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Antiguo 26-04-2008, 10:43:08
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Predeterminado El último testamento de Leslie Orgel: Los cerdos no vuelan, y la vida sencillamente no aparece por que sí.

El pasado octubre falleció un veterano investigador sobre el origen de
la vida: Leslie E. Orgel del Instituto Salk para Estudios Biológicos.
Orgel había sido coautor de Origins of Life on the Earth [El origen de
la vida en la tierra] (1973) con Stanley Miller, el científico cuyo
experimento de descarga de chispas desencadenó la moderna moda de los
estudios sobre el origen de la vida en la década de 1950 (05/02/2003).
Orgel estuvo activo en este campo durante décadas y estaba
familiarizado con todos los diferentes enfoques.

Aparentemente, Orgel estaba trabajando en un ensayo cuando murió.
Gerald Joyce [del Scripps Institute], que escribió un panegírico de
Orgel en Nature el pasado noviembre (11/29/2007) propuso el manuscrito
de Orgel a la publicación PLoS Biology. Fue publicado póstumamente el
día 22 de este pasado mes de enero de 2008. Los investigadores sobre
el Origen de la vida no encontrarán mucho ánimo en el testamento
científico definitivo de Orgel. Pero merece una cuidadosa lectura, al
proceder de alguien que pasó toda una vida trabajando y reflexionando
acerca de la evolución química.

Este ensayo se titula «The Implausibility of Metabolic Cycles on the
Prebiotic Earth [La inverosimilitud de los ciclos metabólicos en la
Tierra prebiótica]».1 El titular dice: «En este ensayo, la definitiva
contribución de su carrera científica, Leslie Orgel pasa revista a las
graves dificultades que surgen cuando estas propuestas se escudriñan
desde el punto de vista de la credibilidad química.»

Para comprender su crítica, el lector debería saber que la
investigación acerca del Origen de la Vida se dividió en dos
planteamientos dispares en la década de 1990. El partido «genético»,
respaldado por Stanley Miller, Leslie Orgel, Jeffrey Bada
(06/14/2002), Steven Benner (11/05/2004) y otros, investiga en pos de
macromoléculas prebióticas capaces de ser soporte de información
genética: ADN, ARN, APN (12/17/2005), ATN y otros candidatos. El más
reciente partido «metabólico» es menos ambicioso y no espera que unos
polímeros tan complejos surjan de manera natural. Proponen ellos que
pudieron surgir ciclos autosustentantes de compuestos más simples, que
serían «cooptados» posteriormente por las moléculas almacenadoras de
información ARN y ADN. Entre los paladines de este planteamiento han
estado Gunter Wachterschauser, Michael Russell (12/03/2004), Harold
Morowitz (03/23/2005), Stuart Kauffman (05/09/2006) y Robert Shapiro
(02/15/2007). Robert Hazen le dio una buena perspectiva a la prensa en
la serie de conferencias de la Teaching Company titulada Origins of
Life (El origen de la vida) con su comparación y contraste de ambas
escuelas de pensamiento y al describirlas como rivales enérgicas e
inflexibles.

Aunque pudiera ser de esperar que Orgel se mostrase favorable a la
escuela genética, sus últimas críticas acerca de este campo son lo
suficientemente amplias para suscitar graves preocupaciones acerca de
la capacidad de los procesos naturales para producir la vida en
absoluto mediante cualquier método. Si se combina este ensayo con la
demoledora crítica de los enfoques genéticos que publico Shapiro el
año pasado (El naufragio de las investigaciones sobre el origen de la
vida) parece que ambos planteamientos, como guerreros en combate
singular, han dado y recibido heridas mortales, y se han desplomado el
uno encima del otro.

Orgel no desdeñaba enteramente el planteamiento metabólico sobre una
base teórica. Al contrario, dijo: «Si hubieran podido operar ciclos
complejos análogos a ciclos metabólicos en la Tierra primitiva, antes
de la aparición de enzimas o de otros polímeros informacionales,
desaparecerían muchos de los obstáculos para la construcción de un
escenario creíble para el origen de la vida». Aquí no hay una actitud
de obstinación; Orgel hubiera acogido bien un descubrimiento así. Es
la inverosimilitud de los escenarios metabólicos lo que, para él, los
hace inútiles en el mundo real. Los escenarios no pueden ser meramente
ingeniosos e imaginativos. Tienen que obedecer las leyes de la
química. Deben ser experimentalmente demostrables.

El ensayo de Orgel está abierto a la lectura pública. Decía él: «El
principal propósito de este ensayo es examinar la credibilidad de
estos ciclos no enzimáticos hipotéticos y otros relacionados. ¿Podrían
las moléculas y los catalizadores prebióticos tener verosímilmente los
atributos que se les debe asignar para hacer posible la
autoorganización de los ciclos?» Los que no tengan un conocimiento de
química orgánica pueden vadear a través de la jerga y descifrar sus
principales críticas:

Pudieron no es suficiente: «Se debe reconocer que la valoración de la
viabilidad de cualquier ciclo prebiótico propuesto debe depender de
argumentos acerca de verosimilitud química, más que de una decisión
acerca de una posibilidad lógica». Afirmar que una reacción química
sea posible no significa que vaya nunca a tener lugar. ¿Cuáles son los
reactivos específicos? ¿Qué eficiencia tienen? Los investigadores
tienen que presentar ideas que sean químicamente verosímiles, no
meramente posibles.
Sobre el papel no es suficiente: «Se trata de un ciclo catalítico en
el que se usa una complicada secuencia de reacciones enzimáticas para
conseguir de forma indirecta una reacción que parece sencilla sobre el
papel, pero que no se consigue fácilmente en la práctica». Un
investigador necesita pensar acerca de los cofactores químicos
necesarios, y de la posibilidad de reacciones cruzadas perjudiciales,
por ejemplo, o acerca de si es probable que las reacciones en un ciclo
procedan en un marco de tiempo realista.
El tiempo no es suficiente: Un ciclo metabólico en la tierra primitiva
puede haber tenido muchas más eras de tiempo para operar que un
químico en un laboratorio. «Sin embargo, la identificación de un ciclo
de reacciones prebióticas creíbles es un paso necesario pero no
suficiente hacia la formulación de un ciclo prebiótico autoorganizante
creíble.»
¿Dónde están las salidas? Cada paso en un ciclo metabólico necesita
ser suficientemente eficiente para mantener en marcha todo el ciclo.
«El ciclo no podría sobrevivir si unas reacciones colaterales
desviasen más de la mitad de los componentes del ciclo de forma
irreversible, porque entonces la concentración de los componentes del
ciclo disminuiría exponencialmente a cero.»
No olvidemos la termodinámica: Debido a que las reacciones son
reversibles, es probable que la entrada de un paso quede vaciada. «Sea
cual fuere la entrada original, uno acabará con una mezcla en
equilibrio, cuya composición queda determinada por la termodinámica.»
El equilibrio significa que se llega a un estado estático y que no va
a suceder nada más.
No todas las reacciones son creadas iguales: Orgel enumera siete
reacciones en el ciclo inverso del ácido cítrico (un escenario
generalizado para un planteamiento de autoorganización metabólica) que
son totalmente diferentes. «El ciclo inverso del ácido cítrico
involucra un número de clases fundamentalmente diferentes de
transformaciones químicas», dijo: «Como mínimo, se hubiera precisado
de seis diferentes actividades catalíticas para completar el ciclo
inverso del ácido cítrico». ¿Qué iba a demandar esto: seis medios
ambientes diferentes en la tierra primitiva? Esto «se podría razonar,
pero con una credibilidad dudosa», observó Orgel.
Cuidado con los ladrones: Las reacciones colaterales perjudiciales son
a menudo más probables que las deseadas. Orgel da ejemplos, como
difíciles reacciones de carboxilación. «Esta reacción eliminaría al
material de forma irreversible fuera del ciclo, de modo que se tiene
que postular un catalizador específico que discrimine entre el ácido
succínico y el ácido málico.»
Necesidad de inspectores: Las enzimas biológicas en las células vivas
son expertas en discriminar entre sustratos parecidos. No se puede
suponer lo mismo en medios prebióticos. «Por tanto, uno tiene que
postular catalizadores sumamente específicos para estas reacciones. Es
probable que estos catalizadores pudieran ser compuestos por un
químico experto en el campo de la síntesis, pero es cuestionable que
se pudieran encontrar entre minerales o moléculas orgánicas
prebióticas existentes en la naturaleza.»
Los minerales no son suficientes: Las superficies de arcillas y de
otros sustratos han sido ingredientes de moda en escenarios de ciclos
metabólicos. Las reacciones necesarias podrían darse en estas mesas de
laboratorio naturales, se dice. Orgel analiza dos escenarios
destacados. «En tanto que los detalles de las dos propuestas son
diferentes, la dificultad de conseguir todas las reacciones necesarias
a la vez que se evitan todas las reacciones colaterales probables
parece al menos igual de formidable» en ambas.
No hay suficiente con explicaciones vacías: Orgel critica una reciente
propuesta de Wachtershauser que describe la autoorganización mediante
«reproducción metabólica, evolución, y herencia mediante
retroalimentación por ligando». Palabras sugerentes.
«Desafortunadamente, nunca explica, ni esquemáticamente, cómo este
mecanismo podría llevar a la síntesis de los conjugados de los
aminoacil-nucleótidos que parecen ser una característica esencial de
la propuesta».
No hay suficiente con un ejemplo: «El único ciclo autocatalítico que
se ha demostrado experimentalmente es el involucrado en la reacción de
la formosa—la polimerización de formaldehído para dar una mezcla
notoriamente compleja de productos, incluyendo ribosa, el componente
orgánico del esqueleto del ARN.» Bien, ¡este debe ser el camino a
explorar! Y lo cierto es que los investigadores han estado explorando
esta vía desde que se descubrió en el siglo XIX. ¿Es acaso el Santo
Grial? No exactamente; la mezcla se tiene que sembrar con unas ciertas
impurezas para que arranque, y «A pesar de algunos éxitos, sigue no
siendo posible canalizar la reacción de la formosa de modo que
produzca ribosa con un rendimiento sustancial».
Naturalmente, la ribosa es uno de los componentes esenciales más
difíciles del ARN que uno pudiera imaginar formándose en la tierra
prebiótica—especialmente en presencia de agua (véase Benner,
11/05/2004). Desafortunadamente, los propuestos prometedores ciclos
producen una multitud de otros productos de reacción perjudiciales.
Simple no es suficiente: Orgel comienza una sección sobre «Ciclos y la
Evolución de la Complejidad». Supongamos que comienza un ciclo. Esto
no significa que la complejidad evolucionará. «Un ciclo ... no parece
capaz de evolucionar de ninguna manera interesante sin volverse más
complejo.» Los escenarios que sugieren que emergerá una cantidad
sustancial de «contenido de información» a partir de un ciclo simple,
con macromoléculas genéticas que vienen después para añadir
estabilidad, son poco más que «intuiciones»—no esquemas que puedan
examinarse con un criterio crítico.
La variación no es suficiente: Sugerir que un cambio de temperatura o
de concentración es una forma de evolución es un juego de palabras.
Por ejemplo: «no se podría afirmar de manera útil que la dependencia
de la velocidad de una reacción como la hidrólisis estérica de las
condiciones de reacción sea una forma de evolución». En algún punto se
tiene que añadir complejidad al escenario. «La evolución de cualquier
complejidad adicional sustancial de un ciclo, por tanto, tiene que
depender de la agregación de secuencias de reacción adicionales a las
presentes en el ciclo esencial.»
La ley de rendimiento decreciente: «Vista la dificultad de encontrar
un conjunto de catalizadores que sean suficientemente específicos para
habilitar el ciclo original, es difícil ver cómo uno podría esperar
encontrar un conjunto capaz de habilitar dos o más». Cuanto más se
aleja el escenario del ciclo simple original, tantos más problemas
surgen. Orgen ha oído muchas propuestas a lo largo de su vida
profesional. Ninguna de ellas «explica cómo pudo surgir una familia
compleja interrelacionada de ciclos capaz de evolución, ni por qué
debería ser estable».
Orgel dedicó varios párrafos desmontando la propuesta matemática de
Kauffman de un ciclo peptídico, que es de interesante lectura para los
que tengan apetito de detalles.2 Aun más interesantes son algunos de
los comentarios espontáneos que hizo y que, como un comentario que se
hace ignorando que el micrófono está abierto, revela las debilidades
interiores:

