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| Una cosa es que el marido le hubiese salido "flojeras", y otra muy distinta darse al fornicio con impenitente afán. Las cosas no siempre salen como se desea. En tal caso es lógico, y lícito, tratar de mudarlas, o por lo menos buscar una situación más llevadera. Y eso se consigue con un buen amante, so bre todo si se es reina de un país mediano, y se dispone de apreciable capi tal, condiciones apetecíbles para encontrar a un buen cristiano que se apia de las regias soledades. Pero doña Isabel se dedicó a rebasar todas las barreras que su situación, y la conveniencia del país que representaba, hubiesen debido servir para refre nar su ímpetus amatorios. Y más en una época en que la ausencia de métodos anticonceptivos, traía aparejada la exhuberancia en descendencia. La reina castiza tuvo un buen ejemplo materno. María Cristina, reina Goberna dora y viuda de Fernando VII, se casó con el guardia de corps Fernando Muñoz y tuvo con él seis hijos. Su raquítica fecundidad fernandina, la contrapusie ron los republicanos con la siguiente coplilla: "Decían los liberales que la reina no paría. Y ha parido más muñoces, que liberales había". Pero Isabel no se contentó con uno. Por el regio tálamo pasaron, para desepera ción de su confesor-san Antonio María Claret-y de la Santa Sede, petrificada con semejante nómina venérea, Serrano-el general bonito-, Gándara, Ruiz Arana, Miguel Tenorio-su secretario particular-, Carlos Marfori, Ramiro de la Puente, el dentista yanqui McKeon, el cantante de ópera Tirso de Obregón, el capitán Puig Moltó-padre de Alfonso XII, llamado "puigmoltejo"-, Carlos Luis de Borbón- primo suyo, y partidario de la rama carlista que disputaba el Trono a su regia amante-, ¡un turco-albanés, al que en sus cartas llamaba "Jorge de mi alma"!, y el húngaro Josef Haltmann, que contribuyó a consolarla en el exilio. Por el medio hubo algún guardia de corps, que la infanta Eulalia identificaba como su padre sin poder reconocerlo a ciencia cierta. Y hay quien dice que algún aman te ocasional y secreto se llevó a la tumba la regia dama. De semejante frenesí, hubo evidentes resultados prolíficos, concretados en diez partos y dos abortos. En 1850 nació un varón que sobrevivió una hora. En 1851 nació María Isabel Fran cisca-La Chata-cuya paternidad de atribuyó a Ruiz Arana, por lo que se la llama ba la "Araneja". En 1854 nació María Cristina, muerta a los tres días. En 1856 nació muerto Francisco de Asís Leopoldo. En 1857 nace el que luego sería Alfon so XII, cuya paternidad se atribuyó a Puig Moltó. Casi dos años después, en 1859, nació María Concepción Francisca de Asís, muerta a los dos años. En 1861 nació María del Pilar Berenguela, que murió a los 17 años. En 1862 nació la in fanta Paz. En 1864 nació Eulalia. Y aún tuvo posteriormente otro hijo-el últi mo-al que puso el mismo nombre de otro hermano nacido muerto, Francisco de Asís Leopoldo, que murió antes de cumplir un mes de vida. Autores hay que atribuyen la alta tasa de mortalidad, por otra parte muy frecuen te en la época,en la regia descendencia al vicio de la consanguinidad. Según di cha teoría los hijos que la reina tuvo con su legítimo esposo y primo carnal, morían de inmediato, y sobrevivían aquellos que provenían de sus amantes, lí bres del estigma consanguíneo. Incluso hay especialistas, como el fallecido Ba lansó, el profesor La Cierva, o Zavala, que opinan que se podrían utilizar las modernas técnicas genéticas en los restos de los descendientes de la reina pa ra acreditar su paternidad "extraconyugal". Ante las críticas que un sector de monárquicos "legitimistas" expresó sobre los desiguales matrimonios contraidos por los hijos del actual monarca, algún autor llegó a afirmar que desde la adulteración dinástica efectuada por Isabel II, la familia borbónica carecía del derecho a exigir ninguna clase de pedigrí a los consortes de los príncipes. La verdad es que, respetando el criterio de los que se ocupan de la dinastía borbónica desde un ángulo profesional, lo que carece de sentido a estas alturas es ocuparse de quien se casa con quien en una arcai ca familia que debería estar, desde hace largos años, en los anaqueles de la Historia. Pero...aquí siguen, no se sabe hasta cuando. |
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| On 27 jul, 22:45, gsmiga <manuf...***mixmail.com> wrote: > Una cosa es que el marido le hubiese salido "flojeras", y otra muy distinta > darse al fornicio con impenitente afán. Las cosas no siempre salen comose > desea. En tal caso es lógico, y lícito, tratar de mudarlas, o por lo menos > buscar una situación más llevadera. Y eso se consigue con un buen amante, so > bre todo si se es reina de un país mediano, y se dispone de apreciable capi > tal, condiciones apetecíbles para encontrar a un buen cristiano que se apia > de las regias soledades. > Pero doña Isabel se dedicó a rebasar todas las barreras que su situación, y > la conveniencia del país que representaba, hubiesen debido servir para refre > nar su ímpetus amatorios. Y más en una época en que la ausencia de métodos > anticonceptivos, traía aparejada la exhuberancia en descendencia. > La reina castiza tuvo un buen ejemplo materno. María Cristina, reina Goberna > dora y viuda de Fernando VII, se casó con el guardia de corps Fernando Muñoz > y tuvo con él seis hijos. Su raquítica fecundidad fernandina, la contrapusie > ron los republicanos con la siguiente coplilla: > "Decían los liberales > que la reina no paría. > Y ha parido más muñoces, > que liberales había". > Pero Isabel no se contentó con uno. Por el regio tálamo pasaron, paradesepera > ción de su confesor-san Antonio María Claret-y de la Santa Sede, petrificada > con semejante nómina venérea, Serrano-el general bonito-, Gándara, Ruiz Arana, > Miguel Tenorio-su secretario particular-, Carlos Marfori, Ramiro de la Puente, > el dentista yanqui McKeon, el cantante de ópera Tirso de Obregón, el capitán > Puig Moltó-padre de Alfonso XII, llamado "puigmoltejo"-, Carlos Luis deBorbón- > primo suyo, y partidario de la rama carlista que disputaba el Trono a su regia > amante-, ¡un turco-albanés, al que en sus cartas llamaba "Jorge de mialma"!, > y el húngaro Josef Haltmann, que contribuyó a consolarla en el exilio.. Por el > medio hubo algún guardia de corps, que la infanta Eulalia identificaba como su > padre sin poder reconocerlo a ciencia cierta. Y hay quien dice que algún aman > te ocasional y secreto se llevó a la tumba la regia dama. > De semejante frenesí, hubo evidentes resultados prolíficos, concretados en diez > partos y dos abortos. > En 1850 nació un varón que sobrevivió una hora. En 1851 nació María Isabel Fran > cisca-La Chata-cuya paternidad de atribuyó a Ruiz Arana, por lo que se la llama > ba la "Araneja". En 1854 nació María Cristina, muerta a los tres días. En 1856 > nació muerto Francisco de Asís Leopoldo. En 1857 nace el que luego sería Alfon > so XII, cuya paternidad se atribuyó a Puig Moltó. Casi dos años después, en > 1859, nació María Concepción Francisca de Asís, muerta a los dos años. En 1861 > nació María del Pilar Berenguela, que murió a los 17 años. En 1862 nació la in > fanta Paz. En 1864 nació Eulalia. Y aún tuvo posteriormente otro hijo-el últi > mo-al que puso el mismo nombre de otro hermano nacido muerto, Francisco de Asís > Leopoldo, que murió antes de cumplir un mes de vida. > Autores hay que atribuyen la alta tasa de mortalidad, por otra parte muy frecuen > te en la época,en la regia descendencia al vicio de la consanguinidad. Según di > cha teoría los hijos que la reina tuvo con su legítimo esposo y primocarnal, > morían de inmediato, y sobrevivían aquellos que provenían de sus amantes, lí > bres del estigma consanguíneo. Incluso hay especialistas, como el fallecido Ba > lansó, el profesor La Cierva, o Zavala, que opinan que se podrían utilizar las > modernas técnicas genéticas en los restos de los descendientes de la reina pa > ra acreditar su paternidad "extraconyugal". > Ante las críticas que un sector de monárquicos "legitimistas" expresó sobre los > desiguales matrimonios contraidos por los hijos del actual monarca, algún autor > llegó a afirmar que desde la adulteración dinástica efectuada por Isabel II, la > familia borbónica carecía del derecho a exigir ninguna clase de pedigrí a los > consortes de los príncipes. La verdad es que, respetando el criterio delos que > se ocupan de la dinastía borbónica desde un ángulo profesional, lo que carece > de sentido a estas alturas es ocuparse de quien se casa con quien en una arcai > ca familia que debería estar, desde hace largos años, en los anaqueles de la > Historia. Pero...aquí siguen, no se sabe hasta cuando. ¿y la moraleja de la historia esas es...? |
