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| BIENAVENTURADOS (¿SEAMOS?) LOS MENDIGOS Pero dejando a un lado los vínculos de índole familiar y volviendo a los de naturaleza política, resulta difícil imaginar un aforismo más radica cal en principio y más trivial en último término que el que pronuncia Je sus al declarar bienaventurada la pobreza y relacionarla con el Reino ( Dios. He aquí cuatro versiones del mismo dicho, correspondientes Evangelio de Tomás 54, al Evangelio Q, según Le 6,20 y Mt 5,3, y a Sa 2,5, respectivamente. El primer ejemplo procede de una versión traducida al copto, mientras que los otros tres corresponden a un original griego. Leyéndolos sucesivamente, puede apreciarse qué camino ha seguida el proceso de normalización: (1) Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de lacielos. (2) Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. (3) Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. (4) ¿No escogió Dios a los pobres según el mundo para enriquecerlos en la fe y hacerlos herederos del reino que tiene prometido a los que le aman? En el tercer ejemplo, la especificación de espíritu que efectúa Mateo induce a interpretar la pobreza no ya en sentido económico, sino en sentido religioso; y en cuanto a la epístola de Santiago, el hincapié que se hace en la fe y en el amor alude más bien a una promesa del Reino de Dios, que a la presencia y actualidad del mismo. En cualquier caso, en las dos primeras versiones sigue apareciendo la sorprendente asociación de la pobreza, considerada toda una bendición, con el Reino de Dios. Lo que evidentemente no podemos afirmar es si Jesús quería decir «Bienaventurados seamos, (seáis o sean) los pobres». El principal problema, sin embargo, está en traducir por «pobre» la palabra ptochós que aparece en el original griego de los tres últimos textos. La palabra utilizada en griego para designar al «pobre» es "pénës", mientras que "ptöchós" significa realmente «miserable, menesteroso». El primero de estos vocablos alude al status de una familia campesina que vive toda su vida al nivel de la pura subsistencia; el segundo, en cambio, indica el status que alcanza esa misma familia cuando, víctima de la enfermedad o de las deudas, de una sequía o una muerte, es expulsada de sus tierras y se ve reducida a la miseria y obligada a vivir de la mendicidad. Esta distinción se pone claramente de manifiesto en el Pluto de Aristófanes, última de las obras escritas por el gran comediógrafo ático, estrenada en Atenas probablemente el año 388 a. e. v. El fragmento clave en este sentido corresponde a los versos 535-554, donde vemos a Crémilo defender las ventajas del dios Pluto (la Riqueza), y afirmar al mismo tiempo que Penía (la Pobreza) y la Ptocheía (la Miseria) son en cualquier caso idénticas. La Pobreza, presentada aquí con los ropajes de una divinidad, protesta y niega inmediatamente que sea lo mismo que la Miseria: CRÉMILO: La pobreza [penían] y la mendicidad [ptócheían] son hermanas camales. LA POBREZA: Será para vosotros, que tenéis por iguales a Dionisio [tirano de Siracusa] y a Trasibulo [que derrocó a los tiranos de Atenas], pero mi vida no es ni será nunca así. La vida del mendigo [ptöchoû] que acabas de pintar consiste en vivir sin poseer nada; la del pobre [pénëtos], en vivir con economía, en trabajar, en no tener nada super-fluo ni carecer de lo necesario. El pobre está obligado a trabajar, pero posee siempre lo suficiente para sobrevivir, mientras que el mendigo no tiene nada en absoluto. En otras palabras. Jesús no declara bienaventurados a los pobres, clase en la que se incluiría prácticamente a todo el campesinado, sino que declara bienaventurados a los miserables; por ejemplo, a los mendigos. Ahora bien, ¿qué significa en realidad semejante afirmación, sobre todo si no espiritualizamos la frase, como se apresuró a hacer Mateo, y convertimos a esos pobres [o miserables] en «pobres [o miserables] de espíritu», esto es, si no vemos en ellos a los humildes a nivel espiritual o, lo que es lo