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| La ciencia ante la hipotesis evolucionista Nuestras escuelas insisten en enseñar al evolucionismo como un hecho indiscutible. Desde los primeros años de colegio somos habituados a una explicación - por lo menos extraña- sobre el origen de la vida: la teoría de la evolución de Charles Darwin, "soberana"... en los libros de texto. Sin embargo, un creciente numero de colegios norteamericanos está excluyendo de su currícula la enseñanza del darwinismo. ¿Por que motivo? Por un hecho seguramente de poca importancia y que tal vez por eso nunca es mencionado en la Argentina: la evolución de las especies jamás fue probada científicamente. Paleontología: faltan evidencias Son extraordinarias las fallas e incongruencias de la teoría darwiniana. Hace mucho tiempo dejó de ser unánime entre los investigadores, por carecer de métodos científicos, y viene siendo desmentida por varias ramas de la ciencia. En estos momentos la paleontología es el principal argumento contra esa teoría. Observando el documento fósil, queda clara la existencia de una sucesión jerárquica de formas de vida a lo largo del tiempo. Cuanto más antiguos los estratos fósiles, más inferiores son las especies de la escala biológica. Ese aumento de la complejidad de las formas de vida en el transcurso de la historia es bastante utilizado por los evolucionistas como un argumento a favor de sus hipótesis. Se coloca tales animales en secuencia y se tiene la impresión de que unos descienden de los otros, como si constituyesen un filón genealógico, desde las formas de vida más simples hasta las actuales. Pero hay un problema que no puede ser ignorado: si la evolución de una ameba, a lo largo de historia, se dio de manera que resultase en seres más complejos hasta llegar a la amplitud casi sin fin de organismos que tenemos hoy, sería imprescindible entonces que hayan existido millares de formas de transición de los seres, pasando de una especie hasta sucesivamente convertirse en otra. Esto sería así, si dependiese de Darwin. Sin embargo, esos animales de transición -los famosos eslabones perdidos entre las especies - nunca fueron encontrados. La discontinuidad en el registro fósil es tan contundente para el evolucionismo, que el propio Darwin afirmó "tal vez fuese la objeción más obvia y más seria" a su teoría. La confirmación de la hipótesis evolucionista quedó condicionada al descubrimiento de los eslabones perdidos. Pero pasaron ya dos siglos y todavía continúan perdidos. Cuando vemos la aparición de novedades evolutivas, o sea, la aparición de nuevos grupos de plantas y animales, esto ocurre como un rayo, o sea, abruptamente, no hay evidencias de que existan enlaces entre esos nuevos grupos y sus antecesores, inclusive porque en algunos casos esos animales están separados por inmensos intervalos de hasta más de cien millones de años. El doctor G. Sermon, especialista en genética de los microorganismos, director de la Escuela Internacional de Genética General y profesor de la Universidad de Peruggia y el Dr. R. Fondi, profesor de paleontología de la Universidad de Siena, en el libro Dopo Darwin, crítica all´ evoluzionismo, afirman en ese sentido que "se es forzado a reconocer que los fósiles no dan muestras de ningún fenómeno evolutivo... Cada vez que se estudia una categoría cualesquiera de organismos y se acompaña su historia paleontológica, siempre se acaba encontrando una repentina interrupción exactamente en el punto donde -según la hipótesis evolucionista- deberíamos encontrar una conexión genética con la cepa reproductora más primitiva. A partir del momento en que eso acontece, no puede ser interpretado como un algo secundario: debe ser considerado como un fenómeno primordial de la naturaleza". El ejemplo más ululante de discontinuidad en el registro fósil es el que nos deparamos en el paso del período pre-cámbrico al cambriano. En el primero encontramos cierta variedad de microorganismos, bacterias, algas azules, etc. Repentinamente, en el cámbrico, una infinidad de invertebrados muy complejos: erizos de mar, crustáceos, medusas, moluscos. Ese fenómeno resulta tan extraordinario, que lo conocemos como "explosión Cámbrica", ahora bien, si la evolución fuese una realidad, el surgimiento de esa vasta gama de especies del cambriano, debería haber estado imprescindiblemente precedida por una serie de formas de transición entre los seres unicelulares del pre-cambrico y los invertebrados del cambriano. Nunca fueron encontradas en el registro fósil. Por cierto, éste es un punto que ningún evolucionista ignora. Otro hecho es el que los organismos siempre permanecen los mismos, desde cuando surgen hasta su extinción, y como mucho, presentan variaciones dentro de la propia especie. Aún cuando un animal presentase características de dos grupos diferentes, no podría ser tratado como un eslabón real en cuanto a los demás estados intermediarios no fuesen descubiertos. Las riquezas de las informaciones fósiles viene actuando contra los postulados evolucionistas. Varias hipótesis de secuencias involutivas ya fueron descartadas o modificadas por tratarse de alteraciones en el registro fósil (tal como la evolución del caballo en América del norte). El propio padre de la paleontología, el Barón de Couvier, vislumbró en esta sucesión jerárquica de los seres vivos, en vez de una evolución, una confirmación de la idea bíblica de la creación sucesiva. Las grandes duraciones de la historia geológica, que a primera vista parecen favorecer a las especulaciones de los evolucionistas, en realidad proveen objeciones. Cabe recordar que San Agustín, analizando la Creación en seis días del Génesis, tiene el cuidado de no interpretar día como un intervalo de veinticuatro horas. El Santo Doctor, interpreta día siendo luz, y luz de los Ángeles testimoniando la creación hecha por Dios. Los seis días hablan de un orden en la Creación, y no propiamente de una medida de tiempo. El misterio de los fósiles vivos. Otra objeción a la filogénesis (evolución genealógica) es presentada por los fósiles vivos. ¿Cuál es la razón que llevó varias especies, géneros y familias a atravesar muchos "millones de años" (en las cuentas de los evolucionistas) sin sufrir el proceso evolutivo que a Darwin le gustaría encontrar? El celacanto es un pez que aparece en estratos de hace 300 millones de años. Se conocen fósiles de este pez hasta en estratos de comienzos de la era cenozoica, es decir, hace 60 millones de años atrás. Pensaban que el celacanto hubiese existido durante ese intervalo de 240 millones de años pero sucede que, de 1938 a nuestros días, varios especimenes, vivos y saludables, fueron pescados en el Océano Índico. O sea, ese pez atravesó 300 millones de años a nuestros días, mientras que - de acuerdo con la teoría darwiniana- hubo evoluciones de peces en anfibios, anfibios en reptiles, y reptiles en mamíferos (observación: para este estudio utilizamos la cuenta de tiempo hipotética del evolucionismo, sin que eso signifique una adhesión a esos números que buscan justificar la evolución). Los foraminíferos y los radiolarios son seres unicelulares cuyas caparazones responden por grandes espesuras en las rocas sedimentarias. Los foraminíferos constituyen una de las órdenes biológicas que aparecen en el precámbrico, y que subsiste hasta hoy. Varios organismos