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| On 2008-07-28, Geode <leopoldo.perdomo***gmail.com> wrote: > On 27 jul, 22:45, gsmiga <manuf...***mixmail.com> wrote: >> Una cosa es que el marido le hubiese salido "flojeras", y otra muy distinta >> darse al fornicio con impenitente afán. Las cosas no siempre salen como se >> desea. En tal caso es lógico, y lícito, tratar de mudarlas, o por lo menos >> buscar una situación más llevadera. Y eso se consigue con un buen amante, so >> bre todo si se es reina de un país mediano, y se dispone de apreciable capi >> tal, condiciones apetecíbles para encontrar a un buen cristiano que se apia >> de las regias soledades. >> Pero doña Isabel se dedicó a rebasar todas las barreras que su situación, y >> la conveniencia del país que representaba, hubiesen debido servir para refre >> nar su ímpetus amatorios. Y más en una época en que la ausencia de métodos >> anticonceptivos, traía aparejada la exhuberancia en descendencia. >> La reina castiza tuvo un buen ejemplo materno. María Cristina, reina Goberna >> dora y viuda de Fernando VII, se casó con el guardia de corps Fernando Muñoz >> y tuvo con él seis hijos. Su raquítica fecundidad fernandina, la contrapusie >> ron los republicanos con la siguiente coplilla: >> "Decían los liberales >> que la reina no paría. >> Y ha parido más muñoces, >> que liberales había". >> Pero Isabel no se contentó con uno. Por el regio tálamo pasaron, para desepera >> ción de su confesor-san Antonio María Claret-y de la Santa Sede, petrificada >> con semejante nómina venérea, Serrano-el general bonito-, Gándara, Ruiz Arana, >> Miguel Tenorio-su secretario particular-, Carlos Marfori, Ramiro de la Puente, >> el dentista yanqui McKeon, el cantante de ópera Tirso de Obregón, el capitán >> Puig Moltó-padre de Alfonso XII, llamado "puigmoltejo"-, Carlos Luis de Borbón- >> primo suyo, y partidario de la rama carlista que disputaba el Trono a su regia >> amante-, ¡un turco-albanés, al que en sus cartas llamaba "Jorge de mi alma"!, >> y el húngaro Josef Haltmann, que contribuyó a consolarla en el exilio. Por el >> medio hubo algún guardia de corps, que la infanta Eulalia identificaba como su >> padre sin poder reconocerlo a ciencia cierta. Y hay quien dice que algún aman >> te ocasional y secreto se llevó a la tumba la regia dama. >> De semejante frenesí, hubo evidentes resultados prolíficos, concretados en diez >> partos y dos abortos. >> En 1850 nació un varón que sobrevivió una hora. En 1851 nació María Isabel Fran >> cisca-La Chata-cuya paternidad de atribuyó a Ruiz Arana, por lo que se la llama >> ba la "Araneja". En 1854 nació María Cristina, muerta a los tres días. En 1856 >> nació muerto Francisco de Asís Leopoldo. En 1857 nace el que luego sería Alfon >> so XII, cuya paternidad se atribuyó a Puig Moltó. Casi dos años después, en >> 1859, nació María Concepción Francisca de Asís, muerta a los dos años. En 1861 >> nació María del Pilar Berenguela, que murió a los 17 años. En 1862 nació la in >> fanta Paz. En 1864 nació Eulalia. Y aún tuvo posteriormente otro hijo-el últi >> mo-al que puso el mismo nombre de otro hermano nacido muerto, Francisco de Asís >> Leopoldo, que murió antes de cumplir un mes de vida. >> Autores hay que atribuyen la alta tasa de mortalidad, por otra parte muy frecuen >> te en la época,en la regia descendencia al vicio de la consanguinidad. Según di >> cha teoría los hijos que la reina tuvo con su legítimo esposo y primo carnal, >> morían de inmediato, y sobrevivían aquellos que provenían de sus amantes, lí >> bres del estigma consanguíneo. Incluso hay especialistas, como el fallecido Ba >> lansó, el profesor La Cierva, o Zavala, que opinan que se podrían utilizar las >> modernas técnicas genéticas en los restos de los descendientes de la reina pa >> ra acreditar su paternidad "extraconyugal". >> Ante las críticas que un sector de monárquicos "legitimistas" expresó sobre los >> desiguales matrimonios contraidos por los hijos del actual monarca, algún autor >> llegó a afirmar que desde la adulteración dinástica efectuada por Isabel II, la >> familia borbónica carecía del derecho a exigir ninguna clase de pedigrí a los >> consortes de los príncipes. La verdad es que, respetando el criterio de los que >> se ocupan de la dinastía borbónica desde un ángulo profesional, lo que carece >> de sentido a estas alturas es ocuparse de quien se casa con quien en una arcai >> ca familia que debería estar, desde hace largos años, en los anaqueles de la >> Historia. Pero...aquí siguen, no se sabe hasta cuando. > > ¿y la moraleja de la historia esas es...? La que te parezca. |
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| On 28 jul, 20:46, gsmiga <manuf...***mixmail.com> wrote: > On 2008-07-28, Geode <leopoldo.perd...***gmail.com> wrote: > > > On 27 jul, 22:45, gsmiga <manuf...***mixmail.com> wrote: > >> Una cosa es que el marido le hubiese salido "flojeras", y otra muy distinta > >> darse al fornicio con impenitente afán. Las cosas no siempre salen como se > >> desea. En tal caso es lógico, y lícito, tratar de mudarlas, o por lo menos > >> buscar una situación más llevadera. Y eso se consigue con un buen amante, so > >> bre todo si se es reina de un país mediano, y se dispone de apreciable capi > >> tal, condiciones apetecíbles para encontrar a un buen cristiano que se apia > >> de las regias soledades. > >> Pero doña Isabel se dedicó a rebasar todas las barreras que su situación, y > >> la conveniencia del país que representaba, hubiesen debido servir para refre > >> nar su ímpetus amatorios. Y más en una época en que la ausencia de métodos > >> anticonceptivos, traía aparejada la exhuberancia en descendencia. > >> La reina castiza tuvo un buen ejemplo materno. María Cristina, reinaGoberna > >> dora y viuda de Fernando VII, se casó con el guardia de corps Fernando Muñoz > >> y tuvo con él seis hijos. Su raquítica fecundidad fernandina, la contrapusie > >> ron los republicanos con la siguiente coplilla: > >> "Decían los liberales > >> que la reina no paría. > >> Y ha parido más muñoces, > >> que liberales había". > >> Pero Isabel no se contentó con uno. Por el regio tálamo pasaron, para desepera > >> ción de su confesor-san Antonio María Claret-y de la Santa Sede, petrificada > >> con semejante nómina venérea, Serrano-el general bonito-, Gándara, Ruiz Arana, > >> Miguel Tenorio-su secretario particular-, Carlos Marfori, Ramiro de laPuente, > >> el dentista yanqui McKeon, el cantante de ópera Tirso de Obregón, el capitán > >> Puig Moltó-padre de Alfonso XII, llamado "puigmoltejo"-, Carlos Luisde Borbón- > >> primo suyo, y partidario de la rama carlista que disputaba el Trono a su regia > >> amante-, ¡un turco-albanés, al que en sus cartas llamaba "Jorge demi alma"!, > >> y el húngaro Josef Haltmann, que contribuyó a consolarla en el exilio. Por el > >> medio hubo algún guardia de corps, que la infanta Eulalia identificaba como su > >> padre sin poder reconocerlo a ciencia cierta. Y hay quien dice que algún aman > >> te ocasional y secreto se llevó a la tumba la regia dama. > >> De semejante frenesí, hubo evidentes resultados prolíficos, concretados en diez > >> partos y dos abortos. > >> En 1850 nació un varón que sobrevivió una hora. En 1851 nació María Isabel Fran > >> cisca-La Chata-cuya paternidad de atribuyó a Ruiz Arana, por lo que se la llama > >> ba la "Araneja". En 1854 nació María Cristina, muerta a los tres días. En 1856 > >> nació muerto Francisco de Asís Leopoldo. En 1857 nace el que luegosería Alfon > >> so XII, cuya paternidad se atribuyó a Puig Moltó. Casi dos años después, en > >> 1859, nació María Concepción Francisca de Asís, muerta a los dos años. En 1861 > >> nació María del Pilar Berenguela, que murió a los 17 años. En 1862 nació la in > >> fanta Paz. En 1864 nació Eulalia. Y aún tuvo posteriormente otro hijo-el últi > >> mo-al que puso el mismo nombre de otro hermano