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| A quien pueda interesar (especialmente ingenieros, arquitectos e informáticos): El pasado lunes 2 se registró en el Tribunal de Defensa de la Competencia de la Comunidad de Madrid una denuncia por COMPETENCIA DESLEAL contra la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), cuyo documento está publicado íntegro en http://www.miguelgallardo.es/denuncia.pdf y también en http://www.cita.es/denuncia.pdf Agradeceré comentarios y difusión entre tecnólogos ejerciendo libremente su profesión y también entre empresarios de ingeniería, informática y arquitectura que consideren que la UPM compite deslealmente al utilizar recursos públicos bajo la dirección y responsabilidad de funcionarios con dedicación completa, para competir deslealmente con los que sólo vivimos de emitir y cobrar facturas, y no de nóminas seguras con sobresueldos incontrolables. El caso de los peritajes que se referencian en http://www.miguelgallardo.es/denuncia.pdf es particularmente escandaloso, pero tenemos noticia de algunos proyectos, e incluso direcciones de obra, que pueden ampliar la denuncia, incluso a otras universidades y entidades de derecho público que compiten, o permiten que sus funcionarios compitan, deslealmente. Recomiendo también leer: http://www.cita.es/peritos/incompatibles http://www.cita.es/corrupciones/peri...universitarias y http://www.cita.es/competencia/desleal Mi empresa y yo estamos decididos a recurrir cualquier archivo que pueda resolver el Tribunal de Defensa de la Competencia de la Comunidad de Madrid y nos reservamos algunas acciones más. http://www.miguelgallardo.es en http://www.cita.es como responsables del escrito publicado en http://www.miguelgallardo.es/denuncia.pdf |
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| Hoy jueves 12 de abril el diario económico EXPANSIÓN dedica toda na página a este asunto (que puedo enviar en formato PDF a quien me lo solicite), con el siguiente texto: El sector privado carga contra la competencia de la Universidad Pública Las claves el caso llega al tribunal de defensa de la competencia de Madrid Los ingenieros denuncian la 'incompatibilidad' de los catedráticos y profesores para realizar trabajos e informes. Exigen que se limite la concurrencia de las Universidades a los contratos públicos. david gracia. Madrid Informes periciales, servicios jurídicos, convenios de colaboración con la Administración, etc. La Universidad Pública está cada vez más presente en un abanico de actividades que, en ocasiones, traspasan la barrera docente para acercarse a la empresarial. Los ingenieros y asociaciones de profesionales han denunciado reiteradamente la 'competencia desleal' de los catedráticos y funcionarios públicos frente a las empresas que se dedican a prestar este tipo de servicios especializados. 'Está claro que las universidades están haciendo cosas para las que no se han creado', argumenta Carlos Amor, director de Análisis y Desarrollo de Tecniberia/Asince, patronal que agrupa a las grandes empresas de ingeniería de España. Amor considera que la nueva Ley de Contratos Públicos que se está tramitando en el Congreso puede incluso 'fomentar más' la situaciones de competencia desleal. Este conflicto de intereses ha llegado ya a los tribunales. Miguel Angel Gallardo, ingeniero de minas ha presentado una denuncia ante el Tribunal de Defensa de la Competencia de Madrid por los informes periciales y servicios jurídicos que varios profesores de la Universidad Politécnica de Madrid realizan. 'Los funcionarios con dedicación completa, tanto si son docentes como si no, están haciendo competencia desleal, entre otros motivos, porque utilizan recursos públicos materiales y humanos e incumplen la normativa sobre incompati- bilidades para ganar sobresueldos nunca controlados por la institución para la que trabajan', explica Gallardo. Durante años, las Administraciones han utilizado la figura de la encomienda de gestión para adjudicar contratos a empresas públicas, esquivando así los concursos habituales a los que concurren el resto de compañías privadas. En el caso de las Universidades, la Administración recurre a los convenios de colaboración para asignarle tareas y servicios que desarrollan empresas en el mercado libre. Varias asociaciones del terciario avanzado se han quejado insistentemente porque, en su opinión, estos trabajos no sólo se realizan con apoyo administrativo, sino que, además, se cobran a precios inferiores a los de mercado. El proyecto de Ley de Contratos Públicos, según Amor, 'fomenta