mismo, a los obedientes en el terreno religioso? ¿Pensaba de verdad Jesús que los vagabundos y mendigos eran realmente unos benditos de Dios, como si todos los miserables fueran una pandilla de gente encantadora y todos los aristócratas un puñado de malvados? ¿Se trata de una especie de ilusión ingenua o romántica que hace de la miseria algo maravilloso? Pero si no pensamos en la maldad a nivel individual o personal, sino en la injusticia social, estructural, propia de todo el sistema —es decir, si tenemos presente el mundo dominado por el imperialismo en el que vivían Jesús y los demás campesinos como él—, el lógion en cuestión se convierte en una verdad irrefutable, resulta literal, terrible y eternamente cierta. Siempre que se da una situación opresiva, sobre todo cuando ésta adopta una forma indirecta y sistemática, en la que la injusticia cubre su rostro con la máscara de la normalidad o incluso de la necesidad, los únicos inocentes, benditos o bienaventurados son aquellos que se ven excluidos de las perversas actividades del sistema como si fueran los desechos de la humanidad. El equivalente de este aforismo en. nuestros días sería decir «los únicos inocentes son los sin techo Se trata de una afirmación tremenda en contra de la sociedad, pues, al igual que los "logia" que hablan en contra de la familia, no pone el acento en el abuso de poder a nivel personal o individual, sino en el carácter sistemático o estructural de ese abuso. Y en este caso, a diferencia de lo que ocurría con el otro dicho, ninguno de nosotros es inocente ni nuestras consciencias se hallan completamente limpias. Autor: John D. Crossan "Jesús, biografía revolucionaria" págs.76-78 Ed. Grijalbo Mondadori - 1996 ISBN 84-253-2932-9 Saludos |
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| Mateo 5:3-12 (Reina-Valera 1960) Reina-Valera 1960 (RVR1960) Copyright © 1960 by American Bible Society 3 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. 4 Bienaventurados los que lloran,(A) porque ellos recibirán consolación. 5 Bienaventurados los mansos,(B) porque ellos recibirán la tierra por heredad. 6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed(C) de justicia, porque ellos serán saciados. 7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. 8 Bienaventurados los de limpio corazón,(D) porque ellos verán a Dios. 9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. 10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia,(E) porque de ellos es el reino de los cielos. 11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.(F) 12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas(G) que fueron antes de vosotros. Si el hombre rico no busca la justicia y aqui, Juan fué predecesor de ésa justicia social enseñando que el que tenía comida de sobra le diese al que no tenía, el que tuviese dos capas le diese una al que no tuviese, desde luego, Dios le condena. La parábola de Lázaro y el rico, es porque el rico no se preocupa de ayudar a Lázaro que cada día está a su puerta, y hasta los perros lamen sus llagas producidas por la lepra. Si tú vieses a un mendigo en la puerta de tu casa, cada día, y no tuvieses la decencia, y el corazón de ayudarle, es cierto que merecerías castigo de Dios. Por que demostrarías ser cruel e insensible a los ojos de Dios, porque el amor no te llevó a ayudar a tu prójimo, teniéndo dinero para hacerlo. Dios también dice que el que puede hacer el bien, y no lo hace, es mala persona. On 1 mayo, 21:18, Valzar <val...