nacido muerto, Francisco de Asís > >> Leopoldo, que murió antes de cumplir un mes de vida. > >> Autores hay que atribuyen la alta tasa de mortalidad, por otra parte muy frecuen > >> te en la época,en la regia descendencia al vicio de la consanguinidad. Según di > >> cha teoría los hijos que la reina tuvo con su legítimo esposo y primo carnal, > >> morían de inmediato, y sobrevivían aquellos que provenían de susamantes, lí > >> bres del estigma consanguíneo. Incluso hay especialistas, como el fallecido Ba > >> lansó, el profesor La Cierva, o Zavala, que opinan que se podrían utilizar las > >> modernas técnicas genéticas en los restos de los descendientes de la reina pa > >> ra acreditar su paternidad "extraconyugal". > >> Ante las críticas que un sector de monárquicos "legitimistas" expresó sobre los > >> desiguales matrimonios contraidos por los hijos del actual monarca, algún autor > >> llegó a afirmar que desde la adulteración dinástica efectuada por Isabel II, la > >> familia borbónica carecía del derecho a exigir ninguna clase de pedigrí a los > >> consortes de los príncipes. La verdad es que, respetando el criteriode los que > >> se ocupan de la dinastía borbónica desde un ángulo profesional, lo que carece > >> de sentido a estas alturas es ocuparse de quien se casa con quien en una arcai > >> ca familia que debería estar, desde hace largos años, en los anaqueles de la > >> Historia. Pero...aquí siguen, no se sabe hasta cuando. > > > ¿y la moraleja de la historia esas es...? > > La que te parezca. Es que se me ocurren muchas moralejas. Y no sé cual es la buena. Una) Que solo una reina, ya algo... ¿pelleja? se puede emperi-follar a tanta gente. Una tía normal y corriente, no creo que tuviera tantas oportunidades de cama. Salvo si es una productora rica de Jolibud. Dos) Que a esa reina no la quemaron en la hoguera porque los liberales y sus tropas leales, no lo hubieran permitido. Tres) que nos hemos enterado de todos estos chismes, porque la pecadora reina estaba aliada con los liberales. Si se hubiera mantenido en el campo conservador, estos chismes solo se sabrían porque los hubieran contado los liberales, los republicanos o los socialistas. Leopoldo |
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| On 28 jul, 20:46, gsmiga <manuf...***mixmail.com> wrote: > On 2008-07-28, Geode <leopoldo.perd...***gmail.com> wrote: > > > On 27 jul, 22:45, gsmiga <manuf...***mixmail.com> wrote: > >> Una cosa es que el marido le hubiese salido "flojeras", y otra muy distinta > >> darse al fornicio con impenitente afán. Las cosas no siempre salen como se > >> desea. En tal caso es lógico, y lícito, tratar de mudarlas, o por lo menos > >> buscar una situación más llevadera. Y eso se consigue con un buen amante, so > >> bre todo si se es reina de un país mediano, y se dispone de apreciable capi > >> tal, condiciones apetecíbles para encontrar a un buen cristiano que se apia > >> de las regias soledades. > >> Pero doña Isabel se dedicó a rebasar todas las barreras que su situación, y > >> la conveniencia del país que representaba, hubiesen debido servir para refre > >> nar su ímpetus amatorios. Y más en una época en que la ausencia de métodos > >> anticonceptivos, traía aparejada la exhuberancia en descendencia. > >> La reina castiza tuvo un buen ejemplo materno. María Cristina, reinaGoberna > >> dora y viuda de Fernando VII, se casó con el guardia de corps Fernando Muñoz > >> y tuvo con él seis hijos. Su raquítica fecundidad fernandina, la contrapusie > >> ron los republicanos con la siguiente coplilla: > >> "Decían los liberales > >> que la reina no paría. > >> Y ha parido más muñoces, > >> que liberales había". > >> Pero Isabel no se contentó con uno. Por el regio tálamo pasaron, para desepera > >> ción de su confesor-san Antonio María Claret-y de la Santa Sede, petrificada > >> con semejante nómina venérea, Serrano-el general bonito-, Gándara, Ruiz Arana, > >> Miguel Tenorio-su secretario particular-, Carlos Marfori, Ramiro de laPuente, > >> el dentista yanqui McKeon, el cantante de ópera Tirso de Obregón, el capitán > >> Puig Moltó-padre de Alfonso XII, llamado "puigmoltejo"-, Carlos Luisde Borbón- > >> primo suyo, y partidario de la rama carlista que disputaba el Trono a su regia > >> amante-, ¡un turco-albanés, al que en sus cartas llamaba "Jorge demi alma"!, > >> y el húngaro Josef Haltmann, que contribuyó a consolarla en el exilio. Por el > >> medio hubo algún guardia de corps, que la infanta Eulalia identificaba como su > >> padre sin poder reconocerlo a ciencia cierta. Y hay quien dice que algún aman > >> te ocasional y secreto se llevó a la tumba la regia dama. > >> De semejante frenesí, hubo evidentes resultados prolíficos, concretados en diez > >> partos y dos abortos. > >> En 1850 nació un varón que sobrevivió una hora. En 1851 nació María Isabel Fran > >> cisca-La Chata-cuya paternidad de atribuyó a Ruiz Arana, por lo que se la llama > >> ba la "Araneja". En 1854 nació María Cristina, muerta a los tres días. En 1856 > >> nació muerto Francisco de Asís Leopoldo. En 1857 nace el que luegosería Alfon > >> so XII, cuya paternidad se atribuyó a Puig Moltó. Casi dos años después, en > >> 1859, nació María Concepción Francisca de Asís, muerta a los dos años. En 1861 > >> nació María del Pilar Berenguela, que murió a los 17 años. En 1862 nació la in > >> fanta Paz. En 1864 nació Eulalia. Y aún tuvo posteriormente otro hijo-el últi > >> mo-al que puso el mismo nombre de otro hermano nacido muerto, Francisco de Asís > >> Leopoldo, que murió antes de cumplir un mes de vida. > >> Autores hay que atribuyen la alta tasa de mortalidad, por otra parte muy frecuen > >> te en la época,en la regia descendencia al vicio de la consanguinidad. Según di > >> cha teoría los hijos que la reina tuvo con su legítimo esposo y primo carnal, > >> morían de inmediato, y sobrevivían aquellos que provenían de susamantes, lí > >> bres del estigma consanguíneo. Incluso hay especialistas, como el fallecido Ba > >> lansó, el profesor La Cierva, o Zavala, que opinan que se podrían utilizar las > >> modernas técnicas genéticas en los restos de los descendientes de la reina pa > >> ra acreditar su paternidad "extraconyugal". > >> Ante las críticas que un sector de monárquicos "legitimistas" expresó sobre los > >> desiguales matrimonios contraidos por los hijos del actual monarca, algún autor > >> llegó a afirmar que desde la adulteración dinástica efectuada por Isabel II, la > >> familia borbónica carecía del derecho a exigir ninguna clase de pedigrí a los > >> consortes de los príncipes. La verdad es que, respetando el criteriode los que > >> se ocupan de la dinastía borbónica desde un ángulo profesional, lo que carece > >> de sentido a estas alturas es ocuparse de quien se casa con quien en una arcai > >> ca familia que debería estar, desde hace largos años, en los anaqueles de la > >> Historia. Pero...aquí siguen, no se sabe hasta cuando. > > > ¿y la moraleja de la historia esas es...? > > La que te parezca. Es que se me ocurren muchas moralejas. Y no sé cual es la buena. Una) Que solo una reina, ya algo... ¿pelleja? se puede emperi-follar a tanta gente. Una tía normal y corriente, no creo que tuviera tantas oportunidades de cama. Salvo si es una productora rica de Jolibud. Dos) Que a esa reina no la quemaron en la hoguera porque los liberales y sus tropas leales, no lo hubieran permitido. Tres) que nos hemos enterado de todos estos chismes, porque la pecadora reina estaba aliada con los liberales. Si se hubiera mantenido en el campo conservador, estos chismes solo se sabrían porque los hubieran contado los liberales, los republicanos o los socialistas. Leopoldo |
