Newsgrupos.com  

Retroceder   Newsgrupos.com > Forum > Newsgroup es.charla.* Foro > Newsgroup es.charla.politica.misc
Registrarse Preguntas Frecuentes Lista de Foreros Calendario Buscar Temas de Hoy Marcar Foros Como Leídos




Respuesta
 
LinkBack Herramientas Desplegado
  #1 (permalink)  
Antiguo 08-02-2008, 15:38:09
gsmiga
 
Mensajes: n/a
Predeterminado Franco y la IIGM

Existen dos versiones sobre la actitud de Franco ante la IIGM. Los historia
dores contrarios, afirman que su intención-la de Franco-fué asociarse a sus
amigos nazifascistas, y que fué rechazado por Hitler su ofrecimiento a par
ticipar en el conflicto. Por su parte, los historiadores de la derecha, ex
ponen como título de honra para el ferrolano, su negativa a entrar en un con
flicto que hubiese destruido a la ya arrasada España hasta sus cimientos.
Como casi siempre ocurre, ambas afirmaciones se basan en aspectos parciales
de la realidad. Cuando se escribe imparcialmente, se corre el riesgo de en
frentarse con una de las dos facciones: defensores y denostadores de Franco.
Sin embargo, lo cierto es que Franco hizo ambas cosas. Quiso participar en
la IIGM, cuando creyó que podría sacar ventajas, y eludió entrar en el con
flicto cuando Hitler se lo exigió, porque vio claramente que si lo hacía esta
ría apostando por el caballo perdedor.
Primero, analizaremos los "poderes de Franco" en 1939. Y luego, las tres eta
pas por las que atravesó su relación con sus antiguos valedores nazifascistas.
¿Qué tenía Franco en la mano en 1939? Muy poca cosa. Un país arruinado, mate
rial y físicamente. En el primer aspecto, el 43% del parque móvil de la RENFE,
o sea, las locomotoras, estaba destruido, lo mismo que el 52% de los vagones,
con lo que eso suponía en una época de predominante circulación ferroviaria.
El parque de viviendas destruidas, total o parcialmente, alcanzaba al 48% del
total nacional. La peseta, como consecuencia del expolio frentepopulista del
Tesoro del Banco de España, unido a la depreciación propia de toda guerra, va
lía veinte veces menos de su valor real en la época republicana. El 33% de la
superficie agraria cultivable estaba en barbecho, o como decimos en Galicia,
"a monte". El parque de tractores y máquinas agrícolas, que nunca fué abundan
te, se había reducido a un 28% del existente al inicio del incívico conflicto.
Por lo que se refiere a la marina mercante-base del comercio exterior en la
época-se había perdido un 25% del existente en la fase republicana. En el as
pecto humano, se debe señalar que el período de escaseces propiciado por la
guerra, alzado una sobremortalidad-por enfermedades sin tratamiento, hambre
y escasez-del 26% superior al período de preguerra. La tisis hacía estragos,
lo mismo que el tifus. La población estaba infraalimentada por la falta de
cosechas estables durante el trienio bélico, lo que obligó a imponer un racio
namiento estricto, que dió lugar al "estraperlo" de alimentos y bienes de pri
mera necesidad. España necesitaba, urgentemente, abonos químicos, material de
repuesto para su casi destruida industria, material rodante, medicamentos, tri
go, avena y cebada, la reposición de su marina mercante, y la urgentisima cons
trucción de no menos de 350.000 viviendas para gente sin techo. Éste era el
verídico panorama que divisaba, desde "El Pardo", el militar victorioso en la
más sangrienta guerra civil de nuestra Historia. Un completo desastre.
Por lo que toca al exterior, hay que reconocer que los acontecimientos le vinie
ron impuestos a Franco, por otras voluntades más fuertes que la de él. Cuando
Hitler atacó Polonia, en unión de PAPASTALIN-un benefactor público, como de to
dos es sabido-a Franco le pareció muy mal que se atacase y desmenbrase a un
país católico. Pero, ante la reacción bélica de Francia e Inglaterra-ningún
historiador ha explicado porqué las democracias le declararon la guerra única
mente a Hitler, y se olvidaron de su "socio" STALIN-que sumergía a Europa en
pleno caos bélico, Franco se ofreció como mediador para "tratar la paz", por
que estimaba que nada bueno podría salir de un conflicto entre europeos. Pero
a su ofrecimiento nadie le hizo caso. Por lo tanto, se limitó a lo que estaba
en su mano, y declaró "la estricta neutralidad española" en el iniciado conflic
to.
Su actitud cambió, cautelosamente, cuando Alemania derrotó estrepitosamente a
Francia en Junio de 1940. En ése momento, Franco "recordó" que a España podían
venirle muy bien las posesiones francesas en el norte de Africa. Concretamen
te deseaba apoderarse del Marruecos francés, del Oranesado y de Argelia-los dos
últimos habían sido españoles durante la época de Carlos V-para "colonizarlos
con españoles" y aliviar así la presión agrícola y laboral peninsular. Unos te
rritorios de expansión, a los que Falange, con su grandilocuencia habitual ca
lificó de "Imperio".
Con éste propósito, Franco escribió a Hitler una carta en la que, velada y pru
dentemente, insinuaba que el Ejército español, muy bien podría recuperar Gi-
braltar y cerrar así el Estrecho, bloqueando el acceso al Mediterráneo de Ingla
terra, que perdería Malta, y a continuación Egipto, lo que sería un golpe tan
duro que disuadiría a USA de entrar en guerra al lado inglés, y forzaría a Chur
chill a una paz de compromiso. Claro que todo esto no se lo explicaba Franco
a Hitler, sino que se limitaba a exponer una serie de contrapartidas a su ofre
cimiento. Primero, las posesiones francesas africanas. Segundo, la no participa
ción de tropas españolas en territorio bélico europeo. Tercero, la exigencia
