Newsgrupos.com  

Retroceder   Newsgrupos.com > Forum > Newsgroup es.humanidades.* Foro > Newsgroup es.humanidades.literatura
Registrarse Preguntas Frecuentes Lista de Foreros Calendario Buscar Temas de Hoy Marcar Foros Como Leídos




Respuesta
 
LinkBack Herramientas Desplegado
  #1 (permalink)  
Antiguo 24-12-2007, 19:23:02
PacoZ
 
Mensajes: n/a
Predeterminado Cuentuzco de Navidad

Para M.M. y demás amigos recalcitrantemente ateos, un cuentuzco de
Navidad.

;-) :-)

ALREDEDOR DE LA CATEDRAL DE SAN ISIDRO
De la probable imprescindibilidad del ateísmo
La Catedral de San Isidro es tan majestuosa como cualquier otra siendo
posible que los grados de admiración dependan más de la fe que del
buen gusto del constructor del templo. En mi caso suelo sentarme a
admirarla desde la plaza del reloj de sol o de dejarme estar es su
interior contemplando sus columnas, su bóveda, sus coloridos vitrales
que juegan sus colores sobre los rayos del sol. Entonces
indefectiblemente, cuando advierto la atracción que sobre mi ejercen
el altar mayor, sus imágenes, símbolos y fulguraciones, queriendo
desechar la más mínima creencia sobre la existencia de Dios, atribuyo
mi encantamiento a una mera atracción estética o arquitectónica.
Justamente el tema de la existencia de Dios y la persistencia de mis
dudas religiosas, forman parte de lo que quiero narrar.
Empezaré a partir de la fecha en que mi abuelo, un madrileño
monárquico y ultramontano, ingresó al país luego que los liberales de
España, allá por 1850, forzaran la estampida de los monárquicos. El
abuelo, establecido con una tienda llamada "Au bon Marché", pasó por
épocas de bonanza económica al tiempo que su vida familiar fue
cediendo bajo el peso de las discrepancias religiosas con su esposa,
una vasca francesa agnóstica hasta la médula. Así las cosas, al compás
de las rencillas conyugales, por oscuras razones y no más claras
rivalidades, dos de los hijos siguieron la fe paterna y el restante
renegó de ella. Ese fue mi padre quien, como queriendo continuar
aquellas desavenencias, se casó con mi madre, una católica de misa
diaria. Yo, diplomático, sosegado y sobre todo escarmentado, me
mantengo soltero y expectante; un grado menos que agnóstico.
Así llegamos a la Nochebuena del año pasado. Ese día, es decir aquella
noche, paseaba yo por las inmediaciones de la Catedral tratando de
ocultar mi soledad, no porque la soledad me molestara tras cuarenta
años de vagar por el mundo sin compañía, sino buscando un lugar lo más
apartado posible.
Inusitadamente di en pensar que acaso en fecha tan emblemática pudiera
dárseme algún signo que demostrara la inexistencia de Dios,
ratificando mi indiferencia religiosa.
La gente estaba recogida en sus hogares según tradiciones que hasta
entonces me fueron indiferentes y la noche avanzaba con pies de gato
sobre el lustroso gris del empedrado en tanto yo la seguía por la
avenida del Libertador hasta que, girando alrededor del frente del
templo, encaré la calle que gira sobre sí misma al llegar a la sinuosa
escalera por la que se desciende a la ribera.
Al llegar a la casa que fuera de Mariquita Sánchez de Thompson topé
con la espalda de un hombre que apenas se distinguía a la sombra de la
arboleda. Por un momento pensé en volver sobre mis pasos considerando
la presencia humana como un contratiempo que alteraba mi voluntad de
diluirme en la naturaleza, de convertirme en alerta y atenta partícula
cósmica, en procura de la ocurrencia de acontecimientos fuera de lo
común.
El último trecho lo caminé haciendo resonar mis pasos para advertir de
mi presencia a aquél que se estaba quieto y silencioso bajo un manto
de sombras que oscilaban al arbitrio del viento. Cuando el hombre giró
su cabeza lo reconocí. Era uno de los sacerdotes de la Sede
catedralicia, hijo de un matrimonio que me es vecino, a quien conozco
desde su nacimiento. Niño travieso y molesto como pocos, por obra de
no sé qué intervención, a la edad de veintidós años tomó los hábitos
dejando atrás un breve pero intenso pasado colmado de niñas y rumores
pueblerinos.
-Qué hacés por aquí, Esteban; no quiero pensar que estás en espera de
alguna damisela en trance de confesar sus pecados... o de acrecentarlos-
le dije, a favor de la confianza que mantenemos.
Al reconocerme, Esteban sonrió.
No espero a ninguna damisela sino algún signo que fortalezca mi fe-
respondió.
Por parecidas razones estoy yo; tú esperas algo que refuerce tu fe, yo
algo que confirme mi descreimiento.
En ese momento Esteban, o el padre Esteban, si lo prefieren,
despidiéndose abruptamente, se encaminó hacia la Catedral.
Pasaron semanas; ayer, una amiga, a quien conociera en la provincia de
Córdoba donde suelo pasar los veranos, mujer de enhiesta fe, me contó
que en Buenos Aires, a la que viniera con motivo del bautismo de un
nieto, conoció a un joven sacerdote quien le narró que el año pasado
dudando de su fe, reclamó al Señor algún signo que fortaleciera sus
convicciones; concreta y circunstanciadamente, pidió que en esa
Nochebuena alguna persona se le acercara diciendo haber concurrido
esperando un signo que convalidara su descreimiento. Según la mujer el
togado manifestó que su pedido había sido satisfecho, con lo que su
fe se templó.
Mi amiga no recordaba el nombre del sacerdote, ni la sede de su
Iglesia. Por mi parte, meditando sobre el caso y dando por cierto que
el sacerdote no era otro que el padre Esteban, advertí lo insólito que
resultó que mi descreída presencia sirviera para fortalecer una fe,
siendo que yo carezco de ella. Lo que demostraría tanto la
imprescindibilidad del ateísmo para la feliz existencia del
Cristianismo cuanto, acaso, la discreción y el sigilo con que se
manifiesta el Señor.
Responder Con Cita
Alt Today
Advertising
Google Adsense
 