Por fe: El descubrimiento de un ciclo viable, susceptible de
evolución, sería un verdadero avance, pero ...
Lo esencial, por tanto, es una descripción razonablemente detallada, y
como es de esperar soportada por evidencia experimental, de cómo una
familia de ciclos susceptible de evolución pudiera operar. El esquema
no debería imponer unas exigencias irrazonables a la eficiencia y
especificidad de los diversos catalizadores generados externa e
internamente que se supone que están involucrados. Sin una descripción
como esta, la aceptación de la posibilidad de oirganizaciones cíclicas
no enzimáticas que sean capaces de evolucionar solo puede basarse
sobre la fe, una vía notoriamente peligrosa para el progreso
científico.

Por diseño inteligente: Se pueden conseguir unos resultados
experimentales fantásticos si se añade diseño a la ecuación:
Ghadiri y sus colaboradores han demostrado experimentalmente que los
ciclos peptídicos del tipo contemplado en la teoría de Kauffman son
posibles. Primero demostraron que los péptidos de longitud 32 que han
sido cuidadosamente diseñados para autoasociarse para formar
arrollamientos estables facilitaran el ligado de sus subsecuencias de
terminal N y de terminal C. Esto demuestra que la autorreplicación de
los péptidos es posible. En trabajos posteriores demostraron la
autoorganización de redes de reacciones de ligado cuando se usan más
de dos péptidos de entrada cuidadosamente diseñados. Pero estos
hallazgos no pueden servir de apoyo a la teoría de Kauffman a no ser
que se pueda explicar la síntesis prebiótica de los péptidos de
entrada 15mer y 17mer a partir de aminoácidos monoméricos. Por otra
parte, los experimentos de Ghadiri ilustran un «diseño inteligente» de
péptidos de entrada, no la autoorganización espontánea de aminoácidos
que polimerizan.

Estas palabras desde luego dolerán en los oídos de los investigadores
que intentan evitar la palabra D (diseño). Orgel apremia este
argumento: ¿Es que se pueden formar espontáneamente estas largas
cadenas necesarias para los ciclos autocatalíticos? En varios párrafos
explica por qué no es posible. La respuesta corta usa palabras que
suenan como el criterio de Dembski de una complejidad especificada
para el diseño: «Está claro que la autoorganización exige una
catálisis que sea no solo suficientemente eficiente sino también
suficientemente específica en cuanto a secuencias.»

Inclinemos nuestras cabezas: No precisamente un líder de adoración,
Orgel se detiene para maravillarse acerca de cómo la vida hace lo que
hace:
Las propiedades catalíticas de las enzimas son extraordinarias. No
solo aceleran las velocidades de reacción en muchos órdenes de
magnitud, sino que también discriminan entre potenciales sustratos que
difieren muy poco en estructura. ¿Acaso uno iba a esperar una
discriminación como esta en el potencial catalítico de péptidos de
longitud diez o menos? La respuesta es un claro «no», y es esta
conclusión la que en último término socava la teoría del ciclo
peptídico.

A lo largo de unos cuantos párrafos más, Orgel consideró diversos
intentos de rescatar la teoría de Kauffman. Desafortunadamente:
«Incluso si tales sistemas existen, su pertinencia respecto al origen
de la vida no está clara», dijo misericordiosamente. «Por ello, es
improbable que la teoría de Kauffman describa ningún sistema
pertinente para el origen de la vida.»

En la conclusión del ensayo, Orgel estableció las reglas que deben
seguir todos los investigadores del origen de la vida: en una frase:
¡¡Bajad de las nubes! «A la vista de la importancia del tema, es
esencial someter las propuestas de los metabolistas a la misma clase
de examen pormenorizado y de crítica detallada que con toda razón se
ha aplicad a las teorías genéticas.» Aquí él se refiere a las críticas
de Shapiro; cf. El naufragio de las investigaciones sobre el origen de
la vida. Al menos los teóricos genetistas, como él mismo, tienen un
«cuerpo sustancial de trabajo experimental» en sus currículums. Orgel
ataca entonces directamente a los cuentacuentos:


Casi todas las propuestas de ciclos metabólicos hipotéticos reconocían
que cada una de las etapas involucradas tienen que ocurrir con la
suficiente rapidez para que el ciclo sea útil en el tiempo disponible
para su operación. Siempre se supone que esta condición se cumple,
pero en ningún caso se han presentado argumentos persuasivos que
apoyen tan cosa. ¿Por qué debería nadie creer que un conjunto de
minerales capaces de catalizar cada una de las muchas etapas del ciclo
inverso del ácido cítrico estuvo presente en ningún lugar de la Tierra
primitiva, o que este ciclo se autoorganizó misteriosamente
topográficamente sobre una superficie de un sulfuro metálico? La falta
de un respaldo químico es aun más evidente en las propuestas de que
los ciclos metabólicos pueden evolucionar hasta una complejidad
«semejante a la de la vida». Por lo general, no se ha apreciado el
desafío más grave para los proponentes de teorías de ciclos
metabólicos: los problemas que surgen de la falta de especificidad de
la mayor parte de los catalizadores no enzimáticos. Y si se ha
apreciado, se ha pasado por encima en silencio. Las teorías del origen
de la vida basadas en ciclos metabólicos no se pueden justificar
mediante la insuficiencia de las teorías contrarias: deben defenderse
por sus propios méritos.


Orgel intentó suavizar este golpe con sugerencias de que algún día se
puedan descubrir ciclos verosímiles, por ejemplo alrededor de eventos
hidrotermales, y que los mismos merecen una investigación adicional.
«Es importante darse cuenta», sin embargo, «que el reconocimiento de
la posible importancia de las síntesis prebióticas que pudieran
ocurrir por medios hidrotermales no demanda una creencia en su
capacidad de autoorganizarse.»

En el último párrafo, las últimas palabras de su último ensayo,
generalizó acerca de todas las clases de teorías acerca del origen de
la vida. Se necesitan componentes constructivos puros para conseguir
polímeros que pudieran replicarse. Es necesario separar lo bueno de lo
malo en las complejas mezclas que resultan de los experimentos. «No
será posible ninguna solución del problema del origen de la vida hasta
que se cierre el vacío entre los dos tipos de química.» Luego dio en
su último escrito científico las palabras más hirientes de todas,
dirigidas a toda la comunidad dedicada al origen de la vida:


La simplificación de mezclas de productos mediante la autoorganización
de secuencias de reacciones orgánicas, sean cíclicas o no, sería de
gran ayuda, como lo sería el descubrimiento de polímeros muy simples
replicantes. Sin embargo, las soluciones propuestas por los defensores
de escenarios genetistas o metabólicos que dependen de hipótesis
químicas del tipo «si los cerdos volasen» es poco probable que sean
útiles.



--------------------------------------------------------------------------------

1. Leslie E. Orgel, «The Implausibility of Metabolic Cycles on the
Prebiotic Earth [La inverosimilitud de los ciclos metabólicos en la
Tierra prebiótica]», Public Library of Science: Biology, 6(1): e18,
Jan 22, 2008, doi:10.1371/journal.pbio.0060018.