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| On 2008-07-30, Geode <leopoldo.perdomo***gmail.com> wrote: > On 28 jul, 20:46, gsmiga <manuf...***mixmail.com> wrote: >> On 2008-07-28, Geode <leopoldo.perd...***gmail.com> wrote: >> >> > On 27 jul, 22:45, gsmiga <manuf...***mixmail.com> wrote: >> >> Una cosa es que el marido le hubiese salido "flojeras", y otra muy distinta >> >> darse al fornicio con impenitente afán. Las cosas no siempre salen como se >> >> desea. En tal caso es lógico, y lícito, tratar de mudarlas, o por lo menos >> >> buscar una situación más llevadera. Y eso se consigue con un buen amante, so >> >> bre todo si se es reina de un país mediano, y se dispone de apreciable capi >> >> tal, condiciones apetecíbles para encontrar a un buen cristiano que se apia >> >> de las regias soledades. >> >> Pero doña Isabel se dedicó a rebasar todas las barreras que su situación, y >> >> la conveniencia del país que representaba, hubiesen debido servir para refre >> >> nar su ímpetus amatorios. Y más en una época en que la ausencia de métodos >> >> anticonceptivos, traía aparejada la exhuberancia en descendencia. >> >> La reina castiza tuvo un buen ejemplo materno. María Cristina, reina Goberna >> >> dora y viuda de Fernando VII, se casó con el guardia de corps Fernando Muñoz >> >> y tuvo con él seis hijos. Su raquítica fecundidad fernandina, la contrapusie >> >> ron los republicanos con la siguiente coplilla: >> >> "Decían los liberales >> >> que la reina no paría. >> >> Y ha parido más muñoces, >> >> que liberales había". >> >> Pero Isabel no se contentó con uno. Por el regio tálamo pasaron, para desepera >> >> ción de su confesor-san Antonio María Claret-y de la Santa Sede, petrificada >> >> con semejante nómina venérea, Serrano-el general bonito-, Gándara, Ruiz Arana, >> >> Miguel Tenorio-su secretario particular-, Carlos Marfori, Ramiro de la Puente, >> >> el dentista yanqui McKeon, el cantante de ópera Tirso de Obregón, el capitán >> >> Puig Moltó-padre de Alfonso XII, llamado "puigmoltejo"-, Carlos Luis de Borbón- >> >> primo suyo, y partidario de la rama carlista que disputaba el Trono a su regia >> >> amante-, ¡un turco-albanés, al que en sus cartas llamaba "Jorge de mi alma"!, >> >> y el húngaro Josef Haltmann, que contribuyó a consolarla en el exilio. Por el >> >> medio hubo algún guardia de corps, que la infanta Eulalia identificaba como su >> >> padre sin poder reconocerlo a ciencia cierta. Y hay quien dice que algún aman >> >> te ocasional y secreto se llevó a la tumba la regia dama. >> >> De semejante frenesí, hubo evidentes resultados prolíficos, concretados en diez >> >> partos y dos abortos. >> >> En 1850 nació un varón que sobrevivió una hora. En 1851 nació María Isabel Fran >> >> cisca-La Chata-cuya paternidad de atribuyó a Ruiz Arana, por lo que se la llama >> >> ba la "Araneja". En 1854 nació María Cristina, muerta a los tres días. En 1856 >> >> nació muerto Francisco de Asís Leopoldo. En 1857 nace el que luego sería Alfon >> >> so XII, cuya paternidad se atribuyó a Puig Moltó. Casi dos años después, en >> >> 1859, nació María Concepción Francisca de Asís, muerta a los dos años. En 1861 >> >> nació María del Pilar Berenguela, que murió a los 17 años. En 1862 nació la in >> >> fanta Paz. En 1864 nació Eulalia. Y aún tuvo posteriormente otro hijo-el últi >> >> mo-al que puso el mismo nombre de otro hermano nacido muerto, Francisco de Asís >> >> Leopoldo, que murió antes de cumplir un mes de vida. >> >> Autores hay que atribuyen la alta tasa de mortalidad, por otra parte muy frecuen >> >> te en la época,en la regia descendencia al vicio de la consanguinidad. Según di >> >> cha teoría los hijos que la reina tuvo con su legítimo esposo y primo carnal, >> >> morían de inmediato, y sobrevivían aquellos que provenían de sus amantes, lí >> >> bres del estigma consanguíneo. Incluso hay especialistas, como el fallecido Ba >> >> lansó, el profesor La Cierva, o Zavala, que opinan que se podrían utilizar las >> >> modernas técnicas genéticas en los restos de los descendientes de la reina pa >> >> ra acreditar su paternidad "extraconyugal". >> >> Ante las críticas que un sector de monárquicos "legitimistas" expresó sobre los >> >> desiguales matrimonios contraidos por los hijos del actual monarca, algún autor >> >> llegó a afirmar que desde la adulteración dinástica efectuada por Isabel II, la >> >> familia borbónica carecía del derecho a exigir ninguna clase de pedigrí a los >> >> consortes de los príncipes. La verdad es que, respetando el criterio de los que >> >> se ocupan de la dinastía borbónica desde un ángulo profesional, lo que carece >> >> de sentido a estas alturas es ocuparse de quien se casa con quien en una arcai >> >> ca familia que debería estar, desde hace largos años, en los anaqueles de la >> >> Historia. Pero...aquí siguen, no se sabe hasta cuando. >> >> > ¿y la moraleja de la historia esas es...? >> >> La que te parezca. > > Es que se me ocurren muchas moralejas. Y no sé cual es la buena. > > Una) Que solo una reina, ya algo... ¿pelleja? se puede emperi-follar > a tanta gente. Una tía normal y corriente, no creo que tuviera tantas > oportunidades de cama. Salvo si es una productora rica de Jolibud. > > Dos) Que a esa reina no la quemaron en la hoguera porque los > liberales y sus tropas leales, no lo hubieran permitido. > > Tres) que nos hemos enterado de todos estos chismes, porque la > pecadora reina estaba aliada con los liberales. Si se hubiera > mantenido en el campo conservador, estos chismes solo se sabrían > porque los hubieran contado los liberales, los republicanos o los > socialistas. > > Leopoldo Todas esas consideraciones están bien traidas. Pero está muy claro que si en vez de doña Isabel, fuese otra señora con su mismo historial, nadie se hubie se ocupado seriamente del tema. Lo que trae de cabeza a los historiadores "dinásticos"-por ejemplo La Cierva y el difunto Balansó-, y también a los antidinásticos-por ejemplo Rafael Bo rrás Betriú-es el hecho de que a partir de su "liasson" con el apuesto Puig Moltó, la dinastía se convirtió en adulterina. Naturalmente, a la gente del común, nos da igual a estas alturas; sin embar go llama la atención que Alfonso XIII se la "cogiera con papel de fumar" a la hora de emparentar a sus hijos, siguiendo estrictamente lo dispuesto en la Pragmática de Carlos III sobre matrimonios desiguales, y excluyese a sus dos hijos mayores, Alfonso-Príncipe de Asturias-y a su hermano Jaime, por casarse con señoras que no pertenecían a familias de la realeza. Lo que viniendo de quien venía-su augusta abuela Isabel II-era echarle mucho arroz al cuscús. Actualmente, los hijos de los monarcas también se han casado con personas no pertenecientes a la realeza, lo que pone de los nervios a los monárquicos de prosapia, porque en el caso del príncipe Felipe, aúnque está casado con el acuerdo de las Cortes-requisito imprescindíble-, según los historiadores de la Institución-así llaman a la monarquía-afirman que ha perdido el derecho a la jefatura de la Casa Real. Esto de la Casa Real es un lío que se traen entre ellos, y que para nada afec ta a la cuestión sucesoria, pero sí a la Familia Real, que tiene las normas citadas de Carlos III. Por lo tanto, para los observantes "estrictos" de los ritos monárquicos con todas sus mojigangas, Felipe podrá, en su día, reinar en España, pero no será jefe de la Casa Real. Según afirma el historiador José María Zavala, la persona a la que corresponderá la jefatura de la Casa de Borbón al faltar el actual monarca español, es doña María de Borbón Dos Sicilias, hija del duque de Calabria. Pero es que el asunto, para los monárquicos de monterilla, es de órdago. Por que si Juan Carlos I está hoy en el Trono-aparte de por que lo puso Franco-se debe a la exclusión del orden sucesorio de los dos hermanos mayores de su pa dre, Juan de Borbón, citados más arriba. Y lo que desagrada a los fans de la realeza es que habiendo llegado al Trono debido a tal circunstancia, permita ahora a sus hijos, y concretamente a su heredero Felipe, que se case por lí bre como hicieron sus tíos-abuelos y que tan caro les costó. A ellos los ex cluyeron y gracias a eso reina hoy su padre; en cambio él-Felipe-haciendo lo mismo, va a reinar. Para terminar, transcribo los párrafos más ocurrentes de la Pragmática cita da de Carlos III, que gobernó los matrimonios de la realeza hispana desde que se dictó. Bueno, hasta ahora, que ha sido olvidada completamente por la regia descendencia y por eso se soliviantan sus fieles más ortodoxos. "Mando asimismo que se conserve en los infantes y grandes la costumbre y obligación de darme cuenta, y a los Reyes mis sucesores, de los con tratos matrimoniales que intenten celebrar ellos o sus hijos o inmedia tos sucesores y si (lo que no es creíble) omitiese alguno el cumplimien to, casándose sin real permiso, así los contraventores como sus descen dencia, por este mero hecho, queden inhábiles para gozar los títulos ho nores y bienes dimanados de la Corona..." Todo esto no son más que pasatiempos que ya deberían estar archiolvidados en nuestro país. Pero...la gente está encantada, y las revistas y programas te levisivos de compresa y bragueta, lo mismo que los periodistas de "cámara" vi ven muy bien con todas estas chorradas...Pues que siga la fiesta. |
