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Predeterminado El peor enemigo de Estados Unidos

Una crítica de Némesis: los últimos días de la república
norteamericana, por Chalmers Johnson

Mark Engler

En marzo de 1999 el Presidente Clinton realizó un viaje por varios
países latinoamericanos, en el que visitó áreas devastadas por el
huracán Match y se reunió con delegaciones gubernamentales para
promover su visión del comercio globalizado y la diplomacia regional
cooperativa. En cada país se le dio una cálida bienvenida. Cuando
Clinton dio un discurso ante la Asamblea Nacional de El Salvador,
miembros del izquierdista partido FMLN, ex líderes guerrilleros que
habían sido elegido representantes, respondieron con una ovación de
pie. Teniendo en cuenta que Estados Unidos había hecho todo lo posible
en la década de 1980 por destruir al movimiento rebelde, esta era una
imagen sorprendente. Sin embargo, a pesar de la larga historia
intervencionista de Estados Unidos, Bill Clinton era popular en
Latinoamérica. Tenía una manera de cautivar a sus críticos
potenciales. Gabriel García Márquez cenó con Clinton, escuchó al
presidente recitar espontáneamente largos pasajes de Faulkner y
posteriormente escribió una crónica favorable.

En la actualidad lo más probable es que los laureados con el Nóbel
usen una pluma ácida contra la Casa Blanca. La administración Bush ha
logrado escandalizar a la comunidad internacional con su agresivo
militarismo, su creencia en el poder ejecutivo unitario, el uso de la
tortura y su visión de los asuntos globales sobre la base de buenos y
malos. Estos mismos rasgos perturbadores han llamado la atención de
Chalmers Johnson, quien cree que estos han provocado "los últimos días
de la república norteamericana". Johnson, profesor retirado de
Estudios Asiàticos en la Universidad de California, San Diego, y
actual presidente del Instituto de Investigaciones de Política
Japonesa, popularizó el término "blowback", originado en la CIA, con
su libro homónimo del 2000. (El término "blowback" es de difícil
traducción y no aparece en ningún diccionario. Literalmente significa
"soplido de retorno", una especie de "reacción" para describir algo
que provoca una reacción negativa e inesperada.) Ese volumen advirtió
que las intervenciones encubiertas de Estados Unidos en el exterior
serían nuestra perdición, y se convirtió en un éxito de librería
después de que los ataques del 11/9 parecieron darle la razón. Desde
entonces, según Johnson, los aprietos en que se encuentra Estados
Unidos han empeorado. Su nuevo libro (Némesis: los últimos días de la
república norteamericana) toma su nombre de la "diosa griega de la
represalia y castigadora en venganza por el orgullo y la altivez".
Dicho de manera no religiosa, Johnson está argumentando que Estados
Unidos es su propio peor enemigo. Más temprano que tarde, asegura él,
la arrogancia de EEUU provocará su caída. El libro de Johnson está
formado en gran medida por capítulos autónomos acerca de un número de
temas vagamente relacionados: de cómo la ambición de poder ejecutivo
de la administración Bush socava la Constitución norteamericana, así
como el derecho internacional; de cómo la CIA funciona como ejército
privado del presidente; hasta dónde la extensa red global de bases
militares de EEUU brinda una infraestructura para la proyección del
poder imperial; por qué el espacio puede que sea la frontera final
para la expansión militar; y qué lecciones pueden sacarse de los
extintos imperios británico y romano. Los vínculos entre estos temas
es la idea de que juntos apuntan al final: "El tiempo para evitar la
bancarrota financiera y moral es corto", escribe Johnson. Y más tarde
llega a la conclusión siguiente: "Estamos al borde de perder la
democracia en aras de mantener nuestro imperio". Las obras de Johnson
a medida son descritas como "polémicas", pero eso no describe su
sentida preocupación que subyace en su aflicción por nuestro país.
Mientras que muchos de nosotros nos hemos vuelto insensibles ante las
atrocidades de la Casa Blanca, la indignación de Johnson con la
administración --sus memorandos de la tortura, su desprecio por la
libre información pública, su burla de los tratados establecidos-- es
vívida. Esto puede deberse a sus antecedentes conservadores: teniente
de la Marina en la década de 1950, asesor de la CIA de 1967 a 1973, y
defensor por mucho tiempo de la guerra de Viet Nam, Johnson solo se
horrorizó tardíamente del militarismo e intervencionismo
norteamericano. Ahora escribe como si quisiera recuperar el tiempo
perdido. La contribución más sobresaliente de Johnson al debate acerca
del imperio norteamericano es su documentación de la vasta red de
bases militares de Estados Unidos en el extranjero, un proyecto que él
comenzó en su libro de 2004 Los pesares del imperio. "Hace muchos años
se podía trazar la expansión del imperialismo por medio del conteo de
colonias", escribe él en Némesis. "La versión norteamericana de la
colonia es la base militar". Estados Unidos mantiene de manera oficial
737 bases en todo el mundo, con un valor de $127 mil millones de
dólares y cubriendo al menos 278 150 hectáreas en unos 130 países.
Para las poblaciones locales expuestas a la contaminación, peleas en
bares y prostíbulos que rodean tales campamentos, esas son heridas que
se enconan diariamente. En casa, argumenta Johnson, los
norteamericanos sufren por los hinchados presupuestos militares que
requieren para mantener este mundo de bases. Cada uno de los eruditos
capítulos de Johnson enseña tanto como perturba. Pero su jeremiada
subyacente acerca de la muerte de la democracia, carece de fuerza
analítica. Johnson mira de manera incrédula a "los que creen que la
estructura de gobierno en el Washington de hoy tiene algún parecido
con el esbozado en la Constitución de 1787". Y parece que no hay
retorno: "El poder legislativo de nuestro gobierno está roto",
escribe, "y se hace difícil imaginar cómo podría repararse él mismo,
dados los enormes intereses que se alimentaron de él". Igualmente, un
movimiento de base para reclamar la democracia "es improbable debido
al control de los medios masivos por los conglomerados y de las
dificultades de movilización". En esencia, Johnson se ha rendido. Tal
pesimismo parece exagerado. La república ha sobrevivido a Richard
Nixon y a Edgar J. Hoover, y la democracia, a pesar de los golpes
recibidos, sobrevivirá también a Bush. El presidente ha perdido su
Congreso que le era deferente; sus tasas de aprobación han caído a
récords históricos. Bush se siente en la actualidad más como que está
en las últimas que como un tirano omnipotente.