***gmail.com> wrote: > BIENAVENTURADOS (¿SEAMOS?) LOS MENDIGOS > > Pero dejando a un lado los vínculos de índole familiar y volviendo a > los de naturaleza política, resulta difícil imaginar un aforismo más > radica cal en principio y más trivial en último término que el que > pronuncia Je sus al declarar bienaventurada la pobreza y relacionarla > con el Reino ( Dios. He aquí cuatro versiones del mismo dicho, > correspondientes Evangelio de Tomás 54, al Evangelio Q, según Le 6,20 > y Mt 5,3, y a Sa 2,5, respectivamente. El primer ejemplo procede de > una versión traducida al copto, mientras que los otros tres > corresponden a un original griego. Leyéndolos sucesivamente, puede > apreciarse qué camino ha seguida el proceso de > normalización: > > (1) Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de > lacielos. > > (2) Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. > > (3) Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el > reino de los cielos. > > (4) ¿No escogió Dios a los pobres según el mundo para enriquecerlos en > la fe y hacerlos herederos del reino que tiene prometido a los que le > aman? > > En el tercer ejemplo, la especificación de espíritu que efectúa Mateo > induce a interpretar la pobreza no ya en sentido económico, sino en > sentido religioso; y en cuanto a la epístola de Santiago, el hincapié > que se hace en la fe y en el amor alude más bien a una promesa del > Reino de Dios, que a la presencia y actualidad del mismo. En cualquier > caso, en las dos primeras versiones sigue apareciendo la sorprendente > asociación de la pobreza, considerada toda una bendición, con el Reino > de Dios. Lo que evidentemente no podemos afirmar es si Jesús quería > decir «Bienaventurados seamos, (seáis o sean) los pobres». > El principal problema, sin embargo, está en traducir por «pobre» la > palabra ptochós que aparece en el original griego de los tres últimos > textos. La palabra utilizada en griego para designar al «pobre» es > "pénës", mientras que "ptöchós" significa realmente «miserable, > menesteroso». El primero de estos vocablos alude al status de una > familia campesina que vive toda su vida al nivel de la pura > subsistencia; el segundo, en cambio, indica el status que alcanza esa > misma familia cuando, víctima de la enfermedad o de las deudas, de una > sequía o una muerte, es expulsada de sus tierras y se ve reducida a la > miseria y obligada a vivir de la mendicidad. Esta distinción se pone > claramente de manifiesto en el Pluto de Aristófanes, última de las > obras escritas por el gran comediógrafo ático, estrenada en Atenas > probablemente el año 388 a. e. v. El fragmento clave en este sentido > corresponde a los versos 535-554, donde vemos a Crémilo defender las > ventajas del dios Pluto (la Riqueza), y afirmar al mismo tiempo que > Penía (la Pobreza) y la Ptocheía (la Miseria) son en cualquier caso > idénticas. La Pobreza, presentada aquí con los ropajes de una > divinidad, protesta y niega inmediatamente que sea lo mismo que la > Miseria: > > CRÉMILO: La pobreza [penían] y la mendicidad [ptócheían] son hermanas > camales. > > LA POBREZA: Será para vosotros, que tenéis por iguales a Dionisio > [tirano de Siracusa] y a Trasibulo [que derrocó a los tiranos de > Atenas], pero mi vida no es ni será nunca así. La vida del mendigo > [ptöchoû] que acabas de pintar consiste en vivir sin poseer nada; la > del pobre [pénëtos], en vivir con economía, en trabajar, en no tener > nada super-fluo ni carecer de lo necesario. > > El pobre está obligado a trabajar, pero posee siempre lo suficiente > para sobrevivir, mientras que el mendigo no tiene nada en absoluto. En > otras palabras. Jesús no declara bienaventurados a los pobres, clase > en la que se incluiría prácticamente a todo el campesinado, sino que > declara bienaventurados a los miserables; por ejemplo, a los mendigos. > Ahora bien, ¿qué significa en realidad semejante afirmación, sobre > todo si no espiritualizamos la frase, como se apresuró a hacer Mateo, > y convertimos a esos pobres [o miserables] en «pobres [o miserables] > de espíritu», esto es, si no vemos en ellos a los humildes a nivel > espiritual o, lo que es lo mismo, a los obedientes en el terreno > religioso? ¿Pensaba de verdad Jesús que los vagabundos y mendigos eran > realmente unos benditos de Dios, como si todos los miserables fueran > una pandilla de gente encantadora y todos los aristócratas un puñado > de malvados? ¿Se trata de una especie de ilusión ingenua o romántica > que hace de la miseria algo maravilloso? Pero si no pensamos en la > maldad a nivel individual