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| No, si yo la calma es de las pocas cosas que no pierdo, pero es que me parece una situación tan surrealista... En/na Ernesto EChMotor #104 ha escrit: > "Hatem" <hatem***borraestorivadulla.org> escribió en el mensaje > news:1210611310.11599.0***proxy00.news.clara.net... >> [Modo Umbral ON] >> >> Yo he venido aquí a hablar de mi coche. ¿Porque no se habla de mi coche? >> Joder! >> >> [Modo Umbral OFF] >> >> He puesto los acentos que me ha salido del rabo. Mecagoentó tanta > tontería. > > Tranquilo. En el ente hay que mantener la calma y no perder los nervios. > Unas poesias para el alma. > > > Per me si va ne la città dolente, > per me si va ne l'etterno dolore, > per me si va tra la perduta gente. > Giustizia mosse il mio alto fattore: > fecemi la divina podestate, > la somma sapienza e 'l primo amore. > Dinanzi a me non fuor cose create > se non etterne, e io etterno duro. > Lasciate ogne speranza, voi ch'entrate". > > "Divina comedia" Dante Alighieri //Canto III, Infierno > > Qué mortal > Dotado de sensibilidad > No amará, entre tantas > Manifestaciones prodigiosas > Del ámbito en torno suyo, > La luz placentera > Con sus rayos y ondas, > Sus colores, > Su suave omnipresencia > En el día? > Como la más íntima > Sustancia de la vida > Alienta por ella el mundo inmenso > De las constelaciones sin reposo > Flotando en su mar azul, > Por ella alienta la piedra fúlgida, > La planta silenciosa > Y la fuerza, > En continuo movimiento y en multitud > De formas modelada, de los animales; > Por ella alientan > Nubes y aires multicolores > Y sobre todo > Esos extraños sin par > De mirada sensual, > De paso elástico > Y labios sonoros. > Como rey > Telúrico > Cada impulso la conjura > En innumerables mutaciones > Y con sólo su presencia > Manifiéstase la grandeza > De su imperio terrenal. > Me dirijo hacia abajo, > A la Noche misteriosa, > Sagrada e inefable; > En lontananza yace el mundo > Como encimado en una profunda fosa, > ¡Cuán yermo y solitario > está su emplazamiento! > Honda melancolía > Vibra en las cuerdas del pecho; > Lejanías del recuerdo, > Deseos de juventud, > Sueños de la niñez, > Alegrías fugaces > De toda una vida > Y vanas esperanzas > Se presentan en vestiduras grises > Como niebla vespertina > Después de ponerse > El sol. > En lontananza yace el mundo > Con sus goces múltiples. > En otros espacios > Tendió la luz > Su toldo festivo. > ¿No tornará jamás > A sus fieles hijos, > A sus jardines, > A su morada suntuosa? > Pero, ¿qué brota > Tan fresco y delicioso, > Tan lleno de presentimientos > En pos del corazón > Y se traga auras > De melancolía? > ¿Tienes también tú, > Oh fuerza tenebrosa, > Corazón humano? > ¿Qué ocultas > Bajo tu manto > Que tan invisible y poderosamente > Me penetra el alma? > Sólo en apariencia eres horrible; > Bálsamo delicioso > Gotea de tu mano, > Del hato de amapolas. > En dulce embriaguez > Abre las pesadas alas del ánimo. > Y nos ofrendas alegrías > Oscuras e indecibles, > Misteriosas, como tú misma, > Alegrías que nos > Dejan entrever un paraíso. > ¡Cuán pobre y pueril > Se me antoja la luz > Con sus múltiples elementos, > Cuán alegre y bendito > El adiós a la tarde! > Y sólo porque > La Noche te aparte de los siervos, > Sembraste > En los confines del espacio > Esferas luminosas > Para anunciar tu omnipotencia, > Y retorno, > En tiempos de tu alejamiento. > Más sublime que aquellas estrellas rutilantes > En ese mismo ámbito > Nos parecen los ojos inmensos > Que la Noche > Abrió en nosotros. > Miran más allá > Que los más pálidos > De aquellos incontables ejércitos; > Innecesitados de luz, > Traspasan las profundidades > De un alma enamorada, > Llenando un espacio superior > De voluptuosidad indescriptible. > Dádiva de la reina del universo, > De la gran profetisa > De un mundo sagrado, > De la guarda > De un amor bienaventurado. > Amada, llegas - > La Noche ha venido ya - > Se ha consumado el día, > Mi alma está enajenada, > Y tú eres otra vez mía. > Estoy mirándote en esos profundos ojos negros, > No veo otra cosa que amor y dicha. > Nos hundimos en el altar de la Noche, > En el tálamo mullido > Caen los ropajes; > Y encendidos por la cálida tensión, > Álzase el fuego puro > De una dulce inmolación > > FRIEDRICH LEOPOLD VON HARDENBERG .(Novalis) De Himnos a la noche > |
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