existieron a lo largo del tiempo de la era paleozoica hasta nuestros días, hecho científico también extraño a la teoría. Porque ésta hace remontar el origen de los animales pluricelulares a los unicelulares. ¿Cómo explicar entonces, que los foraminíferos y los radiolarios no se transformaron en animales pluricelulares a lo largo de la historia? Gran misterio... Selección Natural: Mecanismo anti-evolución Alguien podría preguntar: y la selección natural, ¿ocurre? Sí, ocurre, pero no como lo Darwin la concibió. Veamos el famoso ejemplo de las mariposas de Inglaterra. Inicialmente tenían una coloración clara. Acontece que la Revolución Industrial trajo consigo una gran emisión de contaminantes y los troncos de lo árboles se fueron obscureciendo. Transcurrido algún tiempo, las mariposas habrían "evolucionado" volviéndose también obscuras. Durante mucho tiempo se insistió en que fuese un nítido caso de evolución, pero el advenimiento de la genética mendeliana se encargó de negarlo. Hoy se sabe que cualquier cambio de las características de una especie sólo ocurre por estar contenida en su material genético, y la variación se dará en los límites de la carga genética de esta especie. Es lo que sucedió con las mariposas inglesas. Eran claras y se tornaron obscuras, porque en su escudo genético había variaciones genéticas hacia el color obscuro. Las mariposas continuaban y continúan siendo mariposas, y continúan naciendo mariposas claras. Por lo tanto, no hubo evolución. En realidad, la selección natural sucede para que los seres permanezcan vivos en un medio cambiante. Y a medida que posibilita el predominio de las características más ventajosas o superiores en un determinado medio, torna a los individuos más parecidos y no más diferentes. Por lo tanto, no opera una diversificación; trabaja como una fuerza conservadora. Además, si realmente existiese la evolución, la selección natural se encargaría de bloquear su proceso, ya que sus mecanismos de actuación son antagónicos. El ser vivo que desarrollase una característica nueva (patas, alas, ojos, etc.) no se beneficiaría en cuanto esta no estuviera plenamente desarrollada, al contrario, sería perjudicial. ¿Por que la selección natural iría a favorecer a un natural con un órgano en formación? Esa característica nueva, además de no cumplir con las funciones de la estructura que le dio origen, aún no desempeña su propia función porque todavía está desarrollándose. Así, por la teoría hubo evoluciones de pescado a anfibios, anfibios a reptiles y reptiles a aves y mamíferos. Digamos que un pez estuviese desarrollando características de anfibios, patas por ejemplo. Ni nadaría bien, ni se desplazaría en tierra con destreza, porque sus aletas estarían convirtiendose en patas. Si así fuese, la selección natural se encargaría de eliminarlo por su debilidad. Golpe final: La genética. Cuando se hizo patente que la selección natural por sí sola era incapaz de explicar el proceso evolutivo, fueron elegidas las mutaciones como intento de salvar la teoría evolucionista. Las mutaciones consisten la única hipótesis de generar una característica nueva. Sin embargo, no suceden para adaptar el organismo al ambiente y ni siquiera hay condiciones de saber cual es el gen que sufrirá mutaciones. Es un proceso absolutamente fortuito. Errores de lectura del DNA -que son rarísimos- causan las mutaciones. La mutación sólo acontece si la alteración en el DNA modifica el organismo. En general, esos errores no provocan resultado alguno porque el código genético está engendrado de una manera tan formidable que hace neutras las mutaciones nocivas. Pero cuando generan efectos, estos son siempre negativos. Para decir la verdad, no hay registro de mutaciones benéficas, y la posibilidad de que éstas existan es tan reducida que puede ser descartada. En seres humanos, existen más de 6000 enfermedades genéticas ya catalogadas, por ejemplo, melanoma maligno, hemofilia, alzheimer, anemia falciforme, etc. Estas enfermedades, y gran parte de las catalogadas fueron, localizadas en los genes correspondientes. Entonces, si todas las mutaciones que las causaron fueran corregidas, tendríamos una especie de hombre perfecto, y este es, dígase de paso, un indicio de que ese hombre perfecto haya existido, tal como lo enseña el Génesis. La genética en vez de corroborar la hipótesis evolucionista, la desacreditó aún más. Confirmó la imposibilidad de que un organismo deje de ser el mismo. Las famosas experiencias del biólogo T. Morgan con la mosca de la fruta, generalmente citada en los manuales escolares, elucidan muy bien esta cuestión. Las mutaciones, en general, muestran deterioración, desgaste o desaparición general de ciertos órganos. Nunca desarrollan un órgano o función nueva, la mayoría provoca alteraciones en caracteres secundarios, tales como el color de ojos y pelos, siendo que, cuando provocaban modificaciones mayores, eran siempre letales. Los mutantes que se equiparan a la mosca normal, en lo que dice en respecto al rigor, son una minoría, y mutantes que hayan sufrido un desarrollo realmente valioso en la organización normal, en ambientes normales, no se conocen. Darwin falsificó Darwin diría que, si la realidad no colabora, peor para ella. Los escándalos sobre falsificaciones constituyen una constante en la historia del evolucionismo. Fraudulento fue el propio padre de la teoría. En su libro "Las expresiones de las emociones en el hombre y en los animales" fueron utilizadas una serie de fotografías forjadas para confirmar su hipótesis, y recientemente se descubrió un embuste más: el archeoraptor. Con una imaginación bien afinada, muchos aclamaban ese descubrimiento como siendo el ligamen entre las aves actuales y los dinosaurios. No pasaba de ser una mezcla mal rejuntada de piezas de diversos fósiles. El evolucionismo no es científico. Estamos frente a un hecho histórico en la historia de la ciencia. La teoría de la evolución, desde Darwin a nuestros días, no solo no se confirmó sino que se hizo cada vez más insostenible, y sin embargo, continúa siendo defendida y propagada como un verdadero dogma. Es una vaca sagrada contra la cual nadie tiene el derecho de discordar a pesar de su completo desatino. ¿Por qué tanta insistencia? ¿Habrá por detrás una segunda intención de sus propugnadores (o por lo menos una parte de ellos)? Engels nos da una pista en una de sus cartas a Karl Marx: "El Darwin que estoy leyendo ahora es magnífico. La teología no estaba destruida en alguna de sus partes, y ahora esto acaba de suceder". ¿Reside aquí todo el problema? ¿Se acepta el evolucionismo, para no aceptar a Dios? Desde su origen esta teoría estuvo impulsada más por el deseo de proveer al ateísmo de un fundamento científico que por el de encontrar el origen de las especies. Atribuir al acaso todo el orden perfecto y armónico del universo es un perfecto disparate. El científico que toma esa actitud tira por la ventana todos los parámetros científicos (en nombre de los cuales habla) y echa mano de argumentos filosóficos que la propia ciencia se encargó de desmentir. Es imposible admitir al acaso como respuesta a un fenómeno tan manifiestamente racional como el finalismo presente en la organización del mundo. El propio Darwin sabía cuan absurdas eran sus formulaciones y admitió a que fines servían: "estoy consciente de que me encuentro