o personal, sino en la injusticia social, > estructural, propia de todo el sistema —es decir, si tenemos presente > el mundo dominado por el imperialismo en el que vivían Jesús y los > demás campesinos como él—, el lógion en cuestión se convierte enuna > verdad irrefutable, resulta literal, terrible y eternamente cierta. > Siempre que se da una situación opresiva, sobre todo cuando ésta > adopta una forma indirecta y sistemática, en la que la injusticia > cubre su rostro con la máscara de la normalidad o incluso de la > necesidad, los únicos inocentes, benditos o bienaventurados son > aquellos que se ven excluidos de las perversas actividades del sistema > como si fueran los desechos de la humanidad. El equivalente de este > aforismo en. nuestros días sería decir «los únicos inocentes son los > sin techo Se trata de una afirmación tremenda en contra de la > sociedad, pues, al igual que los "logia" que hablan en contra de la > familia, no pone el acento en el abuso de poder a nivel personal o > individual, sino en el carácter sistemático o estructural de ese > abuso. Y en este caso, a diferencia de lo que ocurría con el otro > dicho, ninguno de nosotros es inocente ni nuestras consciencias se > hallan completamente limpias. > > Autor: John D. Crossan "Jesús, biografía revolucionaria" págs.76-78 > Ed. Grijalbo Mondadori - 1996 > ISBN 84-253-2932-9 > > Saludos |
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| On 1 mayo, 23:31, libera <libera.d...***gmail.com> wrote: > Mateo 5:3-12 (Reina-Valera 1960) > Reina-Valera 1960 (RVR1960) > Copyright © 1960 by American Bible Society > La parábola de Lázaro y el rico, es porque el rico no se preocupa de > ayudar > a Lázaro que cada día está a su puerta, y hasta los perros lamen sus > llagas ¿Otra vez te vas por las ramas? ¿Cual es en realidad tu comentario? ¿Estás de acuerdo con lo que dice Crossan o no lo estás? ¿Entiendes que Lucas es mas cercano a Jesús y Mateo mas cercano a Pablo? En una palabra ¿cual es en definitiva tu conocimiento de la religión que dices profesar? ¿Crees como muchos historiadores que el verdadero creador del cristianismo es Pablo por los cambios que él y sus seguidores introdujeron en el movimiento fundado por Jesús, anulando a sus auténticos discípulos? Ahí te dejo una tarea aunque entiendo que vas a hacer un copy&paste incoherente. Saludines |
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| On 2 mayo, 00:05, Valzar <val...***gmail.com> wrote: > On 1 mayo, 23:31, libera <libera.d...***gmail.com> wrote: > > > Mateo 5:3-12 (Reina-Valera 1960) > > Reina-Valera 1960 (RVR1960) > > Copyright © 1960 by American Bible Society > > La parábola de Lázaro y el rico, es porque el rico no se preocupa de > > ayudar > > a Lázaro que cada día está a su puerta, y hasta los perros lamen sus > > llagas > > ¿Otra vez te vas por las ramas? > ¿Cual es en realidad tu comentario? > ¿Estás de acuerdo con lo que dice Crossan o no lo estás? > ¿Entiendes que Lucas es mas cercano a Jesús y Mateo mas cercano a > Pablo? > En una palabra ¿cual es en definitiva tu conocimiento de la religión > que dices profesar? > ¿Crees como muchos historiadores que el verdadero creador del > cristianismo es Pablo por los cambios que él y sus seguidores > introdujeron en el movimiento fundado por Jesús, anulando a sus > auténticos discípulos? > Ahí te dejo una tarea aunque entiendo que vas a hacer un copy&paste > incoherente. > > Saludines Saludines, César, los que ván a morir por Cristo, te saludan, y si es más cercano Pablo que Juan de Cristo, ¿éso te importa mucho a tí para tu salvación personal? ¿Éso es tan transcendente para tí? Vaya, seguro que discutes mejor con tus flores, porque ellas, no te contradicen. |