This advertising will not be shown
in this way to registered members.
Register your free account today
and become a member on
Newsgrupos.com
Standard Sponsored Links

  #2 (permalink)  
Antiguo 25-12-2007, 08:30:32
Sebastián
 
Mensajes: n/a
Predeterminado Re: Cuentuzco de Navidad


"PacoZ" <fmhz***ciudad.com.ar> escribió en el mensaje
news:a1e059b5-e514-4c2c-8902-47208ca4131d***d21g2000prf.googlegroups.com...
Para M.M. y demás amigos recalcitrantemente ateos, un cuentuzco de
Navidad.

;-) :-)

ALREDEDOR DE LA CATEDRAL DE SAN ISIDRO
De la probable imprescindibilidad del ateísmo
La Catedral de San Isidro es tan majestuosa como cualquier otra siendo
posible que los grados de admiración dependan más de la fe que del
buen gusto del constructor del templo.
-----

Seb.- Hola, Don Paco. Creo que alguna otra vez ha presentado Vd. ese cuento,
con variantes, envuelo en otros mantos. Esto no significa una
desautorización, sino un refrendo. ¿Me permite decir algo? Ese ancho campo
de la duda, en el que el protagonista de su cuento cree que cabe hasta el
milagro, me parece a mí de lo más nuestro que hoy por hoy poseemos. Y no
porque la duda sea un fruto estimable por sí mismo, Don Paco, sino porque
supone un campo indefinido y tiene la gracia de convertir al hombre en un
buscador. El único buscador que por aquí se conoce. Ahí corremos, y tal vez
cazamos algún pájaro; pero no todos. U observamos a los demás, y nos escapan
siempre oscuras corrientes que vienen quién sabe de dónde. Por esto pienso
que este campo habitado por la duda es un campo a defender, Don Paco, tanto
como podamos serlo nosoros mismos. Cerrarlo sería lo mismo que apagar la luz
que parece tocar nuestro horizonte. Y lo cerramos cuando, desde un extremo o
desde el otro, lo damos todo por sabido y les negamos a nuestras preuntas su
humanidad. ¡Y ahora no se me enfade! Como hacía Vd. un planteamiento tan
impíamente rligiodo...

