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| sacado de Sentimentche..lo firma Drakul. En nuestro inconsciente está grabada esa terrorífica imagen del profesor, entrando en clase y sin mediar un "buenos días" nos acobardaba con el grito mas espeluznante que por aquellos días se podía escuchar: "¡Control sorpresa!". Ese control sorpresa, en realidad no tenía consecuencias graves sobre nuestro devenir en el curso, pero era necesario para que no nos durmiéramos. Y no, no voy a cometer la estupidez de creer que estas lineas tienen la mas mínima influencia, como hizo aquel crítico de cine que tras ver una película de Anthony Hopkins, indignado pensaba en su ácida próxima columna y decía en voz alta: "a este Anthony me lo cargo". Así que no se trata de cargarse a Unai, sino de analizar que ha hecho bien y en que ha fallado. Mis sensaciones son muy positivas respecto al entrenador vasco por nacimiento y de Lorca (ciudad entrañable donde las haya) por residencia: Haber: 1.- Jugadas de estrategia. Que un entrenador se preocupe por la estrategia en el Valencia casi me hace llorar de emoción. En este aspecto, importantísimo en el fútbol actual tan igualado, hemos estado varios años de travesía por el desierto. La estrategia de Quique consistía en colgarle el balón al que iba mejor de cabeza. La de Ranieri en centrar balones a pie cambiado. Ni en uno ni en otro caso se daba para mas. Un tipo con imaginación y preocupación por la estrategia merece toda nuestra atención. 2.- Gusto por el juego con balón. Y es que después de entrenadores ultra-defensivos y preocupados únicamente por mantener el cero en nuestra portería, se agradece ver la preocupación táctica por el actor principal de este juego: el balón. El equipo está preparado para tenerlo, para llevarlo al area rival, para sorprender al rival. Un aficionado de otro equipo dirá que eso es lo normal, pero visto lo visto, a los valencianistas nos parece todo un innovador. Debe: 1.- Albelda. Sigo considerando una humillación personal ver a Albelda jugando en el Valencia. Un jugador que ha intentado hundir al club no debiera volver a vestir nuestra camiseta. Pero además, futbolísticamente aporta poco y es en este segundo aspecto lo que debiera preocupar a Unai (él no estaba aquí la pasada temporada y no le compete a él tomar decisiones basadas en el honor del club). Albelda solo ha corrido en el partido en el que era abucheado. Tras ese partido ha vuelto a ser el jugador que es desde que firmó su gran contrato (que no desde que lo apartó Koeman). Absolutamente mediocre con el balón y tan lento como despistado en la recuperación. 2.- Mala gestión de la plantilla. La obligación de Unai es utilizar lo que tiene a su disposición y sacarle el máximo rendimiento. Descartar a tres jugadores publicamente a primeras de cambio no parece una gran idea (al menos Koeman les dio una oportunidad antes de descartarlos). Tampoco parece una gran idea quemar públicamente a Hildebrand como lo ha hecho. Es un extraordinario portero pero que en su periplo valencianista anda nervioso. Admito apuestas a que triunfará en el equipo al que vaya en diciembre. Esto de los entrenadores es, en un aspecto, como la política. No podemos pedir a ningún partido que piense exactamente como nosotros ya que si no ese partido solo nos representaría a nosotros y tendrían que haber tantos partidos como ciudadanos. Para mi, el entrenador ideal soy yo, para usted que lo lee cree que es usted. Por ello, pese a sus errores, creo en Unai. Un entrenador tiene que entrenar e ilusionar a la plantilla. Eso parece que lo está consiguiendo. |
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