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| On 2 mayo, 01:04, libera <abba.tzeb...***gmail.com> wrote: > Saludines, César, los que ván a morir por Cristo, te saludan, > y si es más cercano Pablo que Juan de Cristo, > ¿éso te importa mucho a tí para tu salvación personal? > ¿Éso es tan transcendente para tí? > > Vaya, seguro que discutes mejor con tus flores, > porque ellas, no te contradicen.- Ocultar texto de la cita - > > - Mostrar texto de la cita - Ave, Libera. Por cristo no murieron, murieron algunos por tontos y otros entendiendo literalmente que "si una mano te hace pecar córtala" se cortaron lo que tenían de hombres, como Orígenes. El fanatismo es mal consejero. Ya ves lo que pasa. Anónimo me acusaba de no entrar en auténticos debates y que solo hacía poner escritos de otros y en cuanto intento una discusión seria y concienzuda con apoyo bibliográfico me quedo sin interlocutor. Que le vamos a hacer. Os es mas facil intentar destruir la teoría de la evolucion desde bases falsas que defender los fundamentos de lo que decís que es vuestra fe. Que lo pases bien |
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| On 2 mayo, 01:15, Valzar <val...***gmail.com> wrote: > On 2 mayo, 01:04, libera <abba.tzeb...***gmail.com> wrote: > > > Saludines, César, los que ván a morir por Cristo, te saludan, > > y si es más cercano Pablo que Juan de Cristo, > > ¿éso te importa mucho a tí para tu salvación personal? > > ¿Éso es tan transcendente para tí? > > > Vaya, seguro que discutes mejor con tus flores, > > porque ellas, no te contradicen.- Ocultar texto de la cita - > > > - Mostrar texto de la cita - > > Ave, Libera. > Por cristo no murieron, murieron algunos por tontos y otros > entendiendo literalmente que "si una mano te hace pecar córtala" se > cortaron lo que tenían de hombres, como Orígenes. > El fanatismo es mal consejero. > Ya ves lo que pasa. > Anónimo me acusaba de no entrar en auténticos debates y que solo hacía > poner escritos de otros y en cuanto intento una discusión seria y > concienzuda con apoyo bibliográfico me quedo sin interlocutor. > Que le vamos a hacer. > Os es mas facil intentar destruir la teoría de la evolucion desde > bases falsas que defender los fundamentos de lo que decís que es > vuestra fe. > Que lo pases bien Fanatismo era considerar al César como dios y matar a quien no siguiera ése culto. ¿Acaso mataron los cristianos a los romanos por seguir a Cristo? NO. |
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| Son los enfermos que necesitan medico tu pretendes estar sano, por eso no vas al medico de tu alma tu pretendes ser autosuficiente, no necesitas a Dios En tu libre albedrío, Dios te permite seguir pero un día te reclamara los talentos de que tanto alardeas tex. "Valzar" <valzar***gmail.com> escribió en el mensaje news:d179b5f3-5962-4e1e-af54-1abe71c38c67***r66g2000hsg.googlegroups.com... BIENAVENTURADOS (¿SEAMOS?) LOS MENDIGOS Pero dejando a un lado los vínculos de índole familiar y volviendo a los de naturaleza política, resulta difícil imaginar un aforismo más radica cal en principio y más trivial en último término que el que pronuncia Je sus al declarar bienaventurada la pobreza y relacionarla con el Reino ( Dios. He aquí cuatro versiones del mismo dicho, correspondientes Evangelio de Tomás 54, al Evangelio Q, según Le 6,20 y Mt 5,3, y a Sa 2,5, respectivamente. El primer ejemplo procede de una versión traducida al copto, mientras que los otros tres corresponden a un original griego. Leyéndolos sucesivamente, puede apreciarse qué camino ha seguida el proceso de normalización: (1) Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de lacielos. (2) Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. (3) Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. (4) ¿No escogió Dios a los pobres según el mundo para enriquecerlos en la fe y hacerlos herederos del reino que tiene prometido a los que le aman? En el tercer ejemplo, la especificación de espíritu que efectúa Mateo induce a interpretar la pobreza no ya en sentido económico, sino en sentido religioso; y en cuanto a la epístola de Santiago, el hincapié que se hace en la fe y en el amor alude más bien a una promesa del Reino de Dios, que a la presencia y actualidad del mismo. En cualquier caso, en las dos primeras versiones sigue apareciendo la sorprendente asociación de la