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| On 2008-07-30, Geode <leopoldo.perdomo***gmail.com> wrote: > On 28 jul, 20:46, gsmiga <manuf...***mixmail.com> wrote: >> On 2008-07-28, Geode <leopoldo.perd...***gmail.com> wrote: >> >> > On 27 jul, 22:45, gsmiga <manuf...***mixmail.com> wrote: >> >> Una cosa es que el marido le hubiese salido "flojeras", y otra muy distinta >> >> darse al fornicio con impenitente afán. Las cosas no siempre salen como se >> >> desea. En tal caso es lógico, y lícito, tratar de mudarlas, o por lo menos >> >> buscar una situación más llevadera. Y eso se consigue con un buen amante, so >> >> bre todo si se es reina de un país mediano, y se dispone de apreciable capi >> >> tal, condiciones apetecíbles para encontrar a un buen cristiano que se apia >> >> de las regias soledades. >> >> Pero doña Isabel se dedicó a rebasar todas las barreras que su situación, y >> >> la conveniencia del país que representaba, hubiesen debido servir para refre >> >> nar su ímpetus amatorios. Y más en una época en que la ausencia de métodos >> >> anticonceptivos, traía aparejada la exhuberancia en descendencia. >> >> La reina castiza tuvo un buen ejemplo materno. María Cristina, reina Goberna >> >> dora y viuda de Fernando VII, se casó con el guardia de corps Fernando Muñoz >> >> y tuvo con él seis hijos. Su raquítica fecundidad fernandina, la contrapusie >> >> ron los republicanos con la siguiente coplilla: >> >> "Decían los liberales >> >> que la reina no paría. >> >> Y ha parido más muñoces, >> >> que liberales había". >> >> Pero Isabel no se contentó con uno. Por el regio tálamo pasaron, para desepera >> >> ción de su confesor-san Antonio María Claret-y de la Santa Sede, petrificada >> >> con semejante nómina venérea, Serrano-el general bonito-, Gándara, Ruiz Arana, >> >> Miguel Tenorio-su secretario particular-, Carlos Marfori, Ramiro de la Puente, >> >> el dentista yanqui McKeon, el cantante de ópera Tirso de Obregón, el capitán >> >> Puig Moltó-padre de Alfonso XII, llamado "puigmoltejo"-, Carlos Luis de Borbón- >> >> primo suyo, y partidario de la rama carlista que disputaba el Trono a su regia >> >> amante-, ¡un turco-albanés, al que en sus cartas llamaba "Jorge de mi alma"!, >> >> y el húngaro Josef Haltmann, que contribuyó a consolarla en el exilio. Por el >> >> medio hubo algún guardia de corps, que la infanta Eulalia identificaba como su >> >> padre sin poder reconocerlo a ciencia cierta. Y hay quien dice que algún aman >> >> te ocasional y secreto se llevó a la tumba la regia dama. >> >> De semejante frenesí, hubo evidentes resultados prolíficos, concretados en diez >> >> partos y dos abortos. >> >> En 1850 nació un varón que sobrevivió una hora. En 1851 nació María Isabel Fran >> >> cisca-La Chata-cuya paternidad de atribuyó a Ruiz Arana, por lo que se la llama >> >> ba la "Araneja". En 1854 nació María Cristina, muerta a los tres días. En 1856 >> >> nació muerto Francisco de Asís Leopoldo. En 1857 nace el que luego sería Alfon >> >> so XII, cuya paternidad se atribuyó a Puig Moltó. Casi dos años después, en >> >> 1859, nació María Concepción Francisca de Asís, muerta a los dos años. En 1861 >> >> nació María del Pilar Berenguela, que murió a los 17 años. En 1862 nació la in >> >> fanta Paz. En 1864 nació Eulalia. Y aún tuvo posteriormente otro hijo-el últi >> >> mo-al que puso el mismo nombre de otro hermano nacido muerto, Francisco de Asís >> >> Leopoldo, que murió antes de cumplir un mes de vida. >> >> Autores hay que atribuyen la alta tasa de mortalidad, por otra parte muy frecuen >> >> te en la época,en la regia descendencia al vicio de la consanguinidad. Según di >> >> cha teoría los hijos que la reina tuvo con su legítimo esposo y primo carnal, >> >> morían de inmediato, y sobrevivían aquellos que provenían de sus amantes, lí >> >> bres del estigma consanguíneo. Incluso hay especialistas, como el fallecido Ba >> >> lansó, el profesor La Cierva, o Zavala, que opinan que se podrían utilizar las >> >> modernas técnicas genéticas en los restos de los descendientes de la reina pa >> >> ra acreditar su paternidad "extraconyugal". >> >> Ante las críticas que un sector de monárquicos "legitimistas" expresó sobre los >> >> desiguales matrimonios contraidos por los hijos del actual monarca, algún autor >> >> llegó a afirmar que desde la adulteración dinástica efectuada por Isabel II, la >> >> familia borbónica carecía del derecho a exigir ninguna clase de pedigrí a los >> >> consortes de los príncipes. La verdad es que, respetando el criterio de los que >> >> se ocupan de la dinastía borbónica desde un ángulo profesional, lo que carece >> >> de sentido a estas alturas es ocuparse de quien se casa con quien en una arcai >> >> ca familia que debería estar, desde hace largos años, en los anaqueles de la >> >> Historia. Pero...aquí siguen, no se sabe hasta cuando. >> >> > ¿y la moraleja de la historia esas es...? >> >> La que te parezca. > > Es que se me ocurren muchas moralejas. Y no sé cual es la buena. > > Una) Que solo una reina, ya algo... ¿pelleja? se puede emperi-follar > a tanta gente. Una tía normal y corriente, no creo que tuviera tantas > oportunidades de cama. Salvo si es una productora rica de Jolibud. > > Dos) Que a esa reina no la quemaron en la hoguera porque los > liberales y sus tropas leales, no lo hubieran permitido. > > Tres) que nos hemos enterado de todos estos chismes, porque la > pecadora reina estaba aliada con los liberales. Si se hubiera > mantenido en el campo conservador, estos chismes solo se sabrían > porque los hubieran contado los liberales, los republicanos o los > socialistas. > > Leopoldo Todas esas consideraciones están bien traidas. Pero está muy claro que si en vez de doña Isabel, fuese otra señora con su mismo historial, nadie se hubie se ocupado seriamente del tema. Lo que trae de cabeza a los historiadores "dinásticos"-por ejemplo La Cierva y el difunto Balansó-, y también a los antidinásticos-por ejemplo Rafael Bo rrás Betriú-es el hecho de que a partir de su "liasson" con el apuesto Puig Moltó, la dinastía se convirtió en adulterina. Naturalmente, a la gente del común, nos da igual a estas alturas; sin embar go llama la atención que Alfonso XIII se la "cogiera con papel de fumar" a la hora de emparentar a sus hijos, siguiendo estrictamente lo dispuesto en la Pragmática de Carlos III sobre matrimonios desiguales, y excluyese a sus dos hijos mayores, Alfonso-Príncipe de Asturias-y a su hermano Jaime, por casarse con señoras que no pertenecían a familias de la realeza. Lo que viniendo de quien venía-su augusta abuela Isabel II-era echarle mucho arroz al cuscús. Actualmente, los hijos de los monarcas también se han casado con personas no pertenecientes a la realeza, lo que pone de los nervios a los monárquicos de prosapia, porque en el caso del príncipe Felipe, aúnque está casado con el acuerdo de las Cortes-requisito imprescindíble-, según los historiadores de la Institución-así llaman a la monarquía-afirman que ha perdido el derecho a la jefatura de la Casa Real. Esto de la Casa Real es un lío que se traen entre ellos, y que para nada afec ta a la cuestión sucesoria, pero sí a la Familia Real, que tiene las normas citadas de Carlos III. Por lo tanto, para los observantes "estrictos" de los ritos monárquicos con todas sus mojigangas, Felipe podrá, en su día, reinar en España, pero no será jefe de la Casa Real. Según afirma el historiador José María Zavala, la persona a la que corresponderá la jefatura de la Casa de Borbón al faltar el actual monarca español, es doña María de Borbón Dos Sicilias, hija del duque de Calabria. Pero es que el asunto, para los monárquicos de monterilla, es de órdago. Por que si Juan Carlos I está hoy en el Trono-aparte de por que lo puso Franco-se debe a la exclusión del orden sucesorio de los dos hermanos mayores de su pa dre, Juan de Borbón, citados más arriba. Y lo que desagrada a los fans de la realeza es que habiendo llegado al Trono debido a tal