Newsgrupos.com  

Retroceder   Newsgrupos.com > Forum > Newsgroup es.humanidades.* Foro > Newsgroup es.humanidades.psicologia
Registrarse Preguntas Frecuentes Lista de Foreros Calendario Buscar Temas de Hoy Marcar Foros Como Leídos




Respuesta
 
LinkBack Herramientas Desplegado
  #1 (permalink)  
Antiguo 08-12-2006, 13:30:57
ihwh_ihwh
 
Mensajes: n/a
Predeterminado Calcuta, levántate y anda

Un comunista convierte la antigua capital de la miseria en símbolo del
empuje de la nueva India

Georgina Higueras
El País

Basta con poner un pie en Calcuta para darse cuenta del cambio
experimentado por la ciudad en los últimos años. Símbolo de la
miseria lacerante que llevó a la hermana Teresa a convertirse en madre
de "los pobres de los pobres" y fundar las Misioneras de la Caridad, la
capital del Estado indio de Bengala Occidental vive un espectacular
crecimiento económico, que ha devuelto a sus siempre abigarradas
calles el auge y la pasión del comercio, mientras en sus arrabales
crecen parques tecnológicos y multitud de edificios que acomodan a la
nueva clase media.
Orgullosa de su marcha hacia delante, Calcuta -primera capital de la
joya de la Corona británica (1757-1911)- se rebautizó en 2000 con el
nombre de la aldea que le dio origen y ahora se llama Kolkata. Aparte
del apelativo, pretende recuperar la grandeza que tuvo bajo dominio
británico y ser de nuevo el gran foco cultural y económico del
subcontinente asiático.

Su sofisticación es tal, que no quiere que sus parques tecnológicos
se confundan con otros que proliferan por India, cuyo principal negocio
son los centros de llamadas de atención al cliente de grandes
compañías estadounidenses, británicas y canadienses,
fundamentalmente. La ambición de Kolkata es mucho más amplia. Aspira
a ser el núcleo del llamado Modelo Global de Subcontratación de
Servicios (Global Service Delivery Model), por el que un banco, una
consultora, una agencia de seguros u otras empresas en cualquier parte
del mundo ofrecen, con las garantías de la compañía, un servicio a
sus clientes que será realizado en India.

"Es como un coche. Lo que vale es la garantía Mercedes, y a nadie le
importa si las ruedas, los asientos o las luces han sido fabricados en
otro país", explica Roopen Roy, director en Kolkata de
PricewaterhouseCoopers, con 3.000 empleados en India, de los que un
tercio trabaja en la sede bengalí. La auditora, que comenzó los
servicios de tecnología de la información en India en 1996, mantiene
un crecimiento anual medio del 55%.

Hay ya 235 empresas de tecnología de la información instaladas en
Bengala Occidental, entre las que destacan IBM y los gigantes indios de
la industria de software Wipro y Tata Consultancy Services. Infosys, el
tercero del país, se encuentra en conversaciones para establecer una
amplia sucursal en uno de los 13 parques tecnológicos diseñados, cuya
construcción debe finalizarse en dos años.

India se despereza de los años dormida a la sombra de la desaparecida
Unión Soviética y, cortejada por EE UU, que teme un crecimiento
incontrolado de la influencia china sobre Asia, ha roto las compuertas
con que se protegía de la competencia exterior para sumergirse en la
globalización. Los primeros pasos por este camino los dio de la mano
de la tecnología de la información, pero la urgente necesidad de
crear puestos de trabajo para sus más de 1.100 millones de habitantes
la ha llevado a diseñar un generoso plan de infraestructuras hasta
2010, en el que se invertirán 18.000 millones de euros. El plan, que
pretende facilitar el fomento de la industria manufacturera, ha sido
acogido con entusiasmo en Kolkata, que fue hasta la década de los
setenta capital comercial de India.

Calcuta recibió su primer golpe con el traslado de la capital a Nueva
Delhi, aunque conservó el control económico hasta después de la II
Guerra Mundial. La debacle llegó con la independencia del Imperio
Británico y la partición en India y Pakistán (1947), que dejó al
otro lado de la frontera las tierras en las que se cultivaba el yute, y
en Calcuta, toda una industria y un comercio sin material para
abastecerse. Además, cientos de miles de refugiados de Bengala
Oriental inundaron la ciudad. La guerra de Bangladesh (1971) produjo un
nuevo río de desgraciados que, sin trabajo ni recursos, se instalaron
en las calles, en un periodo en que la ciudad hervía en huelgas y
protestas por las decenas de miles de obreros víctimas del cierre
masivo de fábricas.

