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| Eleazar Sukenik, profesor de Arqueología en la Universidad Hebrea de Jerusalén, recibió un día el aviso de un amigo suyo, anticuario armenio, que quería verle urgentemente. Como vivían en Jerusalén en dos zonas militares distintas y no tenían pases, las entrevistas se realizaban a través de la alambrada de púas. El armenio le preguntó al judío si le interesaba lo que le estaba enseñando: un trozo de cuero con escritura en hebreo. Veamos qué había en aquel escrito. Los manuscritos de Qumran Un pastor beduino, en la orilla del mar Muerto, un día pierde una cabra. Buscando la cabra, encuentra unas cuevas en el tajo de un monte. Con el fin de ver si la cabra se había metido en aquellas cuevas, tira algunas piedras dentro. Las piedras rompen unas ánforas. Al oír aquel ruido, sube a la cueva y se encuentra unas tinajas con unos rollos de pergamino escrito. Ya que los pastores no entendían aquello que habían encontrado, se dirigen a un anticuario para ver cuánto les daba a cambio. El anticuario no sabe si eso tiene valor o no, y entonces se entrevista con Eleazar Sukenik, pro***fesor de Arqueología en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Este hombre se da cuenta de que aquello es interesante y va a verlo. Lo que había en aquella cueva de Qumran era una parte de una biblioteca de un monasterio de esenios. Los esenios eran una especie de monjes judíos antiguos. Al parecer, durante la guerra del año 70, para salvar la biblioteca introdujeron los rollos en án***foras y las escondieron allí, donde permanecieron durante más de dos mil años. Los rollos eran los libros de entonces, que no tenían la forma y encuadernación que tienen aho***ra. En aquel tiempo, los libros eran unas tiras de papiro pegadas y enrolladas en un cilindro. Examinados, se vio que unos eran crónicas de guerras; otros, las reglas del monasterio de esenios; otros, fragmentos de la Biblia: del Pentateuco, de los Salmos, de los Profetas, etc. Por ejemplo, el texto del profeta Isaías está completo. Estos textos coinciden perfectamente con los utilizados por los hebreos y cristianos de hoy. Este fragmento se mandó a la Universidad de Chicago para que lo analizasen al carbono-14, el método para averiguar la antigüedad de la materia orgánica. Es una joya. Ha sido un gran descubrimiento. Esto es un gran paso de la ciencia a favor de la fe. Nosotros teníamos en la Biblia la profecía de Isaías. Nosotros creemos en el profeta Isaías por***que es un libro inspirado y sabemos que es de fe. Y ahora resulta que encontramos un libro que ha estado escondido dos mil años en una cueva y sigue al pie de la letra la profecía de Isaías. Ha supuesto un apoyo magnífico de la ciencia arqueológica en favor de nuestra fe. El papiro 7Q5 En 1972, el padre José O'Callaghan, jesuita español papirólogo, profesor de la Universidad Gregoriana de Roma y decano de la Facultad Bíblica del Pontificio Instituto Bíblico de Roma y de la Facultad Teológica de Barcelona, descifró unos fragmentos de papiros encontrados en la cueva 7 de Oumran (mar Muerto). Se lo identifica así 705. Se trata del texto de San Marcos 6, 52 ss. En once cuevas aparecieron seiscientos rollos de pergaminos. En estos manuscritos, que se descubrieron en 1947, han aparecido textos del Éxodo, Isaías, Jeremías, etc. De casi todos los libros del Antiguo Testamento. El texto descifrado por el padre O'Callaghan es un fragmento del Evangelio de san Marcos enviado a Jerusalén por la cristiandad de Roma y que los esenios escondieron en esa cueva en ánforas, una de las cuales tiene el nombre de Roma en hebreo. Probablemente, esto ocurrió cuando la invasión de Palestina por los roma***nos, antes de la ruina de Jerusalén del año 70. En concreto, cuando se aproximaban las tropas de Vespasiano en el año 68. Este descubrimiento ha sido considerado como el más importante de este siglo sobre el Nuevo Testamento. En 1991 se publicó una edición facsímil con 1787 fotografías de estos manuscritos. Esta interpretación del padre O'Callaghan ha sido recientemente confirmada por el eminente profesor alemán de la Universidad de Oxford Carsten Peter Thiede en la prestigiosa revista in***ternacional Biblica. Thiede dice textualmente: «Conforme a las reglas del trabajo paleográfico y de la crítica textual, resulta cierto que 705 es Marcos 6, 52 ss. » El 705 es el papiro de O'Callag***han. Thiede ha publicado un estudio apoyando al padre O'Callaghan titulado ¿El manuscrito más antiguo de los Evangelios? «Son cada vez más los que aceptan esta identificación», ha dicho el padre Ignacio de la Potterie, S. J., como se ha visto en el Simposio Internacional celebrado del 18 al 20 de octubre de 1991 en Eichstat, donde apoya***ron esta opinion los expertos en papirología Hun***ger, de la Universidad de Viena, y Riesenfeld, de la Universidad de Upsala (Suecia). El texto 7Q5 ha sido estudiado en ordenador por Ibicus de Liverpool, y se ha demostrado que esa combinación de letras, en la Biblia, sólo se encuentra en Marcos 6, 52 ss., que es el 7Q5. El paleógrafo inglés Roberts, de la Universi***dad de Oxford, primera autoridad mundial en paleografía griega, antes de que se descifraran estos papiros, estudiando la grafía, afirmó que eran anteriores al año 50 d. J.C., es decir, unos veinte años después de la muerte de Jesús y diez años después que Marcos escribiera su Evangelio. Sin duda es anterior al año 68, en que fueron selladas las cuevas de Qumran, con los papiros dentro, an***tes de huir de las tropas de Vespasiano, que invadieron aquel territorio en el año 68. Se trata, por lo tanto, del manuscrito más cercano a Jesús de todos los conocidos. «El descifrador de estos documentos ha mani***festado que ya no puede afirmarse que el Evangelio sea una elaboración de la antigua comunidad cristiana, y que tuvo un período más o menos prolongado de difusión oral antes de ser escrito, sino que tenemos ya la comprobación de los hechos a través de fuentes inmediatas.» Este descubrimiento ha dado al traste con las teorías de Bultmann. La proximidad de este manuscrito al original echa por tierra la hipótesis de Bultmann, según la cual los Evangelios son una creación de la comunidad primitiva que transfiguró «el Jesús de la Historía» en «el Jesús de la fe». Este descubrimiento confirma científicamen***te lo que la Iglesia ha enseñado durante diecinue***ve siglos: la historicidad de los Evangelios. La ofensiva contra la historicidad de los