en un atolladero sin la menor esperanza de salida. No puedo creer que el mundo, tal como lo vemos, sea resultado del acaso, y, sin embargo, no puedo considerar cada cosa separada como un designio divino". Por todo eso es que la teoría de la evolución no puede revindicar la denominación de científica. La obstinación y la actitud de sus adeptos demuestran que el evolucionismo consiste en un movimiento filosófico y religioso. Es una concepción del universo para la cual nada más es estable, todo está sujeto a un eterno fluido, y más aún, todo cuanto hay en la vida social, desde el Derecho hasta la Religión, fue fruto de la evolución, inclusa la idea de Dios. Esa teoría se diseminó por todos los campos del conocimiento, particularmente las ciencias humanas. Y sus resultados fueron funestos, no sólo para la investigación sino también en el campo práctico. Basta recordar que sirvió de fundamento a las más mortales formas de Estado que existieran: el socialismo científico (comunismo) y el socialismo nacional (nazismo). El evolucionismo actúa como un fundamento del relativismo contemporáneo. Tal vez esté aquí lo único capaz de explicar por qué lo defienden con tanta contumacia, pues una vez derribado ese bastión, no quedan tantos otros que justifiquen la ideología relativista, ni en la ciencia ni en el sentido común de las personas. Terminamos mencionando que la Quinta Vía de Santo Tomás de Aquino, en la que el Doctor Angélico recuerda que la teleología (fin inteligente) presente en todo el universo reclama la necesidad de Dios. "Vemos que algunas cosas, como los cuerpos naturales, carentes de conocimiento, operan en vista de un fin; lo que se concluye de operar siempre o frecuentemente del mismo modo, para conseguir lo que es óptimo; de donde resulta que llegan al fin, no por el acaso, mas por la intención. Mas, así como la saeta es dirigida por el arquero, los seres sin conocimiento no tienden al fin sin ser dirigidos por un ente conocedor e inteligente. Luego, hay un ser inteligente, por el cual todas las cosas naturales se ordenan al fin, y al que llamamos Dios." http://www.reconquistaydefensa.org.a...lucionismo.htm ElOxitoDelArcoIris***69.es -- http://www.apologeticspress.org/espa...onvsevolucion/ http://www.harunyahya.org/other/evol...mo/evoluc.html http://bloomerfield.com/category/la-...ia-cientifica/ http://bloomerfield.com/2007/10/09/l...giones/#more-7 http://www.centrorey.org/tema_religion_falsa.htm http://www.centrorey.org/tema_religion_falsa2.htm |
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| Controversias La publicación de El origen de las especies en 1859 tuvo gran impacto en la sociedad de su tiempo, inmediatamente en Inglaterra, pero enseguida también en el resto de Europa y en América. El libro se convirtió en tópico de salón sujeto a vehementes ataques e incluso al ridículo. Científicos, políticos, clérigos y personas notables de todo tipo discutían el libro, defendiendo o negando las ideas de Darwin. Los ataques mencionaban frecuentemente el origen de los humanos «a partir del mono» como proposición ofensiva e inaceptable. Pero subyacente a esta y a otras críticas residía una objeción fundamental: la que se opone a la explicación del diseño en el universo, particularmente del diseño de los seres vivos por medio de causas naturales. Dios, el gran diseñador de la concepción de Aquino y Paley, queda remontado en el mejor de los casos al papel de Creador del mundo original y de sus leyes inmanentes, en vez de ser responsable de la configuración y la operación de los organismos y del resto del universo. El actor más visible en las controversias que siguieron inmediatamente a la publicación del libro de Darwin fue Thomas H. Huxley (1825-1895), conocido como el alano {bull-dog) de Darwin, quien defendía la teoría de la evolución con discursos públicos elocuentes y a veces mordaces, y también con numerosos escritos, tanto populares como científicos. Un participante ocasional en las discusiones fue el naturalista Alfred Russel Wallace (1823-1913), quien descubrió la idea de la selección natural independientemente de Darwin. En 1858, desde el archipiélago malayo en donde vivía temporalmente, Wallace había enviado un corto manuscrito a Darwin en que proponía el proceso de selección natural. El 1 de julio de 1858, un año antes de la publicación de El origen de las especies, un artículo escrito conjuntamente por Darwin y Wallace fue presentado en una reunión de la Sociedad Lineana de Londres, en ausencia de ambos autores, y al parecer causó muy poco impacto entre los científicos presentes. La situación cambiaría dramáticamente un año más tarde con la publicación del libro de Darwin, que tuvo una resonancia inmediata. Al igual que Darwin, Wallace siguió escribiendo durante el resto de su vida sobre la evolución y la selección natural. Se le da mucho más crédito a Darwin que a Wallace por la idea de la selección natural, porque Darwin desarrolló la teoría con un detalle considerablemente mayor, presentó más evidencias a su favor, y fue principalmente responsable de su aceptación general. La teoría de Wallace difiere de la de Darwin en algunas cuestiones importantes; por ejemplo, Wallace niega que la selección natural sea suficiente para dar cuenta del origen del hombre, lo cual requiere, según Wallace, una intervención divina directa. Un contemporáneo de Darwin, que tuvo considerable influencia hacia finales del siglo XIX y principios del XX, fue Herbert Spencer (1820-1903). Spencer era un filósofo más que un biólogo, pero se convirtió en uno de los proponentes más radicales de las teorías evolutivas y popularizó expresiones como «supervivencia del más apto», que fue incorporada por el propio Darwin en las últimas ediciones de El origen de las especies. Spencer extendió la teoría darwinista a especulaciones sociales y metafísicas. Sus ideas dañaron considerablemente la comprensión adecuada y la aceptación de la teoría de la evolución por selección natural. En privado, Darwin despreciaba las especulaciones de Spencer. En una carta escribe: «Su manera deductiva de tratar cualquier tema es completamente opuesta a mi manera de pensar [...]. Sus generalizaciones fundamentales (¡que han sido comparadas en importancia por algunas personas con las leyes de Newton!), tal vez podrían ser muy valiosas desde un punto de vista filosófico, pero no me parece que tengan alguna utilidad científica.» Entre las ideas de Spencer, la más perniciosa fue la extrapolación de la noción de «lucha por la existencia» a la economía y la sociedad humanas, dando lugar a lo que se conoce como darwinismo social. |