circunstancia, permita ahora a sus hijos, y concretamente a su heredero Felipe, que se case por lí bre como hicieron sus tíos-abuelos y que tan caro les costó. A ellos los ex cluyeron y gracias a eso reina hoy su padre; en cambio él-Felipe-haciendo lo mismo, va a reinar. Para terminar, transcribo los párrafos más ocurrentes de la Pragmática cita da de Carlos III, que gobernó los matrimonios de la realeza hispana desde que se dictó. Bueno, hasta ahora, que ha sido olvidada completamente por la regia descendencia y por eso se soliviantan sus fieles más ortodoxos. "Mando asimismo que se conserve en los infantes y grandes la costumbre y obligación de darme cuenta, y a los Reyes mis sucesores, de los con tratos matrimoniales que intenten celebrar ellos o sus hijos o inmedia tos sucesores y si (lo que no es creíble) omitiese alguno el cumplimien to, casándose sin real permiso, así los contraventores como sus descen dencia, por este mero hecho, queden inhábiles para gozar los títulos ho nores y bienes dimanados de la Corona..." Todo esto no son más que pasatiempos que ya deberían estar archiolvidados en nuestro país. Pero...la gente está encantada, y las revistas y programas te levisivos de compresa y bragueta, lo mismo que los periodistas de "cámara" vi ven muy bien con todas estas chorradas...Pues que siga la fiesta. |
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| On 31 jul, 21:20, gsmiga <manuf...***mixmail.com> wrote: > On 2008-07-30, Geode <leopoldo.perd...***gmail.com> wrote: > > > > > On 28 jul, 20:46, gsmiga <manuf...***mixmail.com> wrote: > >> On 2008-07-28, Geode <leopoldo.perd...***gmail.com> wrote: > > >> > On 27 jul, 22:45, gsmiga <manuf...***mixmail.com> wrote: > >> >> Una cosa es que el marido le hubiese salido "flojeras", y otra muy distinta > >> >> darse al fornicio con impenitente afán. Las cosas no siempre salen como se > >> >> desea. En tal caso es lógico, y lícito, tratar de mudarlas, o por lo menos > >> >> buscar una situación más llevadera. Y eso se consigue con un buen amante, so > >> >> bre todo si se es reina de un país mediano, y se dispone de apreciable capi > >> >> tal, condiciones apetecíbles para encontrar a un buen cristiano que se apia > >> >> de las regias soledades. > >> >> Pero doña Isabel se dedicó a rebasar todas las barreras que su situación, y > >> >> la conveniencia del país que representaba, hubiesen debido servirpara refre > >> >> nar su ímpetus amatorios. Y más en una época en que la ausencia de métodos > >> >> anticonceptivos, traía aparejada la exhuberancia en descendencia. > >> >> La reina castiza tuvo un buen ejemplo materno. María Cristina, reina Goberna > >> >> dora y viuda de Fernando VII, se casó con el guardia de corps Fernando Muñoz > >> >> y tuvo con él seis hijos. Su raquítica fecundidad fernandina, la contrapusie > >> >> ron los republicanos con la siguiente coplilla: > >> >> "Decían los liberales > >> >> que la reina no paría. > >> >> Y ha parido más muñoces, > >> >> que liberales había". > >> >> Pero Isabel no se contentó con uno. Por el regio tálamo pasaron, para desepera > >> >> ción de su confesor-san Antonio María Claret-y de la Santa Sede, petrificada > >> >> con semejante nómina venérea, Serrano-el general bonito-, Gándara, Ruiz Arana, > >> >> Miguel Tenorio-su secretario particular-, Carlos Marfori, Ramiro dela Puente, > >> >> el dentista yanqui McKeon, el cantante de ópera Tirso de Obregón, el capitán > >> >> Puig Moltó-padre de Alfonso XII, llamado "puigmoltejo"-, Carlos Luis de Borbón- > >> >> primo suyo, y partidario de la rama carlista que disputaba el Tronoa su regia > >> >> amante-, ¡un turco-albanés, al que en sus cartas llamaba "Jorgede mi alma"!, > >> >> y el húngaro Josef Haltmann, que contribuyó a consolarla en el exilio. Por el > >> >> medio hubo algún guardia de corps, que la infanta Eulalia identificaba como su > >> >> padre sin poder reconocerlo a ciencia cierta. Y hay quien dice que algún aman > >> >> te ocasional y secreto se llevó a la tumba la regia dama. > >> >> De semejante frenesí, hubo evidentes resultados prolíficos, concretados en diez > >> >> partos y dos abortos. > >> >> En 1850 nació un varón que sobrevivió una hora. En 1851 nació María Isabel Fran > >> >> cisca-La Chata-cuya paternidad de atribuyó a Ruiz Arana, por lo que se la llama > >> >> ba la "Araneja". En 1854 nació María Cristina, muerta a los tres días. En 1856 > >> >> nació muerto Francisco de Asís Leopoldo. En 1857 nace el que luego sería Alfon > >> >> so XII, cuya paternidad se atribuyó a Puig Moltó. Casi dos años después, en > >> >> 1859, nació María Concepción Francisca de Asís, muerta a los dos años. En 1861 > >> >> nació María del Pilar Berenguela, que murió a los 17 años. En 1862 nació la in > >> >> fanta Paz. En 1864 nació Eulalia. Y aún tuvo posteriormente otro hijo-el últi > >> >> mo-al que puso el mismo nombre de otro hermano nacido muerto, Francisco de Asís > >> >> Leopoldo, que murió antes de cumplir un mes de vida. > >> >> Autores hay que atribuyen la alta tasa de mortalidad, por otra parte muy frecuen > >> >> te en la época,en la regia descendencia al vicio de la consanguinidad. Según di > >> >> cha teoría los hijos que la reina tuvo con su legítimo esposo yprimo carnal, > >> >> morían de inmediato, y sobrevivían aquellos que provenían de sus amantes, lí > >> >> bres del estigma consanguíneo. Incluso hay especialistas, como elfallecido Ba > >> >> lansó, el profesor La Cierva, o Zavala, que opinan que se podrían utilizar las > >> >> modernas técnicas genéticas en los restos de los descendientes de la reina pa > >> >> ra acreditar su paternidad "extraconyugal". > >> >> Ante las críticas que un sector de monárquicos "legitimistas" expresó sobre los > >> >> desiguales matrimonios contraidos por los hijos del actual monarca,algún autor > >> >> llegó a afirmar que desde la adulteración dinástica efectuadapor Isabel II, la > >> >> familia borbónica carecía del derecho a exigir ninguna clase depedigrí a los > >> >> consortes de los príncipes. La verdad es que, respetando el criterio de los que > >> >> se ocupan de la dinastía borbónica desde un ángulo profesional, lo que carece > >> >> de sentido a estas alturas es ocuparse de quien se casa con quien en una arcai > >> >> ca familia que debería estar, desde hace largos años, en los anaqueles de la > >> >> Historia. Pero...aquí siguen, no se sabe hasta cuando. > > >> > ¿y la moraleja de la historia esas es...? > > >> La que te parezca. > > > Es que se me ocurren muchas moralejas. Y no sé cual es la buena. > > > Una) Que solo una reina, ya algo... ¿pelleja? se puede emperi-follar > > a tanta gente. Una tía normal y corriente, no creo que tuviera tantas > > oportunidades de cama. Salvo si es una productora rica de Jolibud. > > > Dos) Que a esa reina no la quemaron en la hoguera porque los > > liberales y sus tropas leales, no lo hubieran permitido. > > > Tres) que nos hemos enterado de todos estos chismes, porque la > > pecadora reina estaba aliada con los liberales. Si se hubiera > > mantenido en el campo conservador, estos chismes solo se sabrían > > porque los hubieran contado los liberales, los republicanos o los > > socialistas. > > > Leopoldo > > Todas esas consideraciones están bien traidas. Pero está muy claro que si en > vez de doña Isabel, fuese otra señora con su mismo historial, nadiese hubie > se ocupado seriamente del tema. > Lo que trae de cabeza a los historiadores "dinásticos"-por ejemplo LaCierva > y el difunto Balansó-, y también a los antidinásticos-por ejemploRafael Bo > rrás Betriú-es el hecho de que a partir de su "liasson" con el apuesto Puig > Moltó, la dinastía se convirtió en adulterina. > Naturalmente, a la gente del común, nos da igual a estas alturas; sinembar > go llama la atención que Alfonso XIII se la "cogiera con papel de fumar" a > la hora de emparentar a sus hijos, siguiendo estrictamente lo dispuestoen la > Pragmática de Carlos III sobre matrimonios desiguales, y excluyese a sus dos > hijos mayores, Alfonso-Príncipe de Asturias-y a su hermano Jaime, porcasarse > con señoras que no pertenecían a familias de la realeza. Lo que viniendo de > quien venía-su augusta abuela Isabel II-era echarle mucho arroz al cuscús. > Actualmente, los hijos de los monarcas también se han casado con personas no > pertenecientes a la realeza, lo que pone de los