pobreza, considerada toda una bendición, con el Reino de Dios. Lo que evidentemente no podemos afirmar es si Jesús quería decir «Bienaventurados seamos, (seáis o sean) los pobres». El principal problema, sin embargo, está en traducir por «pobre» la palabra ptochós que aparece en el original griego de los tres últimos textos. La palabra utilizada en griego para designar al «pobre» es "pénës", mientras que "ptöchós" significa realmente «miserable, menesteroso». El primero de estos vocablos alude al status de una familia campesina que vive toda su vida al nivel de la pura subsistencia; el segundo, en cambio, indica el status que alcanza esa misma familia cuando, víctima de la enfermedad o de las deudas, de una sequía o una muerte, es expulsada de sus tierras y se ve reducida a la miseria y obligada a vivir de la mendicidad. Esta distinción se pone claramente de manifiesto en el Pluto de Aristófanes, última de las obras escritas por el gran comediógrafo ático, estrenada en Atenas probablemente el año 388 a. e. v. El fragmento clave en este sentido corresponde a los versos 535-554, donde vemos a Crémilo defender las ventajas del dios Pluto (la Riqueza), y afirmar al mismo tiempo que Penía (la Pobreza) y la Ptocheía (la Miseria) son en cualquier caso idénticas. La Pobreza, presentada aquí con los ropajes de una divinidad, protesta y niega inmediatamente que sea lo mismo que la Miseria: CRÉMILO: La pobreza [penían] y la mendicidad [ptócheían] son hermanas camales. LA POBREZA: Será para vosotros, que tenéis por iguales a Dionisio [tirano de Siracusa] y a Trasibulo [que derrocó a los tiranos de Atenas], pero mi vida no es ni será nunca así. La vida del mendigo [ptöchoû] que acabas de pintar consiste en vivir sin poseer nada; la del pobre [pénëtos], en vivir con economía, en trabajar, en no tener nada super-fluo ni carecer de lo necesario. El pobre está obligado a trabajar, pero posee siempre lo suficiente para sobrevivir, mientras que el mendigo no tiene nada en absoluto. En otras palabras. Jesús no declara bienaventurados a los pobres, clase en la que se incluiría prácticamente a todo el campesinado, sino que declara bienaventurados a los miserables; por ejemplo, a los mendigos. Ahora bien, ¿qué significa en realidad semejante afirmación, sobre todo si no espiritualizamos la frase, como se apresuró a hacer Mateo, y convertimos a esos pobres [o miserables] en «pobres [o miserables] de espíritu», esto es, si no vemos en ellos a los humildes a nivel espiritual o, lo que es lo mismo, a los obedientes en el terreno religioso? ¿Pensaba de verdad Jesús que los vagabundos y mendigos eran realmente unos benditos de Dios, como si todos los miserables fueran una pandilla de gente encantadora y todos los aristócratas un puñado de malvados? ¿Se trata de una especie de ilusión ingenua o romántica que hace de la miseria algo maravilloso? Pero si no pensamos en la maldad a nivel individual o personal, sino en la injusticia social, estructural, propia de todo el sistema —es decir, si tenemos presente el mundo dominado por el imperialismo en el que vivían Jesús y los demás campesinos como él—, el lógion en cuestión se convierte en una verdad irrefutable, resulta literal, terrible y eternamente cierta. Siempre que se da una situación opresiva, sobre todo cuando ésta adopta una forma indirecta y sistemática, en la que la injusticia cubre su rostro con la máscara de la normalidad o incluso de la necesidad, los únicos inocentes, benditos o bienaventurados son aquellos que se ven excluidos de las perversas actividades del sistema como si fueran los desechos de la humanidad. El equivalente de este aforismo en. nuestros días sería decir «los únicos inocentes son los sin techo Se trata de una afirmación tremenda en contra de la sociedad, pues, al igual que los "logia" que hablan en contra de la familia, no pone el acento en el abuso de poder a nivel personal o individual, sino en el carácter sistemático o estructural de ese abuso. Y en este caso, a diferencia de lo que ocurría con el otro dicho, ninguno de nosotros es inocente ni nuestras consciencias se hallan completamente limpias. Autor: John D. Crossan "Jesús, biografía revolucionaria" págs.76-78 Ed. Grijalbo Mondadori - 1996 ISBN 84-253-2932-9 Saludos |