Evan***gelios comenzó con Friedrich Strauss en 1835. La renovó Ernest Renan en 1863. Modernamente, Rudolf Bultmann afirma que «no podemos saber nada sobre la vida de Jesús, pues los Evangelios son la idealización de una leyenda de generaciones posteriores». Si el 7Q5 es del año 5(l, esta idealización no es posible en contemporáneos. El célebre teólogo protestante Oscar Cullmann, seguidor un tiempo de Bultmann, recono***ce que se separó de Bultmann por la interpretación que éste hacía de la Biblia. Para Bultmann «el único elemento histórico de los Evangelios que quedaría a salvo es la cruz. El resto, incluida la resurrección, sería un mero símbolo». Uno de los seguidores de Bultmann ha dicho de este descubrimiento del 705: «Habrá que echar al fuego siete toneladas de erudición germánica. El lapso de tiempo que transcurre entre los acontecimientos y la composición de los Evangelios es tan breve que no permite la forma*** ción de un mito contrario a la historia.» Recientemente, el doctor Carsten Peter Thiede ha publicado en la revista alemana Zeitschrift Für Papyrologie, especializada en papírología, haber descubierto un papiro con un fragmento del capítulo 26 del Evangelio de san Mateo, escrito en el siglo I de nuestra era. Se trata del Magdalen Cr. de Roma 17, por encontrarse en la Biblioteca del Magdalen College de Oxford. Fue donado por el reverendo Charles B. Huleat, antiguo alumno de este colegio, que había sido capellán de la Iglesia Británica de Luxor, en Egipto. Se trata de tres fragmentos de Mateo escritos en el año 70. Autenticidad textual de los Evangelios, única en la literatura universal La importancia de este descubrimiento se puede aclarar con algunos datos que lo ilustren. Sin duda todo el mundo sabe quién es Aristóteles. Aristóteles fue un filósofo griego. Sus libros de filosofía todavía se estudian en nuestros días. Sus reglas de los silogismos siguen siendo hoy la base de todo razonamiento filosófico. Pues el manuscrito más antiguo que conservamos de Aristóteles es 1400 años posterior a Aristó***teles y, sin embargo, hoy seguimos estudiándolo. Muchos han oído hablar de Menéndez Pidal, premio March, historiador español de fama inter***nacional. Menéndez Pidal ha escrito una historia de España en grandes tomos. Menéndez Pidal, una autoridad en historia, cita en su Historia de España a Tácito, y se fía de Tácito, y hace unas afirmaciones basadas en Tácito, a pesar de que el códice más cercano a Tácito que conservamos es 1340 años posterior a Tácito. Otro dato. Mommsen fue un catedrático de Historia Antigua en la Universidad de Berlín, premio Nobel de Historia. Él decía del historiador griego Polibio que «a él es a quien deben las generaciones posteriores, incluso la nuestra, los me***jores documentos acerca de la marcha de la civilización romana». Pues Mommsen, premio Nobel, catedrático de Historia Antigua en la Universidad de Berlín, se fía de Polibio, y resulta que el manuscrito más an tiguo que tenemos de Polibio es 1067 años posterior a Polibio. Recordemos que el espacio de tiempo desde Aristóteles a sus manuscritos más antiguos es de 1400 años; de Tácito a sus manuscritos, 1340 años; de Polibio a sus manuscritos, 1067 años. Pues de los Evangelios tenemos el papiro Bodmer 11, que se conserva en la Biblioteca de Cologny en Ginebra, que contiene el Evangelio de san Juan íntegro, y es solamente cien años posterior a san Juan! En 1935 se descubre el papiro Rylands que hoy se conserva en Manchester, que es ¡treinta y cinco años posterior a san Juan! Y el 705 del pa***dre O'Callaghan diez años posterior a Marcos. Cuando hombres de ciencia como un Menéndez Pidal y un Mommsen se flan de documentos que son en más de mil años posteriores a los auto res de los Evangelios tenemos manuscritos tan sólo unos treinta y cinco años posteriores a su autor. El valor que esto tiene desde el punto de vista científico es incalculable. Por eso Streeter, un crítico inglés, dice que los Evangelios tienen la posición más privilegiada que existe entre todas las obras de la literatura clásica. No hay ningún libro de la literatura clásica que tenga las garantías de histo***ricidad de los Santos Evangelios. De ningún autor clásico tenemos documentos de tanto valor. Pero hay más. Vamos a hablar ahora -segundo paso- del estado de conservación. Las obras completas más antiguas que conser***vamos de todos los autores latinos son posteriores al siglo VIII. De antes del siglo VIII no se conserva ninguna obra completa. Hay fragmentos de Cicerón, de César, de Horacio, de Virgilio, de Ovidio; pero íntegro no hay nada anterior al siglo VIII. En cambio tenemos 78 códices evangélicos completos entre los siglos IV y VI. Además, los Evangelios se citaban con tal frecuencia que solamente teniendo en cuenta las citas que existen en las obras de siete escritores de los siglos II al VII -y nos estamos remontando al siglo II-, que son Justino, Ireneo, Clemente, Orí***genes, Tertuliano, Hipólito y Eusebio, tenemos 26487 citas que rehacen el Evangelio entero. Lo que escribieron los evangelistas es verdad Dos reflexiones más sobre la veracidad de los Evangelios. Veamos cómo no sólo lo que escribieron los evangelistas es lo que hemos recibido, sino que lo que escribieron es la verdad. No hay mayor garantía de veracidad que lo que dice un testigo a otro testigo. Si un señor escribe hoy la historia de los feni***cios en Cádiz, podría decir alguna inexactitud: no hay supervivientes de los fenicios para que con tradigan lo que hoy queramos decir de ellos. Sería relativamente fácil poner alguna inexactitud en la historia de los fenicios en Cádiz, porque hace mucho tiempo que murieron todos. Pero si alguien escribe en el diario de Cádiz la crónica del partido del último domingo y cambia el resultado, todo el mundo se dará cuenta. Los Evangelios fueron escritos por testigos y para testigos. Los cristianos de aquella generación, cuando leían el Evangelio veían retratado lo que ellos habían visto, lo que ellos habían oído. Si aquellos Evangelios no dijeran la verdad, habrían sido rechazados como una mentira. Na***die habría querido guardar un libro de historia que desfiguraba la verdad. Los habrían rechaza***do, y no hay ni un solo documento que atestigüe el rechazo. ¿Qué hicieron aquellos testigos que habían co***nocido a Cristo, que habían visto su vida, que ha***bían oído su predicación? ¿Qué hicieron con los Evangelios? Guardaron los Evangelios como oro en paño. Los copiaron a mano -entonces