Sebastián.


Responder Con Cita
  #3 (permalink)  
Antiguo 25-12-2007, 08:30:32
Sebastián
 
Mensajes: n/a
Predeterminado Re: Cuentuzco de Navidad


"PacoZ" <fmhz***ciudad.com.ar> escribió en el mensaje
news:a1e059b5-e514-4c2c-8902-47208ca4131d***d21g2000prf.googlegroups.com...
Para M.M. y demás amigos recalcitrantemente ateos, un cuentuzco de
Navidad.

;-) :-)

ALREDEDOR DE LA CATEDRAL DE SAN ISIDRO
De la probable imprescindibilidad del ateísmo
La Catedral de San Isidro es tan majestuosa como cualquier otra siendo
posible que los grados de admiración dependan más de la fe que del
buen gusto del constructor del templo.
-----

Seb.- Hola, Don Paco. Creo que alguna otra vez ha presentado Vd. ese cuento,
con variantes, envuelo en otros mantos. Esto no significa una
desautorización, sino un refrendo. ¿Me permite decir algo? Ese ancho campo
de la duda, en el que el protagonista de su cuento cree que cabe hasta el
milagro, me parece a mí de lo más nuestro que hoy por hoy poseemos. Y no
porque la duda sea un fruto estimable por sí mismo, Don Paco, sino porque
supone un campo indefinido y tiene la gracia de convertir al hombre en un
buscador. El único buscador que por aquí se conoce. Ahí corremos, y tal vez
cazamos algún pájaro; pero no todos. U observamos a los demás, y nos escapan
siempre oscuras corrientes que vienen quién sabe de dónde. Por esto pienso
que este campo habitado por la duda es un campo a defender, Don Paco, tanto
como podamos serlo nosoros mismos. Cerrarlo sería lo mismo que apagar la luz
que parece tocar nuestro horizonte. Y lo cerramos cuando, desde un extremo o
desde el otro, lo damos todo por sabido y les negamos a nuestras preuntas su
humanidad. ¡Y ahora no se me enfade! Como hacía Vd. un planteamiento tan
impíamente rligiodo...

Sebastián.


Responder Con Cita
  #4 (permalink)  
Antiguo 25-12-2007, 08:30:32
Sebastián
 
Mensajes: n/a
Predeterminado Re: Cuentuzco de Navidad


"PacoZ" <fmhz***ciudad.com.ar> escribió en el mensaje
news:a1e059b5-e514-4c2c-8902-47208ca4131d***d21g2000prf.googlegroups.com...
Para M.M. y demás amigos recalcitrantemente ateos, un cuentuzco de
Navidad.

;-) :-)

ALREDEDOR DE LA CATEDRAL DE SAN ISIDRO
De la probable imprescindibilidad del ateísmo
La Catedral de San Isidro es tan majestuosa como cualquier otra siendo
posible que los grados de admiración dependan más de la fe que del
buen gusto del constructor del templo.
-----

Seb.- Hola, Don Paco. Creo que alguna otra vez ha presentado Vd. ese cuento,
con variantes, envuelo en otros mantos. Esto no significa una
desautorización, sino un refrendo. ¿Me permite decir algo? Ese ancho campo
de la duda, en el que el protagonista de su cuento cree que cabe hasta el
milagro, me parece a mí de lo más nuestro que hoy por hoy poseemos. Y no
porque la duda sea un fruto estimable por sí mismo, Don Paco, sino porque
supone un campo indefinido y tiene la gracia de convertir al hombre en un
buscador. El único buscador que por aquí se conoce. Ahí corremos, y tal vez
cazamos algún pájaro; pero no todos. U observamos a los demás, y nos escapan
siempre oscuras corrientes que vienen quién sabe de dónde. Por esto pienso
que este campo habitado por la duda es un campo a defender, Don Paco, tanto
como podamos serlo nosoros mismos. Cerrarlo sería lo mismo que apagar la luz
que parece tocar nuestro horizonte. Y lo cerramos cuando, desde un extremo o
desde el otro, lo damos todo por sabido y les negamos a nuestras preuntas su
humanidad. ¡Y ahora no se me enfade! Como hacía Vd. un planteamiento tan
impíamente rligiodo...