Los profesionales emigraron; las empresas, también. La huelga general
era casi permanente. Calcuta se convirtió en un infierno; el símbolo
del lado más oscuro de la humanidad, cuyas únicas luces procedían
del ejército de voluntarios, con la madre Teresa al frente, que
trataban de repartir comida, consuelo y cobijo, y que inspiraron a
Dominique Lapierre su famoso libro La Ciudad de la Alegría.

Gobernada desde 1977 por el Partido Comunista de India (Marxista),
Calcuta arribó exhausta a los inicios de la década pasada, cuando el
Gobierno central decidió abrir las puertas de la protegida economía
india. Nadie creyó entonces que esa bocanada de aire fresco podría
acabar con los olores nauseabundos de la putrefacción que infectaban
las calles de Calcuta. Sin embargo, en menos de una década, el nivel
de vida de Bengala Occidental ha pasado de ser el vigésimo sexto de
los 29 Estados de la Unión India, al tercero.

"Somos comunistas, pero no estamos locos. El comunismo ha cambiado en
todo el mundo, y está claro que en las circunstancias actuales y en
medio de un entorno capitalista, lo mejor es ser pragmáticos y
realistas". Quien así habla no es otro que el jefe del Gobierno de
Bengala Occidental. A sus 62 años, y pese a lo poco que disfruta con
los flashes de los fotógrafos, Buddhadeb Bhattacharjee se ha
convertido en una de las estrellas de la política india y en uno de
los dirigentes más cotizados de Asia.

Tiene la fama bien merecida: elegido por primera vez en 2000 y
reelegido el pasado mayo por una mayoría aplastante, Bhattacharjee se
ha empeñado en revitalizar la economía del Estado, propulsar el
desarrollo tanto de la industria manufacturera como de las altas
tecnologías y recuperar los cerebros que emigraron en la época negra.

"En el pasado se cometieron serios errores. Fue el caos. Ahora queremos
alcanzar la armonía y cambiar esa imagen estereotipada que tanto daño
ha hecho a Kolkata", señala el líder comunista, en quien muchos ven
el Deng Xiaoping de la transformación de Bengala Occidental.

Para atraer inversores y convencerles del nuevo clima empresarial, ha
prohibido las huelgas a los empleados del sector tecnológico y
liberado de impuestos a la inversión exterior. La oposición en la Lok
Sabha (Parlamento central) le acusa de "hacer economía en Kolkata y
política en Nueva Delhi", donde el Partido del Congreso lidera la
coalición gubernamental que integra su formación.

Bengala Occidental es el único Estado de India donde los comunistas
realizaron una reforma agraria que acabó con los terratenientes y
repartió las tierras entre el campesinado, que supone el 72% de los 80
millones de bengalíes. Pero a Bhattacharjee no le tiembla el pulso
cuando, en aras de la nueva industrialización, confisca tierras de
cultivo para establecer parques tecnológicos y dar terrenos a las
compañías que decidan instalarse en la zona.

De poco han servido los meses de protestas de más de 15.000
campesinos, aparceros no registrados, trabajadores de la industria
artesanal y pequeños comerciantes que habitan en Singur, en la margen
izquierda del río Hugli, obligados a aceptar una simple indemnización
a cambio de ser privados de sus cultivos y sus viviendas para la
construcción por Tata Motors de una fábrica de pequeños utilitarios,
coches de coste muy bajo -unos 3.500 euros- con los que el primer
conglomerado industrial del país pretende revolucionar el mercado
indio.

Vestido con un salwar kamiz (pantalones sueltos y camisa hasta casi la
rodilla) de algodón blanco, Bhattacharjee desgrana, en una austera y
desconchada sala contigua a su despacho, sus deseos de acabar con la
imagen de violencia sindical que se ganó Kolkata. Para este comunista
pragmático, que se dice "hombre de consenso", lo importante es
aprovechar el momento, y "en la actualidad, el capitalismo lleva las de
ganar". Aunque sostiene que el capitalismo es el camino, y que la meta
es la alternativa de izquierdas.

Profesor de filosofía y traductor desde el inglés al bengalí de
poemas de Federico García Lorca y de novelas de Gabriel García
Márquez, el primer ministro de Bengala Occidental no sólo es un
político inusual -huye de recepciones y galas públicas-, sino sobre
todo un comunista atípico, que loa la productividad -"sin ella no hay
crecimiento"- y asegura que "la distribución de la riqueza no es lo
prioritario".