no había imprenta- y los transmitieron de generación en generación con todo cariño, porque allí estaba retratado lo que ellos habían visto. Por eso conservamos este cúmulo de documentos de los Evangelios. Y las copias se han hecho con tal exactitud que es muy interesante el estudio comparativo de todos los documentos que tenemos de los Evangelios. Resulta que están tan perfectamente copiados que de mil partes, 999 son exactamente iguales, y sólo cambia el uno por mil. Además, ninguna de esas variaciones son cosas fundamentales. Son equivocaciones al copiar; poner una letra por otra, cambiar el orden de las palabras, etcétera. En fin, este capítulo pretende que tengamos una gran fe en los Santos Evangelios. Una gran fe, porque nos consta su historicidad. Por tanto, si hay alguien que no crea en el Evangelio, ése no tiene derecho a creer en nada de la historia de aquel tiempo. No puede creer ni en Alejandro Magno, ni en Ciro, ni en Darío, ni en Artajerjes, ni en nadie. Y si cree que ha habido un Alejandro Magno, un Escipión y un Aníbal, y cree porque lo dice la historia, habrá que tener en cuenta que muchas más garantías de verdad tienen los Santos Evan***gelios. Tengamos mucha fe en el Santo Evangelio y creamos a pies juntillas lo que dice, porque quien no cree en los Evangelios no tiene derecho a creer ni en la Anábasis de Jenofonte, ni en la Guerra de las Galias de Julio César, etc. Esos textos no se prueban con la fuerza, con la exactitud y con las garantías que tienen los Evangelios. Jorge Loring, S. J. “Motivos para creer”. |
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| "libera" <abba.adonai***gmail.com> escribió en el mensaje de noticias:a52a76da-9e3a-48db-8a70-e50b778e066c***r66g2000hsg.googlegroups.com... > Eleazar Sukenik, profesor de Arqueología en la Universidad Hebrea de > Jerusalén, recibió un día el aviso de un amigo suyo, anticuario > armenio, que quería verle urgentemente. > > Como vivían en Jerusalén en dos zonas militares distintas y no tenían > pases, las entrevistas se realizaban a través de la alambrada de púas. > El armenio le preguntó al judío si le interesaba lo que le estaba > enseñando: un trozo de cuero con escritura en hebreo. > > Veamos qué había en aquel escrito. > > Los manuscritos de Qumran > > Un pastor beduino, en la orilla del mar Muerto, un día pierde una > cabra. Buscando la cabra, encuentra unas cuevas en el tajo de un > monte. Con el fin de ver si la cabra se había metido en aquellas > cuevas, tira algunas piedras dentro. Las piedras rompen unas ánforas. > Al oír aquel ruido, sube a la cueva y se encuentra unas tinajas con > unos rollos de pergamino escrito. > > Ya que los pastores no entendían aquello que habían encontrado, se > dirigen a un anticuario para ver cuánto les daba a cambio. > > El anticuario no sabe si eso tiene valor o no, y entonces se > entrevista con Eleazar Sukenik, pro***fesor de Arqueología en la > Universidad Hebrea de Jerusalén. > > Este hombre se da cuenta de que aquello es interesante y va a verlo. > > Lo que había en aquella cueva de Qumran era una parte de una > biblioteca de un monasterio de esenios. > > Los esenios eran una especie de monjes judíos antiguos. > > Al parecer, durante la guerra del año 70, para salvar la biblioteca > introdujeron los rollos en án***foras y las escondieron allí, donde > permanecieron durante más de dos mil años. > > Los rollos eran los libros de entonces, que no tenían la forma y > encuadernación que tienen aho***ra. En aquel tiempo, los libros eran > unas tiras de papiro pegadas y enrolladas en un cilindro. > > Examinados, se vio que unos eran crónicas de guerras; otros, las > reglas del monasterio de esenios; otros, fragmentos de la Biblia: del > Pentateuco, de los Salmos, de los Profetas, etc. Por ejemplo, el texto > del profeta Isaías está completo. Estos textos coinciden perfectamente > con los utilizados por los hebreos y cristianos de hoy. Este fragmento > se mandó a la Universidad de Chicago para que lo analizasen al > carbono-14, el método para averiguar la antigüedad de la materia > orgánica. > > Es una joya. Ha sido un gran descubrimiento. Esto es un gran paso de > la ciencia a favor de la fe. Nosotros teníamos en la Biblia la > profecía de Isaías. Nosotros creemos en el profeta Isaías por***que es > un libro inspirado y sabemos que es de fe. > > Y ahora resulta que encontramos un libro que ha estado escondido dos > mil años en una cueva y sigue al pie de la letra la profecía de > Isaías. > > Ha supuesto un apoyo magnífico de la ciencia arqueológica en favor de > nuestra fe. > > El papiro 7Q5 > > En 1972, el padre José O'Callaghan, jesuita español papirólogo, > profesor de la Universidad Gregoriana de Roma y decano de la Facultad > Bíblica del Pontificio Instituto Bíblico de Roma y de la Facultad > Teológica de Barcelona, descifró unos fragmentos de papiros > encontrados en la cueva 7 de Oumran (mar Muerto). Se lo identifica así > 705. Se trata del texto de San Marcos 6, 52 ss. En once cuevas > aparecieron seiscientos rollos de pergaminos. En estos manuscritos, > que se descubrieron en 1947, han aparecido textos del Éxodo, Isaías, > Jeremías, etc. De casi todos los libros del Antiguo Testamento. El > texto descifrado por el padre O'Callaghan es un fragmento del > Evangelio de san Marcos enviado a Jerusalén por la cristiandad de Roma > y que los esenios escondieron en esa cueva en ánforas, una de las > cuales tiene el nombre de Roma en hebreo. Probablemente, esto ocurrió > cuando la invasión de Palestina por los roma***nos, antes de la ruina de > Jerusalén del año 70. En concreto, cuando se aproximaban las tropas de > Vespasiano en el año 68. Este descubrimiento ha sido considerado como > el más importante de este siglo sobre el Nuevo Testamento. En 1991 se > publicó una edición facsímil con 1787 fotografías de estos > manuscritos. > > Esta interpretación del padre O'Callaghan ha sido recientemente > confirmada por el eminente profesor alemán de la Universidad de Oxford > Carsten Peter Thiede en la prestigiosa revista in***ternacional Biblica. > Thiede dice textualmente: «Conforme a las reglas del trabajo > paleográfico y de la crítica textual, resulta cierto que 705 es Marcos > 6, 52 ss. » El 705 es el papiro de O'Callag***han. Thiede ha publicado > un estudio apoyando al padre O'Callaghan titulado ¿El manuscrito más > antiguo de los Evangelios? «Son cada vez más los que aceptan esta > identificación», ha dicho el padre Ignacio de la