2. El modelo de Kauffman depende de que los péptidos crezcan hasta una
cierta longitud para poderse autocatalizar unos a otros. Orgel expone
factores adicionales que serían necesarios, lo que reduce la
credibilidad de su hipótesis, que es más matemática que experimental
para empezar. Kauffman malinterpreta la termodinámica de la formación
de los enlaces peptídicos. Cree que habrá abundancia de aminoácidos y
que formarán espontáneamente polipéptidos largos, y Orgen denuncia que
«En la práctica, esto no sucederá». De hecho, la necesidad de agentes
enlazantes llega a ser un problema para todas las teorías del origen
de la vida que dependan de la formación de polipéptidos o de
polinucleótidos. El problema «solo se podría evitar proponiendo una
serie de monómeros, como los aminoaldehídos, que polimerizan
espontáneamente, pero la dificultad de encontrar una síntesis
prebiótica de monómeros adecuados se vuelve entonces extrema».



--------------------------------------------------------------------------------


¿Que otra cosa podemos decir más que Amén? Este es el fin del camino.
Para él ya no se trata más de unas descargas de chispas en unos gases
simples. Orgel ha sacudido a todos en la comunidad del origen de la
vida con golpes de realismo. Su contribución es de gran valor.

Hemos dedicado mucho espacio a esta entrada debido a su importancia.
La teoría evolutiva del origen de la vida es el punto de apoyo sobre
el que descansa toda la perspectiva evolutiva materialista, como una
pirámide invertida sobre un punto imposible de mantener. Los medios de
comunicación y los libros de texto escolares lo hacen parecer muy
fácil. La NASA insinúa una y otra vez que la mera presencia de agua en
algún planeta o satélite significa que la vida no puede estar muy
alejada. Durante más de 50 años, los libros de texto han venido
ilustrados con el experimento de la descarga de chispas de Miller, una
falsedad útil, uno de los iconos de la máquina propagandista del
darwinismo (05/02/2003). La propaganda ha engañado al público,
llevándole a creer que los científicos han resuelto en lo fundamental
el enigma del origen de la vida, y que Dios ha quedado excluido.

Orgel ha sido uno de los líderes en la investigación acerca del origen
de la vida, y, gracias a Dios, nunca perdió su realismo científico de
una manera tan completa como muchos de los otros. Prácticamente desde
su lecho de muerte predicó un enérgico sermón en contra de los
investigadores que ponen imaginación en lugar de realidad, fe en lugar
de experimentación. Reprendió a los que, con su actividad de
seleccionar los materiales y dirigir y controlar cuidadosamente las
reacciones, insertan solapadamente y sin escrúpulos aquel ingrediente
foráneo, menospreciado y prohibido en sus ecuaciones: ¡el diseño
inteligente! Uno puede especular acerca de cerdos voladores, dice
Orgel, pero no se puede pretender que al actuar así se está haciendo
ciencia, ni ayudando al movimiento evolucionista.

Lea este artículo, y luego lea la crítica de Shapiro contra el
planteamiento que da protagonismo al elemento genético (El naufragio
de las investigaciones sobre el origen de la vida). Aquí tenemos a dos
gladiadores cayendo en la arena víctimas de heridas mortales que se
han infligido mutuamente. Los creacionistas y los proponentes del
Diseño Inteligente no tienen que hacer otra cosa que exhibir la
película. Los proponentes de la evolución se han refutado unos a
otros, la carpa de circo de los cerdos voladores se ha desplomado, y
la pirámide ha caído en dirección del diseño inteligente, para nunca
más volver a señalar hacia la evolución.

Gracias por haber seguido con atención esta larga entrada. Hemos
considerado que a nuestros lectores les gustaría saber lo que los
bobos programas televisivos y los libros para niños no les están
diciendo. Como solía decir el Cerdito Porky al final de los dibujos
animados: «¡E-e-e-esto es todo, amigos!» Se han acabado los dibujos
animados. Levántese del sofá, y salga fuera, a pasar un gran día en el
mundo de la realidad—el mundo de la Creación.



--------------------------------------------------------------------------------


PARA LECTURA ADICIONAL

Duante T. Gish – Especulaciones y Experimentos relacionados con las
Teorías sobre el Origen de la Vida
Dean H. Kenyon – Más allá de la mentalidad naturalista en las
investigaciones sobre el origen de la vida
William E. James, Ph. D., Santiago Escuain – El Origen del Primer
Sistema Vivo
El primer paso — La Evolución Química - Entrevista con el doctor
Charles B. Thaxton - Coautor de The Mystery of Life’s Origin / por
Nancy Pearcey

Publicado por S. Escuain en 15:42 0 comentarios
Etiquetas: ADN, experimento de Miller, Leslie Orgel, origen de la
vida, Robert Shapiro, Stanley Miller


Fuente: Creation·Evolution Headlines - Leslie Orgel’s Last Testament:
Pigs Don’t Fly, and Life Doesn’t Just Happen 01/26/2008
Redacción: David Coppedge © 2007 Creation Safaris - www.creationsafaris.com
Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2008 - www.sedin..org

Nota: Las fechas azules se refieren a entradas en inglés en el
original de este artículo. Si se quiere consultar, se debe acudir a
http://creationsafaris.com/crev200801.htm#20080126a





Saludos.
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  #2 (permalink)  
Antiguo 26-04-2008, 21:39:02
 
Mensajes: n/a
Predeterminado Re: El último testamento de Leslie Orgel: Los cerdos no vuelan, y la vida sencillamente no aparece por que sí.


Excelente
Gracias
tex.