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| Y no es que la teología sea absurda, sino que hay tipos absurdos metidos a teólogos tex. "Valzar" <valzar***gmail.com> escribió en el mensaje news:d99e5260-5989-4719-b1b3-dea6e9659095***2g2000hsn.googlegroups.com... On 1 mayo, 23:31, libera <libera.d...***gmail.com> wrote: > Mateo 5:3-12 (Reina-Valera 1960) > Reina-Valera 1960 (RVR1960) > Copyright © 1960 by American Bible Society > La parábola de Lázaro y el rico, es porque el rico no se preocupa de > ayudar > a Lázaro que cada día está a su puerta, y hasta los perros lamen sus > llagas ¿Otra vez te vas por las ramas? ¿Cual es en realidad tu comentario? ¿Estás de acuerdo con lo que dice Crossan o no lo estás? ¿Entiendes que Lucas es mas cercano a Jesús y Mateo mas cercano a Pablo? En una palabra ¿cual es en definitiva tu conocimiento de la religión que dices profesar? ¿Crees como muchos historiadores que el verdadero creador del cristianismo es Pablo por los cambios que él y sus seguidores introdujeron en el movimiento fundado por Jesús, anulando a sus auténticos discípulos? Ahí te dejo una tarea aunque entiendo que vas a hacer un copy&paste incoherente. Saludines |
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| ><(((((***> escribió: > Son los enfermos que necesitan medico > tu pretendes estar sano, por eso no vas al medico de tu alma > tu pretendes ser autosuficiente, no necesitas a Dios > > En tu libre albedrío, Dios te permite seguir > pero un día te reclamara los talentos de que tanto alardeas > tex. > Entonces reconoces que algún día el libre albedrío se acaba. |
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| Una muestra de tu mala fe se ve claramente en este post: Jesús dijo: Bienaventurados los pobres ............... tu pones en el enunciado: Bienaventurados los miserables y luego: BIENAVENTURADOS (¿SEAMOS?) LOS MENDIGOS Por una vez obsérvate a ti mismo y recapacita, tu necesitas ayuda tex. "Valzar" <valzar***gmail.com> escribió en el mensaje news:d179b5f3-5962-4e1e-af54-1abe71c38c67***r66g2000hsg.googlegroups.com... BIENAVENTURADOS (¿SEAMOS?) LOS MENDIGOS Pero dejando a un lado los vínculos de índole familiar y volviendo a los de naturaleza política, resulta difícil imaginar un aforismo más radica cal en principio y más trivial en último término que el que pronuncia Je sus al declarar bienaventurada la pobreza y relacionarla con el Reino ( Dios. He aquí cuatro versiones del mismo dicho, correspondientes Evangelio de Tomás 54, al Evangelio Q, según Le 6,20 y Mt 5,3, y a Sa 2,5, respectivamente. El primer ejemplo procede de una versión traducida al copto, mientras que los otros tres corresponden a un original griego. Leyéndolos sucesivamente, puede apreciarse qué camino ha seguida el proceso de normalización: (1) Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de lacielos. (2) Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. (3) Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. (4) ¿No escogió Dios a los pobres según el mundo para enriquecerlos en la fe y hacerlos herederos del reino que tiene prometido a los que le aman? En el tercer ejemplo, la especificación de espíritu que efectúa Mateo induce a interpretar la pobreza no ya en sentido económico, sino en sentido religioso; y en cuanto a la epístola de Santiago, el hincapié que se hace en la fe y en el amor alude más bien a una promesa del Reino de Dios, que a la presencia y actualidad del mismo. En cualquier caso, en las dos primeras versiones sigue apareciendo la sorprendente asociación de la pobreza, considerada toda una bendición, con el Reino de Dios. Lo que evidentemente no podemos afirmar es si Jesús quería decir «Bienaventurados seamos, (seáis o sean) los pobres». El principal problema, sin embargo, está en traducir por «pobre» la palabra ptochós que