Potterie, S. J., como > se ha visto en el Simposio Internacional celebrado del 18 al 20 de > octubre de 1991 en Eichstat, donde apoya***ron esta opinion los expertos > en papirología Hun***ger, de la Universidad de Viena, y Riesenfeld, de > la Universidad de Upsala (Suecia). > > El texto 7Q5 ha sido estudiado en ordenador por Ibicus de Liverpool, y > se ha demostrado que esa combinación de letras, en la Biblia, sólo se > encuentra en Marcos 6, 52 ss., que es el 7Q5. > > El paleógrafo inglés Roberts, de la Universi***dad de Oxford, primera > autoridad mundial en paleografía griega, antes de que se descifraran > estos papiros, estudiando la grafía, afirmó que eran anteriores al año > 50 d. J.C., es decir, unos veinte años después de la muerte de Jesús y > diez años después que Marcos escribiera su Evangelio. Sin duda es > anterior al año 68, en que fueron selladas las cuevas de Qumran, con > los papiros dentro, an***tes de huir de las tropas de Vespasiano, que > invadieron aquel territorio en el año 68. Se trata, por lo tanto, del > manuscrito más cercano a Jesús de todos los conocidos. > > «El descifrador de estos documentos ha mani***festado que ya no puede > afirmarse que el Evangelio sea una elaboración de la antigua comunidad > cristiana, y que tuvo un período más o menos prolongado de difusión > oral antes de ser escrito, sino que tenemos ya la comprobación de los > hechos a través de fuentes inmediatas.» > > Este descubrimiento ha dado al traste con las teorías de Bultmann. La > proximidad de este manuscrito al original echa por tierra la hipótesis > de Bultmann, según la cual los Evangelios son una creación de la > comunidad primitiva que transfiguró «el Jesús de la Historía» en «el > Jesús de la fe». Este descubrimiento confirma científicamen***te lo que > la Iglesia ha enseñado durante diecinue***ve siglos: la historicidad de > los Evangelios. > > La ofensiva contra la historicidad de los Evan***gelios comenzó con > Friedrich Strauss en 1835. La renovó Ernest Renan en 1863. > Modernamente, Rudolf Bultmann afirma que «no podemos saber nada sobre > la vida de Jesús, pues los Evangelios son la idealización de una > leyenda de generaciones posteriores». Si el 7Q5 es del año 5(l, esta > idealización no es posible en contemporáneos. > > El célebre teólogo protestante Oscar Cullmann, seguidor un tiempo de > Bultmann, recono***ce que se separó de Bultmann por la interpretación > que éste hacía de la Biblia. Para Bultmann «el único elemento > histórico de los Evangelios que quedaría a salvo es la cruz. El resto, > incluida la resurrección, sería un mero símbolo». > > Uno de los seguidores de Bultmann ha dicho de este descubrimiento del > 705: «Habrá que echar al fuego siete toneladas de erudición germánica. > El lapso de tiempo que transcurre entre los acontecimientos y la > composición de los Evangelios es tan breve que no permite la forma*** > ción de un mito contrario a la historia.» > > Recientemente, el doctor Carsten Peter Thiede ha publicado en la > revista alemana Zeitschrift Für Papyrologie, especializada en > papírología, haber descubierto un papiro con un fragmento del capítulo > 26 del Evangelio de san Mateo, escrito en el siglo I de nuestra era. > Se trata del Magdalen Cr. de Roma 17, por encontrarse en la Biblioteca > del Magdalen College de Oxford. Fue donado por el reverendo Charles B. > Huleat, antiguo alumno de este colegio, que había sido capellán de la > Iglesia Británica de Luxor, en Egipto. Se trata de tres fragmentos de > Mateo escritos en el año 70. > > Autenticidad textual de los Evangelios, única en la literatura > universal > > La importancia de este descubrimiento se puede aclarar con algunos > datos que lo ilustren. > > Sin duda todo el mundo sabe quién es Aristóteles. Aristóteles fue un > filósofo griego. Sus libros de filosofía todavía se estudian en > nuestros días. Sus reglas de los silogismos siguen siendo hoy la base > de todo razonamiento filosófico. > > Pues el manuscrito más antiguo que conservamos de Aristóteles es 1400 > años posterior a Aristó***teles y, sin embargo, hoy seguimos > estudiándolo. > > Muchos han oído hablar de Menéndez Pidal, premio March, historiador > español de fama inter***nacional. Menéndez Pidal ha escrito una historia > de España en grandes tomos. > > Menéndez Pidal, una autoridad en historia, cita en su Historia de > España a Tácito, y se fía de Tácito, y hace unas afirmaciones basadas > en Tácito, a pesar de que el códice más cercano a Tácito que > conservamos es 1340 años posterior a Tácito. Otro dato. Mommsen fue un > catedrático de Historia Antigua en la Universidad de Berlín, premio > Nobel de Historia. Él decía del historiador griego Polibio que «a él > es a quien deben las generaciones posteriores, incluso la nuestra, los > me***jores documentos acerca de la marcha de la civilización romana». > > Pues Mommsen, premio Nobel, catedrático de Historia Antigua en la > Universidad de Berlín, se fía de Polibio, y resulta que el manuscrito > más an tiguo que tenemos de Polibio es 1067 años posterior a Polibio. > > Recordemos que el espacio de tiempo desde Aristóteles a sus > manuscritos más antiguos es de 1400 años; de Tácito a sus manuscritos, > 1340 años; de Polibio a sus manuscritos, 1067 años. > > Pues de los Evangelios tenemos el papiro Bodmer 11, que se conserva en > la Biblioteca de Cologny en Ginebra, que contiene el Evangelio de san > Juan íntegro, y es solamente cien años posterior a san Juan! > > En 1935 se descubre el papiro Rylands que hoy se conserva en > Manchester, que es ¡treinta y cinco años posterior a san Juan! Y el > 705 del pa***dre O'Callaghan diez años posterior a Marcos. > > Cuando hombres de ciencia como un Menéndez Pidal y un Mommsen se flan > de documentos que son en más de mil años posteriores a los auto res de > los Evangelios tenemos manuscritos tan sólo unos treinta y cinco años > posteriores a su autor. El valor que esto tiene desde el punto de > vista científico es incalculable. Por eso Streeter, un crítico inglés, > dice que los Evangelios tienen la posición más privilegiada que existe > entre todas las obras de la literatura clásica. No hay ningún libro de > la literatura clásica que tenga las garantías de histo***ricidad de los > Santos Evangelios. De ningún autor clásico tenemos documentos de tanto > valor. > > Pero hay más. > > Vamos a hablar ahora -segundo paso- del estado de conservación. > > Las obras completas más antiguas que conser***vamos de