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| Controversias La publicación de El origen de las especies en 1859 tuvo gran impacto en la sociedad de su tiempo, inmediatamente en Inglaterra, pero enseguida también en el resto de Europa y en América. El libro se convirtió en tópico de salón sujeto a vehementes ataques e incluso al ridículo. Científicos, políticos, clérigos y personas notables de todo tipo discutían el libro, defendiendo o negando las ideas de Darwin. Los ataques mencionaban frecuentemente el origen de los humanos «a partir del mono» como proposición ofensiva e inaceptable. Pero subyacente a esta y a otras críticas residía una objeción fundamental: la que se opone a la explicación del diseño en el universo, particularmente del diseño de los seres vivos por medio de causas naturales. Dios, el gran diseñador de la concepción de Aquino y Paley, queda remontado en el mejor de los casos al papel de Creador del mundo original y de sus leyes inmanentes, en vez de ser responsable de la configuración y la operación de los organismos y del resto del universo. El actor más visible en las controversias que siguieron inmediatamente a la publicación del libro de Darwin fue Thomas H. Huxley (1825-1895), conocido como el alano {bull-dog) de Darwin, quien defendía la teoría de la evolución con discursos públicos elocuentes y a veces mordaces, y también con numerosos escritos, tanto populares como científicos. Un participante ocasional en las discusiones fue el naturalista Alfred Russel Wallace (1823-1913), quien descubrió la idea de la selección natural independientemente de Darwin. En 1858, desde el archipiélago malayo en donde vivía temporalmente, Wallace había enviado un corto manuscrito a Darwin en que proponía el proceso de selección natural. El 1 de julio de 1858, un año antes de la publicación de El origen de las especies, un artículo escrito conjuntamente por Darwin y Wallace fue presentado en una reunión de la Sociedad Lineana de Londres, en ausencia de ambos autores, y al parecer causó muy poco impacto entre los científicos presentes. La situación cambiaría dramáticamente un año más tarde con la publicación del libro de Darwin, que tuvo una resonancia inmediata. Al igual que Darwin, Wallace siguió escribiendo durante el resto de su vida sobre la evolución y la selección natural. Se le da mucho más crédito a Darwin que a Wallace por la idea de la selección natural, porque Darwin desarrolló la teoría con un detalle considerablemente mayor, presentó más evidencias a su favor, y fue principalmente responsable de su aceptación general. La teoría de Wallace difiere de la de Darwin en algunas cuestiones importantes; por ejemplo, Wallace niega que la selección natural sea suficiente para dar cuenta del origen del hombre, lo cual requiere, según Wallace, una intervención divina directa. Un contemporáneo de Darwin, que tuvo considerable influencia hacia finales del siglo XIX y principios del XX, fue Herbert Spencer (1820-1903). Spencer era un filósofo más que un biólogo, pero se convirtió en uno de los proponentes más radicales de las teorías evolutivas y popularizó expresiones como «supervivencia del más apto», que fue incorporada por el propio Darwin en las últimas ediciones de El origen de las especies. Spencer extendió la teoría darwinista a especulaciones sociales y metafísicas. Sus ideas dañaron considerablemente la comprensión adecuada y la aceptación de la teoría de la evolución por selección natural. En privado, Darwin despreciaba las especulaciones de Spencer. En una carta escribe: «Su manera deductiva de tratar cualquier tema es completamente opuesta a mi manera de pensar [...]. Sus generalizaciones fundamentales (¡que han sido comparadas en importancia por algunas personas con las leyes de Newton!), tal vez podrían ser muy valiosas desde un punto de vista filosófico, pero no me parece que tengan alguna utilidad científica.» Entre las ideas de Spencer, la más perniciosa fue la extrapolación de la noción de «lucha por la existencia» a la economía y la sociedad humanas, dando lugar a lo que se conoce como darwinismo social. |
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| Controversias La publicación de El origen de las especies en 1859 tuvo gran impacto en la sociedad de su tiempo, inmediatamente en Inglaterra, pero enseguida también en el resto de Europa y en América. El libro se convirtió en tópico de salón sujeto a vehementes ataques e incluso al ridículo. Científicos, políticos, clérigos y personas notables de todo tipo discutían el libro, defendiendo o negando las ideas de Darwin. Los ataques mencionaban frecuentemente el origen de los humanos «a partir del mono» como proposición ofensiva e inaceptable. Pero subyacente a esta y a otras críticas residía una objeción fundamental: la que se opone a la explicación del diseño en el universo, particularmente del diseño de los seres vivos por medio de causas naturales. Dios, el gran diseñador de la concepción de Aquino y Paley, queda remontado en el mejor de los casos al papel de Creador del mundo original y de sus leyes inmanentes, en vez de ser responsable de la configuración y la operación de los organismos y del resto del universo. El actor más visible en las controversias que siguieron inmediatamente a la publicación del libro de Darwin fue Thomas H. Huxley (1825-1895), conocido como el alano {bull-dog) de Darwin, quien defendía la teoría de la evolución con discursos públicos elocuentes y a veces mordaces, y también con numerosos escritos, tanto populares como científicos. Un participante ocasional en las discusiones fue el naturalista Alfred Russel Wallace (1823-1913), quien descubrió la idea de la selección natural independientemente de Darwin. En 1858, desde el archipiélago malayo en donde vivía temporalmente, Wallace había enviado un corto manuscrito a Darwin en que proponía el proceso de selección natural. El 1 de julio de 1858, un año antes de la publicación de El origen de las especies, un artículo escrito conjuntamente por Darwin y Wallace fue presentado en una reunión de la Sociedad Lineana de Londres, en ausencia de ambos autores, y al parecer causó muy poco impacto entre los científicos presentes. La situación cambiaría dramáticamente un año más tarde con la publicación del libro de Darwin, que tuvo una resonancia inmediata. Al igual que Darwin, Wallace siguió escribiendo durante el resto de su vida sobre la evolución y la selección natural. Se le da mucho más crédito a Darwin que a Wallace por la idea de la selección natural, porque Darwin desarrolló la teoría con un detalle considerablemente mayor, presentó más evidencias a su favor, y fue principalmente responsable de su aceptación general. La teoría de Wallace difiere de la de Darwin en algunas cuestiones importantes; por ejemplo, Wallace niega que la selección natural sea suficiente para dar cuenta del origen del hombre, lo cual requiere, según Wallace, una intervención divina directa. Un contemporáneo de Darwin, que tuvo considerable influencia hacia finales del siglo XIX y principios del XX, fue Herbert Spencer (1820-1903). Spencer era un filósofo más que un biólogo, pero se convirtió en uno de los proponentes más radicales de las teorías evolutivas y popularizó expresiones como «supervivencia del más apto», que fue incorporada por el propio Darwin en las últimas ediciones de El origen de las especies. Spencer extendió la teoría darwinista a especulaciones sociales y metafísicas. Sus ideas dañaron considerablemente la comprensión adecuada y la aceptación de la teoría de la evolución por selección natural. En privado, Darwin despreciaba las especulaciones de Spencer. En una carta escribe: «Su manera deductiva de tratar cualquier tema es completamente opuesta a mi manera de pensar [...]. Sus generalizaciones fundamentales (¡que han sido comparadas en importancia por algunas personas con las leyes de Newton!), tal vez podrían ser muy valiosas desde un punto de vista filosófico, pero no me parece que tengan alguna utilidad científica.» Entre las ideas de Spencer, la más perniciosa fue la extrapolación de la noción de «lucha por la existencia» a la economía y la sociedad humanas, dando lugar a lo que se conoce como darwinismo social. |