Sebastián.


Responder Con Cita
  #5 (permalink)  
Antiguo 25-12-2007, 08:30:32
Sebastián
 
Mensajes: n/a
Predeterminado Re: Cuentuzco de Navidad


"PacoZ" <fmhz***ciudad.com.ar> escribió en el mensaje
news:a1e059b5-e514-4c2c-8902-47208ca4131d***d21g2000prf.googlegroups.com...
Para M.M. y demás amigos recalcitrantemente ateos, un cuentuzco de
Navidad.

;-) :-)

ALREDEDOR DE LA CATEDRAL DE SAN ISIDRO
De la probable imprescindibilidad del ateísmo
La Catedral de San Isidro es tan majestuosa como cualquier otra siendo
posible que los grados de admiración dependan más de la fe que del
buen gusto del constructor del templo.
-----

Seb.- Hola, Don Paco. Creo que alguna otra vez ha presentado Vd. ese cuento,
con variantes, envuelo en otros mantos. Esto no significa una
desautorización, sino un refrendo. ¿Me permite decir algo? Ese ancho campo
de la duda, en el que el protagonista de su cuento cree que cabe hasta el
milagro, me parece a mí de lo más nuestro que hoy por hoy poseemos. Y no
porque la duda sea un fruto estimable por sí mismo, Don Paco, sino porque
supone un campo indefinido y tiene la gracia de convertir al hombre en un
buscador. El único buscador que por aquí se conoce. Ahí corremos, y tal vez
cazamos algún pájaro; pero no todos. U observamos a los demás, y nos escapan
siempre oscuras corrientes que vienen quién sabe de dónde. Por esto pienso
que este campo habitado por la duda es un campo a defender, Don Paco, tanto
como podamos serlo nosoros mismos. Cerrarlo sería lo mismo que apagar la luz
que parece tocar nuestro horizonte. Y lo cerramos cuando, desde un extremo o
desde el otro, lo damos todo por sabido y les negamos a nuestras preuntas su
humanidad. ¡Y ahora no se me enfade! Como hacía Vd. un planteamiento tan
impíamente rligiodo...

Sebastián.


Responder Con Cita
 
Respuesta


Herramientas
Desplegado

Normas de Publicación
no Puedes crear nuevos temas
no Puedes responder a temas
no Puedes adjuntar archivos
no Puedes editar tus mensajes

El código vB está habilitado
Las caritas están habilitado
Código [IMG] está habilitado
Código HTML está deshabilitado
Trackbacks are habilitado
Pingbacks are habilitado
Refbacks are habilitado


Temas Similares
Tema Autor Foro Respuestas Último mensaje
El último cuentuzco. PacoZ Newsgroup es.humanidades.literatura 66 14-05-2008 03:30:06
Sobre el último cuentuzco de PacoZ. PacoZ Newsgroup es.humanidades.literatura 9 13-03-2008 09:17:15
Cuentuzco de Navidad PacoZ Newsgroup es.humanidades.literatura 20 25-12-2007 15:43:13
Un viejo cuentuzco. El Rapto. PacoZ Newsgroup es.humanidades.literatura 24 26-11-2007 23:12:56
Navidad Cayetano Lupenna [NR] Newsgroup es.humanidades.arte 0 20-12-2005 12:02:24





Powered by: vBulletin, Versión 3.6.8
Derechos de Autor ©2000 - 2008, Jelsoft Enterprises Ltd.

LinkBacks Enabled by vBSEO 3.1.0 © 2007, Crawlability, Inc.