On 26 abr, 11:43, libera <libera.d...***gmail.com> wrote:
> El pasado octubre falleció un veterano investigador sobre el origen de
> la vida: Leslie E. Orgel del Instituto Salk para Estudios Biológicos.
> Orgel había sido coautor de Origins of Life on the Earth [El origen de
> la vida en la tierra] (1973) con Stanley Miller, el científico cuyo
> experimento de descarga de chispas desencadenó la moderna moda de los
> estudios sobre el origen de la vida en la década de 1950 (05/02/2003).
> Orgel estuvo activo en este campo durante décadas y estaba
> familiarizado con todos los diferentes enfoques.
>
> Aparentemente, Orgel estaba trabajando en un ensayo cuando murió.
> Gerald Joyce [del Scripps Institute], que escribió un panegírico de
> Orgel en Nature el pasado noviembre (11/29/2007) propuso el manuscrito
> de Orgel a la publicación PLoS Biology. Fue publicado póstumamente el
> día 22 de este pasado mes de enero de 2008. Los investigadores sobre
> el Origen de la vida no encontrarán mucho ánimo en el testamento
> científico definitivo de Orgel. Pero merece una cuidadosa lectura, al
> proceder de alguien que pasó toda una vida trabajando y reflexionando
> acerca de la evolución química.
>
> Este ensayo se titula «The Implausibility of Metabolic Cycles on the
> Prebiotic Earth [La inverosimilitud de los ciclos metabólicos en la
> Tierra prebiótica]».1 El titular dice: «En este ensayo, la definitiva
> contribución de su carrera científica, Leslie Orgel pasa revista a las
> graves dificultades que surgen cuando estas propuestas se escudriñan
> desde el punto de vista de la credibilidad química.»
>
> Para comprender su crítica, el lector debería saber que la
> investigación acerca del Origen de la Vida se dividió en dos
> planteamientos dispares en la década de 1990. El partido «genético»,
> respaldado por Stanley Miller, Leslie Orgel, Jeffrey Bada
> (06/14/2002), Steven Benner (11/05/2004) y otros, investiga en pos de
> macromoléculas prebióticas capaces de ser soporte de información
> genética: ADN, ARN, APN (12/17/2005), ATN y otros candidatos. El más
> reciente partido «metabólico» es menos ambicioso y no espera que unos
> polímeros tan complejos surjan de manera natural. Proponen ellos que
> pudieron surgir ciclos autosustentantes de compuestos más simples, que
> serían «cooptados» posteriormente por las moléculas almacenadoras de
> información ARN y ADN. Entre los paladines de este planteamiento han
> estado Gunter Wachterschauser, Michael Russell (12/03/2004), Harold
> Morowitz (03/23/2005), Stuart Kauffman (05/09/2006) y Robert Shapiro
> (02/15/2007). Robert Hazen le dio una buena perspectiva a la prensa en
> la serie de conferencias de la Teaching Company titulada Origins of
> Life (El origen de la vida) con su comparación y contraste de ambas
> escuelas de pensamiento y al describirlas como rivales enérgicas e
> inflexibles.
>
> Aunque pudiera ser de esperar que Orgel se mostrase favorable a la
> escuela genética, sus últimas críticas acerca de este campo son lo
> suficientemente amplias para suscitar graves preocupaciones acerca de
> la capacidad de los procesos naturales para producir la vida en
> absoluto mediante cualquier método. Si se combina este ensayo con la
> demoledora crítica de los enfoques genéticos que publico Shapiro el
> año pasado (El naufragio de las investigaciones sobre el origen de la
> vida) parece que ambos planteamientos, como guerreros en combate
> singular, han dado y recibido heridas mortales, y se han desplomado el
> uno encima del otro.
>
> Orgel no desdeñaba enteramente el planteamiento metabólico sobre una
> base teórica. Al contrario, dijo: «Si hubieran podido operar ciclos
> complejos análogos a ciclos metabólicos en la Tierra primitiva, antes
> de la aparición de enzimas o de otros polímeros informacionales,
> desaparecerían muchos de los obstáculos para la construcción de un
> escenario creíble para el origen de la vida». Aquí no hay una actitud
> de obstinación; Orgel hubiera acogido bien un descubrimiento así. Es
> la inverosimilitud de los escenarios metabólicos lo que, para él, los
> hace inútiles en el mundo real. Los escenarios no pueden ser meramente
> ingeniosos e imaginativos. Tienen que obedecer las leyes de la
> química. Deben ser experimentalmente demostrables.
>
> El ensayo de Orgel está abierto a la lectura pública. Decía él: «El
> principal propósito de este ensayo es examinar la credibilidad de
> estos ciclos no enzimáticos hipotéticos y otros relacionados. ¿Podrían
> las moléculas y los catalizadores prebióticos tener verosímilmente los
> atributos que se les debe asignar para hacer posible la
> autoorganización de los ciclos?» Los que no tengan un conocimiento de
> química orgánica pueden vadear a través de la jerga y descifrar sus
> principales críticas:
>
> Pudieron no es suficiente: «Se debe reconocer que la valoración de la
> viabilidad de cualquier ciclo prebiótico propuesto debe depender de
> argumentos acerca de verosimilitud química, más que de una decisión
> acerca de una posibilidad lógica». Afirmar que una reacción química
> sea posible no significa que vaya nunca a tener lugar. ¿Cuáles son los
> reactivos específicos? ¿Qué eficiencia tienen? Los investigadores
> tienen que presentar ideas que sean químicamente verosímiles, no
> meramente posibles.
> Sobre el papel no es suficiente: «Se trata de un ciclo catalítico en
> el que se usa una complicada secuencia de reacciones enzimáticas para
> conseguir de forma indirecta una reacción que parece sencilla sobre el
> papel, pero que no se consigue fácilmente en la práctica». Un
> investigador necesita pensar acerca de los cofactores químicos
> necesarios, y de la posibilidad de reacciones cruzadas perjudiciales,
> por ejemplo, o acerca de si es probable que las reacciones en un ciclo
> procedan en un marco de tiempo realista.
> El tiempo no es suficiente: Un ciclo metabólico en la tierra primitiva
> puede haber tenido muchas más eras de tiempo para operar que un
> químico en un laboratorio. «Sin embargo, la identificación de un ciclo
> de reacciones prebióticas creíbles es un paso necesario pero no
> suficiente hacia la formulación de un ciclo prebiótico autoorganizante
> creíble.»
> ¿Dónde están las salidas? Cada paso en un ciclo metabólico necesita
> ser suficientemente eficiente para mantener en marcha todo el ciclo.
> «El ciclo no podría sobrevivir si unas reacciones colaterales
> desviasen más de la mitad de los componentes del ciclo de forma
> irreversible, porque entonces la concentración de los componentes del
> ciclo disminuiría exponencialmente a cero.»
> No olvidemos la termodinámica: Debido a que las reacciones son
> reversibles, es probable que la entrada de un paso quede vaciada. «Sea
> cual fuere la entrada original, uno acabará con una mezcla en
> equilibrio, cuya composición queda determinada por la termodinámica.»
> El equilibrio significa que se llega a un estado estático y que no va
> a suceder nada más.
> No todas las reacciones son creadas iguales: Orgel enumera siete
> reacciones en el ciclo inverso del ácido cítrico (un escenario
> generalizado para un planteamiento de autoorganización metabólica) que
> son totalmente diferentes. «El ciclo inverso del ácido cítrico
> involucra un número de clases fundamentalmente diferentes de
> transformaciones químicas», dijo: «Como mínimo, se hubiera precisado
> de seis diferentes actividades catalíticas para completar el ciclo
> inverso del ácido cítrico». ¿Qué iba a demandar esto: seis medios
> ambientes diferentes en la tierra primitiva? Esto «se podría razonar,
> pero con una credibilidad dudosa», observó Orgel.
> Cuidado con los ladrones: Las reacciones colaterales perjudiciales son
> a menudo más probables que las deseadas. Orgel da ejemplos, como
> difíciles reacciones de carboxilación. «Esta reacción eliminaríaal
> material de forma irreversible fuera del ciclo, de modo que se tiene
> que postular un catalizador específico que discrimine entre el ácido
> succínico y el ácido málico.»
> Necesidad de inspectores: Las enzimas biológicas en las células vivas
> son expertas en discriminar entre sustratos parecidos. No se puede
> suponer lo mismo en medios prebióticos. «Por tanto, uno tiene que
> postular catalizadores sumamente específicos para estas reacciones. Es
> probable que estos catalizadores pudieran ser compuestos por un
> químico experto en el campo de la síntesis, pero es cuestionable que
> se pudieran encontrar entre minerales o moléculas orgánicas
> prebióticas existentes en la naturaleza.»
> Los minerales no son suficientes: Las superficies de arcillas y de
> otros sustratos han sido ingredientes de moda en escenarios de ciclos
> metabólicos. Las reacciones necesarias podrían darse en estas mesas de
> laboratorio naturales, se dice. Orgel analiza dos escenarios
> destacados. «En tanto que los detalles de las dos propuestas son
> diferentes, la dificultad de conseguir todas las reacciones necesarias
> a la vez que se evitan todas las reacciones colaterales probables
> parece al menos igual de formidable» en ambas.
> No hay suficiente con explicaciones vacías: Orgel critica una reciente
> propuesta de Wachtershauser que describe la autoorganización mediante
> «reproducción metabólica, evolución, y herencia mediante
> retroalimentación por ligando». Palabras sugerentes.
> «Desafortunadamente, nunca explica, ni esquemáticamente, cómo este
> mecanismo podría llevar a la síntesis de los conjugados de los
> aminoacil-nucleótidos que parecen ser una característica esencial de
> la propuesta».
> No hay suficiente con un ejemplo: «El único ciclo autocatalítico que
> se ha demostrado experimentalmente es el involucrado en la reacción de
> la formosa—la polimerización de formaldehído para dar una mezcla
> notoriamente compleja de productos, incluyendo ribosa, el componente
> orgánico del esqueleto del ARN.» Bien, ¡este debe ser el camino a
> explorar! Y lo cierto es que los investigadores han estado explorando
> esta vía desde que se descubrió en el siglo XIX. ¿Es acaso el Santo
> Grial? No exactamente; la mezcla se tiene que sembrar con unas ciertas
> impurezas para que arranque, y «A pesar de algunos éxitos, sigue no
> siendo posible canalizar la reacción de la formosa de modo que
> produzca ribosa con un rendimiento sustancial».
> Naturalmente, la ribosa es uno de los componentes esenciales más
> difíciles del ARN que uno pudiera imaginar formándose en la tierra
> prebiótica—especialmente en presencia de agua (véase Benner,
> 11/05/2004). Desafortunadamente, los propuestos prometedores ciclos
> producen una multitud de otros productos de reacción perjudiciales.
> Simple no es suficiente: Orgel comienza una sección sobre «Ciclos y la
> Evolución de la Complejidad». Supongamos que comienza un ciclo. Esto
> no significa que la complejidad evolucionará. «Un ciclo ... no parece
> capaz de evolucionar de ninguna manera interesante sin volverse más
> complejo.» Los escenarios que sugieren que emergerá una cantidad
> sustancial de «contenido de información» a partir de un ciclo simple,
> con macromoléculas genéticas que vienen después para añadir
> estabilidad, son poco más que «intuiciones»—no esquemas que puedan
> examinarse con un criterio crítico.
> La variación no es suficiente: Sugerir que un cambio de temperatura o
> de concentración es una forma de evolución es un juego de palabras.
> Por ejemplo: «no se podría afirmar de manera útil que la dependencia
> de la velocidad de una reacción como la hidrólisis estérica de las
> condiciones de reacción sea una forma de evolución». En algún punto se
> tiene que añadir complejidad al escenario. «La evolución de cualquier
> complejidad adicional sustancial de un ciclo, por tanto, tiene que
> depender de la agregación de secuencias de reacción adicionales a las
> presentes en el ciclo esencial.»
> La ley de rendimiento decreciente: «Vista la dificultad de encontrar
> un conjunto de catalizadores que sean suficientemente específicos para
> habilitar el ciclo original, es difícil ver cómo uno podría esperar
> encontrar un conjunto capaz de habilitar dos o más». Cuanto más se
> aleja el escenario del ciclo simple original, tantos más problemas
> surgen. Orgen ha oído muchas propuestas a lo largo de su vida
> profesional. Ninguna de ellas «explica cómo pudo surgir una familia
> compleja interrelacionada de ciclos capaz de evolución, ni por qué
> debería ser estable».
> Orgel dedicó varios párrafos desmontando la propuesta matemática de
> Kauffman de un ciclo peptídico, que es de interesante lectura para los
> que tengan apetito de detalles.2 Aun más interesantes son algunos de
> los comentarios espontáneos que hizo y que, como un comentario que se
> hace ignorando que el micrófono está abierto, revela las debilidades
> interiores:
>