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| On 16 mayo, 18:00, Valzar <val...***gmail.com> wrote: > Controversias > > La publicación de El origen de las especies en 1859 tuvo gran impacto > en la sociedad de su tiempo, inmediatamente en Inglaterra, pero > enseguida también en el resto de Europa y en América. El libro se > convirtió en tópico de salón sujeto a vehementes ataques e incluso al > ridículo. Científicos, políticos, clérigos y personas notables de todo > tipo discutían el libro, defendiendo o negando las ideas de Darwin. ¿Entonces como surgen los Cormoranes de Galapagos? http://groups.google.es/group/orgiatransgenica?hl=es > Los ataques mencionaban frecuentemente el origen de los humanos «a > partir del mono» como proposición ofensiva e inaceptable. Pero > subyacente a esta y a otras críticas residía una objeción fundamental: > la que se opone a la explicación del diseño en el universo, > particularmente del diseño de los seres vivos por medio de causas > naturales. Dios, el gran diseñador de la concepción de Aquino y Paley, Ya lo sabes el ADN decidió fabricar una tigona fertil, todo lo demás sobra. el experimeto manda, la metafisica sobra. Ahora con mi teoria si sabemos y podemos demostar como surgen las especies antes solo eran conjeturas y eslabones perdidos. > queda remontado en el mejor de los casos al papel de Creador del mundo > original y de sus leyes inmanentes, en vez de ser responsable de la > configuración y la operación de los organismos y del resto del > universo. Vega ya!!! > El actor más visible en las controversias que siguieron inmediatamente > a la publicación del libro de Darwin fue Thomas H. Huxley (1825-1895), > conocido como el alano {bull-dog) de Darwin, quien defendía la teoría > de la evolución con discursos públicos elocuentes y a veces mordaces, > y también con numerosos escritos, tanto populares como científicos. > Un participante ocasional en las discusiones fue el naturalista Alfred > Russel Wallace (1823-1913), quien descubrió la idea de la selección > natural independientemente de Darwin. En 1858, desde el archipiélago La tigona refuta la selección natural, la tigona surge por orgia transgénica despues lejos de una selección natural por adaptación al medio ambiente lo que hay es UNA EMIGRACIÓN AL MEDIO MAS PROPICIO CUANDO PUEDEN ELEGIR. Es asi como digo y NO de otra forma. Asi que deja de hacer como si no lo supieras que ya te he informado correctamente, NO actues cinicamente como si la información no existiese. http://groups.google.es/group/orgiatransgenica?hl=es > malayo en donde vivía temporalmente, Wallace había enviado un corto > manuscrito a Darwin en que proponía el proceso de selección natural. LA SELECCION NATURAL ES UNA METIRA COMO LA COPA DE UN PINO. Lo que hay es esto http://groups.google.es/group/orgiatransgenica?hl=es > El 1 de julio de 1858, un año antes de la publicación de El origen de > las especies, un artículo escrito conjuntamente por Darwin y Wallace > fue presentado en una reunión de la Sociedad Lineana de Londres, en > ausencia de ambos autores, y al parecer causó muy poco impacto entre > los científicos presentes. La situación cambiaría dramáticamente un > año más tarde con la publicación del libro de Darwin, que tuvo una > resonancia inmediata. Pobres diablos, triunfaron porque los que negaban otro tipo de creencias encpontraron otra forma metafisica de hacer oposición. http://groups.google.es/group/orgiatransgenica?hl=es > Al igual que Darwin, Wallace siguió escribiendo durante el resto de su > vida sobre la evolución y la selección natural. Se le da mucho más > crédito a Darwin que a Wallace por la idea de la selección natural, Donde está la selección natural???? ¿No hay? ¿No aparece? http://groups.google.es/group/orgiatransgenica?hl=es > porque Darwin desarrolló la teoría con un detalle considerablemente > mayor, presentó más evidencias a su favor, y fue principalmente > responsable de su aceptación general. La teoría de Wallace difiere de > la de Darwin en algunas cuestiones importantes; por ejemplo, Wallace > niega que la selección natural sea suficiente para dar cuenta del > origen del hombre, lo cual requiere, según Wallace, una intervención > divina directa. > Un contemporáneo de Darwin, que tuvo considerable influencia hacia > finales del siglo XIX y principios del XX, fue Herbert Spencer > (1820-1903). Spencer era un filósofo más que un biólogo, pero se > convirtió en uno de los proponentes más radicales de las teorías > evolutivas y popularizó expresiones como «supervivencia del más apto», > que fue incorporada por el propio Darwin en las últimas ediciones de > El origen de las especies. > Spencer extendió la teoría darwinista a especulaciones sociales y > metafísicas. Sus ideas dañaron considerablemente la comprensión > adecuada y la aceptación de la teoría de la evolución por selección > natural. En privado, Darwin despreciaba las especulaciones de Spencer. > En una carta escribe: «Su manera deductiva de tratar cualquier tema es > completamente opuesta a mi manera de pensar [...]. Sus > generalizaciones fundamentales (¡que han sido comparadas en > importancia por algunas personas con las leyes de Newton!), tal vez > podrían ser muy valiosas desde un punto de vista filosófico, pero no > me parece que tengan alguna utilidad científica.» Entre las ideas de > Spencer, la más perniciosa fue la extrapolación de la noción de «lucha > por la existencia» a la economía y la sociedad humanas, dando lugar a > lo que se conoce como darwinismo social. Evidentemente estos mierdas, lo que han conseguido es que gente indecisa con un cierto espiritu cientico se pase al creacionismo. Menuda panda de Ineptos. Por un lado los criadores señalando el cvamino de la obtención de razas. Y por otro los evolucionistas, largando majaderias como que la hibridación de dos especies desarrolla autoinmunidad en los organos reproductores anulandoles. ¿Y que pasa con los transplantes de riñon? Tampoco se pueden hacer,,,, ¿No hay gente con riñones transplantados? |
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| On 16 mayo, 18:00, Valzar <val...