la competencia desleal' de las Universidades y Organismos Públicas 'al eximirles de la exigencia de clasificación administrativa para contratar; o cuando refuerza la indefinición que presenta la encomienda de gestión'. El director de Análisis de Tecniberia/Asince explica que la utilización abusiva de esta figura 'como instrumento de adjudicación de contratos a medios propios de la Administración podría considerarse un fraude' a la legislación europea, ya que elimina los concursos públicos a los que deberían concurrir el resto de empresas. Los servicios jurídicos de la UPM aseguran según consta en la denuncia presentada ante el TDC de Madrid que es 'legal' que sus catedráticos cobren por elaborar informes y que éstos sean patrocinados por la Universidad, que se lleva una parte de los honorarios. Además, argumentan que este tipo de trabajos ayuda a que los profesores 'no se vayan de la Universidad Pública a la empresa privada'. Sin embargo, según fuentes del sector, esto 'evidencia un acuerdo ilícito en la Universidad para autorizar a sus catedráticos y profesores a realizar informes periciales'. Y denuncia que viola la Ley de Incompatibilidades del personal de las Administraciones Públicas. Este tipo de prácticas son comunes en otros países. Pero la situación específica de España ha sido criticada incluso desde el extranjero. La Federación Panamericana de Consultores decía recientemente que la Universidad española 'compite deslealmente, usando las instalaciones, equipos de enseñanza y tiempo de sus alumnos y profesores', alentando 'el lucro antes que la excelencia académica'. Límites legales Por todos estos motivos, Tecniberia/Asince cree necesario limitar la concurrencia de las Universidades y organismos públicos de investigación en los concursos para la contratación de servicios. Sobre todo, aquellos que poseen un carácter intelectual, como los de informática; investigación y desarrollo; estudios y encuestas de opinión pública; arquitectura; ingeniería; planificación urbanística, etc. En caso de que puedan participar en estos concursos, 'al menos, que sea en igualdad de condiciones', afirma Amor. Es decir, cumpliendo los filtros que se exigen a las empresas. La patronal de las grandes empresas de ingeniería, Tecniberia/Asince, denuncia que con la nueva Ley de Contratos Públicos se va a 'fomentar más' la competencia desleal de Universidades y organismos públicos. La ley 'exime' a éstos de la 'clasificación administrativa' para contratar. Es decir, de los requisitos y límites que la ley impone a cualquier empresa privada que desarrolle un contrato de servicios. La patronal cree que la Ley debería 'limitar la concurrencia' de universidades a los procedimientos de licitación, para que no puedan participar en los concursos de contratos de 'servicios intelectuales'. Además, señalan que la ley refuerza la 'indefinición' de la encomienda de gestión, una figura utilizada por la Administración para adjudicar contratos a sus propios organismos. > http://www.miguelgallardo.es > en http://www.cita.es > como responsables del escrito publicado enhttp://www.miguelgallardo.es/denuncia.pdf |
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| Hoy jueves 12 de abril el diario económico EXPANSIÓN dedica toda na página a este asunto (que puedo enviar en formato PDF a quien me lo solicite), con el siguiente texto: El sector privado carga contra la competencia de la Universidad Pública Las claves el caso llega al tribunal de defensa de la competencia de Madrid Los ingenieros denuncian la 'incompatibilidad' de los catedráticos y profesores para realizar trabajos e informes. Exigen que se limite la concurrencia de las Universidades a los contratos públicos. david gracia. Madrid Informes periciales, servicios jurídicos, convenios de colaboración con la Administración, etc. La Universidad Pública está cada vez más presente en un abanico de actividades que, en ocasiones, traspasan la barrera docente para acercarse a la empresarial. Los ingenieros y asociaciones de profesionales han denunciado reiteradamente la 'competencia desleal' de los catedráticos y funcionarios públicos frente a las empresas que se dedican a prestar este tipo de servicios especializados. 