La apabullante victoria en las elecciones de mayo, donde, después de
29 años de Gobierno, los comunistas se hicieron con 235 de los 293
escaños del Parlamento de Bengala Occidental, ha acerado el humor de
sus gentes, que cuentan que la industria bengalí del futuro será la
turística porque "dentro de unos años, cuando el comunismo haya
desaparecido de Cuba, China y Corea del Norte, millones de curiosos de
todo el mundo acudirán a Kolkata a ver cómo son los comunistas".

Un paseo por la calle Park, una de las más comerciales, revela hasta
qué punto la distribución de la riqueza ha dejado de importar. El
lujo y el diseño europeos se asoman a muchos de sus escaparates.
Cafés como el Fiuris son los lugares de moda de los nuevos ricos y de
la emergente clase media.

Nadie tiene dudas de que India se ha puesto las pilas, y menos S. B.
Ganguly, presidente de Exide, el mayor fabricante de baterías del
país, una empresa fundada en 1945 por los colonizadores británicos,
que mantienen el 55% de ésta. Con nueve fábricas repartidas por
India, dos de ellas en Bengala Occidental, Ganguly asegura que en la
última década han tenido un crecimiento medio anual del 20%, y él
mismo se sorprende de cómo después de la conflictividad laboral de
los años setenta y ochenta, "los obreros tratan ahora de recuperar el
tiempo perdido y se sientan a la mesa a negociar".

Sumit Mazumder, director general de TIL, empresa dedicada a la
importación de maquinaria pesada para arrendarla a constructoras
privadas y públicas, señala que el fuerte impulso a las
infraestructuras ha hecho crecer su compañía un 30% anual desde 2002.
Y lo que es más significativo, ha multiplicado por ocho el valor de
las acciones en Bolsa. Atribuye buena parte del auge a la reducción de
los impuestos de importación, desde un 150% en 1992 al actual 15%.

Sin embargo, cuando se atraviesa el puente sobre el río Hugli para
adentrarse en Howrah, el barrio que Lapierre bautizó como La Ciudad de
la Alegría, la pobreza sigue siendo el denominador común de sus
millones de habitantes. Empleos precarios, sueldos mínimos y una
economía de supervivencia para la inmensa mayoría, que sigue sin
beneficiarse del crecimiento económico de India.

"He recurrido a una ONG india para que hiciera la selección de las 30
niñas con graves problemas familiares que atendemos en el proyecto
Anand Bhavan. Yo habría seleccionado a miles", afirma Antonio Mesas,
presidente de la ONG española Un Ladrillo en Calcuta, que ha abierto
en Howrah una casa para que 30 indigentes vivan y estudien. Lleva
cuatro años como voluntario en Calcuta.

"Si India es ahora rica, aquí no se nota. Aquí no cambia nada",
afirma Teresa Volpato, una enfermera italiana de 70 años que hace 10
que trabaja como voluntaria en Kalighat, la Casa de los Moribundos, la
primera institución fundada por Teresa de Calcuta, para que tuvieran
una muerte digna los que habían vivido una vida indigna. Kalighat
tiene una sala para hombres y otra para mujeres, cada una con 50
camastros, aunque siempre hay más de 60 personas. Se trata de
indigentes a los que una enfermedad, un accidente o el hambre sitúan
al borde de la muerte, y sus conocidos, o quienes les encuentran en
esas circunstancias, informan a las misioneras de la Caridad para que
vayan a recogerles. Volpato reconoce, sin embargo, que hay un cambio en
la actitud de la gente: "Los ricos de antes no se molestaban en venir
por aquí, y los de ahora vienen, se conmueven, y los hombres, sobre
todo, lloran".

En la calle Sudder, donde se hospedan en diminutas y humildes pensiones
la mayoría de los voluntarios de todo el mundo que acuden a Kolkata
-el verano pasado hubo unos 300 españoles que trabajaron entre un día
y un mes en labores de apoyo a los desharrapados-, el cambio se nota en
una mayor limpieza y en la disminución del batallón de mendigos. Pero
en los talleres de este céntrico barrio de mayoría musulmana, pese a
que lo prohíbe la ley, la mayoría de trabajadores son niños de entre
8 y 12 años.

Embelesado en las mieles de la inversión exterior, el Gobierno cree
que ése es el camino para arrancar de la miseria al 30% de la
población que aún vive con menos de un euro al día.

