. J. Ouweneel, que analizó las perspectivas
> evolucionistas y creacionistas respecto a ello. Llegó a la conclusiónde
> que los puntos de vista de evolucionistas pioneros como Goldschmidt,
> Schindewolf y Nilsson eran preferibles al neodarwinismo. Consideró
> ingenuos a los neodarwinistas clásicos que estiman que «la impresionante
> complejidad de los sistemas biológicos ... se había originado por
> procesos al azar» (1975, p. 153).
>
> En un reciente artículo creacionista, el biólogo epigenetista J. Wells,
> 1998, trata acerca los graves problemas existentes para los conceptos
> macroevolucionistas de los orígenes de los genes homeóticos y de las
> adaptaciones que los mismos controlan. Los evolucionistas consideran que
> la mayor parte de los genes homeóticos surgieron en época temprana dela
> evolución antes que se hubieran seleccionado las adaptaciones sobre las
> que los mismos ejercen su influencia. Esto es un problema para los
> darwinistas. Wells se opone al «neodarwinismo reduccionista basado en el
> ADN». Además del ADN, él considera otros factores que proporcionan
> información para el desarrollo. Dentro del citoplasma existen al menos
> tres influencias importantes: el citoesqueleto, las membranas y la
> zonación de otros componentes. El ADN se describe como indicando qué
> materiales de construcción se necesitan; y otras características
> determinan cómo se ensamblarán los materiales. Aunque estos procesos
> solo se comprenden vagamente en la actualidad, Wells cree que los
> recientes avances en embriología se comprenden mejor usando un
> planteamiento de designio (Wells, 1999b).
>
> De modo que la cuestión de centra en si los datos se ajustan mejor en un
> patrón evolucionista en el que los genes homeóticos serían «conservados»
> (de filum en filum) a lo largo de grandes períodos de tiempo, o si
> concuerdan mejor con procesos «dirigidos a un fin». Quizá es ya hora de
> un giro a un paradigma teleológico que nos posibilite una nueva forma de
> conceptualizar el desarrollo. Puede que estemos en el umbral de abrir
> una nueva perspectiva de pensamiento que desvele leyes que hayan
> escapado hasta ahora a nuestro conocimiento.
>
> Se debería considerar una alternativa creacionista que enuncia que Dios
> creó tipos distintos de plantas y animales sin relación física (véase
> Frair y Davis, 1983). La investigación genética (incluyendo
> investigación de los genes homeóticos) ha revelado lo que la mayoría de
> los creacionistas reconocería como la obra de Dios que empleó genes
> similares para diferentes órganos en una diversa gama de organismos.
>
> En mi respuesta al estudiante universitario que en 1999 tenía este mismo
> problema que yo había encontrado hacía 52 años, le di mucha de la
> anterior información. De modo que, ¿qué consejo adicional podríamos dar
> a nuestros actuales estudiantes de ciencia? Deberíamos tratar de sacar a
> luz todos los hechos relevantes posibles, ponderarlos cuidadosamente, y
> estar dispuestos a dejarnos dirigir por la evidencia. Como sucede con la
> ciencia en general, tenemos que mantener un grado de provisionalidad
> respecto a nuestras conclusiones.
>
> Agradecimientos
>
> El doctor Jerry Bergman ha cedido amablemente material importante y
> útiles sugerencias que han mejorado este manuscrito. Además de
> sugerencias para este artículo, el doctor George Howe ha proporcionado
> material impreso así como sus propios y útiles escritos inéditos acerca
> de genes homeóticos.
>
> Referencias
>
> CRSQ: Creation Research Society Quarterly
>
> Assmuth, J. y Ernest R. Hull. 1915. Haeckel’s frauds and forgeries.
> Examiner Press, Bombay, India.
>
> Bergman, Jerry. 1999. «The rise and fall of Haeckel’s biogenetic law».
> Manuscrito en proceso de publicación [Publicado posteriormente en CRSQ,
> 37(2), sept. 2000, pp. XXX].
>
> de Beer, Sir Gavin. 1958. Embryos and ancestors, tercera ed. Oxford
> University Press, Londres, Inglaterra.
>
> ——— 1971. Homology, an unsolved problem. In J. J. Head y O. E.
> Lowenstein (editores), Oxford biology readers. Oxford University Press,
> Londres, Inglaterra. pp. 1–16.
>
> Frair, Wayne y Percival Davis. 1983. A case for creation, tercera
> edición. School of Tomorrow (Accelerated Christian Education),
> Lewisville, Texas.
>
> Frair, Wayne F. and Gilbert L. Woodside. 1956. «Effects of 8-azaguanine
> on early chick embryos grown in vitro». Growth 20:9–18.
>
> Hopkin, Karen. 1999. «The greatest apes». New Scientist 162(2186):26,28–30.
>
> Jenkins-Jones, Sara. 1997. Random House Webster’s dictionary of
> scientists. Random House, New York.