de que el solar ibérico debía quedar fuera de cualquier introducción de tropas
alemanas en un futuro próximo. Es decir, Franco quería una guerra corta, sin
intervención de tropas en nuestro suelo, y con un precio importante. Esta era
"su oferta".
Hitler no le hizo ningún caso. Primero porque después de la derrota de Francia,
creyéndose invencíble, perdió un tiempo precioso tratando de convencer a Ingla
terra de que aceptase la paz. Que se basaría en el siguiente reparto: Inglate
rra conservaría su Imperio, y el dominio de los mares; Alemania sería dueña de
Europa central y oriental, hacia dónde pensaba orientar su derecho a su "espa
cio vital" o lebensraum, a base de colonizar las estepas rusas con sanos campe
sinos alemanes, "arios puros", y gozar durante el "Reich de los Mil Años"· de
las ventajas políticas y económicas de la explotación intensíva de tan vastos
territorios. En éstas vanas imaginaciones dejó pasar un tiempo precioso-casi
todo el verano de 1940-posibilitando que Inglaterra se rearmase y atrincherase
en espera de la embestida germana que se produciría cuando Hitler recibiese la
negativa de Churchill al "compadreo" que le proponía.
Por su parte Franco, decidió esperar y ver. Cuando Inglaterra rechazó el ofre
cimiento "pacífico" del austríaco, sintió la necesidad de redoblar su cautela.
Y ésta impresión se reforzó al ver como Hitler no era capaz de alzarse con la
victoria durante la Batalla de Inglaterra, en la que su aviación no pudo ter
minar con la inglesa y garantizar el paso del canal de las tropas alemanas des
tinadas en la operación "León Marino", a la invasión de las islas. Fue precísa
mente el fracaso de ésa invasión, la que hizo que Franco se diese cuenta de
que había mucha guerra por delante y a España no le convenía entrar en ella, ya
que además, no tenía nada que ganar. Hay que decir que dicha impresión se con
firmó en Franco durante la famosa "Entrevista de Hendaya" con Hitler. Cabe de
cir que Franco, ante la actitud de resistencia inglesa, ya no tenía intención
bélica alguna, pero el propio Hitler le hizo ver en la famosa entrevista, que
España no podría esperar nunca hacerse con los territorios franceses norteafri
canos, ya que a Alemania no le convenía indisponerse con el régimen colaboracio
nista de Vichy, presidido por Pétain. Esta actitud alemana fué la que propició
el comentario de Franco a su cuñado Serrano Súñer..."estos quieren meternos en
su guerra a cambio de nada".
De todo lo anterior, caben distinguir tres etapas en la actuación de Franco.
La primera, de disgusto profundo ante la invasión de Polonia, y su ofrecimiento
de "mediación" entre las democracias y el nazismo para conseguir la paz. En
ése primer momento declara la neutralidad, que nunca abandonará.
La segunda etapa, "posibilista", propiciada por las fulminantes victorias ale
manas, que le hacen entrever la oportunidad de hacerse con colonias africanas
francesas, con muy bajo coste para España, que quedaría líbre de la interven
ción alemana en su territorio. Hitler desdeña tal ocurrencia.
La tercera y última posición de Franco se consolida alrededor del mantenimiento
de la neutralidad vista la reacción inglesa y el fracaso alemán ante la misma.
A partir de entonces, decide no "meterse en líos", y llega a Hendaya completa
mente decidido a no dejarse arrastrar por Hitler, impresión que se vió acrecen
tada ante la actitud del canciller alemán, acerca de las posesiones francesas
en Africa.
Como se ve, la actitud de Franco tiene los suficientes matices-impuestos por
unas circunstancias que le venían "forzadas" de afuera-que la símple afirma
ción de que "quiso intervenir en la guerra pero Hitler no le dejó", lo mismo
que la de que "jamás pensó en intervenír en el conflicto bélico", no dejan de
ser verdades parciales que sirven para defender las respectivas visiones de
sus detractores y sus defensores, pero que no contemplan en su totalidad la
realidad histórica que, pudiendo haber sido de otra forma, fué como fué. Con
todo, cabe destacar su actitud precavida y cautelosa, que le permitió contem
plar a distancia y "sin mojarse", unos acontecimientos en los que el destino
de España estuvo en riesgo por parte de unos y otros. Con todo, hay algo que
no se desea reconocer por parte de sus detractores, y es la firmeza con la que
sostuvo su decisión de mantenerse al margen una vez adoptada. Porque desde fi
nales de 1940-la entrevista en Hendaya se celebró el 23/10/1940-hasta prácti
camente finales de 1942, estuvo resistiendo las presiones de Hitler en favor
de la entrada en guerra de nuestro país. Dichas presiones fueron culminantes
en la primera parte de 1941, en la que a todo trance Hitler quería aplicar
su "operación Félix"-la toma de Gibraltar, ofrecida por Franco un año antes-
y llegó a tener preparado un cuerpo de ejército con destino a su entrada en
España, forzando si preciso fuese, a las autoridades españolas a la entrada
en el conflicto. Fué la decidida afirmación de Franco de que "se defendería
contra quien atacase a España, fuese quien fuese", así como las informaciones
del jefe del contraespionaje alemán, almirante Canaris, acerca del número de
divisiones necesarias para someter a España, las que disuadieron a Hitler de
sus propósitos. Las divisiones las necesitaba para atacar a Rusia, y no dudó
en acusar a Franco de "caudillo entregado a los curas e incapaz de gobernar
a una gran nación". Además, le escribió, personalmente a Franco una frase que
resultó profética..."Nunca, Caudillo, le perdonarán su victoria". No cabe du
da que acertó de pleno.
Responder Con Cita
Alt Today
Advertising
Google Adsense
 