En términos de geopolítica, el legado de Bush también es ambiguo.
Némesis es un libro acerca del poder duro. Al equiparar a las lejanas
bases de Estados Unidos con las guarniciones de Roma, Johnson postula
que las cosas no han cambiado mucho desde los días de César y Octavio.
Pero con las armas nucleares desperdigadas entre las grandes potencias
y las menores, el poderío militar solo puede lograr la destrucción
mutua. El poder duro tiene sus límites. Por tanto, para juzgar la
fuerza de una nación uno también debe medir su talento para una
persuasión más suave. Y en esto los militaristas de la administración
Bush ciertamente se han convertido en sus peores enemigos. Al poner en
práctica las visiones de dominación global, han creado un mundo de
resentimiento y han provocado cada vez más retos al poder de Estados
Unidos. Nuestras tropas están asediadas. Las visitas de estado de Bush
atraen las protestas en las calles. Los políticos descorteses
ascienden a todos los podios. Todo eso nos hace pensar: ¿Cuánto más
peligro había cuando nuestro presidente era tan dominante como
estimado, alabado por los premiados, recibiendo ovaciones cerradas
cuando iba de visita?

-- Mark Engler, escritor que reside en la Ciudad de Nueva York, es
analista de Foreign Policy In Focus y el autor del libro "Cómo dominar
el mundo: la nueva política de combatir al imperio en la era post-
Bush," de próxima aparición (Nation Books, Otoño de 2007). Se le puede
contactar por medio del sitio web www.DemocracyUprising.com. Sean
Nortz ayudó en la investigación para este artículo. Traducido por
Progreso Semanal.

-- ----------------------------------------------- De los archivos en
DemocracyUprising.com... Artículos y ensayos literarios por Mark
Engler: http://www.democracyuprising.com/articles_espanol.php

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