todos los autores > latinos son posteriores al siglo VIII. De antes del siglo VIII no se > conserva ninguna obra completa. Hay fragmentos de Cicerón, de César, > de Horacio, de Virgilio, de Ovidio; pero íntegro no hay nada anterior > al siglo VIII. > > En cambio tenemos 78 códices evangélicos completos entre los siglos IV > y VI. > > Además, los Evangelios se citaban con tal frecuencia que solamente > teniendo en cuenta las citas que existen en las obras de siete > escritores de los siglos II al VII -y nos estamos remontando al siglo > II-, que son Justino, Ireneo, Clemente, Orí***genes, Tertuliano, > Hipólito y Eusebio, tenemos 26487 citas que rehacen el Evangelio > entero. > > Lo que escribieron los evangelistas es verdad > > Dos reflexiones más sobre la veracidad de los Evangelios. > > Veamos cómo no sólo lo que escribieron los evangelistas es lo que > hemos recibido, sino que lo que escribieron es la verdad. > > No hay mayor garantía de veracidad que lo que dice un testigo a otro > testigo. > > Si un señor escribe hoy la historia de los feni***cios en Cádiz, podría > decir alguna inexactitud: no hay supervivientes de los fenicios para > que con tradigan lo que hoy queramos decir de ellos. Sería > relativamente fácil poner alguna inexactitud en la historia de los > fenicios en Cádiz, porque hace mucho tiempo que murieron todos. > > Pero si alguien escribe en el diario de Cádiz la crónica del partido > del último domingo y cambia el resultado, todo el mundo se dará > cuenta. > > Los Evangelios fueron escritos por testigos y para testigos. > > Los cristianos de aquella generación, cuando leían el Evangelio veían > retratado lo que ellos habían visto, lo que ellos habían oído. > > Si aquellos Evangelios no dijeran la verdad, habrían sido rechazados > como una mentira. Na***die habría querido guardar un libro de historia > que desfiguraba la verdad. Los habrían rechaza***do, y no hay ni un solo > documento que atestigüe el rechazo. > > ¿Qué hicieron aquellos testigos que habían co***nocido a Cristo, que > habían visto su vida, que ha***bían oído su predicación? ¿Qué hicieron > con los Evangelios? Guardaron los Evangelios como oro en paño. Los > copiaron a mano -entonces no había imprenta- y los transmitieron de > generación en generación con todo cariño, porque allí estaba retratado > lo que ellos habían visto. Por eso conservamos este cúmulo de > documentos de los Evangelios. > > Y las copias se han hecho con tal exactitud que es muy interesante el > estudio comparativo de todos los documentos que tenemos de los > Evangelios. > > Resulta que están tan perfectamente copiados que de mil partes, 999 > son exactamente iguales, y sólo cambia el uno por mil. Además, ninguna > de esas variaciones son cosas fundamentales. Son equivocaciones al > copiar; poner una letra por otra, cambiar el orden de las palabras, > etcétera. > > En fin, este capítulo pretende que tengamos una gran fe en los Santos > Evangelios. Una gran fe, porque nos consta su historicidad. > > Por tanto, si hay alguien que no crea en el Evangelio, ése no tiene > derecho a creer en nada de la historia de aquel tiempo. No puede creer > ni en Alejandro Magno, ni en Ciro, ni en Darío, ni en Artajerjes, ni > en nadie. > > Y si cree que ha habido un Alejandro Magno, un Escipión y un Aníbal, y > cree porque lo dice la historia, habrá que tener en cuenta que muchas > más garantías de verdad tienen los Santos Evan***gelios. > > Tengamos mucha fe en el Santo Evangelio y creamos a pies juntillas lo > que dice, porque quien no cree en los Evangelios no tiene derecho a > creer ni en la Anábasis de Jenofonte, ni en la Guerra de las Galias de > Julio César, etc. Esos textos no se prueban con la fuerza, con la > exactitud y con las garantías que tienen los Evangelios. > > Jorge Loring, S. J. “Motivos para creer”. Pero nada de lo que dice ese artículo aborda el meollo de la cuestión. Se le podían poner muchas objecciones en cuanto a las conclusiones materiales que el autor deduce, pero vamos a suponer que efectivamente dentro del conjunto de manuscritos encontrados había partes del Nuevo Testamento y, en concreto, partes de algunos Evangelios, como el de Mateo, etc. El problema grande es tratar de dotar, con los datos que se tienen, al personaje central, Jesucristo, de la dimensión sobrenatural que se pretende por los seguidores de sus enseñanzas. El sentido común que permite trasladarse con bastante dosis de realismo a los escenarios por donde se cree que ocurrieron los hechos inclina a pensar que a una buena persona con vocación de predicador y que utilizó un lenguaje oscuro, bastante críptico, muchas veces esotérico, creativo o metafórico, se le utilizó siglos más tarde como símbolo y como mito, añadiendo a su verdadera personalidad, "diferente" dentro de sus coetáneos, características inventadas imposibles de encontrar en un ser humano. Otra cosa es que inventar un personaje como Jesucristo para que sirva de modelo, la suma de todo lo bueno, de todo lo justo, de todo lo amoroso...y tenerlo como proyecto para que cada hombre intente llegar a esas cotas de perfección sea algo que pueda servir de revulsivo, de revitalizar o de cohesionar a amplios colectivos para posicionarse humana y socialmente de forma muy favorable para la supervivencia y para la convivencia. Pero eso es otra cuestión que nos llevaría muy lejos. Por ejemplo nos llevaría, a la vista de cómo estamos en nuestro Planeta, a concluir que algo ha fallado en el proyecto, o que Dios no eligió la mejor forma para hacerse visible a nuestros ojos y "salvarnos" a todos sin excepción. Para que entiendas mejor lo que quiero decir, repito un mensaje mio de hace unos días. ¿Podrías contestar a mi pregunta? "Los tres son apócrifos. En el de Tomás y Felipe se quiere dejar reflejado, sobre todo, lo que Jesús pudo decir en su paso por la tierra. En el de Pedro se relatan lo que se suponen hechos relevantes en relación, especialmente, con su muerte. Pregunta: ¿Por cuál nos inclinaríamos como documento de mayor verosimilitud histórica? http://escrituras.tripod.com/Textos/EvTomasGn.htm http://escrituras.tripod.com/Textos/EvFelipe.htm http://escrituras.tripod.com/Textos/EvPedro.htm |