nervios a los monárquicos de > prosapia, porque en el caso del príncipe Felipe, aúnque está casado con el > acuerdo de las Cortes-requisito imprescindíble-, según los historiadores de > la Institución-así llaman a la monarquía-afirman que ha perdido el derecho a > la jefatura de la Casa Real. > Esto de la Casa Real es un lío que se traen entre ellos, y que para nada afec > ta a la cuestión sucesoria, pero sí a la Familia Real, que tiene las normas > citadas de Carlos III. Por lo tanto, para los observantes "estrictos" de los > ritos monárquicos con todas sus mojigangas, Felipe podrá, en su día, reinar > en España, pero no será jefe de la Casa Real. Según afirma el historiador > José María Zavala, la persona a la que corresponderá la jefatura de la Casa > de Borbón al faltar el actual monarca español, es doña María deBorbón Dos > Sicilias, hija del duque de Calabria. > Pero es que el asunto, para los monárquicos de monterilla, es de órdago. Por > que si Juan Carlos I está hoy en el Trono-aparte de por que lo puso Franco-se > debe a la exclusión del orden sucesorio de los dos hermanos mayores de su pa > dre, Juan de Borbón, citados más arriba. Y lo que desagrada a los fans de la > realeza es que habiendo llegado al Trono debido a tal circunstancia, permita > ahora a sus hijos, y concretamente a su heredero Felipe, que se case por lí > bre como hicieron sus tíos-abuelos y que tan caro les costó. A ellos los ex > cluyeron y gracias a eso reina hoy su padre; en cambio él-Felipe-haciendo lo > mismo, va a reinar. > Para terminar, transcribo los párrafos más ocurrentes de la Pragmática cita > da de Carlos III, que gobernó los matrimonios de la realeza hispana desde que > se dictó. Bueno, hasta ahora, que ha sido olvidada completamente por la regia > descendencia y por eso se soliviantan sus fieles más ortodoxos. > > "Mando asimismo que se conserve en los infantes y grandes la costumbre > y obligación de darme cuenta, y a los Reyes mis sucesores, de los con > tratos matrimoniales que intenten celebrar ellos o sus hijos o inmedia > tos sucesores y si (lo que no es creíble) omitiese alguno el cumplimien > to, casándose sin real permiso, así los contraventores como sus descen > dencia, por este mero hecho, queden inhábiles para gozar los títulos ho > nores y bienes dimanados de la Corona..." > > Todo esto no son más que pasatiempos que ya deberían estar archiolvidados en > nuestro país. Pero...la gente está encantada, y las revistas y programas te > levisivos de compresa y bragueta, lo mismo que los periodistas de "cámara" vi > ven muy bien con todas estas chorradas...Pues que siga la fiesta. Yo, esto de ser monárquico... pues no lo entiendo. Lo mío es la indiferencia. Pienso, que la misión de la monarquía es representar la idea de que cualquiera, sin mérito alguno especial, puede ser rey, princeso o princesa. Me imagino que esa idea es muy popular. Y me recuerdo de toda esa gente que le llama princesa a su niña, y esas cosas. Y otra idea me viene de lo populares que son esas revistas donde aparecen los ricos mostrando sus cuartos de baño y sus comedores, la vajilla de Sevres, sus vestidos de gala, sus bragas con encaje de Bruselas, etc. Otro indicio de esta necesidad son las cosas de la lotería, que son muy populares. ¿Por qué? Por poner un ejemplo, se me ocurre, que a todos les hace gracia la idea de ese hijo inútil que tienen... y que por algún extraño misterio del cosmos es el preferido, con algo de suerte pudiera llegar a ser un princeso. Y es que muchos estamos cansados con la idea de cuanto hay que esforzarse, con estudios, oposiciones y tal, para poder tener un salario que, si te pones a hacer cuentas, te parece muy poca cosa. Mientras que si te hacen princeso, pues queda más potito. leopoldo |
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| On 31 jul, 21:20, gsmiga <manuf...***mixmail.com> wrote: > On 2008-07-30, Geode <leopoldo.perd...***gmail.com> wrote: > > > > > On 28 jul, 20:46, gsmiga <manuf...***mixmail.com> wrote: > >> On 2008-07-28, Geode <leopoldo.perd...***gmail.com> wrote: > > >> > On 27 jul, 22:45, gsmiga <manuf...***mixmail.com> wrote: > >> >> Una cosa es que el marido le hubiese salido "flojeras", y otra muy distinta > >> >> darse al fornicio con impenitente afán. Las cosas no siempre salen como se > >> >> desea. En tal caso es lógico, y lícito, tratar de mudarlas, o por lo menos > >> >> buscar una situación más llevadera. Y eso se consigue con un buen amante, so > >> >> bre todo si se es reina de un país mediano, y se dispone de apreciable capi > >> >> tal, condiciones apetecíbles para encontrar a un buen cristiano que se apia > >> >> de las regias soledades. > >> >> Pero doña Isabel se dedicó a rebasar todas las barreras que su situación, y > >> >> la conveniencia del país que representaba, hubiesen debido servirpara refre > >> >> nar su ímpetus amatorios. Y más en una época en que la ausencia de métodos > >> >> anticonceptivos, traía aparejada la exhuberancia en descendencia. > >> >> La reina castiza tuvo un buen ejemplo materno. María Cristina, reina Goberna > >> >> dora y viuda de Fernando VII, se casó con el guardia de corps Fernando Muñoz > >> >> y tuvo con él seis hijos. Su raquítica fecundidad fernandina, la contrapusie > >> >> ron los republicanos con la siguiente coplilla: > >> >> "Decían los liberales > >> >> que la reina no paría. > >> >> Y ha parido más muñoces, > >> >> que liberales había". > >> >> Pero Isabel no se contentó con uno. Por el regio tálamo pasaron, para desepera > >> >> ción de su confesor-san Antonio María Claret-y de la Santa Sede, petrificada > >> >> con semejante nómina venérea, Serrano-el general bonito-, Gándara, Ruiz Arana, > >> >> Miguel Tenorio-su secretario particular-, Carlos Marfori, Ramiro dela Puente, > >> >> el dentista yanqui McKeon, el cantante de ópera Tirso de Obregón, el capitán > >> >> Puig Moltó-padre de Alfonso XII, llamado "puigmoltejo"-, Carlos Luis de Borbón- > >> >> primo suyo, y partidario de la rama carlista que disputaba el Tronoa su regia > >> >> amante-, ¡un turco-albanés, al que en sus cartas llamaba "Jorgede mi alma"!, > >> >> y el húngaro Josef Haltmann, que contribuyó a consolarla en el exilio. Por el > >> >> medio hubo algún guardia de corps, que la infanta Eulalia identificaba como su > >> >> padre sin poder reconocerlo a ciencia cierta. Y hay quien dice que algún aman > >> >> te ocasional y secreto se llevó a la tumba la regia dama. > >> >> De semejante frenesí, hubo evidentes resultados prolíficos, concretados en diez > >> >> partos y dos abortos. > >> >> En 1850 nació un varón que sobrevivió una hora. En 1851 nació María Isabel Fran > >> >> cisca-La Chata-cuya paternidad de atribuyó a Ruiz Arana, por lo que se la llama > >> >> ba la "Araneja". En 1854 nació María Cristina, muerta a los tres días. En 1856 > >> >> nació muerto Francisco de Asís Leopoldo. En 1857 nace el que luego sería Alfon > >> >> so XII, cuya paternidad se atribuyó a Puig Moltó. Casi dos años después, en > >> >> 1859, nació María Concepción Francisca de Asís, muerta a los dos años. En 1861 > >> >> nació María del Pilar Berenguela, que murió a los 17 años. En 1862 nació la in > >> >> fanta Paz. En 1864 nació Eulalia. Y aún tuvo posteriormente otro hijo-el últi > >> >> mo-al que puso el mismo nombre de otro hermano nacido muerto, Francisco de Asís > >> >> Leopoldo, que murió antes de cumplir un mes de vida. > >> >> Autores hay que atribuyen la alta tasa de mortalidad, por otra parte muy frecuen > >> >> te en la época,en la regia descendencia al vicio de la consanguinidad. Según di > >> >> cha teoría los hijos que la reina tuvo con su legítimo esposo yprimo carnal, > >> >> morían de inmediato, y sobrevivían aquellos que provenían de sus amantes, lí > >> >> bres del estigma consanguíneo. Incluso hay especialistas, como elfallecido Ba > >> >> lansó, el profesor La Cierva, o Zavala, que opinan que se podrían utilizar las > >> >> modernas técnicas genéticas en los restos de los descendientes de la reina pa > >> >> ra acreditar su paternidad "extraconyugal". > >> >> Ante las críticas que un sector de monárquicos "legitimistas" expresó sobre los > >> >> desiguales matrimonios contraidos por los hijos del actual monarca,algún autor > >> >> llegó a afirmar que desde la adulteración dinástica efectuadapor Isabel II, la > >> >> familia