'Está claro que las universidades están haciendo cosas para las que no se han creado', argumenta Carlos Amor, director de Análisis y Desarrollo de Tecniberia/Asince, patronal que agrupa a las grandes empresas de ingeniería de España. Amor considera que la nueva Ley de Contratos Públicos que se está tramitando en el Congreso puede incluso 'fomentar más' la situaciones de competencia desleal. Este conflicto de intereses ha llegado ya a los tribunales. Miguel Angel Gallardo, ingeniero de minas ha presentado una denuncia ante el Tribunal de Defensa de la Competencia de Madrid por los informes periciales y servicios jurídicos que varios profesores de la Universidad Politécnica de Madrid realizan. 'Los funcionarios con dedicación completa, tanto si son docentes como si no, están haciendo competencia desleal, entre otros motivos, porque utilizan recursos públicos materiales y humanos e incumplen la normativa sobre incompati- bilidades para ganar sobresueldos nunca controlados por la institución para la que trabajan', explica Gallardo. Durante años, las Administraciones han utilizado la figura de la encomienda de gestión para adjudicar contratos a empresas públicas, esquivando así los concursos habituales a los que concurren el resto de compañías privadas. En el caso de las Universidades, la Administración recurre a los convenios de colaboración para asignarle tareas y servicios que desarrollan empresas en el mercado libre. Varias asociaciones del terciario avanzado se han quejado insistentemente porque, en su opinión, estos trabajos no sólo se realizan con apoyo administrativo, sino que, además, se cobran a precios inferiores a los de mercado. El proyecto de Ley de Contratos Públicos, según Amor, 'fomenta la competencia desleal' de las Universidades y Organismos Públicas 'al eximirles de la exigencia de clasificación administrativa para contratar; o cuando refuerza la indefinición que presenta la encomienda de gestión'. El director de Análisis de Tecniberia/Asince explica que la utilización abusiva de esta figura 'como instrumento de adjudicación de contratos a medios propios de la Administración podría considerarse un fraude' a la legislación europea, ya que elimina los concursos públicos a los que deberían concurrir el resto de empresas. Los servicios jurídicos de la UPM aseguran según consta en la denuncia presentada ante el TDC de Madrid que es 'legal' que sus catedráticos cobren por elaborar informes y que éstos sean patrocinados por la Universidad, que se lleva una parte de los honorarios. Además, argumentan que este tipo de trabajos ayuda a que los profesores 'no se vayan de la Universidad Pública a la empresa privada'. Sin embargo, según fuentes del sector, esto 'evidencia un acuerdo ilícito en la Universidad para autorizar a sus catedráticos y profesores a realizar informes periciales'. Y denuncia que viola la Ley de Incompatibilidades del personal de las Administraciones Públicas. Este tipo de prácticas son comunes en otros países. Pero la situación específica de España ha sido criticada incluso desde el extranjero. La Federación Panamericana de Consultores decía recientemente que la Universidad española 'compite deslealmente, usando las instalaciones, equipos de enseñanza y tiempo de sus alumnos y profesores', alentando 'el lucro antes que la excelencia académica'. Límites legales Por todos estos motivos, Tecniberia/Asince cree necesario limitar la concurrencia de las Universidades y organismos públicos de investigación en los concursos para la contratación de servicios. Sobre todo, aquellos que poseen un carácter intelectual, como los de informática; investigación y desarrollo; estudios y encuestas de opinión pública; arquitectura; ingeniería; planificación urbanística, etc. En caso de que puedan participar en estos concursos, 'al menos, que sea en igualdad de condiciones', afirma Amor. Es decir, cumpliendo los filtros que se exigen a las empresas. La patronal de las grandes empresas de ingeniería, Tecniberia/Asince, denuncia que con la nueva Ley de Contratos Públicos se va a 'fomentar más' la competencia desleal de Universidades y organismos públicos. La ley 'exime' a éstos de la 'clasificación administrativa' para contratar. Es decir, de los requisitos y límites que la ley impone a cualquier empresa privada que desarrolle un contrato de servicios. La patronal cree que la Ley debería 'limitar la concurrencia' de universidades a los procedimientos de licitación, para que no puedan participar en los concursos de contratos de 'servicios intelectuales'. Además, señalan que la ley refuerza la 'indefinición' de la encomienda de gestión, una figura utilizada por la Administración para adjudicar contratos a sus propios organismos. > http://www.miguelgallardo.es > en http://www.cita.es > como responsables del escrito publicado enhttp://www.miguelgallardo.es/denuncia.pdf |
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