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| On 20 jun, 13:39, "lorenz" <selasco...***hotmail.com> wrote: > > Pero nada de lo que dice ese artículo aborda el meollo de la cuestión.Se le > podían poner muchas objecciones en cuanto a las conclusiones materiales que > el autor deduce, pero vamos a suponer que efectivamente dentro del conjunto > de manuscritos encontrados había partes del Nuevo Testamento y, en concreto, > partes de algunos Evangelios, como el de Mateo, etc. De acuerdo en que el problema es Jesucristo y no Marcos, pero veamos lo que dice el padre O'Callaghan : ---- Confirmaciones científicas sobre el fragmento de San Marcos en Qumrán P. Dr. José O` Callaghan, S. I. Con gusto acepto la invitación que se me ha hecho de escribir un breve artículo en esta acreditada revista sobre el papiro de Marcos en la cueva 7º de Qumrán, cuya sigla es 7Q5. Es decir: 7Q (cueva 7º) y 5 (papiro inventariado con el numero 5). No voy a repetir ahora lo que he dicho ya en múltiples ocasiones, pero me voy a referir a la confirmación que sobre mi respuesta científica han hecho dos eminentes personalidades. La primera, la de una profesora de Papirología, que por muchos años a sido la presidenta de la Asociación Internacional de Papirólogos. Y la segunda la de un Catedrático de Matemáticas que ha hecho un decisivo cálculo de probabilidades sobre la legitimidad de la identificación marcada del fragmento 7Q5. Con referencia a la papiróloga se trata de Orsolina Montevecchi que por largos años ha regentado la cátedra de Papirología en la Universidad Católica de Milán. Dicha profesora ha hecho unas declaraciones muy importantes en una revista italiana, que se edita también en español[1]. Como no quiero cambiar ninguna de sus palabras (pues parecería que lo hago a favor de mi tesis), las voy a copiar literalmente, por más que no las ponga entre comillas. Sólo transcribo alguna palabra o frase entre comillas cuando aparece de esta forma en el original. Sirva esta indicación sobre el testimonio de la Prof. Montevecchi, que es el siguiente: Para una posible solución de la cuestión hace falta, en primer lugar, dejar al margen los prejuicios apologéticos o ideológicos. No hay nada que defender: incluso si el hallado en Qumrán no fuera un fragmento del evangelio de Marcos, el cristianismo no pierde nada. Y por lo que atañe al otro “partido”, no es correcto rechazar un debate científico sólo porque a priori uno está convencido de que un Evangelio no puedo haber sido escrito en una fecha tan antigua. El ánimo debe estar libre de prejuicios. Como papiróloga puedo decir que la identificación me parece segura. Las cinco líneas aún visibles que forman el fragmento corresponden al pasaje de Marcos, versículos 52 y 53. Es extremadamente improbable la correspondencia con otro texto. Las huellas se hallan en líneas diferentes: una vez averiguado que éstas coinciden con un fragmento de Marcos, es dificilísimo, prácticamente imposible que se trate de otro texto, quizás desconocido. ¡ Hay cinco líneas de texto en las que basarse ! Además, en el fragmento existe un paso de un período otro. Según la costumbre, en los textos antiguos este cambio no se indicaba, como haríamos nosotros y como se lee hoy en las versiones modernas del Evangelio, con un “aparte”, sino que consistía en un espacio vacío de tres o cuatro letras entre el final de un período y el comienzo del nuevo. Esto es exactamente lo que tenemos en este caso, entre el final del versículo 52 y el comienzo del versículo 53 del capítulo sexto. Añado que, según el estilo narrativo de Marcos, el capítulo sexto comienza con la conjunción “y” (kai en griego). Y es lo que hallamos en el fragmento. Luego tenemos esa palabra, un poco extraña, que aparece sólo una vez en el Antiguo Testamento y tres veces en el Nuevo, “Gennesaret”. También esta coincide con este pase de Marcos. Y todo el resto concuerda. Respecto a la fecha de composición, me parece que no se puede ir más allá de la mitad del primer siglo, es decir después del 50 como mucho pues este fragmento del evangelio de Marcos puede fecharse 20 años después de la muerte de Cristo. La pequeñez de 7Q5 no puede impedir la identificación, porque una identificación puede ser incontrovertible aun cuando el fragmento fuera minúsculo. A veces a los papirólogos nos basta poco para expresar una certeza. Y aquí existen cinco líneas que coinciden. El mismo arzobispo de Milán, Carlo María Martini, una verdadera autoridad en el campo bíblico escribió en 1972, cuando era rector del prestigioso Instituto bíblico de Roma: “Aunque al profano puede parecerle contrario, es muy improbable una coincidencia casual de algunas letras, dispuestas en diferentes líneas, con un texto literario conocido”. Transcrito el testimonio de Montevecchi, pasamos a considerar la aportación matemática de un insigne profesor, el Dr. Albert Dou[2]. Parece conveniente resaltar sus credenciales científicas: es ingeniero de camino, canales y puertos, y doctor en matemáticas. En Madrid a sido catedrático de matemáticas en la Escuela de Ingenieros de Caminos, y en la universidad de la misma ciudad, catedrático de ecuaciones diferenciales. Actualmente es profesor emérito de la Universidad Autónoma de Barcelona, en la que enseña historia de las matemáticas. Es además miembro numerario de la real Academia de Ciencias de Madrid y correspondiente de la de Barcelona. En el importante estudio citado en la nº 2 (El cálculo de probabilidades y las posibles identificaciones del 7Q5), propone diversas hipótesis de cálculo, de las que copio las más pertinentes. 1. Hipótesis del cálculo La probabilidad de que se encuentre actualmente otro texto, con el mismo número de espacios o letras y con una esticometria (longitud de la línea) que oscile –como la de 7Q5, según la identificación de Marcos- entre 20 y 23 letras, es de 1 contra 36 mil billones. Esta es la probabilidad que Dou llama P2. 2. Hipótesis de cálculo La probabilidad de que se encuentre casualmente otro texto con una esticometría oscilante entre 37 y 42 letras es de 1 contra 430 billones. Esta es la probabilidad P3. 