> Por fe: El descubrimiento de un ciclo viable, susceptible de
> evolución, sería un verdadero avance, pero ...
> Lo esencial, por tanto, es una descripción razonablemente detallada, y
> como es de esperar soportada por evidencia experimental, de cómo una
> familia de ciclos susceptible de evolución pudiera operar. El esquema
> no debería imponer unas exigencias irrazonables a la eficiencia y
> especificidad de los diversos catalizadores generados externa e
> internamente que se supone que están involucrados. Sin una descripción
> como esta, la aceptación de la posibilidad de oirganizaciones cíclicas
> no enzimáticas que sean capaces de evolucionar solo puede basarse
> sobre la fe, una vía notoriamente peligrosa para el progreso
> científico.
>
> Por diseño inteligente: Se pueden conseguir unos resultados
> experimentales fantásticos si se añade diseño a la ecuación:
> Ghadiri y sus colaboradores han demostrado experimentalmente que los
> ciclos peptídicos del tipo contemplado en la teoría de Kauffman son
> posibles. Primero demostraron que los péptidos de longitud 32 que han
> sido cuidadosamente diseñados para autoasociarse para formar
> arrollamientos estables facilitaran el ligado de sus subsecuencias de
> terminal N y de terminal C. Esto demuestra que la autorreplicación de
> los péptidos es posible. En trabajos posteriores demostraron la
> autoorganización de redes de reacciones de ligado cuando se usan más
> de dos péptidos de entrada cuidadosamente diseñados. Pero estos
> hallazgos no pueden servir de apoyo a la teoría de Kauffman a no ser
> que se pueda explicar la síntesis prebiótica de los péptidos de
> entrada 15mer y 17mer a partir de aminoácidos monoméricos. Por otra
> parte, los experimentos de Ghadiri ilustran un «diseño inteligente» de
> péptidos de entrada, no la autoorganización espontánea de aminoácidos
> que polimerizan.
>
> Estas palabras desde luego dolerán en los oídos de los investigadores
> que intentan evitar la palabra D (diseño). Orgel apremia este
> argumento: ¿Es que se pueden formar espontáneamente estas largas
> cadenas necesarias para los ciclos autocatalíticos? En varios párrafos
> explica por qué no es posible. La respuesta corta usa palabras que
> suenan como el criterio de Dembski de una complejidad especificada
> para el diseño: «Está claro que la autoorganización exige una
> catálisis que sea no solo suficientemente eficiente sino también
> suficientemente específica en cuanto a secuencias.»
>
> Inclinemos nuestras cabezas: No precisamente un líder de adoración,
> Orgel se detiene para maravillarse acerca de cómo la vida hace lo que
> hace:
> Las propiedades catalíticas de las enzimas son extraordinarias. No
> solo aceleran las velocidades de reacción en muchos órdenes de
> magnitud, sino que también discriminan entre potenciales sustratos que
> difieren muy poco en estructura. ¿Acaso uno iba a esperar una
> discriminación como esta en el potencial catalítico de péptidos de
> longitud diez o menos? La respuesta es un claro «no», y es esta
> conclusión la que en último término socava la teoría del ciclo
> peptídico.
>
> A lo largo de unos cuantos párrafos más, Orgel consideró diversos
> intentos de rescatar la teoría de Kauffman. Desafortunadamente:
> «Incluso si tales sistemas existen, su pertinencia respecto al origen
> de la vida no está clara», dijo misericordiosamente. «Por ello, es
> improbable que la teoría de Kauffman describa ningún sistema
> pertinente para el origen de la vida.»
>
> En la conclusión del ensayo, Orgel estableció las reglas que deben
> seguir todos los investigadores del origen de la vida: en una frase:
> ¡¡Bajad de las nubes! «A la vista de la importancia del tema, es
> esencial someter las propuestas de los metabolistas a la misma clase
> de examen pormenorizado y de crítica detallada que con toda razón se
> ha aplicad a las teorías genéticas.» Aquí él se refiere a las críticas
> de Shapiro; cf. El naufragio de las investigaciones sobre el origen de
> la vida. Al menos los teóricos genetistas, como él mismo, tienen un
> «cuerpo sustancial de trabajo experimental» en sus currículums. Orgel
> ataca entonces directamente a los cuentacuentos:
>
> Casi todas las propuestas de ciclos metabólicos hipotéticos reconocían
> que cada una de las etapas involucradas tienen que ocurrir con la
> suficiente rapidez para que el ciclo sea útil en el tiempo disponible
> para su operación. Siempre se supone que esta condición se cumple,
> pero en ningún caso se han presentado argumentos persuasivos que
> apoyen tan cosa. ¿Por qué debería nadie creer que un conjunto de
> minerales capaces de catalizar cada una de las muchas etapas del ciclo
> inverso del ácido cítrico estuvo presente en ningún lugar de la Tierra
> primitiva, o que este ciclo se autoorganizó misteriosamente
> topográficamente sobre una superficie de un sulfuro metálico? La falta
> de un respaldo químico es aun más evidente en las propuestas de que
> los ciclos metabólicos pueden evolucionar hasta una complejidad
> «semejante a la de la vida». Por lo general, no se ha apreciado el
> desafío más grave para los proponentes de teorías de ciclos
> metabólicos: los problemas que surgen de la falta de especificidad de
> la mayor parte de los catalizadores no enzimáticos. Y si se ha
> apreciado, se ha pasado por encima en silencio. Las teorías del origen
> de la vida basadas en ciclos metabólicos no se pueden justificar
> mediante la insuficiencia de las teorías contrarias: deben defenderse
> por sus propios méritos.
>
> Orgel intentó suavizar este golpe con sugerencias de que algún día se
> puedan descubrir ciclos verosímiles, por ejemplo alrededor de eventos
> hidrotermales, y que los mismos merecen una investigación adicional.
> «Es importante darse cuenta», sin embargo, «que el reconocimiento de
> la posible importancia de las síntesis prebióticas que pudieran
> ocurrir por medios hidrotermales no demanda una creencia en su
> capacidad de autoorganizarse.»
>
> En el último párrafo, las últimas palabras de su último ensayo,
> generalizó acerca de todas las clases de teorías acerca del origen de
> la vida. Se necesitan componentes constructivos puros para conseguir
> polímeros que pudieran replicarse. Es necesario separar lo bueno de lo
> malo en las complejas mezclas que resultan de los experimentos. «No
> será posible ninguna solución del problema del origen de la vida hasta
> que se cierre el vacío entre los dos tipos de química.» Luego dio en
> su último escrito científico las palabras más hirientes de todas,
> dirigidas a toda la comunidad dedicada al origen de la vida:
>
> La simplificación de mezclas de productos mediante la autoorganización
> de secuencias de reacciones orgánicas, sean cíclicas o no, sería de
> gran ayuda, como lo sería el descubrimiento de polímeros muy simples
> replicantes. Sin embargo, las soluciones propuestas por los defensores
> de escenarios genetistas o metabólicos que dependen de hipótesis
> químicas del tipo «si los cerdos volasen» es poco probable que sean
> útiles.
>
> ---------------------------------------------------------------------------***-----
>
> 1. Leslie E. Orgel, «The Implausibility of Metabolic Cycles on the
> Prebiotic Earth [La inverosimilitud de los ciclos metabólicos en la
> Tierra prebiótica]», Public Library of Science: Biology, 6(1): e18,
> Jan 22, 2008, doi:10.1371/journal.pbio.0060018.
>
> 2. El modelo de Kauffman depende de que los péptidos crezcan hasta una
> cierta longitud para poderse autocatalizar unos a otros. Orgel expone
> factores adicionales que serían necesarios, lo que reduce la
> credibilidad de su hipótesis, que es más matemática que experimental
> para empezar. Kauffman malinterpreta la termodinámica de la formación
> de los enlaces peptídicos. Cree que habrá abundancia de aminoácidos y
> que formarán espontáneamente polipéptidos largos, y Orgen denuncia que
> «En la práctica, esto no sucederá». De hecho, la necesidad de agentes
> enlazantes llega a ser un problema para todas las teorías del origen
> de la vida que dependan de la formación de polipéptidos o de
> polinucleótidos. El problema «solo se podría evitar proponiendo una
> serie de monómeros, como los aminoaldehídos, que polimerizan
> espontáneamente, pero la dificultad de encontrar una síntesis
> prebiótica de monómeros adecuados se vuelve entonces extrema».
>
> ---------------------------------------------------------------------------***-----
>
> ¿Que otra cosa podemos decir más que Amén? Este es el fin del camino..
> Para él ya no se trata más de unas descargas de chispas en unos gases
> simples. Orgel ha sacudido a todos en la comunidad del origen de la
> vida con golpes de realismo. Su contribución es de gran valor.
>
> Hemos dedicado mucho espacio a esta entrada debido a su importancia.
> La teoría evolutiva del origen de la vida es el punto de apoyo sobre
> el que descansa toda la perspectiva evolutiva materialista, como una
> pirámide invertida sobre un punto imposible de mantener. Los medios de
> comunicación y los libros de texto escolares lo hacen parecer muy
> fácil. La NASA insinúa una y otra vez que la mera presencia de agua en
> algún planeta o satélite significa que la vida no puede estar muy
> alejada. Durante más de 50 años, los libros de texto han venido
> ilustrados con el experimento de la descarga de chispas de Miller, una
> falsedad útil, uno de los iconos de la máquina propagandista del
> darwinismo (05/02/2003). La propaganda ha engañado al público,
> llevándole a creer que los científicos han resuelto en lo fundamental
> el enigma del origen de la vida, y que Dios ha quedado excluido.
>
> Orgel ha sido uno de los líderes en la investigación acerca del origen
> de la vida, y, gracias a Dios, nunca perdió su realismo científico de
> una manera tan completa como muchos de los otros. Prácticamente desde
> su lecho de muerte predicó un enérgico sermón en contra de los
> investigadores que ponen imaginación en lugar de realidad, fe en lugar
> de experimentación. Reprendió a los que, con su actividad de
> seleccionar los materiales y dirigir y controlar cuidadosamente las
> reacciones, insertan solapadamente y sin escrúpulos aquel ingrediente
> foráneo, menospreciado y prohibido en sus ecuaciones: ¡el diseño
> inteligente! Uno puede especular acerca de cerdos voladores, dice
> Orgel, pero no se puede pretender que al actuar así se está haciendo
> ciencia, ni ayudando al movimiento evolucionista.
>
> Lea este artículo, y luego lea la crítica de Shapiro contra el
> planteamiento que da protagonismo al elemento genético (El naufragio
> de las investigaciones sobre el origen de la vida). Aquí tenemos a dos
> gladiadores cayendo en la arena víctimas de heridas mortales que se
> han infligido mutuamente. Los creacionistas y los proponentes del
> Diseño Inteligente no tienen que hacer otra cosa que exhibir la
> película. Los proponentes de la evolución se han refutado unos a
> otros, la carpa de circo de los cerdos voladores se ha desplomado, y
> la pirámide ha caído en dirección del diseño inteligente, para nunca
> más volver a señalar hacia la evolución.
>
> Gracias por haber seguido con atención esta larga entrada. Hemos
> considerado que a nuestros lectores les gustaría saber lo que los
> bobos programas televisivos y los libros para niños no les están
> diciendo. Como solía decir el Cerdito Porky al final de los dibujos
> animados: «¡E-e-e-esto es todo, amigos!» Se han acabado los dibujos
> animados. Levántese del sofá, y salga fuera, a pasar un gran día en el
> mundo de la realidad—el mundo de la Creación.
>
> ---------------------------------------------------------------------------***-----
>
> PARA LECTURA ADICIONAL
>
> Duante T. Gish – Especulaciones y Experimentos relacionados con las
> Teorías sobre el Origen de la Vida
> Dean H. Kenyon – Más allá de la mentalidad naturalista en las
> investigaciones sobre el origen de la vida
> William E. James, Ph. D., Santiago Escuain – El Origen del Primer
> Sistema Vivo
> El primer paso — La Evolución Química - Entrevista con el doctor
> Charles B. Thaxton - Coautor de The Mystery of Life’s Origin / por
> Nancy Pearcey
>
> Publicado por S. Escuain en 15:42 0 comentarios
> Etiquetas: ADN, experimento de Miller, Leslie Orgel, origen de la
> vida, Robert Shapiro, Stanley Miller
>
> Fuente: Creation·Evolution Headlines - Leslie Orgel’s Last Testament:
> Pigs Don’t Fly, and Life Doesn’t Just Happen 01/26/2008
> Redacción: David Coppedge © 2007 Creation Safaris -www.creationsafaris..com
> Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2008 -www.sedin.org
>
> Nota: Las fechas azules se refieren a entradas en inglés en el
> original de este artículo. Si se quiere consultar, se debe acudir ahttp://creationsafaris.com/crev200801.htm#20080126a
>
> Saludos.