This advertising will not be shown
in this way to registered members.
Register your free account today
and become a member on
Newsgrupos.com
Standard Sponsored Links

Respuesta


Herramientas
Desplegado

Normas de Publicación
no Puedes crear nuevos temas
no Puedes responder a temas
no Puedes adjuntar archivos
no Puedes editar tus mensajes

El código vB está habilitado
Las caritas están habilitado
Código [IMG] está habilitado
Código HTML está deshabilitado
Trackbacks are habilitado
Pingbacks are habilitado
Refbacks are habilitado


Temas Similares
Tema Autor Foro Respuestas Último mensaje
De pesca con Franco. gsmiga Newsgroup es.humanidades.literatura 6 26-03-2008 11:02:14
Franco y la Masonería. gsmiga Newsgroup es.charla.politica.misc 0 28-02-2008 16:31:46
At. Sr. Lluis Franco Penta Newsgroup microsoft.public.es.vb 4 28-02-2008 09:33:30
Comercio español durante la IIGM. gsmiga Newsgroup es.charla.politica.misc 0 09-02-2008 14:33:32
Franco, NO - Chaos, SÍ Anorgi Newsgroup es.charla.politica.misc 8 27-12-2007 20:13:13





Powered by: vBulletin, Versión 3.6.8
Derechos de Autor ©2000 - 2008, Jelsoft Enterprises Ltd.

LinkBacks Enabled by vBSEO 3.1.0 © 2007, Crawlability, Inc.