***gmail.com> wrote: > Controversias > > La publicación de El origen de las especies en 1859 tuvo gran impacto > en la sociedad de su tiempo, inmediatamente en Inglaterra, pero > enseguida también en el resto de Europa y en América. El libro se > convirtió en tópico de salón sujeto a vehementes ataques e incluso al > ridículo. Científicos, políticos, clérigos y personas notables de todo > tipo discutían el libro, defendiendo o negando las ideas de Darwin. ¿Entonces como surgen los Cormoranes de Galapagos? http://groups.google.es/group/orgiatransgenica?hl=es > Los ataques mencionaban frecuentemente el origen de los humanos «a > partir del mono» como proposición ofensiva e inaceptable. Pero > subyacente a esta y a otras críticas residía una objeción fundamental: > la que se opone a la explicación del diseño en el universo, > particularmente del diseño de los seres vivos por medio de causas > naturales. Dios, el gran diseñador de la concepción de Aquino y Paley, Ya lo sabes el ADN decidió fabricar una tigona fertil, todo lo demás sobra. el experimeto manda, la metafisica sobra. Ahora con mi teoria si sabemos y podemos demostar como surgen las especies antes solo eran conjeturas y eslabones perdidos. > queda remontado en el mejor de los casos al papel de Creador del mundo > original y de sus leyes inmanentes, en vez de ser responsable de la > configuración y la operación de los organismos y del resto del > universo. Vega ya!!! > El actor más visible en las controversias que siguieron inmediatamente > a la publicación del libro de Darwin fue Thomas H. Huxley (1825-1895), > conocido como el alano {bull-dog) de Darwin, quien defendía la teoría > de la evolución con discursos públicos elocuentes y a veces mordaces, > y también con numerosos escritos, tanto populares como científicos. > Un participante ocasional en las discusiones fue el naturalista Alfred > Russel Wallace (1823-1913), quien descubrió la idea de la selección > natural independientemente de Darwin. En 1858, desde el archipiélago La tigona refuta la selección natural, la tigona surge por orgia transgénica despues lejos de una selección natural por adaptación al medio ambiente lo que hay es UNA EMIGRACIÓN AL MEDIO MAS PROPICIO CUANDO PUEDEN ELEGIR. Es asi como digo y NO de otra forma. Asi que deja de hacer como si no lo supieras que ya te he informado correctamente, NO actues cinicamente como si la información no existiese. http://groups.google.es/group/orgiatransgenica?hl=es > malayo en donde vivía temporalmente, Wallace había enviado un corto > manuscrito a Darwin en que proponía el proceso de selección natural. LA SELECCION NATURAL ES UNA METIRA COMO LA COPA DE UN PINO. Lo que hay es esto http://groups.google.es/group/orgiatransgenica?hl=es > El 1 de julio de 1858, un año antes de la publicación de El origen de > las especies, un artículo escrito conjuntamente por Darwin y Wallace > fue presentado en una reunión de la Sociedad Lineana de Londres, en > ausencia de ambos autores, y al parecer causó muy poco impacto entre > los científicos presentes. La situación cambiaría dramáticamente un > año más tarde con la publicación del libro de Darwin, que tuvo una > resonancia inmediata. Pobres diablos, triunfaron porque los que negaban otro tipo de creencias encpontraron otra forma metafisica de hacer oposición. http://groups.google.es/group/orgiatransgenica?hl=es > Al igual que Darwin, Wallace siguió escribiendo durante el resto de su > vida sobre la evolución y la selección natural. Se le da mucho más > crédito a Darwin que a Wallace por la idea de la selección natural, Donde está la selección natural???? ¿No hay? ¿No aparece? http://groups.google.es/group/orgiatransgenica?hl=es > porque Darwin desarrolló la teoría con un detalle considerablemente > mayor, presentó más evidencias a su favor, y fue principalmente > responsable de su aceptación general. La teoría de Wallace difiere de > la de Darwin en algunas cuestiones importantes; por ejemplo, Wallace > niega que la selección natural sea suficiente para dar cuenta del > origen del hombre, lo cual requiere, según Wallace, una intervención > divina directa. > Un contemporáneo de Darwin, que tuvo considerable influencia hacia > finales del siglo XIX y principios del XX, fue Herbert Spencer > (1820-1903). Spencer era un filósofo más que un biólogo, pero se > convirtió en uno de los proponentes más radicales de las teorías > evolutivas y popularizó expresiones como «supervivencia del más apto», > que fue incorporada por el propio Darwin en las últimas ediciones de > El origen de las especies. > Spencer extendió la teoría darwinista a especulaciones sociales y > metafísicas. Sus ideas dañaron considerablemente la comprensión > adecuada y la aceptación de la teoría de la evolución por selección > natural. En privado, Darwin despreciaba las especulaciones de Spencer. > En una carta escribe: «Su manera deductiva de tratar cualquier tema es > completamente opuesta a mi manera de pensar [...]. Sus > generalizaciones fundamentales (¡que han sido comparadas en > importancia por algunas personas con las leyes de Newton!), tal vez > podrían ser muy valiosas desde un punto de vista filosófico, pero no > me parece que tengan alguna utilidad científica.» Entre las ideas de > Spencer, la más perniciosa fue la extrapolación de la noción de «lucha > por la existencia» a la economía y la sociedad humanas, dando lugar a > lo que se conoce como darwinismo social. Evidentemente estos mierdas, lo que han conseguido es que gente indecisa con un cierto espiritu cientico se pase al creacionismo. Menuda panda de Ineptos. Por un lado los criadores señalando el cvamino de la obtención de razas. Y por otro los evolucionistas, largando majaderias como que la hibridación de dos especies desarrolla autoinmunidad en los organos reproductores anulandoles. ¿Y que pasa con los transplantes de riñon? Tampoco se pueden hacer,,,, ¿No hay gente con riñones transplantados? |
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| On 16 mayo, 18:00, Valzar <val...***gmail.com> wrote: > Controversias > > La publicación de El origen de las especies en 1859 tuvo gran impacto > en la sociedad de su tiempo, inmediatamente en Inglaterra, pero > enseguida también en el resto de Europa y en América. El libro se > convirtió en tópico de salón sujeto a vehementes ataques e incluso al > ridículo. Científicos, políticos, clérigos y personas notables de todo > tipo discutían el libro, defendiendo o negando las ideas de Darwin. ¿Entonces como surgen los Cormoranes de Galapagos? http://groups.google.es/group/orgiatransgenica?hl=es > Los ataques mencionaban frecuentemente el origen de los humanos «a > partir del mono» como proposición ofensiva e inaceptable. Pero > subyacente a esta y a otras críticas residía una objeción fundamental: > la que se opone a la explicación del diseño en el universo, > particularmente del diseño de los seres vivos por medio de causas > naturales. Dios, el gran diseñador de la concepción de Aquino y Paley, Ya lo sabes el ADN decidió fabricar una tigona fertil, todo lo demás sobra. el experimeto manda, la metafisica sobra. Ahora con mi teoria si sabemos y podemos demostar como surgen las especies antes solo eran conjeturas y eslabones perdidos. > queda remontado en el mejor de los casos al papel de Creador del mundo > original y de sus leyes inmanentes, en vez de ser responsable de la > configuración y la operación de los organismos y del resto del > universo. Vega ya!!! > El actor más visible en las controversias que siguieron inmediatamente > a la publicación del libro de Darwin fue Thomas H. Huxley (1825-1895), > conocido como el alano {bull-dog) de Darwin, quien defendía la teoría > de la evolución con discursos públicos elocuentes y a veces mordaces, > y también con numerosos escritos, tanto populares como científicos. > Un participante ocasional en las discusiones fue el naturalista Alfred > Russel Wallace (1823-1913), quien descubrió la idea de la selección > natural independientemente de Darwin. En 1858, desde el archipiélago La tigona refuta la selección natural, la tigona surge por orgia transgénica despues lejos de una selección natural por adaptación al medio ambiente lo que hay es UNA EMIGRACIÓN AL MEDIO MAS PROPICIO CUANDO PUEDEN ELEGIR. Es asi como digo y NO de otra forma. Asi que deja de hacer como si no lo supieras que ya te he informado correctamente, NO actues cinicamente como si la información no