Responder Con Cita
  #3 (permalink)  
Antiguo 27-04-2008, 19:41:10
Ich Liebe Dich Monalisa
 
Mensajes: n/a
Predeterminado Re: El último testamento de Leslie Orgel: Los cerdos no vuelan, y la vida sencillamente no aparece por que sí.

Habia por aquí un tan Kogui, Kogi o algo así que queria, anotaciones
del cuaderno de laboratorio, eran por lo visto fundamentales para...
Bueno no se sabe para qué????, He encontrado esas anotaciones
referidas a 2 gramos de la propiedad inercial Hidrógeno (PIH) y 28
gramos de la (PIN) propiedad inercial Nitrógeno, donde se desarrolla
un experimento de antidifusión. ¿Qué ha sido del Kogi ó Kogui, o Jogui
ó como hoxtias se llame? tenemos curiosidad porque nos cuentete alguna
cosita a propósito del cuaderno de laboratorio que demandaba en su dia
y que está en esos archivos que adjunto. Ale a trabajar,,,,!!!


http://groups.google.com/group/planeta-z-reticuli
Responder Con Cita
  #4 (permalink)  
Antiguo 28-04-2008, 08:27:27
>
 
Mensajes: n/a
Predeterminado Re: El último testamento de Leslie Orgel: Los cerdos no vuelan, y la vida sencillamente no aparece por que sí.

Tiene que ser desesperante el ser ateo en estas condiciones
en que la ciencia cada vez que descubre mas cosas
menos esperanzas les quedan de demostrar que un mundo sin Dios es
posible
Sin la Abiogenesis, o generacion espontanea para el vulgo
el eslabon perdido, se convierte en inexistente
Si a ello añadimos la pregunta del millon
"De donde surge la energia del Big Bang"
Hay muchas teorias que no pueden con la 2ª LEY
de la termodinamica y como han perdido el norte
tanto querer dar como un hecho a una teoria
se deben pensar que cualquier teoria que se le ocurra
a algun ateo que se hace pasar por cientifico
ya es otro hecho, caen en su propia trampa
por mal uso del concepto.



«La fuerza casi irresistible de la analogía ha minado totalmente la
autocomplacida presuposición,
dominante en los círculos biológicos durante la mayor parte de los
últimos cien años,
de que la hipótesis del designio puede ser excluida sobre la base de
que este concepto es fundamentalmente un apriorismo metafísico,
y que por ello es científicamente inaceptable.
Al contrario, la inferencia del designio es una inducción puramente a
posteriori basada en la implacable aplicación de la lógica de la
analogía.
La conclusión puede que tenga implicaciones religiosas, pero no
depende de presuposiciones religiosas.»
Michael Denton, bioquímico y agnóstico
australiano, Evolution: A Theory in Crisis,
Londres, Burnett Books, 1985, pág. 341.

Pero, clarao, ya sabemos aquello de:
"Genio y figura, hasta la sepultura"
y con esto hay quienes prefieren
hundirse con el barco imaginario
que rectificar.
tex.