3. Hipótesis del cálculo Al equiparar, desde el punto de vista del cálculo de probabilidades, un texto expresivo con un inexpresivo texto matemático, se da lugar a un error de difícil estimación, que no se ha tenido en cuenta en el cálculo de P2 y P3. Ahora bien, con los mismos presupuestos esticométricos de P2 y P3, el Dr. Dou propone a continuación las nuevas probabilidades de P*2 y P*3, que aproximan por exceso P2 y P3 y tienen en cuenta el error debido a la equiparación antes mencionada. Los nuevos valores, pues, son para P*2, 1 contra 900 mi millones; y para P*3, 1 contra 10 mil millones. Después de todo lo expuesto, parece que se podría acortar el plazo de aceptación de la que propuse hace algo más de veinticinco años. Y tal vez no sean inoportunas, para terminar unas palabras de Montevecchi, que no pertenecen a la entrevista antes citada: “Me parece que ya sería tiempo de incluir el 7Q5 en la lista de los papiros del N.T[3].” ------ Vemos pues que la base son unas letras letras y el tamaño de la línea. Una vez más los creyentes echan las campanas al vuelo de manera presurada. Podeis ver en http://es.wikipedia.org/wiki/7Q5 la imagen del documento en cuestión que no tiene sino mas de una docena de letras en cuatro líneas distintas. Las identificaciones de O'Callaghan fueron rechazadas de manera inmediata por los estudiosos bíblicos, si bien no hubo pronunciamentos en contra por parte de la papirología. Para muchos se trataba de un evidente intento de forzar la investigación en búsqueda a como diera lugar de textos neotestamentarios. La propuesta de O'Callaghan le valió su aislamiento del mundo de la investigación bíblica y la pérdida de su autoridad en dicho campo. Sin embargo, en 1982 un estudioso alemán de gran prestigio sería el encargado de reavivar el tema desde una perspectiva diferente. Se trataba del también papirólogo y teólogo Carsten Peter Thiede (1952-2004) quien demostró que si bien la identificación de O'Callaghan era de dificil demostración, no era completamente absurda. Mas que una "prueba concreta" nos hallamos ante el "deseo de probar" que los evangelios, tan controvertidos, tienen una base real. Sin embargo conocemos ya que el cristianismo tomó de otras religiones lo que le interesó. Si esas letras y ese orden se demostrara que coinciden con otras leyendas o mitos antiguos como lo son la matanza de inocentes, la leyenda del Diluvio, etc, ¿que probaría eso?. Tal como han dicho repetidas veces los teólogos, alegarían que es cosa del demonio para confundir a la gente. Seamos serios |
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| Voltaire, era un ateo fundamentalista, y dijo que la Biblia, estaría muerta en poco tiempo. Vaya profeta¡¡ Cuando murió, la que había sido su casa, se convirtió en una imprenta.. ¿de qué? Adivina: De la Biblia. Jajajaja, YHWH te vá a dejar en ridículo, tarde o temprano. Tú igual no lo verás, pero te puedo asegurar, que cuando niegas la Historicidad, la Veracidad, y la Inspiración de la Biblia, YHWH tarde o temprano te vá a dejar en ridículo.......pongo la mano en el fuego y no me quemo....:-))) EN CHINA LA BIBLIA ES EL NUEVO BESTSELLER CHINA. En 20 años de trabajo de la Imprenta Amity han impreso unos 50 millones de Biblias. Pero, esta imprenta se centra solo un libro “La Biblia” y en un solo mercado, el chino. Esta empresa es la más grande de literatura cristiana en una nación oficialmente atea, donde la libertad religiosa sigue siendo débil. No fue sino hasta 1979 cuando Deng Xiaping comenzó a quitar las restricciones sociales de la era de Mao Zedong, en la cual la mera posesión de una Biblia podría poner a quien la poseyera en un grave problema. Amity ha impreso mas de 41 millones de Biblias para creyentes chinos en la ciudad de Nanking, incluyendo más de tres millones de copias del año pasado. (Cerca de 9 millones de copias fueron exportadas a África, a otros lugares de Asia y el centro de Europa). Para un país cuya opresión religiosa es conocida internacionalmente, este sin duda es un logro significativo. Pero también pone de relieve la brecha que existe entre las Iglesias sancionadas oficialmente y las ilegales "casa" iglesias que existen fuera de la limitada esfera de la libertad religiosa en China. On 20 jun, 19:37, Valzar <val...***gmail.com> wrote: > On 20 jun, 13:39, "lorenz" <selasco...***hotmail.com> wrote: > > > > > Pero nada de lo que dice ese artículo aborda el meollo de la cuestión. Se le > > podían poner muchas objecciones en cuanto a las conclusiones materiales que > > el autor deduce, pero vamos a suponer que efectivamente dentro del conjunto > > de manuscritos encontrados había partes del Nuevo Testamento y, en concreto, > > partes de algunos Evangelios, como el de Mateo, etc. > > De acuerdo en que el problema es Jesucristo y no Marcos, pero veamos > lo que dice ***el padre O'Callaghan : > ---- > Confirmaciones científicas sobre el fragmento > > de San Marcos en Qumrán > > P. Dr. José O` Callaghan, S. I. > > Con gusto acepto la invitación que se me ha hecho de escribir un breve > artículo en esta acreditada ***revista sobre el papiro de Marcos en la > cueva 7º de Qumrán, cuya sigla es 7Q5. Es decir: 7Q (cueva 7º) y 5 > (papiro inventariado con el numero 5). > > No voy a repetir ahora lo que he dicho ya en múltiples ocasiones, pero > me voy a referir a la confirmación que sobre mi respuesta científica > han hecho dos eminentes personalidades. La primera, la de una > profesora de Papirología, que por muchos años a sido la presidenta de > la Asociación Internacional de Papirólogos. Y la segunda la de un > Catedrático de Matemáticas que ha hecho un decisivo cálculo de > probabilidades sobre la legitimidad de la identificación marcada del > fragmento 7Q5. > > Con referencia a la papiróloga se trata de Orsolina Montevecchi que > por largos años ha regentado la cátedra de Papirología en la > Universidad Católica de Milán. Dicha profesora ha hecho unas > declaraciones muy importantes en una revista italiana, que se edita > también en español[1]. Como no quiero cambiar ninguna de sus palabras > (pues parecería que lo hago a favor de mi tesis), las voy a copiar > literalmente, por más que no las ponga entre comillas. Sólo transcribo > alguna palabra o frase entre comillas cuando aparece de esta forma en > el original. Sirva esta indicación sobre el testimonio de la Prof. > Montevecchi, que es el siguiente: > > *** *** *** *** *** *** Para una posible solución de la cuestión hacefalta, en > primer lugar, dejar al margen los prejuicios apologéticos o > ideológicos. No hay nada que defender: incluso si el hallado en Qumrán > no fuera un fragmento del evangelio de Marcos, el cristianismo no > pierde nada. Y por lo que atañe al otro “partido”, no es correcto > rechazar un debate científico sólo porque a priori uno está convencido > de que un Evangelio no puedo haber sido escrito en una fecha tan > antigua. El ánimo debe estar libre de prejuicios. > > Como papiróloga puedo decir que la identificación me parece segura. > Las cinco líneas aún visibles que forman el fragmento corresponden al > pasaje de Marcos, versículos 