>
> Osborn, Henry Fairfield. 1929. From the Greeks to Darwin, the
> development of the evolution idea through twenty-four centuries, segunda
> ed. Charles Scribner’s Sons, Nueva York.
>
> Ouweneel, Willem J. 1975. «Homeotic mutants and evolution». CRSQ
> 12(3):141–154.
>
> Perry, James C. 1952. The science of zoology. The Bruce Publishing
> Company, Milwaukee, Wisconsin.
>
> Richardson, Michael K., James Hanken, Lynne Selwood, Glenda M. Wright,
> Robert J. Richards, Claude Pieau, and Albert Raynaud. 1998. «Haeckel,
> embryos, and evolution», Science 280(5366):983, 985–986.
>
> Rusch, Wilbert H. 1969. «Ontogeny recapitulates phylogeny», CRSQ 6(1):27–34.
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> Thompson, W. R. 1956. «Introduction to Charles Darwin’s Origin of
> Species», sexta edición (1872). Dutton and Company, Nueva York.
>
> Wells, Jonathan. 1998. «Recent insights from developmental biology». En
> William A. Dembski (editor), Mere creation: science, faith & intelligent
> design. Intervarsity Press, Downers Grove, Illinois. pp. 51–70.
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> ——— 1999a. «Haeckel’s embryos & evolution». The American Biology Teacher
> 61(5):345–349.
>
> ——— 1999b. «Development by design». Touchstone. En prensa a la fecha de
> la publicación de este artículo.
> Wells, Jonathan y Paul Nelson. 1997. «Homology: a concept in crisis».
> Origins and Design 18(2):12–19.
>
> Título: Embriología y Evolución
> Título original: Embriology and Evolution
>
> Autor: Wayne Frair, Ph.D.
>
> Fuente: Creation Research Society Quarterly, Vol. 36(2)62-67, septiembre
> de 1999
> © Copyright 2005, Creation Research Society
> 6801 N. Highway 89
> Chino Valley, AZ 86323 - EE. UU.
>
> Traducción del inglés: Santiago Escuain
> © Copyright 2005, SEDIN - todos los derechos reservados.
>
> SEDIN-Servicio Evangélico
> Apartado 126
> 17244 Cassà de la Selva
> (Girona) ESPAÑA
> Se puede reproducir en todo o en parte para usos no comerciales, a
> condición de que se cite la procedencia reproduciendo íntegramente lo
> anterior y esta nota.
>
> http://www.sedin.org/ID/embriologiafrair.html
>
> Shiliam khemen
>
> Siento vergüenza decirlo, pero confirmo y reconozco, que durante mucho
> tiempo yo también creí en la grán mentira del evolucionismo, he aquí la
> muestra:
>
> - --
>
> De: *** ***Suzudo
> Fecha: *** ***03/09/2006 23:25 GTM+2
> Hilo: *** *** Re: Hoy aula de religión: Evolucionismo
> En: *** ***es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.cha...1f22157db3ab3f...
>
> De: *** ***Suzudo
> Fecha: *** ***30/08/2006 23:09 GTM+2
> Hilo: *** *** Re: evolución (o la mentira más grande jamás contada)
> En: *** ***es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.cha...ed34fbc7bf63cc...
>
> De: *** ***Suzudo
> Fecha: *** ***07/09/2006 22:52 GTM+2
> Hilo: *** *** Re: Preguntas a los evolucionistas
> En: *** ***es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.cha...0377e970385d6f...
>
> De: *** Suzudo
> Fecha: *** ***02/09/2006 16:43 GTM+2
> Hilo: *** *** Re: Hay Muchos Problemas Con la Teoría De La Evolución
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> De: *** ***Suzudo
> Fecha: *** ***31/08/2006 18:56 GTM+2
> Hilo: *** *** Re: Hay Muchos Problemas Con la Teoría De La Evolución
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> De: *** Suzudo
> Fecha: *** ***30/08/2006 23:12 GTM+2
> Hilo: *** ***Re: La Cronologia Del Eslabon Perdido
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> De: Suzudo
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> Hilo: *** *** Re: Si tuviera una visión
> En: *** ***es.charla.religion
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> De: Suzudo
> Fecha: Lun 14 ago 2006 - 18:34 GTM+2
> Hilo: Evolución Diseño Inteligente
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>
> De: Suzudo
> Fecha: 04 Nov 2006 20:30:34 +0100
> Hilo: ¿Eres un ser espiritual?
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>
> De: Suzudo
> Fecha: 02 May 2006 07:24:34 +0200
> Hilo: El más patético intento de responder al reto de la Complejidad
> Irreducible
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>
> De: Suzudo
> Fecha: 04 Nov 2006 01:11:53 +0100
> Hilo: Mutaciones "benéficas" en el cuerpo humano?
> En: es.charla.religion
>
> http://groups.google.es/group/es.cha...735bd9188ec36a...
>
> De: Suzudo
> Fecha: 30 Aug 2006 23:08:44 +0200
> Hilo: Algunos Sapos Refutan La Evolución
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