On 26 abr, 11:43, libera <libera.d...***gmail.com> wrote:
> El pasado octubre falleció un veterano investigador sobre el origen de
> la vida: Leslie E. Orgel del Instituto Salk para Estudios Biológicos.
> Orgel había sido coautor de Origins of Life on the Earth [El origen de
> la vida en la tierra] (1973) con Stanley Miller, el científico cuyo
> experimento de descarga de chispas desencadenó la moderna moda de los
> estudios sobre el origen de la vida en la década de 1950 (05/02/2003).
> Orgel estuvo activo en este campo durante décadas y estaba
> familiarizado con todos los diferentes enfoques.
>
> Aparentemente, Orgel estaba trabajando en un ensayo cuando murió.
> Gerald Joyce [del Scripps Institute], que escribió un panegírico de
> Orgel en Nature el pasado noviembre (11/29/2007) propuso el manuscrito
> de Orgel a la publicación PLoS Biology. Fue publicado póstumamente el
> día 22 de este pasado mes de enero de 2008. Los investigadores sobre
> el Origen de la vida no encontrarán mucho ánimo en el testamento
> científico definitivo de Orgel. Pero merece una cuidadosa lectura, al
> proceder de alguien que pasó toda una vida trabajando y reflexionando
> acerca de la evolución química.
>
> Este ensayo se titula «The Implausibility of Metabolic Cycles on the
> Prebiotic Earth [La inverosimilitud de los ciclos metabólicos en la
> Tierra prebiótica]».1 El titular dice: «En este ensayo, la definitiva
> contribución de su carrera científica, Leslie Orgel pasa revista a las
> graves dificultades que surgen cuando estas propuestas se escudriñan
> desde el punto de vista de la credibilidad química.»
>
> Para comprender su crítica, el lector debería saber que la
> investigación acerca del Origen de la Vida se dividió en dos
> planteamientos dispares en la década de 1990. El partido «genético»,
> respaldado por Stanley Miller, Leslie Orgel, Jeffrey Bada
> (06/14/2002), Steven Benner (11/05/2004) y otros, investiga en pos de
> macromoléculas prebióticas capaces de ser soporte de información
> genética: ADN, ARN, APN (12/17/2005), ATN y otros candidatos. El más
> reciente partido «metabólico» es menos ambicioso y no espera que unos
> polímeros tan complejos surjan de manera natural. Proponen ellos que
> pudieron surgir ciclos autosustentantes de compuestos más simples, que
> serían «cooptados» posteriormente por las moléculas almacenadoras de
> información ARN y ADN. Entre los paladines de este planteamiento han
> estado Gunter Wachterschauser, Michael Russell (12/03/2004), Harold
> Morowitz (03/23/2005), Stuart Kauffman (05/09/2006) y Robert Shapiro
> (02/15/2007). Robert Hazen le dio una buena perspectiva a la prensa en
> la serie de conferencias de la Teaching Company titulada Origins of
> Life (El origen de la vida) con su comparación y contraste de ambas
> escuelas de pensamiento y al describirlas como rivales enérgicas e
> inflexibles.
>
> Aunque pudiera ser de esperar que Orgel se mostrase favorable a la
> escuela genética, sus últimas críticas acerca de este campo son lo
> suficientemente amplias para suscitar graves preocupaciones acerca de
> la capacidad de los procesos naturales para producir la vida en
> absoluto mediante cualquier método. Si se combina este ensayo con la
> demoledora crítica de los enfoques genéticos que publico Shapiro el
> año pasado (El naufragio de las investigaciones sobre el origen de la
> vida) parece que ambos planteamientos, como guerreros en combate
> singular, han dado y recibido heridas mortales, y se han desplomado el
> uno encima del otro.
>
> Orgel no desdeñaba enteramente el planteamiento metabólico sobre una
> base teórica. Al contrario, dijo: «Si hubieran podido operar ciclos
> complejos análogos a ciclos metabólicos en la Tierra primitiva, antes
> de la aparición de enzimas o de otros polímeros informacionales,
> desaparecerían muchos de los obstáculos para la construcción de un
> escenario creíble para el origen de la vida». Aquí no hay una actitud
> de obstinación; Orgel hubiera acogido bien un descubrimiento así. Es
> la inverosimilitud de los escenarios metabólicos lo que, para él, los
> hace inútiles en el mundo real. Los escenarios no pueden ser meramente
> ingeniosos e imaginativos. Tienen que obedecer las leyes de la
> química. Deben ser experimentalmente demostrables.
>
> El ensayo de Orgel está abierto a la lectura pública. Decía él: «El
> principal propósito de este ensayo es examinar la credibilidad de
> estos ciclos no enzimáticos hipotéticos y otros relacionados. ¿Podrían
> las moléculas y los catalizadores prebióticos tener verosímilmente los
> atributos que se les debe asignar para hacer posible la
> autoorganización de los ciclos?» Los que no tengan un conocimiento de
> química orgánica pueden vadear a través de la jerga y descifrar sus
> principales críticas:
>
> Pudieron no es suficiente: «Se debe reconocer que la valoración de la
> viabilidad de cualquier ciclo prebiótico propuesto debe depender de
> argumentos acerca de verosimilitud química, más que de una decisión
> acerca de una posibilidad lógica». Afirmar que una reacción química
> sea posible no significa que vaya nunca a tener lugar. ¿Cuáles son los
> reactivos específicos? ¿Qué eficiencia tienen? Los investigadores
> tienen que presentar ideas que sean químicamente verosímiles, no
> meramente posibles.
> Sobre el papel no es suficiente: «Se trata de un ciclo catalítico en
> el que se usa una complicada secuencia de reacciones enzimáticas para
> conseguir de forma indirecta una reacción que parece sencilla sobre el
> papel, pero que no se consigue fácilmente en la práctica». Un
> investigador necesita pensar acerca de los cofactores químicos
> necesarios, y de la posibilidad de reacciones cruzadas perjudiciales,
> por ejemplo, o acerca de si es probable que las reacciones en un ciclo
> procedan en un marco de tiempo realista.
> El tiempo no es suficiente: Un ciclo metabólico en la tierra primitiva
> puede haber tenido muchas más eras de tiempo para operar que un
> químico en un laboratorio. «Sin embargo, la identificación de un ciclo
> de reacciones prebióticas creíbles es un paso necesario pero no
> suficiente hacia la formulación de un ciclo prebiótico autoorganizante
> creíble.»
> ¿Dónde están las salidas? Cada paso en un ciclo metabólico necesita
> ser suficientemente eficiente para mantener en marcha todo el ciclo.
> «El ciclo no podría sobrevivir si unas reacciones colaterales
> desviasen más de la mitad de los componentes del ciclo de forma
> irreversible, porque entonces la concentración de los componentes del
> ciclo disminuiría exponencialmente a cero.»
> No olvidemos la termodinámica: Debido a que las reacciones son
> reversibles, es probable que la entrada de un paso quede vaciada. «Sea
> cual fuere la entrada original, uno acabará con una mezcla en
> equilibrio, cuya composición queda determinada por la termodinámica.»
> El equilibrio significa que se llega a un estado estático y que no va
> a suceder nada más.
> No todas las reacciones son creadas iguales: Orgel enumera siete
> reacciones en el ciclo inverso del ácido cítrico (un escenario
> generalizado para un planteamiento de autoorganización metabólica) que
> son totalmente diferentes. «El ciclo inverso del ácido cítrico
> involucra un número de clases fundamentalmente diferentes de
> transformaciones químicas», dijo: «Como mínimo, se hubiera precisado
> de seis diferentes actividades catalíticas para completar el ciclo
> inverso del ácido cítrico». ¿Qué iba a demandar esto: seis medios
> ambientes diferentes en la tierra primitiva? Esto «se podría razonar,
> pero con una credibilidad dudosa», observó Orgel.
> Cuidado con los ladrones: Las reacciones colaterales perjudiciales son
> a menudo más probables que las deseadas. Orgel da ejemplos, como
> difíciles reacciones de carboxilación. «Esta reacción eliminaríaal
> material de forma irreversible fuera del ciclo, de modo que se tiene
> que postular un catalizador específico que discrimine entre el ácido
> succínico y el ácido málico.»
> Necesidad de inspectores: Las enzimas biológicas en las células vivas
> son expertas en discriminar entre sustratos parecidos. No se puede
> suponer lo mismo en medios prebióticos. «Por tanto, uno tiene que
> postular catalizadores sumamente específicos para estas reacciones. Es
> probable que estos catalizadores pudieran ser compuestos por un
> químico experto en el campo de la síntesis, pero es cuestionable que
> se pudieran encontrar entre minerales o moléculas orgánicas
> prebióticas existentes en la naturaleza.»
> Los minerales no son suficientes: Las superficies de arcillas y de
> otros sustratos han sido ingredientes de moda en escenarios de ciclos
> metabólicos. Las reacciones necesarias podrían darse en estas mesas de
> laboratorio naturales, se dice. Orgel analiza dos escenarios
> destacados. «En tanto que los detalles de las dos propuestas son
> diferentes, la dificultad de conseguir todas las reacciones necesarias
> a la vez que se evitan todas las reacciones colaterales probables
> parece al menos igual de formidable» en ambas.
> No hay suficiente con explicaciones vacías: Orgel critica una reciente
> propuesta de Wachtershauser que describe la autoorganización mediante
> «reproducción metabólica, evolución, y herencia mediante
> retroalimentación por ligando». Palabras sugerentes.
> «Desafortunadamente, nunca explica, ni esquemáticamente, cómo este
> mecanismo podría llevar a la síntesis de los conjugados de los
> aminoacil-nucleótidos que parecen ser una característica esencial de
> la propuesta».
> No hay suficiente con un ejemplo: «El único ciclo autocatalítico que
> se ha demostrado experimentalmente es el involucrado en la reacción de
> la formosa—la polimerización de formaldehído para dar una mezcla
> notoriamente compleja de productos, incluyendo ribosa, el componente
> orgánico del esqueleto del ARN.» Bien, ¡este debe ser el camino a
> explorar! Y lo cierto es que los investigadores han estado explorando
> esta vía desde que se descubrió en el siglo XIX. ¿Es acaso el Santo
> Grial? No exactamente; la mezcla se tiene que sembrar con unas ciertas
> impurezas para que arranque, y «A pesar de algunos éxitos, sigue no
> siendo posible canalizar la reacción de la formosa de modo que
> produzca ribosa con un rendimiento sustancial».
> Naturalmente, la ribosa es uno de los componentes esenciales más
> difíciles del ARN que uno pudiera imaginar formándose en la tierra
> prebiótica—especialmente en presencia de agua (véase Benner,
> 11/05/2004). Desafortunadamente, los propuestos prometedores ciclos
> producen una multitud de otros productos de reacción perjudiciales.
> Simple no es suficiente: Orgel comienza una sección sobre «Ciclos y la
> Evolución de la Complejidad». Supongamos que comienza un ciclo. Esto
> no significa que la complejidad evolucionará. «Un ciclo ... no parece
> capaz de evolucionar de ninguna manera interesante sin volverse más
> complejo.» Los escenarios que sugieren que emergerá una cantidad
> sustancial de «contenido de información» a partir de un ciclo simple,
> con macromoléculas genéticas que vienen después para añadir
> estabilidad, son poco más que «intuiciones»—no esquemas que puedan
> examinarse con un criterio crítico.
> La variación no es suficiente: Sugerir que un cambio de temperatura o
> de concentración es una forma de evolución es un juego de palabras.
> Por ejemplo: «no se podría afirmar de manera útil que la dependencia
> de la velocidad de una reacción como la hidrólisis estérica de las
> condiciones de reacción sea una forma de evolución». En algún punto se
> tiene que añadir complejidad al escenario. «La evolución de cualquier
> complejidad adicional sustancial de un ciclo, por tanto, tiene que
> depender de la agregación de secuencias de reacción adicionales a las
> presentes en el ciclo esencial.»
> La ley de rendimiento decreciente: «Vista la dificultad de encontrar
> un conjunto de catalizadores que sean suficientemente específicos para
> habilitar el ciclo original, es difícil ver cómo uno podría esperar
> encontrar un conjunto capaz de habilitar dos o más». Cuanto más se
> aleja el escenario del ciclo simple original, tantos más problemas
> surgen. Orgen ha oído muchas propuestas a lo largo de su vida
> profesional. Ninguna de ellas «explica cómo pudo surgir una familia
> compleja interrelacionada de ciclos capaz de evolución, ni por qué
> debería ser estable».
> Orgel dedicó varios párrafos desmontando la propuesta matemática de
> Kauffman de un ciclo peptídico, que es de interesante lectura para los
> que tengan apetito de detalles.2 Aun más interesantes son algunos de
> los comentarios espontáneos que hizo y que, como un comentario que se
> hace ignorando que el micrófono está abierto, revela las debilidades
> interiores:
>