existiese. http://groups.google.es/group/orgiatransgenica?hl=es > malayo en donde vivía temporalmente, Wallace había enviado un corto > manuscrito a Darwin en que proponía el proceso de selección natural. LA SELECCION NATURAL ES UNA METIRA COMO LA COPA DE UN PINO. Lo que hay es esto http://groups.google.es/group/orgiatransgenica?hl=es > El 1 de julio de 1858, un año antes de la publicación de El origen de > las especies, un artículo escrito conjuntamente por Darwin y Wallace > fue presentado en una reunión de la Sociedad Lineana de Londres, en > ausencia de ambos autores, y al parecer causó muy poco impacto entre > los científicos presentes. La situación cambiaría dramáticamente un > año más tarde con la publicación del libro de Darwin, que tuvo una > resonancia inmediata. Pobres diablos, triunfaron porque los que negaban otro tipo de creencias encpontraron otra forma metafisica de hacer oposición. http://groups.google.es/group/orgiatransgenica?hl=es > Al igual que Darwin, Wallace siguió escribiendo durante el resto de su > vida sobre la evolución y la selección natural. Se le da mucho más > crédito a Darwin que a Wallace por la idea de la selección natural, Donde está la selección natural???? ¿No hay? ¿No aparece? http://groups.google.es/group/orgiatransgenica?hl=es > porque Darwin desarrolló la teoría con un detalle considerablemente > mayor, presentó más evidencias a su favor, y fue principalmente > responsable de su aceptación general. La teoría de Wallace difiere de > la de Darwin en algunas cuestiones importantes; por ejemplo, Wallace > niega que la selección natural sea suficiente para dar cuenta del > origen del hombre, lo cual requiere, según Wallace, una intervención > divina directa. > Un contemporáneo de Darwin, que tuvo considerable influencia hacia > finales del siglo XIX y principios del XX, fue Herbert Spencer > (1820-1903). Spencer era un filósofo más que un biólogo, pero se > convirtió en uno de los proponentes más radicales de las teorías > evolutivas y popularizó expresiones como «supervivencia del más apto», > que fue incorporada por el propio Darwin en las últimas ediciones de > El origen de las especies. > Spencer extendió la teoría darwinista a especulaciones sociales y > metafísicas. Sus ideas dañaron considerablemente la comprensión > adecuada y la aceptación de la teoría de la evolución por selección > natural. En privado, Darwin despreciaba las especulaciones de Spencer. > En una carta escribe: «Su manera deductiva de tratar cualquier tema es > completamente opuesta a mi manera de pensar [...]. Sus > generalizaciones fundamentales (¡que han sido comparadas en > importancia por algunas personas con las leyes de Newton!), tal vez > podrían ser muy valiosas desde un punto de vista filosófico, pero no > me parece que tengan alguna utilidad científica.» Entre las ideas de > Spencer, la más perniciosa fue la extrapolación de la noción de «lucha > por la existencia» a la economía y la sociedad humanas, dando lugar a > lo que se conoce como darwinismo social. Evidentemente estos mierdas, lo que han conseguido es que gente indecisa con un cierto espiritu cientico se pase al creacionismo. Menuda panda de Ineptos. Por un lado los criadores señalando el cvamino de la obtención de razas. Y por otro los evolucionistas, largando majaderias como que la hibridación de dos especies desarrolla autoinmunidad en los organos reproductores anulandoles. ¿Y que pasa con los transplantes de riñon? Tampoco se pueden hacer,,,, ¿No hay gente con riñones transplantados? |
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| "Valzar" <valzar***gmail.com> escribió en el mensaje news:22128f29-a830-42e4-b771-b6d1bcd37a2e***s50g2000hsb.googlegroups.com... En los capítulos anteriores hemos visto que en la naturaleza no hay ningún mecanismo que conduzca a la evolución a los seres vivientes y que éstos pasaron a existir no como resultado de un proceso evolutivo sino que, más bien, emergieron repentinamente con su actual estructura perfecta. Es decir, fueron creados individualmente. Por lo tanto, es obvio que la "evolución humana" es una fábula que nunca tuvo lugar. ¿Qué es lo que proponen entonces los evolucionistas como fundamento de su teoría? Dicho fundamento es la existencia de muchos fósiles, sobre los cuales son capaces de construir interpretaciones imaginarias. A lo largo de la historia han vivido más de 6000 especies de monos, la mayoría de las cuales se extinguieron y constituyen un rico recurso para los evolucionistas. Hoy día viven solamente 120 especies. Los evolucionistas describieron el escenario de la evolución humana disponiendo convenientemente algunos cráneos que se ajustaban a sus propósitos, los ordenaron de menor a mayor y esparcieron entre ellos algunas calaveras de razas humanas extintas. Según este escenario, los seres humanos y los monos modernos tienen ancestros comunes. Esas criaturas ancestrales se desarrollaron con el tiempo convirtiéndose algunas en los monos de hoy día, mientras que otro grupo que siguió otra derivación en la evolución se convirtió en los seres humanos actuales. Sin embargo, todos los descubrimientos biológicos anatómicos y paleontológicos han demostrado que esa pretensión de la evolución es tan ficticia e inválida como todas las demás. No se ha presentado ninguna evidencia real o cabal que pruebe que existe una relación entre el mono y el ser humano, excepto, claro está, las falsificaciones, las distorsiones, los dibujos y las discusiones o comentarios que inducen al error. Los registros fósiles nos indican a lo largo de la historia que los seres humanos han sido seres humanos y los monos solamente monos. Algunos de los evolucionistas suponen que son ancestros de los seres humanos, pertenecen a razas humanas que vivieron hasta hace poco --hasta hace unos diez mil años-- y luego desaparecieron. Además, muchas comunidades humanas de hoy día tienen la misma apariencia y características físicas que esas razas extintas a las cuales los evolucionistas suponen ancestros de los seres humanos. Todo esto sirve como una clara prueba de que el ser humano nunca pasó por un proceso evolutivo en ningún período de la historia. Lo más importante es que hay numerosas diferencias anatómicas entre los monos y los seres humanos y ninguna de las mismas son del tipo que pasan a existir a lo largo de un proceso de evolución. EL ARBOL GENEALOGICO IMAGINARIO DEL SER HUMANO Los darwinistas alegan que los seres humanos modernos han evolucionado a partir de algún tipo de mono antropomorfo. Se sostiene que durante ese pretendido proceso evolutivo, el cual habría comenzado hace 4-5 millones de años, existieron algunas "formas transitorias" entre los seres humanos y sus ancestros. Según este escenario totalmente imaginario, se registran cuatro "categorías" básicas: 1.- Australopitecos. 2.- Homo habilis. 3.- Homo erectus. 4.