borbónica carecía del derecho a exigir ninguna clase depedigrí a los > >> >> consortes de los príncipes. La verdad es que, respetando el criterio de los que > >> >> se ocupan de la dinastía borbónica desde un ángulo profesional, lo que carece > >> >> de sentido a estas alturas es ocuparse de quien se casa con quien en una arcai > >> >> ca familia que debería estar, desde hace largos años, en los anaqueles de la > >> >> Historia. Pero...aquí siguen, no se sabe hasta cuando. > > >> > ¿y la moraleja de la historia esas es...? > > >> La que te parezca. > > > Es que se me ocurren muchas moralejas. Y no sé cual es la buena. > > > Una) Que solo una reina, ya algo... ¿pelleja? se puede emperi-follar > > a tanta gente. Una tía normal y corriente, no creo que tuviera tantas > > oportunidades de cama. Salvo si es una productora rica de Jolibud. > > > Dos) Que a esa reina no la quemaron en la hoguera porque los > > liberales y sus tropas leales, no lo hubieran permitido. > > > Tres) que nos hemos enterado de todos estos chismes, porque la > > pecadora reina estaba aliada con los liberales. Si se hubiera > > mantenido en el campo conservador, estos chismes solo se sabrían > > porque los hubieran contado los liberales, los republicanos o los > > socialistas. > > > Leopoldo > > Todas esas consideraciones están bien traidas. Pero está muy claro que si en > vez de doña Isabel, fuese otra señora con su mismo historial, nadiese hubie > se ocupado seriamente del tema. > Lo que trae de cabeza a los historiadores "dinásticos"-por ejemplo LaCierva > y el difunto Balansó-, y también a los antidinásticos-por ejemploRafael Bo > rrás Betriú-es el hecho de que a partir de su "liasson" con el apuesto Puig > Moltó, la dinastía se convirtió en adulterina. > Naturalmente, a la gente del común, nos da igual a estas alturas; sinembar > go llama la atención que Alfonso XIII se la "cogiera con papel de fumar" a > la hora de emparentar a sus hijos, siguiendo estrictamente lo dispuestoen la > Pragmática de Carlos III sobre matrimonios desiguales, y excluyese a sus dos > hijos mayores, Alfonso-Príncipe de Asturias-y a su hermano Jaime, porcasarse > con señoras que no pertenecían a familias de la realeza. Lo que viniendo de > quien venía-su augusta abuela Isabel II-era echarle mucho arroz al cuscús. > Actualmente, los hijos de los monarcas también se han casado con personas no > pertenecientes a la realeza, lo que pone de los nervios a los monárquicos de > prosapia, porque en el caso del príncipe Felipe, aúnque está casado con el > acuerdo de las Cortes-requisito imprescindíble-, según los historiadores de > la Institución-así llaman a la monarquía-afirman que ha perdido el derecho a > la jefatura de la Casa Real. > Esto de la Casa Real es un lío que se traen entre ellos, y que para nada afec > ta a la cuestión sucesoria, pero sí a la Familia Real, que tiene las normas > citadas de Carlos III. Por lo tanto, para los observantes "estrictos" de los > ritos monárquicos con todas sus mojigangas, Felipe podrá, en su día, reinar > en España, pero no será jefe de la Casa Real. Según afirma el historiador > José María Zavala, la persona a la que corresponderá la jefatura de la Casa > de Borbón al faltar el actual monarca español, es doña María deBorbón Dos > Sicilias, hija del duque de Calabria. > Pero es que el asunto, para los monárquicos de monterilla, es de órdago. Por > que si Juan Carlos I está hoy en el Trono-aparte de por que lo puso Franco-se > debe a la exclusión del orden sucesorio de los dos hermanos mayores de su pa > dre, Juan de Borbón, citados más arriba. Y lo que desagrada a los fans de la > realeza es que habiendo llegado al Trono debido a tal circunstancia, permita > ahora a sus hijos, y concretamente a su heredero Felipe, que se case por lí > bre como hicieron sus tíos-abuelos y que tan caro les costó. A ellos los ex > cluyeron y gracias a eso reina hoy su padre; en cambio él-Felipe-haciendo lo > mismo, va a reinar. > Para terminar, transcribo los párrafos más ocurrentes de la Pragmática cita > da de Carlos III, que gobernó los matrimonios de la realeza hispana desde que > se dictó. Bueno, hasta ahora, que ha sido olvidada completamente por la regia > descendencia y por eso se soliviantan sus fieles más ortodoxos. > > "Mando asimismo que se conserve en los infantes y grandes la costumbre > y obligación de darme cuenta, y a los Reyes mis sucesores, de los con > tratos matrimoniales que intenten celebrar ellos o sus hijos o inmedia > tos sucesores y si (lo que no es creíble) omitiese alguno el cumplimien > to, casándose sin real permiso, así los contraventores como sus descen > dencia, por este mero hecho, queden inhábiles para gozar los títulos ho > nores y bienes dimanados de la Corona..." > > Todo esto no son más que pasatiempos que ya deberían estar archiolvidados en > nuestro país. Pero...la gente está encantada, y las revistas y programas te > levisivos de compresa y bragueta, lo mismo que los periodistas de "cámara" vi > ven muy bien con todas estas chorradas...Pues que siga la fiesta. Yo, esto de ser monárquico... pues no lo entiendo. Lo mío es la indiferencia. Pienso, que la misión de la monarquía es representar la idea de que cualquiera, sin mérito alguno especial, puede ser rey, princeso o princesa. Me imagino que esa idea es muy popular. Y me recuerdo de toda esa gente que le llama princesa a su niña, y esas cosas. Y otra idea me viene de lo populares que son esas revistas donde aparecen los ricos mostrando sus cuartos de baño y sus comedores, la vajilla de Sevres, sus vestidos de gala, sus bragas con encaje de Bruselas, etc. Otro indicio de esta necesidad son las cosas de la lotería, que son muy populares. ¿Por qué? Por poner un ejemplo, se me ocurre, que a todos les hace gracia la idea de ese hijo inútil que tienen... y que por algún extraño misterio del cosmos es el preferido, con algo de suerte pudiera llegar a ser un princeso. Y es que muchos estamos cansados con la idea de cuanto hay que esforzarse, con estudios, oposiciones y tal, para poder tener un salario que, si te pones a hacer cuentas, te parece muy poca cosa. Mientras que si te hacen princeso, pues queda más potito. leopoldo |
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| "gsmiga" <manuf_81***mixmail.com> escribió en el mensaje > el capitán Puig Moltó-padre de Alfonso XII, llamado "puigmoltejo"- Tenía yo la idea de que el papá de la criatura había sido el general Serrano, ya ve, aquel que junto con Prim tramó precisamente el destronamiento de "La Señora", se ve que para pagarle sus servicios; del mismo modo, no creo que tuviera ningún descendiente con su verdadero esposo, pues vivían separados por completo, de común acuerdo, y cada uno dedicado a sus amantes, todos ellos del mismo sexo. Pero es posible que esté equivocada, pues no recuerdo mis fuentes ni quién me lo dijo, acaso algún compañero del insti. En todo caso, es una vida sexuarl parecida a la de Catalina la Grande, emperatriz de todas las Rusias, con la salvedad de que esta nuestra Isabel era algo más honrada y también bastante más tonta (porque Serrano se la metió doblada, figurada y literalmente, en su intento ¡de ser coronado rey!), y porque no veo yo a Isabelita carteándose con Voltaire o intelectual asimilable. Isabel, más pía aunque igual de púa que la alemana, no se cepilló a su marido legítimo, como hizo la Grande, sino que únicamente lo mortificó en público y en privado, pero le respetó la vida. Aquella gran Catalina tenía su método propio de librarse de los amantes que ya la aburrían: si eran peligrosos y poderosos, les daba tantos regalos (en forma de tierras, joyas y siervos), que les tenía callada la boca y contenta la andorga de por vida; si eran medianamente peligrosos, hacía que fueran asesinados bien por sus guardas personales, bien por mano de su siguiente amante; si no eran peligrosos en absoluto, una buena patada en el culo y ya está. Sobre la oronda Isabelita cabe añadir que tenía su picadero particular en los altos del restaurante L'Hardy, de la Carrera de San Jenónimo en Madrid (todavía vivito y coleando), adonde se retiraba a menudo a "dormir la siesta" tras el copioso cocido que sirven en tal casa. Y, claro, necesitaba alguien que la abanicara mientras dormía... Luego que pasan cosas. :-) |
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