> Por fe: El descubrimiento de un ciclo viable, susceptible de
> evolución, sería un verdadero avance, pero ...
> Lo esencial, por tanto, es una descripción razonablemente detallada, y
> como es de esperar soportada por evidencia experimental, de cómo una
> familia de ciclos susceptible de evolución pudiera operar. El esquema
> no debería imponer unas exigencias irrazonables a la eficiencia y
> especificidad de los diversos catalizadores generados externa e
> internamente que se supone que están involucrados. Sin una descripción
> como esta, la aceptación de la posibilidad de oirganizaciones cíclicas
> no enzimáticas que sean capaces de evolucionar solo puede basarse
> sobre la fe, una vía notoriamente peligrosa para el progreso
> científico.
>
> Por diseño inteligente: Se pueden conseguir unos resultados
> experimentales fantásticos si se añade diseño a la ecuación:
> Ghadiri y sus colaboradores han demostrado experimentalmente que los
> ciclos peptídicos del tipo contemplado en la teoría de Kauffman son
> posibles. Primero demostraron que los péptidos de longitud 32 que han
> sido cuidadosamente diseñados para autoasociarse para formar
> arrollamientos estables facilitaran el ligado de sus subsecuencias de
> terminal N y de terminal C. Esto demuestra que la autorreplicación de
> los péptidos es posible. En trabajos posteriores demostraron la
> autoorganización de redes de reacciones de ligado cuando se usan más
> de dos péptidos de entrada cuidadosamente diseñados. Pero estos
> hallazgos no pueden servir de apoyo a la teoría de Kauffman a no ser
> que se pueda explicar la síntesis prebiótica de los péptidos de
> entrada 15mer y 17mer a partir de aminoácidos monoméricos. Por otra
> parte, los experimentos de Ghadiri ilustran un «diseño inteligente» de
> péptidos de entrada, no la autoorganización espontánea de aminoácidos
> que polimerizan.
>
> Estas palabras desde luego dolerán en los oídos de los investigadores
> que intentan evitar la palabra D (diseño). Orgel apremia este
> argumento: ¿Es que se pueden formar espontáneamente estas largas
> cadenas necesarias para los ciclos autocatalíticos? En varios párrafos
> explica por qué no es posible. La respuesta corta usa palabras que
> suenan como el criterio de Dembski de una complejidad especificada
> para el diseño: «Está claro que la autoorganización exige una
> catálisis que sea no solo suficientemente eficiente sino también
> suficientemente específica en cuanto a secuencias.»
>
> Inclinemos nuestras cabezas: No precisamente un líder de adoración,
> Orgel se detiene para maravillarse acerca de cómo la vida hace lo que
> hace:
> Las propiedades catalíticas de las enzimas son extraordinarias. No
> solo aceleran las velocidades de reacción en muchos órdenes de
> magnitud, sino que también discriminan entre potenciales sustratos que
> difieren muy poco en estructura. ¿Acaso uno iba a esperar una
> discriminación como esta en el potencial catalítico de péptidos de
> longitud diez o menos? La respuesta es un claro «no», y es esta
> conclusión la que en último término socava la teoría del ciclo
> peptídico.
>
> A lo largo de unos cuantos párrafos más, Orgel consideró diversos
> intentos de rescatar la teoría de Kauffman. Desafortunadamente:
> «Incluso si tales sistemas existen, su pertinencia respecto al origen
> de la vida no está clara», dijo misericordiosamente. «Por ello, es
> improbable que la teoría de Kauffman describa ningún sistema
> pertinente para el origen de la vida.»
>
> En la conclusión del ensayo, Orgel estableció las reglas que deben
> seguir todos los investigadores del origen de la vida: en una frase:
> ¡¡Bajad de las nubes! «A la vista de la importancia del tema, es
> esencial someter las propuestas de los metabolistas a la misma clase
> de examen pormenorizado y de crítica detallada que con toda razón se
> ha aplicad a las teorías genéticas.» Aquí él se refiere a las críticas
> de Shapiro; cf. El naufragio de las investigaciones sobre el origen de
> la vida. Al menos los teóricos genetistas, como él mismo, tienen un
> «cuerpo sustancial de trabajo experimental» en sus currículums. Orgel
> ataca entonces directamente a los cuentacuentos:
>
> Casi todas las propuestas de ciclos metabólicos hipotéticos reconocían
> que cada una de las etapas involucradas tienen que ocurrir con la
> suficiente rapidez para que el ciclo sea útil en el tiempo disponible
> para su operación. Siempre se supone que esta condición se cumple,
> pero en ningún caso se han presentado argumentos persuasivos que
> apoyen tan cosa. ¿Por qué debería nadie creer que un conjunto de
> minerales capaces de catalizar cada una de las muchas etapas del ciclo
> inverso del ácido cítrico estuvo presente en ningún lugar de la Tierra
> primitiva, o que este ciclo se autoorganizó misteriosamente
> topográficamente sobre una superficie de un sulfuro metálico? La falta
> de un respaldo químico es aun más evidente en las propuestas de que
> los ciclos metabólicos pueden evolucionar hasta una complejidad
> «semejante a la de la vida». Por lo general, no se ha apreciado el
> desafío más grave para los proponentes de teorías de ciclos
> metabólicos: los problemas que surgen de la falta de especificidad de
> la mayor parte de los catalizadores no enzimáticos. Y si se ha
> apreciado, se ha pasado por encima en silencio. Las teorías del origen
> de la vida basadas en ciclos metabólicos no se pueden justificar
> mediante la insuficiencia de las teorías contrarias: deben defenderse
> por sus propios méritos.
>
> Orgel intentó suavizar este golpe con sugerencias de que algún día se
> puedan descubrir ciclos verosímiles, por ejemplo alrededor de eventos
> hidrotermales, y que los mismos merecen una investigación adicional.
> «Es importante darse cuenta», sin embargo, «que el reconocimiento de
> la posible importancia de las síntesis prebióticas que pudieran
> ocurrir por medios hidrotermales no demanda una creencia en su
> capacidad de autoorganizarse.»
>
> En el último párrafo, las últimas palabras de su último ensayo,
> generalizó acerca de todas las clases de teorías acerca del origen de
> la vida. Se necesitan componentes constructivos puros para conseguir
> polímeros que pudieran replicarse. Es necesario separar lo bueno de lo
> malo en las complejas mezclas que resultan de los experimentos. «No
> será posible ninguna solución del problema del origen de la vida hasta
> que se cierre el vacío entre los dos tipos de química.» Luego dio en
> su último escrito científico las palabras más hirientes de todas,
> dirigidas a toda la comunidad dedicada al origen de la vida:
>
> La simplificación de mezclas de productos mediante la autoorganización
> de secuencias de reacciones orgánicas, sean cíclicas o no, sería de
> gran ayuda, como lo sería el descubrimiento de polímeros muy simples
> replicantes. Sin embargo, las soluciones propuestas por los defensores
> de escenarios genetistas o metabólicos que dependen de hipótesis
> químicas del tipo «si los cerdos volasen» es poco probable que sean
> útiles.
>
> ---------------------------------------------------------------------------***-----
>
> 1. Leslie E. Orgel, «The Implausibility of Metabolic Cycles on the
> Prebiotic Earth [La inverosimilitud de los ciclos metabólicos en la
> Tierra prebiótica]», Public Library of Science: Biology, 6(1): e18,
> Jan 22, 2008, doi:10.1371/journal.pbio.0060018.
>
> 2. El modelo de Kauffman depende de que los péptidos crezcan hasta una
> cierta longitud para poderse autocatalizar unos a otros. Orgel expone
> factores adicionales que serían necesarios, lo que reduce la
> credibilidad de su hipótesis, que es más matemática que experimental
> para empezar. Kauffman malinterpreta la termodinámica de la formación
> de los enlaces peptídicos. Cree que habrá abundancia de aminoácidos y
> que formarán espontáneamente polipéptidos largos, y Orgen denuncia que
> «En la práctica, esto no sucederá». De hecho, la necesidad de agentes
> enlazantes llega a ser un problema para todas las teorías del origen
> de la vida que dependan de la formación de polipéptidos o de
> polinucleótidos. El problema «solo se podría evitar proponiendo una
> serie de monómeros, como los aminoaldehídos, que polimerizan
> espontáneamente, pero la dificultad de encontrar una síntesis
> prebiótica de monómeros adecuados se vuelve entonces extrema».
>
> ---------------------------------------------------------------------------***-----
>
> ¿Que otra cosa podemos decir más que Amén? Este es el fin del camino..
> Para él ya no se trata más de unas descargas de chispas en unos gases
> simples. Orgel ha sacudido a todos en la comunidad del origen de la
> vida con golpes de realismo. Su contribución es de gran valor.
>
> Hemos dedicado mucho espacio a esta entrada debido a su importancia.
> La teoría evolutiva del origen de la vida es el punto de apoyo sobre
> el que descansa toda la perspectiva evolutiva materialista, como una
> pirámide invertida sobre un punto imposible de mantener. Los medios de
> comunicación y los libros de texto escolares lo hacen parecer muy
> fácil. La NASA insinúa una y otra vez que la mera presencia de agua en
> algún planeta o satélite significa que la vida no puede estar muy
> alejada. Durante más de 50 años, los libros de texto han venido
> ilustrados con el experimento de la descarga de chispas de Miller, una
> falsedad útil, uno de los iconos de la máquina propagandista del
> darwinismo (05/02/2003). La propaganda ha engañado al público,
> llevándole a creer que los científicos han resuelto en lo fundamental
> el enigma del origen de la vida, y que Dios ha quedado excluido.
>
> Orgel ha sido uno de los líderes en la investigación acerca del origen
> de la vida, y, gracias a Dios, nunca perdió su realismo científico de
> una manera tan completa como muchos de los otros. Prácticamente desde
> su lecho de muerte predicó un enérgico sermón en contra de los
> investigadores que ponen imaginación en lugar de realidad, fe en lugar
> de experimentación. Reprendió a los que, con su actividad de
> seleccionar los materiales y dirigir y controlar cuidadosamente las
> reacciones, insertan solapadamente y sin escrúpulos aquel ingrediente
> foráneo, menospreciado y prohibido en sus ecuaciones: ¡el diseño
> inteligente! Uno puede especular acerca de cerdos voladores, dice
> Orgel, pero no se puede pretender que al actuar así se está haciendo
> ciencia, ni ayudando al movimiento evolucionista.
>
> Lea este artículo, y luego lea la crítica de Shapiro contra el
> planteamiento que da protagonismo al elemento genético (El naufragio
> de las investigaciones sobre el origen de la vida). Aquí tenemos a dos
> gladiadores cayendo en la arena víctimas de heridas mortales que se
> han infligido mutuamente. Los creacionistas y los proponentes del
> Diseño Inteligente no tienen que hacer otra cosa que exhibir la
> película. Los proponentes de la evolución se han refutado unos a
> otros, la carpa de circo de los cerdos voladores se ha desplomado, y
> la pirámide ha caído en dirección del diseño inteligente, para nunca
> más volver a señalar hacia la evolución.
>
> Gracias por haber seguido con atención esta larga entrada. Hemos
> considerado que a nuestros lectores les gustaría saber lo que los
> bobos programas televisivos y los libros para niños no les están
> diciendo. Como solía decir el Cerdito Porky al final de los dibujos
> animados: «¡E-e-e-esto es todo, amigos!» Se han acabado los dibujos
> animados. Levántese del sofá, y salga fuera, a pasar un gran día en el
> mundo de la realidad—el mundo de la Creación.
>
> ---------------------------------------------------------------------------***-----
>
> PARA LECTURA ADICIONAL
>
> Duante T. Gish – Especulaciones y Experimentos relacionados con las
> Teorías sobre el Origen de la Vida
> Dean H. Kenyon – Más allá de la mentalidad naturalista en las
> investigaciones sobre el origen de la vida
> William E. James, Ph. D., Santiago Escuain – El Origen del Primer
> Sistema Vivo
> El primer paso — La Evolución Química - Entrevista con el doctor
> Charles B. Thaxton - Coautor de The Mystery of Life’s Origin / por
> Nancy Pearcey
>
> Publicado por S. Escuain en 15:42 0 comentarios
> Etiquetas: ADN, experimento de Miller, Leslie Orgel, origen de la
> vida, Robert Shapiro, Stanley Miller
>
> Fuente: Creation·Evolution Headlines - Leslie Orgel’s Last Testament:
> Pigs Don’t Fly, and Life Doesn’t Just Happen 01/26/2008
> Redacción: David Coppedge © 2007 Creation Safaris -www.creationsafaris..com
> Traducción y adaptación: Santiago Escuain — © SEDIN 2008 -www.sedin.org
>
> Nota: Las fechas azules se refieren a entradas en inglés en el
> original de este artículo. Si se quiere consultar, se debe acudir ahttp://creationsafaris.com/crev200801.htm#20080126a
>
> Saludos.


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