En Bengala está el mayor proyecto de India por financiación exterior:
302 millones de euros. Se trata de una planta de Mitsubishi Chemicals
para producir PTA (material con el que se fabrica el plástico),
establecida en 1997. Lo más interesante es que la empresa japonesa ha
decidido doblar la inversión para 2008.

"Es un ejemplo de lo mucho que se puede hacer", dice el jefe del
Gobierno comunista, que no deja de invitar a las empresas españolas
para que inviertan en biotecnología, hostelería o cueros.
--
La globalización transforma la antigua 'capital de la pobreza'

EL FRENESÍ DE CALCUTA, sus calles angostas repletas de gentes, sus
increíbles contrastes, la belleza de su arquitectura colonial y el
tamiz profundamente bengalí que impregna la ciudad corren peligro de
extinción. Surgida a escasos kilómetros de la boca del Ganges -el
río sagrado de los hindúes-, del espíritu comercial de la antigua
Compañía de la Indias Orientales, el carácter indómito de Calcuta
se desvanece bajo la influencia de la globalización. La musa
hospitalaria de hindúes, musulmanes y cristianos, que ha inspirado a
tantos escritores -uno de los libros más recientes es el de Ana M.
Briongos ¡Esto es Calcuta!-, se esfuma en su apresurada inmersión en
el siglo XXI.

El crecimiento económico de la última década -por encima de la media
anual nacional: un 8% frente al 6%- se ha traducido en una furia de la
construcción. La palma se la llevan los centros comerciales. Kolkata
se ha infectado del gran invento estadounidense, que se ha extendido
como una plaga por el mundo y ha cambiado la fisonomía de las
ciudades. "Asistimos a la vulgarización de la cultura. La ciudad
cambia para perder su alma y dejar que la pueblen los mismos edificios
de cristal y metal que promocionan las películas de Hollywood y
Bollywood (la industria del cine india)", afirma el poeta y novelista
Nabarun Bhattacharya.

Alimentado culturalmente de las ubres de una megalópolis que
oficialmente tiene nueve millones de habitantes y en la realidad,
alrededor de doce, Bhattacharya, de 58 años, sostiene que los únicos
beneficiados con el cambio de rumbo de la política del Gobierno
comunista bengalí son los oportunistas y los nuevos ricos.

Sin embargo, Dibyajyoti, vicepresidente del Instituto de Cultura de la
Fundación Ramakrishna, considera que la mejora del nivel de vida ha
supuesto "un importante impulso a la Feria del Libro de Calcuta", la
más importante de India, y a la literatura escrita en inglés, aunque
reconoce un cierto abandono de las obras escritas en bengalí, al igual
que sucede en las otras muchas lenguas vernáculas indias. A su vez, la
pintura ha experimentado un considerable auge, tanto en estilos como en
precios. Entre los artistas más cotizados se encuentra Sunil Das. Los
galeristas, mientras tanto, afinan la vista y buscan nuevos talentos.

Responder Con Cita
Alt Today
Advertising
Google Adsense
 
This advertising will not be shown
in this way to registered members.
Register your free account today
and become a member on
Newsgrupos.com
Standard Sponsored Links

Respuesta


Herramientas
Desplegado

Normas de Publicación
no Puedes crear nuevos temas
no Puedes responder a temas
no Puedes adjuntar archivos
no Puedes editar tus mensajes

El código vB está habilitado
Las caritas están habilitado
Código [IMG] está habilitado
Código HTML está deshabilitado
Trackbacks are habilitado
Pingbacks are habilitado
Refbacks are habilitado


Temas Similares
Tema Autor Foro Respuestas Último mensaje
Runspect, levántate y anda! znôrt Newsgroup es.humanidades.literatura 10 13-03-2008 15:21:07
Levántate y anda. Monty Newsgroup es.charla.religion 5 10-01-2008 17:04:54
Levántate y anda. Monty Newsgroup es.charla.politica.misc 5 10-01-2008 17:04:54
CommandArgument no me anda Martin Newsgroup microsoft.public.es.dotnet.aspnet 2 27-09-2007 13:02:09
no me anda el teclado Javier Newsgroup microsoft.public.es.windows95 6 18-06-2004 16:15:09





Powered by: vBulletin, Versión 3.6.8
Derechos de Autor ©2000 - 2009, Jelsoft Enterprises Ltd.

LinkBacks Enabled by vBSEO 3.1.0 © 2007, Crawlability, Inc.