aparece en el original griego de los tres últimos textos. La palabra utilizada en griego para designar al «pobre» es "pénës", mientras que "ptöchós" significa realmente «miserable, menesteroso». El primero de estos vocablos alude al status de una familia campesina que vive toda su vida al nivel de la pura subsistencia; el segundo, en cambio, indica el status que alcanza esa misma familia cuando, víctima de la enfermedad o de las deudas, de una sequía o una muerte, es expulsada de sus tierras y se ve reducida a la miseria y obligada a vivir de la mendicidad. Esta distinción se pone claramente de manifiesto en el Pluto de Aristófanes, última de las obras escritas por el gran comediógrafo ático, estrenada en Atenas probablemente el año 388 a. e. v. El fragmento clave en este sentido corresponde a los versos 535-554, donde vemos a Crémilo defender las ventajas del dios Pluto (la Riqueza), y afirmar al mismo tiempo que Penía (la Pobreza) y la Ptocheía (la Miseria) son en cualquier caso idénticas. La Pobreza, presentada aquí con los ropajes de una divinidad, protesta y niega inmediatamente que sea lo mismo que la Miseria: CRÉMILO: La pobreza [penían] y la mendicidad [ptócheían] son hermanas camales. LA POBREZA: Será para vosotros, que tenéis por iguales a Dionisio [tirano de Siracusa] y a Trasibulo [que derrocó a los tiranos de Atenas], pero mi vida no es ni será nunca así. La vida del mendigo [ptöchoû] que acabas de pintar consiste en vivir sin poseer nada; la del pobre [pénëtos], en vivir con economía, en trabajar, en no tener nada super-fluo ni carecer de lo necesario. El pobre está obligado a trabajar, pero posee siempre lo suficiente para sobrevivir, mientras que el mendigo no tiene nada en absoluto. En otras palabras. Jesús no declara bienaventurados a los pobres, clase en la que se incluiría prácticamente a todo el campesinado, sino que declara bienaventurados a los miserables; por ejemplo, a los mendigos. Ahora bien, ¿qué significa en realidad semejante afirmación, sobre todo si no espiritualizamos la frase, como se apresuró a hacer Mateo, y convertimos a esos pobres [o miserables] en «pobres [o miserables] de espíritu», esto es, si no vemos en ellos a los humildes a nivel espiritual o, lo que es lo mismo, a los obedientes en el terreno religioso? ¿Pensaba de verdad Jesús que los vagabundos y mendigos eran realmente unos benditos de Dios, como si todos los miserables fueran una pandilla de gente encantadora y todos los aristócratas un puñado de malvados? ¿Se trata de una especie de ilusión ingenua o romántica que hace de la miseria algo maravilloso? Pero si no pensamos en la maldad a nivel individual o personal, sino en la injusticia social, estructural, propia de todo el sistema —es decir, si tenemos presente el mundo dominado por el imperialismo en el que vivían Jesús y los demás campesinos como él—, el lógion en cuestión se convierte en una verdad irrefutable, resulta literal, terrible y eternamente cierta. Siempre que se da una situación opresiva, sobre todo cuando ésta adopta una forma indirecta y sistemática, en la que la injusticia cubre su rostro con la máscara de la normalidad o incluso de la necesidad, los únicos inocentes, benditos o bienaventurados son aquellos que se ven excluidos de las perversas actividades del sistema como si fueran los desechos de la humanidad. El equivalente de este aforismo en. nuestros días sería decir «los únicos inocentes son los sin techo Se trata de una afirmación tremenda en contra de la sociedad, pues, al igual que los "logia" que hablan en contra de la familia, no pone el acento en el abuso de poder a nivel personal o individual, sino en el carácter sistemático o estructural de ese abuso. Y en este caso, a diferencia de lo que ocurría con el otro dicho, ninguno de nosotros es inocente ni nuestras consciencias se hallan completamente limpias. Autor: John D. Crossan "Jesús, biografía revolucionaria" págs.76-78 Ed. Grijalbo Mondadori - 1996 ISBN 84-253-2932-9 Saludos |
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