- Homo sapiens. Los evolucionistas llaman al supuesto primer ancestro común de los monos y de los seres humanos "Australopiteco", término que significa "mono de Sudáfrica". Los Australopitecos no son otra cosa más que una vieja especie de monos extinta, la cual comprende varios tipos. Algunos de ellos están bien constituidos y otros son pequeños y delgados. A la etapa siguiente de la evolución humana los evolucionistas la clasificaron como "homo", es decir, "hombre". Suponen que los seres vivientes en las serie Homo están más desarrollados que los Australopitecos y no son muy distintos de los hombres modernos. Se dice que el ser humano de hoy día, es decir, el Homo sapiens, se ha formado en la última etapa de la evolución de esta especie. Fósiles como el "Hombre de Java", el "Hombre de Pekín" y "Lucy", que aparecen en los medios de información de vez en cuando y se encuentran en las publicaciones y libros evolucionistas, se incluyen en una de las cuatro especies mencionadas al principio. Se asume también que dichas especies se subdividen en subespecies. Algunos candidatos a formas transitorias del pasado en el árbol genealógico, como el Ramapiteco, tuvieron que ser excluidos de la imaginaria evolución humana después que se comprendió que se trataba de monos comunes(61). !!!!! TOTALMENTE DE ACUERDO !!!! ElOxitoDelArcoIris***69.es -- http://www.apologeticspress.org/espa...onvsevolucion/ http://www.harunyahya.org/other/evol...mo/evoluc.html http://bloomerfield.com/category/la-...ia-cientifica/ http://bloomerfield.com/2007/10/09/l...giones/#more-7 http://www.centrorey.org/tema_religion_falsa.htm http://www.centrorey.org/tema_religion_falsa2.htm |
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| "Valzar" <valzar***gmail.com> escribió en el mensaje news:22128f29-a830-42e4-b771-b6d1bcd37a2e***s50g2000hsb.googlegroups.com... En los capítulos anteriores hemos visto que en la naturaleza no hay ningún mecanismo que conduzca a la evolución a los seres vivientes y que éstos pasaron a existir no como resultado de un proceso evolutivo sino que, más bien, emergieron repentinamente con su actual estructura perfecta. Es decir, fueron creados individualmente. Por lo tanto, es obvio que la "evolución humana" es una fábula que nunca tuvo lugar. ¿Qué es lo que proponen entonces los evolucionistas como fundamento de su teoría? Dicho fundamento es la existencia de muchos fósiles, sobre los cuales son capaces de construir interpretaciones imaginarias. A lo largo de la historia han vivido más de 6000 especies de monos, la mayoría de las cuales se extinguieron y constituyen un rico recurso para los evolucionistas. Hoy día viven solamente 120 especies. Los evolucionistas describieron el escenario de la evolución humana disponiendo convenientemente algunos cráneos que se ajustaban a sus propósitos, los ordenaron de menor a mayor y esparcieron entre ellos algunas calaveras de razas humanas extintas. Según este escenario, los seres humanos y los monos modernos tienen ancestros comunes. Esas criaturas ancestrales se desarrollaron con el tiempo convirtiéndose algunas en los monos de hoy día, mientras que otro grupo que siguió otra derivación en la evolución se convirtió en los seres humanos actuales. Sin embargo, todos los descubrimientos biológicos anatómicos y paleontológicos han demostrado que esa pretensión de la evolución es tan ficticia e inválida como todas las demás. No se ha presentado ninguna evidencia real o cabal que pruebe que existe una relación entre el mono y el ser humano, excepto, claro está, las falsificaciones, las distorsiones, los dibujos y las discusiones o comentarios que inducen al error. Los registros fósiles nos indican a lo largo de la historia que los seres humanos han sido seres humanos y los monos solamente monos. Algunos de los evolucionistas suponen que son ancestros de los seres humanos, pertenecen a razas humanas que vivieron hasta hace poco --hasta hace unos diez mil años-- y luego desaparecieron. Además, muchas comunidades humanas de hoy día tienen la misma apariencia y características físicas que esas razas extintas a las cuales los evolucionistas suponen ancestros de los seres humanos. Todo esto sirve como una clara prueba de que el ser humano nunca pasó por un proceso evolutivo en ningún período de la historia. Lo más importante es que hay numerosas diferencias anatómicas entre los monos y los seres humanos y ninguna de las mismas son del tipo que pasan a existir a lo largo de un proceso de evolución. EL ARBOL GENEALOGICO IMAGINARIO DEL SER HUMANO Los darwinistas alegan que los seres humanos modernos han evolucionado a partir de algún tipo de mono antropomorfo. Se sostiene que durante ese pretendido proceso evolutivo, el cual habría comenzado hace 4-5 millones de años, existieron algunas "formas transitorias" entre los seres humanos y sus ancestros. Según este escenario totalmente imaginario, se registran cuatro "categorías" básicas: 1.- Australopitecos. 2.- Homo habilis. 3.- Homo erectus. 4.- Homo sapiens. Los evolucionistas llaman al supuesto primer ancestro común de los monos y de los seres humanos "Australopiteco", término que significa "mono de Sudáfrica". Los Australopitecos no son otra cosa más que una vieja especie de monos extinta, la cual comprende varios tipos. Algunos de ellos están bien constituidos y otros son pequeños y delgados. A la etapa siguiente de la evolución humana los evolucionistas la clasificaron como "homo", es decir, "hombre". Suponen que los seres vivientes en las serie Homo están más desarrollados que los Australopitecos y no son muy distintos de los hombres modernos. Se dice que el ser humano de hoy día, es decir, el Homo sapiens, se ha formado en la última etapa de la evolución de esta especie. Fósiles como el "Hombre de Java", el "Hombre de Pekín" y "Lucy", que aparecen en los medios de información de vez en cuando y se encuentran en las publicaciones y libros evolucionistas, se incluyen en una de las cuatro especies mencionadas al principio. Se asume también que dichas especies se subdividen en subespecies. Algunos candidatos a formas transitorias del pasado en el árbol genealógico, como el Ramapiteco, tuvieron que ser excluidos de la imaginaria evolución humana después que se comprendió que se trataba de monos comunes(61). !!!!! TOTALMENTE DE ACUERDO !!!! ElOxitoDelArcoIris***69.es -- http://www.apologeticspress.org/espa...onvsevolucion/ http://www.harunyahya.org/other/evol...mo/evoluc.html http://bloomerfield.com/category/la-...ia-cientifica/ http://bloomerfield.com/2007/10/09/l...giones/#more-7 http://www.centrorey.org/tema_religion_falsa.htm http://www.centrorey.org/tema_religion_falsa2.htm |
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| On 17 mayo, 01:22, "El Oxito Del Arco Iris" <ElOxitoDelArcoI...***69.es> wrote: Falseando los datos como es habitual en ti pones una referencia a un mensaje mio en el que para nada afirmo lo que pones en mi boca,. Cualquiera puede comprobarlo, asi que lo que sigue es tu cosecha : > Dicho fundamento es la existencia de muchos fósiles, sobre los cuales son > capaces de construir interpretaciones imaginarias. A lo largo de la historia > han vivido más de 6000 especies de monos, la mayoría de las cuales se > extinguieron y constituyen un rico recurso para los evolucionistas. Hoy día > viven solamente 120 especies. ---Excelente argumento :-) Vuestra incoherencia es proverbial 6000 especies de monos que tuvo que meter Noé en el Arca ademas de todos los otros animales, je, je. Pero fuera bromas, aceptas la evolución para los monos y no para los hombres, eso no es un tratamiento científico de los fósiles Vista tu falta de seriedad para debatir me permitiré responderte solamente cuando no tenga otra cosa que hacer y te ignoraré cuando quiera. No eres digno de mi atención. |
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