52 y 53. Es extremadamente improbable la > correspondencia con otro texto. Las huellas se hallan en líneas > diferentes: una vez averiguado que éstas coinciden con un fragmento de > Marcos, es dificilísimo, prácticamente imposible que se trate de otro > texto, quizás desconocido. ¡ Hay cinco líneas de texto en las que > basarse ! > > *** *** *** *** *** *** Además, en el fragmento existe un paso de un período > otro. Según la costumbre, en los textos antiguos este cambio no se > indicaba, como haríamos nosotros y como se lee hoy en las versiones > modernas del Evangelio, ***con un “aparte”, sino que consistía en un > espacio vacío de tres o cuatro letras entre el final de un período y > el comienzo del nuevo. Esto es exactamente lo que tenemos en este > caso, entre el final del versículo 52 y el comienzo del versículo 53 > del capítulo sexto. Añado que, según el estilo narrativo de Marcos,el > capítulo sexto comienza con la conjunción “y” (kai en griego). Y es lo > que hallamos en el fragmento. Luego tenemos esa palabra, un poco > extraña, que aparece sólo una vez en el Antiguo Testamento y tres > veces en el Nuevo, “Gennesaret”. También esta coincide con este pase > de Marcos. Y todo el resto concuerda. > > *** *** *** *** *** *** Respecto a la fecha de composición, me parece que no se > puede ir más allá de la mitad del primer siglo, es decir después del > 50 como mucho pues este fragmento del evangelio de Marcos puede > fecharse 20 años después de la muerte de Cristo. > > *** *** *** *** *** *** ***La pequeñez de 7Q5 no puede impedir la identificación, > porque una identificación puede ser incontrovertible aun cuando el > fragmento fuera minúsculo. A veces a los papirólogos nos basta poco > para expresar una certeza. Y aquí existen cinco líneas que coinciden. > El mismo arzobispo de Milán, Carlo María Martini, una verdadera > autoridad en el campo bíblico escribió en 1972, cuando era rector del > prestigioso Instituto bíblico de Roma: “Aunque al profano puede > parecerle contrario, es muy improbable una coincidencia casual de > algunas letras, dispuestas en diferentes líneas, con un texto > literario conocido”. > > *** *** *** *** *** *** Transcrito el testimonio de Montevecchi, pasamos a > considerar la aportación matemática de un insigne profesor, el Dr. > Albert Dou[2]. > > *** *** *** *** *** *** Parece conveniente resaltar sus credenciales científicas: > es ingeniero de camino, canales y puertos, y doctor en matemáticas. En > Madrid a sido catedrático de matemáticas en la Escuela de Ingenieros > de Caminos, y en la universidad de la misma ciudad, catedrático de > ecuaciones diferenciales. Actualmente es profesor emérito de la > Universidad Autónoma de Barcelona, en la que enseña historia de las > matemáticas. Es además miembro numerario de la real Academia de > Ciencias de Madrid y correspondiente de la de Barcelona. > > *** *** *** *** *** *** En el importante estudio citado en la nº 2 (El cálculo de > probabilidades y las posibles identificaciones del 7Q5), propone > diversas hipótesis de cálculo, de las que copio las más pertinentes.. > > 1. *** *** ***Hipótesis del cálculo > > La probabilidad de que se encuentre actualmente otro texto, con el > mismo número de espacios o letras y con una esticometria (longitud de > la línea) ***que oscile –como la de 7Q5, según la identificación de > Marcos- entre 20 y 23 letras, es de 1 contra 36 mil billones. Esta es > la probabilidad que Dou llama P2. > > 2. *** *** ***Hipótesis de cálculo > > La probabilidad de que se encuentre casualmente otro texto con una > esticometría oscilante entre 37 y 42 letras es de 1 contra 430 > billones. Esta es la probabilidad P3. > > 3. *** *** ***Hipótesis del cálculo > > Al equiparar, desde el punto de vista del cálculo de probabilidades, > un texto expresivo con un inexpresivo texto matemático, se da lugar a > un error de difícil estimación, que no se ha tenido en cuenta en el > cálculo de P2 y P3. > > *** *** *** *** *** *** Ahora bien, con los mismos presupuestos esticométricos de > P2 y P3, el Dr. Dou propone a continuación las nuevas probabilidades > de P*2 y P*3, que aproximan por exceso P2 y P3 y tienen en cuenta el > error debido a la equiparación antes mencionada. > > *** *** *** *** *** *** Los nuevos valores, pues, son para P*2, 1 contra 900 mi > millones; y para P*3, 1 contra 10 mil millones. > > *** *** *** *** *** *** Después de todo lo expuesto, parece que se podría acortar > el plazo de aceptación de la que propuse hace algo más de veinticinco > años. Y tal vez no sean inoportunas, para terminar unas palabras de > Montevecchi, que no pertenecen a la entrevista antes citada: “Me > parece que ya sería tiempo de incluir el 7Q5 en la lista de los > papiros del N.T[3].” > ------ > > Vemos pues que la base son unas letras letras y el tamaño de la línea.. > Una vez más los creyentes echan las campanas al vuelo de manera > presurada. > Podeis ver en ***http://es.wikipedia.org/wiki/7Q5la imagen del > documento en cuestión que no tiene sino mas de una docena de letras en > cuatro líneas distintas. > Las identificaciones de O'Callaghan fueron rechazadas de manera > inmediata por los estudiosos bíblicos, si bien no hubo pronunciamentos > en contra por parte de la papirología. Para muchos se trataba de un > evidente intento de forzar la investigación en búsqueda a como diera > lugar de textos neotestamentarios. La propuesta de O'Callaghan le > valió su aislamiento del mundo de la investigación bíblica y la > pérdida de su autoridad en dicho campo. Sin embargo, en 1982 un > estudioso alemán de gran prestigio sería el encargado de reavivar el > tema desde una perspectiva diferente. Se trataba del también > papirólogo y teólogo Carsten Peter Thiede (1952-2004) quien demostró > que si bien la identificación de O'Callaghan era de dificil > demostración, no era completamente absurda. > Mas que una "prueba concreta" nos hallamos ante el "deseo de probar" > que los evangelios, tan controvertidos, tienen una base real. > Sin embargo conocemos ya que el cristianismo tomó de otras religiones > lo que le interesó. Si esas letras y ese orden se demostrara que > coinciden con otras leyendas o mitos antiguos como lo son la matanza > de inocentes, la leyenda del Diluvio, etc, ¿que probaría eso?. Tal > como han dicho repetidas veces los teólogos, alegarían que es cosa del > demonio para confundir a la gente. > Seamos serios |
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